BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



martes, 24 de marzo de 2015

VEHEMENCIA SENIL

Hola Vutarder@s, ya estoy aquí otra vez, ya sé que l@s malpensantes de entre vosotr@s estábais dando por hecho, que como ayer no escribí entrada, me había vuelto a dar a la fuga. No pasa nada, acepto vuestras disculpas encantada y de paso os hago una sugerencia, yo publico esta página en mi facebook y desde ahí entráis much@s de vosotr@s, os animo a que compartáis el enlace entre toda aquella gente que creáis que le puede gustar y en cuantas redes sociales u otras plataformas encontréis oportuno.Dicho esto, paso a narraros el suceso de hoy que no tiene parangón. ¿OS acordáis de que yo pensaba que MAdre no hay más que la mía y la del topo?. Craso error amig@s míos, me vengo dando cuenta de que este planeta está habitado por otras Madres tan peculiares como la mía o más. Lo Alienhija apunta. - Buah tío, y que lo digas, para peculiar del todo la mía.- Hoy he tenido un día estupendo, ha comenzado con una buena noticia que estaba esperando y a partir de ahí todo ha ido rodado, hubiera sido uno de esos días redondos si no se hubieran cruzado Madre y la Marquesa en mi camino para hacer de mi día un polígono irregular. El Pínchipe y yo, hemos establecido nuestro propio banco de tiempo, es decir, él me ayuda en aquellas cosas que necesito cuando y como lo necesito y a mi vez yo hago lo propio con sus necesidades. Esta semana está de zafarrancho en el palacio de Iría, y como es muy amplio y tiene mucha vajilla y mucha plata, me ha pedido ayuda con esas labores. He bajado una empanada que hice anoche, para comer y una bandeja de leche frita que hice con una leche natural de vaca de aquí de la zona y que preparé para el duelo de mandiles, pero como eran dos litros y yo estoy a régimen, aún ha sobrado una bandeja de horno entera. Nada más llegar, me he preparado un café para despegar los párpados y le he preguntado a la Marquesa si quería uno. - No, maja, no tomo nada que allueu nun como.- En esto se ha levantado a la cocina a por una servilleta y ha clavado sus ojos golositos en la empanada, como quien no quiere la cosa me ha dicho. - Güeno, a lo meyor un cafetín sí lu tomaba, calentín con esti fríu.- Le he preparado un descafeinado con leche y he servido el café negro para Tig y para mí. Estábamos sentados tomándolo cuando la Marquesa se ha levantado discretamente diciendo. .- Voy a coger un cachín de bizcochu pa moyar, que si no a palu secu paez que no entra bien. -¿Qué bizcocho vas a coger si no hay, Madre?. - Esti redondín que ta aquí tan doradito.- - Marquesa, eso no es un bizcocho, es una empanada y es para comer, son las once y media de la mañana, si te comes eso ahora.... - Espèra Vutarda. ¡Madre!. ¿quieres un puquiñín de leche frita que fizo la Avutarda el sábado?. - Güeno, si lo hay, nun te la voy a despreciar.- Decía la muy llambiona haciéndonos un favor. El Pinchipe, ingenuo de él, ha sacado la bandeja, la ha puesto sobre la mesa, se ha acabado el café de un trago y se ha ido a la cuadra a poner un fregadero. Yo me estaba terminando mi café mientras leía la prensa y veía como la Marquesa se apretaba uno detrás de otro, hasta ocho trozos de cuatro centímetros de largo por tres de ancho, de leche frita y me reía para adentro ante la expresión que imaginaba en su hijo cuando fuese a por el postre y no encontrara más que el almíbar y eso si a la señora no le daba por mojar pan. Luego me ha dado pena del Pínchipe y miedo del cólico de la Marquesa y lo he retirado de la mesa, guardándolo en el horno sin que me viera. Me he subido a limpiar la plata de la galería y en eso estaba cuando ha llegado Anina, que es una de las damas de compañía de palacio y viene todos los días una hora para ayudar a la Marquesa a vestirse de gala para cuando sale a jugar al bridge después de comer. He oído como Tig entraba en casa, la saludaba y le decía. - ¿Quiés un cafetín y un cachín de llechi fritu que fizo la Avutarda?. Espera que te lo pongo, debe estar en el horn....... ¡Gon Rossssssss!!!!!!!. Avutarda ¿Has escondido el restu de la llechi fritu?. - No, creo que lo ha escondido tu madre justo detrás de su ombligo. - ¡No jodas!. Pero ¿todo lo que falta?. - Sí, hijo de poca fe, todo lo que falta, y lo que sobró logré rescatarlo convenciéndola de que por la ventana se veía al vecino haciendo aeróbic y sustrayéndolo de sus manos ávidas de dulce.- Anina se reía y el Pínchipe hacía unos ruidos guturales muy raros que él dice que eran carcajadas pero que yo juraría que eran sollozos al recordar un trauma infantil que tiene con los pasteles de gloria y ante la escasez y pobreza del postre que se prometía, porque para el Pínchipe, las seis porciones que quedaban son una miseria ¿sabéis?. Ha subido Anina con la Marquesa para que se vistiera para la partida de bridge, cuando se ha puesto el jersey de angora, y una boa de pelo sintético pero muy elegante, hemos bajado las tres juntas para que yo echara un pitín. Anina me ha preguntado. -¿Cómo faces la llechi fritu?. - Pues la hierves con diez cucharadas de azúcar, un palo de canela, una vainilla, una cáscara de naranja y cuando esté cocida, le añades doce cucharadas de Maicena deleídas en llechi muy frío y lo dejas cocer cinco minutos, luego lo echas en un molde engrasado y lo dejas doce horas en la nevera, cuando esté cuajada, la cortas en porciones, la pasas por harina y huevo y la fríes, es fácil. - Gustovos ¿eh?.- Decía la marquesa riéndose entre dientes.- Sí, salióme muy bien, ye muy fácil, la pasta cómpresla ya fecha en unos sobrecinos.... - Pero ¿Qué dices de que te salió muy bien, de que ye muy fácil y de que la pasta ya bien fecha en unos sobres?. Pero..... Es que te puedo poner la vajilla de setenta y dos piezas en el focicu y todavía me sobra espacio aunque la ponga en fila india. - Pues sí, la pasta véndenla en sobres como la de las empanadillas.- Menos mal que en ese momento ha venido el chófer a buscarla porque si no, vutarder@s y a pesar del respeto que le tengo, hoy cenamos picadillo aristocrático. Tig se ha tenido que hacer unas peras al vino para que se le pasara el disgusto y cuando hemos terminado de comer, yo he vuelto a la galería a seguir con la plata. Estaba tranquilamente escuchando música mientras bruñía cuando me ha sobresaltado el teléfono con el tono de llamada que le he asignado a Madre que es ese que dice, "Doce cascabeles lleva mi Avutardaaaaaa poooooor la carbayeeeeeeeeeeera". - Dime Madre. - ¡Oye, que estoy muy preocupada porque acabo de hablar con lo Alienhija y me ha dicho que el Pínchipe y tú os habéis hecho católicos!!!!!.- Halaaaaaaa otra vez los globos oculares fuera y la cresta de punta una semana. - A ver Madre, repíteme la sandez despacito. - ¿Qué sandez? - Esa que has dicho que te ha contado lo Alienhija. - Sí, me ha dicho que el otro día tuvisteis un acalorado debate sobre religión después de ver una película y que el Pínchipe y tú os azotábais la espalda gritando "Viva el Papa Francisco" y que os habéis declarado católicos, apostólicos y romanos. - Ya, y tú te lo has creído ¿no?. - ¿Cómo no la voy a creer si es mi nieta y vive con un ser tan irracional que hace café en un aparato que parece una vejiga de animal y se niega a poner libros en el armarito abatible que tiene debajo de la vitrocerámica?. - A ver Madre, no me toques los ovarios tan temprano, el armarito abatible es un horno, Madre, un horno, para asar avutardas seniles, y la cafetera tiene una jarra con forma de jarra, las únicas que véis vejigas sois tu nieta y tú y esta última ni siquiera, sólo lo dice porque quiere que compre la cafetera de George Clooney. Por otro lado, ¿cómo vas a poner en duda la palabra de una adolescente que tiene micro infartos desde los tres años, patologías de próstata, menopausia puntual y precoz cada vez que se le atrasa la regla, una cifosis como la de Quasimodo y que escucha cosas tan racionales como Kante Pinrélico o los Eyaculación Post-mórtem? - Pues eso es lo que digo yo. - Madre, entre tú y el polluelo diabólico ese vais a acabar con el poco seso que me queda. - Hija, que no seas guarra, que no me cuentes tu vida íntima. - Mamá, he dicho poco seso, las dos con ese. - ¿Qué?. ¿Es que ahora haces tríos?. - Pero ¿Qué dices de tríos Madre?. - No sé, dices que tu amiga y tú estáis con el mismo.... - Pero ¿Cuándo he dicho yo barbaridad semejante?. - Ahora mismo, has dicho las dos con ese.Y yo te veo demasiado promiscua para haberte hecho católica de la noche a la mañana. ¿Y el Pínchipe?. Si decía que era ateo por la gracia de Dios. - Mira Madre, ahora no tengo tiempo para un diálogo de Avutardas, ni soy promiscua ni católica, voy a confesar, me he hecho miembra de una secta que se llama Matricidas del séptimo día. Estamos a martes, te quedan cinco, vete haciendo testamento. - Güeno, gúeno, no entiendo nada y además se te oye como si me hablaras desde el más allá, debes estar en el templo. Ponte el gorro, adiós.- Ha colgado abruptamente. He pasado el resto de la tarde pensando si no habrá un organismo que me permita apostatar de mi madre, pero el ´Pínchipe ya lo ha debido intentar con la suya, porque dice que no hay manera.

domingo, 22 de marzo de 2015

QUÉ DURA ES LA ,MATERNIDAD DE LA AVUTARDA

Hola Gutarder@s, ya van siete entradas publicadas desde mi último retorno y no puedo por menos que agradeceros la acogida que me estáis brindando. Ayer batí récords de lecturas. El caso es que estoy muy agradecida, porque mi cotidianeidad sigue siendo la de siempre con escasas variaciones y vosotr@s me seguís diciendo que os hago reír que siempre ha sido el propósito de este blog así que de nuevo, gracias. Dicho esto, paso a narraros cualquier día de fin de semana de esta modesta ave que os escribe. El viernes empezó de forma peculiar con una visita de lo Alienhija al ginecólogo porque lleva años dando la matraca conque tiene ovarios poliquísticos, bartolinitis, vulvocandidiásis, sífilis, malformaciones de la matriz e incluso alguna patología de próstata. Tengo un polluelo hipocondríaco como bien sabéis.- Buah tío, le voy a contar todo, pero todo todo. ¿Me oyes mamá?.- Sí, te oigo hija, te oigo, como para no oírte por encima de los "Cantos Diarréicos" estos que llevas atronando en el cd. Pues me parece muy bien, ya he recogido tus diarios de cuando eras pequeña, las fotos del carnaval y el último recibo de la hipoteca.- Ufffffffff, buah tío, eres imposible, el grupo que suena se llama Kante Pinrélico y no la cerdada esa que has dicho, y no sé porqué tienes que llevar los diarios las fotos y los recibos.- Perdóname por lo escatológico de mi error, con lo limpito y fresco que suena eso de Kante Pinrélico, y la documentación la llevo porque estás desde ayer amenazando conque le vas a contar todo, pero todo todo a la doctora, así que he decidido adelantarme y coger el contenido más jugoso.- Mamá, me refiero a todo lo que tiene que ver con su especialidad, buah tío, es que me desespera hablar contigo.-Pues hija, lo poco que tienes que contarle con diecisiete años te cabe en un único todo, no hace falta que emplees tres por frase, que pareces Luis Bárcenas en el juzgado.- ¿Quien es el Luis Berzas ese?.- Nadie hija nadie, yo es que no me explico que no tengas dificultad para memorizar nombres como "Te kantan los pies" y con los nombres humanos comunes tengas estos problemas.- "KANTE PINRÉLIKOOOOOOOOOO".- Bueno hija, en esencia es lo mismo. Llegamos al centro de salud a las ocho y cuarto de la mañana después de recorrer sesenta kilómetros escuchando a los "Kante Pinrélico" y a otros que se llaman los "Charcuteros Cántabros" o algo así, una delicia para una avutarda con tres horas de sueño al lomo. Entramos con retraso para que no nos decepcionáramos con el funcionamiento de las salas de espera de la Seguridad Social, como el PP es equiparable a Cáritas, tiene estos detalles para con l@s ciudadan@s, no vayamos a entrar en shock. Todo este periplo para que al final, la doctora le dijera que todo era normal y que le iba a mandar una ecografía para descartar sus paranoias.- A las diez de la mañana lo Alienhija estaba de nuevo en clase y yo haciendo la compra. Todo iba con normalidad hasta que a las tres de la tarde cuando llegó al nido me dice lo Alienhija.- Mamá, a las cuatro tengo que estar en el hosteópata.- ¿Pero no era el lunes esa cita?.- Pues eso creía yo, pero me he equivocado.- Alienhija, me tienes hasta los zancallos, ¿pero tú es que no concibes que yo además de ser tu madre, tu cocinera, tu chófer y tu mártir auditivo, tengo vida propia?. Es que he quedado con la fisio en casa a las cuatro y cuarto y no me da tiempo de llevarte y estar aquí para esa hora.- Pues no sé qué vamos a hacer porque le he preguntado y me ha dicho que no me puede cambiar la cita......- Esto último lo dice balanceando un talón, con la cresta de medio lado y la ferretería al aire como diciendo, "tú verás si quieres cargar sobre tu conciencia un empeoramiento de mi gravísisisisisma lesión de espalda....".- Cojo el teléfono desesperada y llamo a Tig para preguntarle si me haría el favor inestimable de conducir con la comida todavía en la boca, quince kilómetros de ida escuchando a Eyaculación Postmórtem, esperar a que el polluelo salga con un diagnóstico de normalidad de la consulta y volver a conducir otros quince kilómetros de tortura audífona para acercarla al nido.- El Pínchipe, que debe ser descendiente en línea directa del Santo Job, suspira al otro lado del hilo y dice.- Lo de la tu fiya ye pa afogala. Ahora subo anda, dile que esté preparada.- Se lo digo, pero da lo mismo, ella si no tiene a alguien esperando quince minutos pitando histérico en la puerta no se da por aludida.- La fisio viene, tomamos un café porque también es amiga, me clava unas agujas para hacerme acupuntura y me dice.- Estás un pelín tensa.- Sí, es que es viernes.- ¿Y?.- Pues que desde hoy hasta el domingo, no soy dueña ni de mi vida, ni de mi tiempo ni de mis bragas, que también me las coge de vez en cuando.- ¿Quien?.- Lo Alienhija, todavía no ha hecho los planes de por la noche, con lo que a las nueve menos cuarto y cuando yo esté con la bata de cuadros y un lápiz recogiéndome el pelo, me dirá que tiene que estar a las nueve en punto en alguna población a veinte kilómetros de aquí para coger el último bus.- Luego, con suerte, me llamará trece o catorce veces hasta las dos de la mañana porque no tiene internet en el móvil y quiere que le mire, dónde es el concierto, el precio de la entrada y los horarios de autobús de vuelta, mañana, en el mejor de los casos, llamará a las siete y media de la mañana para decirme que está en la cafetería de la estación comiendo churros y que vaya a buscarla aunque sea en pijama, ella se echará a dormir hasta las tres, irá a trabajar y a las ocho y media de la tarde volvemos a empezar.- Ayyyyyyy, qué dura la maternidad de la Avutardaaaaaa.- dice mi amiga mientras me amasa el pescuezo. efectivamente, los acontecimientos se desarrollan con una asombrosa semejanza a lo que y había predicho, con la salvedad de que me preguntó si podía pedirle a un amigo que tengo en Gijón y del que tengo llaves de casa, que la dejara dormir allí unas horas porque al día siguiente trabajaba y quería ir algo despejada.- Mi amigo me dió permiso y me confirmó que le dejaba la habitación pequeña preparada, le dí las llaves y le envié la dirección y el teléfono por whatsapp. A las nueve la dejé en la estación de autobuses y me volví al nido porque el sábado tenía competición gastronómica con Tig y quería ir preparando cosas. Ne vi una peli estupenda, me acosté y me entregué a la lectura de Inés y la Alegría de Almudena Grandes, libro que por cierto recomiendo encarecidamente.- A la una y media apagué la luz tras poner el despertador porque había quedado en recoger a lo Alienhija a las nueve y media de la mañana. A las tres de la madrugada sonó el teléfono con un número que no conocía, cuando descolgué se cortó, yo tenía el corazón en la boca y empecé a elucubrar desgracias.- Volvió a sonar el móvil y lo cogí temblando.- Mamá, es que me he quedado sin batería en el móvil y quiero que me mandes la dirección a este para poder ir.- La dirección de la morgue te voy a dar que es donde vas a acabar como me vuelvas a dar un susto así.- ¿Poooooooooorrrrrrr?. Pues porque me has sacado el corazón de la pechuga hija, porque si me llaman de un número desconocido a estas horas lo normal es pensar que te ha pasado algo, o a tu abuela o.. .- Eres una trágica mamá, si yo estoy divinamente.- Vete a la mierda hija.- Aún así le envío la dirección y el teléfono y retomo el libro porque con el estado de nervios que me dejó era incapaz de volver a dormirme. Conseguí relajarme y a las cinco menos cuarto volví a apagar la luz. a las cinco en punto me suena el whatsapp.- Mamá. podrías despertarme mañana a las nueve para coger el autobús?. ¿Mamá?. ¿Estás ahíiiiiiii?. ¿Lo estás leyendo?. Porqué mandas emoticonos rojos con cuernos y las letras hp?. Bueno, vale anda, ya me despierto yo. que descanses.- Yo en ese momento soy víctima de una combustión espontánea y me tengo que echar por encima el vaso de agua de la mesita para no perecer víctima de mi ira. Vuelvo a dormirme a las siete y a las ocho y media suena el despertador. Me tomo un café a ver si me despega un poco los párpados y soy capaz de ver algo, me ducho, me visto y cuando estoy a punto de salir por la puerta me vuelve a llamar.- Mamá. que me he dormido y no llego a las nueve y media, que no hace falta que madrugues. Que llego a las doce y media.- Grrrrrrrrrrr.- Mamá ¿eres tú?. Creo que estoy hablando con lo perruno.- Está usted hablando con un Avutardex Rex que ee en lo que ha mutado su madre de usted. No quiero volver a oírte hasta que te vea a las doce y media en la estación y vamos a hacer el trayecto de vuelta escuchando las cuatro estaciones de Vivaldi so pena de que te guise en pepitoria, ¿me has oído?.- Vale, vale, cómo te pones.- Cuelgo el teléfono abruptamente, me hago una tostada y la desmigajo entre sus sábanas consolándome con una venganza tan pobre. Ahora está leyendo y resoplando por encima de mi hombro y me dice que corrija que no se llaman "Charcuteros Cántabros" sino, "Los Karniceros del Norte".

sábado, 21 de marzo de 2015

NO ES LO MISMO HOMBRE QUE HOMÍNIDO

Hola Vutarder@s, me hallo en un estado de irritación que se me levantan las patas del suelo sin batir las alas. No puedo describiros, cuán hasta la cresta estoy de estos seres que porque tienen la voz más ronca, un bulto en la garganta al que llaman nuez, tienen que pasarse una cuchilla por el rostro so pena de acabar con él oculto por un matojo de pelos y no tienen que agacharse para vaciar su vejiga, piensan que la capacidad cerebral de las mujeres o las avutardas hembra está seriamente limitada. No digo ni mucho menos que todos los hombres sean así, pero los que basan su seguridad y su complejo de superioridad en estas estupideces y no en inventar la vacuna contra la tuberculosis pongo por caso, me tienen hasta la pechuga. En este ámbito rural que habito, estos ejemplares son como las setas, brotan y te rodean sin que sepas siquiera de dónde salen. Para muestra un botón. Como ya me han llamado de la aseguradora del coche diciéndome que la otra compañía reconoce culpa, tuve que buscar un taller para la cereza mecánica que como ya os dije estaba cumpliendo penitencia. Cuando por fin encontré uno que me conviniera, y tras acordar con el jefe de taller que se lo llevaran allí, llamé a mi compañía y pedí un servicio de grúa concertando una hora concreta puesto que el coche está en la población en la que se produjo el accidente que a la sazón está a diez kilómetros de mi residencia, como a causa de las lesiones no puedo conducir, tenía que quedar con Tig, que lleva a Belinda y me hace de chófer con corona porque dice que la gorra de plato le hace bajito. Tras darles todos los datos del taller, la dirección en la que tenían que recoger el coche, mi número de móvil y el del Pínchipe por si alguno de los dos nos quedábamos sin cobertura, quedé con ellos en que me enviarían la grúa para las doce y media del medio día. Cuando Tig llegó a mi casa a y veinticinco, yo ya estaba histérica porque odio llegar tarde.- Ahhhh, por lo de la grúa no te preocupes, me ha llamado el paisano y me ha dicho que ya está allí pero que va a tomar algo, que le llamemos cuando estemos llegando y ya está.- Comprobé si tenía cobertura en el móvil o si en su defecto tenía alguna llamada perdida de un número desconocido, pero no encontré nada. Ya torcí el pico, puesto que al dar el teléfono había dejado claro que el primero era el mío y el segundo de un amigo mío al que había que llamar sólo en el caso de que yo me hallara sin cobertura. Esto ya me había pasado con los pestiños de la Ley que, después del accidente, llamaron a Tig en numerosas ocasiones para preguntarle por mi estado a pesar de que por supuesto tenían todos mis datos incluyendo mi fijo y mi móvil. Cuando llegamos donde el coche, ya llegaba la grúa por la calle. Tig se puso al volante para facilitarle la labor a pesar de mis protestas puesto que podía estar dañada la dirección y prefería que sólo lo tocara el responsable de la grúa para que no me imputaran ningún daño a una incorrecta manipulación. Cuando lo dije, los dos se me quedaron mirando como si fuera vestida con una túnica naranja y me hubiera puesto a cantar Hare Krishna Hare Hare.... El responsable de la grúa me dirigió una mirada compasiva y a partir de ese momento se comportó como si yo fuera una avutarda de escayola, y se dirigía exclusivemente a Tig. Con mi intelecto preclaro, evalué la situación en décimas de segundo y el panorama que apareció en mi mente al barajar la primera opción fue el siguiente: El gruísta con mi lima de uñas apoyada en su yugular y mi rodila rozando peligrosamente sus genitales lloraba mientras me decía.- No señora Avutarda, yo no dudo en lo más mínimo de sus capacidades, lamento profundamente haberle dado esa impresión, le ruego no dirija un escrito con su brillante e incisivo verbo a mis superiores acusándome de machismo e incompetencia. Ahora mismo le descapoto la grúa y le doy un paseíto por la ribera del río para hacerme perdonar.- Y qué más?.- Decía yo mientras hacía malabarismos con la lima y silbaba la banda sonora de Kill Bill.- Y le pongo las luces del techo y voy gritando a voz en grito que la postulo para el premio Nobel de la inteligencia, el buen hacer, el talento y el encanto.- Me gustaba esta primera posibilidad, pero enseguida me dí cuenta de que para la policiía municipal igual resultaba pelín llamativo el fenómeno y ante la posibilidad de que estuvieran de guardia los pestiños me dí cuenta de que no llevaba armamento suficiente y de que me iban a reducir enseguida, de modo que opté por la segunda opción que mi mente consideró aceptable. Mientras el individuo aquel seguía ignorándome y dirigiéndose a Tig en todo momento, me senté en unas escalera y me puse a limarme las uñas mientras silbaba la banda sonora de Kill Bill esperando que aquellos dos seres dotados de semejante capacidad intelectual cogieran la indirecta. Como si hubiera sacado el bastidor para bordar y hubiera silbado Hoy quiero confesar, de Isabel Pantoja. Cuando el coche estuvo subido en la grúa, el Pínchipe se acercó a la cabina con el portento pensante y entre los dos se pusieron a rellenar el parte. De pronto me llamaron, yo pensé que se iban a postrar sobre la barriga y a reptar al ritmo del Aserejé para que los perdonara pero, nada más lejor.- A ver, Vutardina, dale a este señor los datos del taller.- Pues mira, Pinchipejo, no los he traído porque ya se los he facilitado todos a la aseguradora, que es la que se los tiene que dar a este señor.- Bueno, bueno, eso es en teoría, pero hacen lo que les da la gana.- Sentenció el portento.- Disculpe pero,¿ ha solicitado usted esa información a la señorita que le ha dado los teléfonos y la dirección?.- No, siempre se los pido al cliente.- Luegp aquí el que hace lo que le da la gana es usted.- En este momento la conciencia gremial hizo efecto en Tig y empezó a ponerse nervioso.- Bueno Vutardina, no hace falta ponerse así, le damos al señor el teléfono del taller y ya está.- Mira rico, los diminutivos se los aplicas a la madre del topo si te apetece, soy una avutarda adulta que a pesar de la dieta peso más de ochenta kilos, de modo que lo de Vutardina lo dejas para lo Alienhija en todo caso, en cuanto a este señor que no ha tenido a bien dirigirse a mí en ningún momento, tiene dos opciones, o llamar a la compañía y solicitar los datos, poniendo de manifiesto su torpeza y su exceso de confianza o recorrer Gijón con la cereza mecánica a la grupa en busca de un taller que lo esté esperando, pero de mí no esperéis ninguno de los dos más colaboración.- El Pínchipe se dio cuenta enseguida de lo que ocurría, no en vano somos amigos y es un hombre totalmente concienciado con la equidad de género a pesar de que a veces, su educación y sobre todo su entorno, le hagan tropezar.- Bien, Vutarda, te pido disculpas, caballero le informo de que la dueña del vehículo es esta señora y que a partir de este momento tendrá que entenderse con ella.- El portento empezó a boquear como un rape fuera del agua.- Pe pe pero, es que yo, yo, no ssé si....- Veo que en el momento de tener que hablar conmigo, su vocabulario ha quedado seriamente reducido a monosílabos, no se preocupe, siéntase libre, aunque le sorprenda soy capaz de entender polisílabos e incluso palabras compuestas y frases coordinads, subordinadas y yuxtapuestas.- El portento sudaba copiosamente y se abanicaba con la libreta de los partes mientras con los ojos exorbitados pedía a Tig mudo socorro.- A ver buen hombre, cálemse, inspire, expire, así despacio, muy bien. ¿Qué ocurre,, es que no es usted capaz de expresarse con fuidez, o tiene dificultades con el castellano bien empleado?. No te apures hombre, yo sí soy capaz de reducir mi acerbo de léxico para descender a su nivel.-El taller está en Prceyu, se llama Automotor, cierran de una y media a tres pero me se ocurre que aunque lo lleve por la tarde no haiga ningún poblema.¿Mas entendío asín?.- El portento meneaba la cabeza tan vigorosamente que las cinco neuronas que tenía sonaban.- Pos hala majo, súbete al parato y en marcha.- El Pínchipe tuvo que invitarme a dos cafés para que se me pasaran tanto el cabreo como la afasia, pero el coche llegó a su destino y yo estoy estudiando expresiones del tipo de "Estruja el botón pa encender la luz" o "gon mpota madre, qué dices hoooooo" por si me toca en el taller alguno de esos indivíduos que basan su hombría en medidas, grados de violencia y competitividad en vez de en capacidades y grados de competencia.

viernes, 20 de marzo de 2015

DUELO DE MANDILES

Hola gutarderines, aquí me hallo preparando mi plato para una competición gastronómica en la que participo mañana. No sé si os habréis dado cuenta vutarder@s, pero este rara avis que os escribe, es un pelín competitiva, picajosa y algo susceptible. Citando de nuevo al sabio refranero, "Dios los cría y ellos se juntan" y como no podía ser menos, al haber quedado sin competencia efectiva a la muerte de mi abuela, (que tampoco era competencia, era más bien compasión por su parte porque no le llegaba ni a la altura del espolón), El destino puso frente a mí al Pínchipe Tig, que emulando a su perrito, dice que Juan Mari Arzak, Bruno Oteiza etc son menos aficionados al noble arte de la cocina, se ve que al Pínchipe, la muerte de su abuela le afectó más que al común de los mortales, porque la autoestima la tiene estratosférica. Su seguridad en sí mismo es bilbaina, su ego argentino, su lengua viperina, su pluma incisiva y su envidia.... Su envidia sólo es directamente proporcional a su inquina para con esta pobre y modesta avutarda. Os ilustro con un ejemplo, desde hace un tiempo estoy tomando clases de dibujo con un amigo que al principio era sólo de lo Alienhija y ahora también es mío y de Tig. En la clase estamos, Tig, lo Alienhija y yo. Yo coomo soy una avutarda adulta y ciega del ojo izquierdo, tengo problemas de perspetiva y el ala un poco rígida. Lo Alienhija tiene un talento natural para el dibujo, y Tig, bueno, Tig, tiene ojo y sobre todo lengua, kilómetros y kilómetros de lengua, que saca para algunas ceremonias a modo de alfombra roja. Bueno, como además de autoestima tengo autocrítica y sentido común, he colgado alguno de mis dibujos en el face, incluso los primeros que fueron los peores, reconociendo mis limitaciones y sometiéndome a la imparcialidad pública. En la página de Tig, no encontrareis ni unmísero boceto, le falta valor, pero si buscáis en los comentarios de mis dibujos os daréis cuenta de que hay un sujeto irritante que tiene como foto de perfil un plátano, (ignoro qué carencias y complejos tendrá, dime de qué presumes....), que cada vez que escribe algo te resuena la voz de Blas, el compañero de Epi, de puro pedante que es. Siempre para decir cosas tan bonitas como - Avutalda, ese objeto cuya firmeza recuerda a la de los relojes de Dallíy que flota en el espacio a pesar de tener una plataforma dibujada debajo, ¿es un libro?.- Comprendo inculto compañero que tengas dificultades para reconocerlo, se ve que no te has encontrado con muchos, pero sí, es un libro.- Ya, ¿y la cobra esa que sale de un bote?.- ¿Qué dices, qué cobra?.- Esa que tiene cresta.- ¡Eso es un pincel mamarracho y tú sí que vas a cobrar como sigas por ahí!.- Así de ágiles y sin acritú son nuestras polémicas en la red, pero en el cara a cara no penséis que dulcifica, no, cuando le da por hacer de mí su sparring no hay con quien tratar. Yo conocí al Pínchipe hace más o menos un año en una reunión de la población flotante del concejo, no me refiero a los no censados vutarder@s, me refiero a esa población que se desliza como mínimo a diez cm del suelo y a la que pertenecen el mútiple, la sota, la güeyeres... Son personas que consideran que el limón puede curar el cáncer, que estamos dominados por seres de otro planeta que se llaman reptilianos y que el eclipse solar de hoy, no es más que una maniobra de distracción por su parte para no sé qué oscuro propósito. El caso, es que en medio de tanta flotadura y tanto olor a hierbas destacaba la voz del Pínchipe, (bueno, esa destacaría incluso ante una horda de marujas el primer día de rebajas) y sus pies firmemente anclados a la tierra, sus opiniones realistas, claras. Fue un descubrimiento para mí, alguien que hablaba conmigo un lenguaje común, como comprenderéis simpatizamos enseguida y al poco tiempo ya lo invité a una de esas peculiares cenas que se dan a veces en mi nido. Se presentó con un paquete de papel de aluminio del que saqué una tarta de crema con fresas.- No te tenías que haber molestado hombre, si no es necesario que compres nada.- No querida, si no he comprado nada, esto lo hemos hecho mis manitas y yo.- Quedé estupefacta ante tal despliegue de habilidades, ya que se había molestado incluso en ponerle unos palillos a la tarta para que no se chafara con el papel de aluminio. No paraba de mirarle de reojo buscando la trampa, incluso a la hora del postre olisqueé mi porción en busca de algo que me indicara que le había puesto pimentón o algo similar, pero nada vutarder@s, estaba perfecta. Al principio el Pínchipe moderaba su imprudencia aunque con dificultad, como nos hicimos amiguísimos y los dos estábamos muy faltos de amistades, enseguida empezamos a hacer comidas y cenas comunes, en estos encuentros siempre me decía.- No te molestes en cocinar nada, Avutarda, si ya lo hago yo, si así me entretengo.- Llegó un momento en que yo estaba tan abducida por el hecho de que alguien me cocinara que llegué a perder de vista mi alacena, me alarmé mucho el día en que no sabía a ciencia cierta si me quedaban cosas como spaghetti o harina, de modo que decidí volver a tomar las riendas de mi nutrición y empezzar a cocinar. Las primeras alarmas saltaron cuando mi primer cuscús salió como para tirarlo a la basura o el cocido me quedaba con los garbanzos demasiado enteros, de modo que elaboré secretamente un duro entrenamiento y como Rocky balboa culinario me lancé de nuevo a la ardua tarea de ser ama de casa y cocinera, cuando mis habilidades se vieron restauradas empecé a invitar al Pínchipe y a l@s amig@s a comer. No importaba lo bueno que me saliera, el Pínchipe se ponía el traje de obbispo y comía cada bocado como si se sacrificara haciendo oídos sordos a los halagos del resto de comensales. Un día no pude más y estallé.- ¿Pero qué´pasa contigo?. Es que ya te puedo poner en el plato gloria bendita que no dices ni mu.- Ah no, si me lo como es que no está mal.- Aquí mis ojos empezaron a entrecerrarse peligrosamente mientras el furor me sacudía el pico en un más que perceptible temblor de ira.- ¿Que no está malo?. ¿QUE NO ESTÁ MALO?.- Tronaba yo.- ¿Osea que me dejo el lomo, las plumas y una pasta en hacerte una merluza a la vasca que devoras a dos carrillos, que el resto de amig@s se limpiaban las lágrimas de emoción mientras me hacían la ola con las servilletas y tú lo único que tienes que decir es QUE NO ESTÁ MALO?.- No te agites querida amiga, has de tener confianza en ti misma y no ser víctima fácil del etéreo halago.- Pero, ¿qué dices con ese hocico que parece un heliopuerto si cuando cocinas tú nos haces firmar una declaración jurada de que no hemos comido nada mejor en nuestra ppp vida?.- Para qué seguir haciendo sangre vutarder@s, el caso es que hemos decidido medir nuestras fuerzas, nustros mandiles y nuestros cuchillos en una cena que cada semana prepara uno, el que más haga llorar al otro de emoción al cabo de dos meses, gana un diploma bordado a punto de cruz por su rival. Y a Dios pongo por testigo de que ese diploma será mío aunque tenga que contratar a Arguiñano de extranjis.

jueves, 19 de marzo de 2015

PHOTOALQUIMIA

Hola gutarder@s, hoy me dispongo a narraros un hecho que no sé si me lo creeréis, lo malo es que existen testimonios gráficos de ello, pero l@s protagonistas no me autorizan de ningún modo a mostrarlos, de hecho, me he encontrado una réplica de la cabeza de Lo Perruno entre mis sábanas, un muñeco de mí misma lleno de alfileres y todo tipo de amenazas y coacciones encaminadas a silenciar este pico pecador. De hecho, El Pínchipe, no para de sacarme fotos en las posturas más inverosímiles y desfavorecedoras e insinuar, nunca claramente, él es más de estilo “cosa nostra” como quedará probado a través de este testimonio, la posibilidad de hacérselas llegar a mi amiga Mila, que a la sazón es la artífice de todo esto que paso a narrar. Mi amiga, es una artista plástica, pinta, dibuja, es joyera…. El caso es que cuando yo me hallaba bajo aquella depresión infausta que me tenía el cerebro licuado, ella me mandó unas fotos de mi persona, perdón de mi ave, en las que servidora salía muy favorecida, demasiado quizás, pero como he sido siempre un ave muy pagada de mí misma y además ya os he contado de que no sabía ni qué gafas llevaba puestas, pues no me di mucha cuenta, aunque lo cierto es que ya debía haber sospechado. Como os decía, me hallaba yo un día de verano disfrutando de una de esas escasas jornadas de playa que se dan aquí en el norte en compañía de Tig, cuando se manifestó por Messenger mi amiga.- ¿Qué haces miga Vutarda?.- Tostarme el plumaje en Rodiles, ¿y tú?.- Aquí, en casa, no puedo ir de playa porque ando con la tensión algo bajuca y el ánimo a la par.- Ahhh qué pena amiga, está el día para ello, ya vivimos bastante tiempo en el lado oscuro de la península como para andar perdiendo los días soleados.- Ayyyyyy.- Suspiraba mi amiga.- Por cierto, hablando de lados oscuros, van a echar por la tele la versión remasterizada de Star Wars, podíamos verla juntas.- Ayyyyyy, síiiiiii, que me encanta. Ya sabes miga que soy forofa de Star Treck, Star Wars y Rock&Roll Stars. Pero, echarán la saga completa ¿no?. Ayyy dime que sí, soy fan enardecida de la princesa Leia y me encanta Han Sólo y el mini Pujol verde y.- Yoda, Vutarda, se llama Yoda.-. Ya, pero es que es igualito que Pujol, le pasa lo mismo al Sr Spock con Ibarretxe.- Bueno, pues déjame que mire cuando las echan y ya quedamos, te cuento en un ratito.- Ok, chau pescau.- Volví a mi jornada marinera con mi bikini de rayas y todo. Estaba Tig sacando el mantel de cuadritos, las servilletas, los cubiertos y unos platos de plástico para comernos unos bocadillos, (ya os he dicho que se le notan la alcurnia y el abolengo, yo para un bocata lo cojo entre las alas y a picotazos pero… ya lo dice el refrán, donde hay Pínchipe no manda Avutarda). De pronto me sonó de nuevo el Messenger y lo abrí al ver que era de Mila, me pareció extraño que se estuviera abriendo una foto, que como estábamos en zona sin wifi tardaba en cargar. Casi me rompo el lomo contra un eucaliptocuando, como diz mio güela, vime a mí misma con unos moños como de fallera, un traje blanco y empuñando un arma galáctica mientras sonaba con la voz de la princesa Leia.- Ayúdame Obi Wan Kenobi, tú eres mi única esperanza.- Debajo de la foto, unos emoticonos amarillos lloraban de risa.- ¡¡¡Tiiiiiiiiiiggggggggg, ven, mira estooooooooo!!!!!!!!. – Tig, que a la sazón se estaba apretando un cono de helado de tres chocolates porque tenía una “dibilidá”, empezó a atragantarse, a toser, a llorar y a reírse todo en uno para continuar con unas carcajadas que hicieron que tuvieran que poner bandera roja.- JAAAAAJAJAJAJAJAAAAA Mira Vutarda, deseos tengas y se cumplan, ¿no decías que qué suerte la mía por nacer pínchipe y que qué envidia y no sé qué más?. Ya eres princesa, y espacial por añadidura JAAAAJAJAJAAJAJAAAAAA.- A mí me temblaba el pico mezcla indignación y de asombro. En esto estaba tratando de recuperarme, cuando volvió a sonar el timbre diabólico que indicaba que tenía un mensaje.- Cuando la foto se abrió, apareció el Pínchipe con un peinado y una frondosidad capilar que dejan en pañales a los de Pepe Onetto y Anasagasti y con el atavío de Han Sólo, pero con la leyenda Han Tig y como acompañamiento sonoro el gruñido de Chewaca. Ahora me tocó a mí llorar de risa, mientras el Pínchipe cogía su móvil y ponía a Mila a parir con palabras que empezaban por H y por P y la amenazaba con todo tipo de suertes negras y plomizas. Todavá no había terminado de carcajearme cuando, dlinggggg, de nuevo el timbre galáctico. Ahora sí que no estaba preparada para lo que saltó ante mis ojos, con la cabeza como un melón, las orejas de punta y un tinte verdoso como cuando fue al parque de atracciones, Lo Moruno se presentaba ante mí con un audio que decía.- Para Jedi ser, el equilibrio entre los lados de la fuerza has de encontrar en tu interior.- Yo no encontraba el equilibrio entre mis dos patas, como para plantearme lo de la disciplina Jedi. No pude por menos de reconocer que la más favorecida con diferencia seguía siendo yo. El Pínchipe todavía no se había repuesto del shock y miraba al mar con expresión extraviada mientras murmuraba.- Le haré una oferta que no podrá rechazar.... Pasaron varios días y me acerqué varias veces a casa de mi amiga a fin de aprender las artes mágicas de la transformación humana mediante métodos alquímicos que ella llama photoshop. El resultado fueron unas imágenes estupendas, la primera del Pínchipe en un cartel en tonos ocres y amarillos, en el que debía estar Al Pacino representando a Michael Corleone en The Goodfather III, la acompañaba un audio en el que decía.- Fredo, eres mi hermano y te quiero, pero jamás vuelvas a cuestionarme delante de alguien que no sea de la familia.- Se llamaba The Tigs,sfather y tenía la cara del Pínchipe con expresión tormentosa. La segunda fué la carátula de El Amanecer del Planeta de los Simios, con el rostro de lo moruno lleno de pelos y totalmente simiesco con un audio que decía.- Simio no mata simio.- La tercera fue madre armada con una bombona de oxígeno en No es país para Madres, y la última Borrasca con una melena negra zahína, una flor reventona en el pelo y el cuerpo de Penélope Cruz en Volver. Ya os digo, vutardernes, tengo fotos, pero pesa sobre mí la ley de la omertá. Por favor, si no sabéis de mí en unos días, dad parte a las autoridades, El Pínchipe ha encargado por internet unas latas de conserva vacías y en el historial he encontrado una receta de Avutarda en escabeche.

miércoles, 18 de marzo de 2015

ALIENHIJA JEKILL VERSUS TÍO HYDE

Últimamente gutarder@s de mi alma me vienen ocurriendo una serie de cosas que son difíciles de explicar incluso para mí. Supongo que la mayoría de vosotr@s, os estaréis echando las alas a la cabeza perdón, digo las manos y pensando en fenómenos UFO y demás, pues no, es bastante más cotidiano aunque llamativo. Lo primero es que empiezo a dudar de la maternidad de lo Alienhija, no, no está esperando un huevo, dudo que no me dieran el cambiazo en la incubadora y realmente me introdujeran en el nido un huevo de Saturno, o Marte o.... qué cochin@s sois gutarder@s, no me estaba refiriendo a los genitales de las deidades romanas, estaba hablando de los planetas. Ya sabéis que siempre me han acometido ciertas dudas, en vez de un polluelo de avutarda, siempre ha parecido un polluelo de cisne de Hollywood, yo soy bajita, abotijadilla, de ojos castaños y plumaje pardo, lo Alienhija, es alta, delgada, de ojos verdes y plumaje rubio y rizado como de muñeca, nos parecemos en la junta de les patuques y en las gafas que las dos las llevamos de pasta. Aunque ahora que lo pienso, sí que nos parecemos a veces en algo, en la vehemencia verbal de la que ambas hacemos gala. ¿Será que su padre no es un apuesto avutardo y fui víctima de un milagro como el de la Virgen María pero sin anunciación?. Como os digo, me desconcierta. Os ilustro con algunos ejemplos. De vez en cuando, lo Alienhija sufre una especie de neblina mental que la impide relacionar los objetos con sus nombres, la semana pasada estábamos en el fisioterapeuta que nos endereza las alas a las dos, en la sala de espera mirábamos unas revistas de decoración cuando de pronto me dijo.- Buah tío- (casi siempre inicia las frases así se dirija a quien se dirija e independientemente de su grado de parentesco)- tienes que ver la casa de mi amiga Goya, flipas chaval la casa que tiene.-A mí se me desencajó el pico de asombro.- Digo mamá, dijo ella un poco azorada.-No es por eso, es que me ha parecido que has dicho un nombre normal para referirte a una amiga tuya en lugar de una onomatopeya.- ¿Yyyyyyyy?.- Pues hija no sé, como tod@s tus amig@s tienen nombres de chicles eusqueras....- Mamá, ya vas a empezar a hablar en clave?. ¿Como de chicles eusqueras?.- Pues sí hija, Mentxu, Katxi, Patxe, la única con nombre de chicle castellano es Chey.- Qué tonterías dices a veces mamá, tengo amig@s con nombres normales, Vicu, Meni, Iris....- Bueno, normales normales, pero bueno, sigue con la casa de tu amiga.- Pues entras y tiene un techo super altisísisisisismo y así.- Mientras decía esto, se levantó y empezó a mover el ala en diagonal frente a mi pico arriba y abajo.- Creo que quieres decir abuhardillado hija. Y los superlativos no hace falta aunmentarlos.- ¿Quienes son esos?.- Estamos solas hija. ¿Ves visiones?.- No, digo los superlatinos.- Déjalo hija, veo que hoy no estás para ganar pasapalabra, sigue.- Buah tío, pues luego entras en el salón y no hay puerta y tiene un....- Empezó a efectuar un movimiento en el que partía de las alas separadas y una frente a otra para irlas juntando a medida que las subía.- ¿Una pirámide?. - Que no, joer, un... como un cono pero plano y abombado.- ¿Si gano el rosco me haces la cena?.- Buah tío, que no me vaciles.- Creo que quieres decir un arco.- Eso, un arco, y tiene la sala llena de....- Entonces se levantó de la silla y empezó a formar un hueco redondo con las alas y a moverlas arriba y abajo. - ¿Columnas?.- Sí, eso, columnas, buah flipas tío.- No sabes hasta qué punto.- En esto salió la fisio a llamarnos.- ¿Qué tal Alienhija?. ¿Como has pasado la semana?.- Bueno, regular, he estado bastante fastidiada con la espalda, ha habido días en que me han acometido unos dolores indescriptibles.- Yo no paraba de hacerme cruces y de mover el pico sin ser capaz de articular sonido.- ¿Te pasa algo Avutarda?.- Preguntó la fisio amablemente.- Buah tío, que flipo.- Y la cínica de lo Alienhija.- Qué burra eres mamá.- Le di una colleja con el ala derecha que le garantizó dos sesiones más de enderezamiento. Pues a estas situaciones hay que añadirles las reflexiones que trae a veces para las sobremesas.- Bueh tío, hoy ha venido al insti una experta en adiciones que nos ha contado que últimamente se está extendiendo el uso de antidepresivos y sedantes de forma alarmante entre la población y que eso forma nichos sumergidos en la legalidad de, mujeres sobre todo, adictas. Ha estado guay el debate, y he pensado que es lo mismo que los jóvenes cuando consumen metanfetamina pero con receta.- Y clava sus pupilas verdes en las mías.- ¿Qué es Estulticia?, preguntas mientras clavas en mi pupila, tu pupila azul, ¿qué es estulticia?, ¿y tú me lo preguntas?.- Mamá, conozco a Bécquer y no dice eso, dice qué es poesía y mi pupila no es azul.- Entonces empieza un acaloradísimo debate en el que ella esgrime con una fluidez verbal trufada de buah tío, todos los argumentos que os podáis imaginar a cual más peregrino, pero no importa, lo hace con una contundencia y un volumen que hacen que yo me termine por ir a la cama desesperada y con una jaqueca del quince. La cosa empeora drásticamente si está Tig delante, porque el pñinchipe está dotado de un arma disuasoria que hace el efecto mofeta pero sonoro. Tiene una voz estentórea que hace que incluso cuando susurra, se produzcan ondulaciones en el té de las tazas de la vecina. No quiero deciros como es cuando se apasiona en una discusión cosa que ocurre siempre. Ya he tenido que desencantar dos veces a los bomberos y una a las fuerzas especiales que vinieron a desalojar el pueblo ante la amenaza inminente de que se activara una falla desconocida en el subsuelo y abriese grietas en el pavimento de dos metros de profundidad y uno de ancho. Lo último llegó ayer cuando después de ver una película sobre la posguerra civil española en la que unas monjas actuaban con verdadera saña y crueldad frente a unas prisioneras del bando republicano, lo Alienhija empezó a despotricar contra el catolicismo y cualquier otro tipo de religión, sin atender a razones y golpeando con el ala derecha la mesa haciendo botar a Lo Perruno, mientras con la izquierda se daba golpecitos en la sien y bramaba. Es EN FER MI ZO. ¿Lo entiendes mámá?. EN FER MI ZO.- Y recalcaba cada sílaba con un golpe de ala.- Yo te he educado en la toierancia y el respeto hija, ante otras ideologías y creencias.- ¡Como quieres que sea tolerante con una secta que ampara la pederastia, condena la homosexualidad y predica el voto de pobreza mientras atesora una cantidad de riquezas que acabarían con el hambre en en mundo!!!!!!!!. Es EN FER MI ZO.- Esto ya lo coreaban Lo Perruno, Lo Bisbis, Exilion y un pájaro que había en la ventana.- A fuerza de mucho pugnar con ella, conseguí que atendiera a razones hablándole de los misioneros, de Cáritas y de tantos y tantos cooperantes que dan su vida en favor de los demás muchos de ellos movidos por su fe.Aún así se acostó gritando.- No, no y no, sigo pensando que son una secta y no voy a cambiar de opinión jamás.

martes, 17 de marzo de 2015

ARISTOCRACIA ÁCRATA

Holaaaaaaaa gutarderill@s. Aquí estoy cumpliendo la penitencia que me impuse ayer noche cuando volví a dar la cara ante tod@s vosotr@s que cada vez que vuelvo me acogéis de este modo tan caluroso. Son muchas las visitas que ha recibido este humilde blog que me asiste para conservar la poca sesera que me queda. Como digo, son muchas las visitas, no obstante, muy poc@s os animáis a comentar nada y a mí me gustaría ir tomando contacto con vosotr@s, saber quienes sois, qué personajes os gustan más, que me preguntéis algo o simplemente que me digáis lo petarda que he he estado en alguna entrada, vamos, saber lo que opináis. Dicho lo cual, paso a presentaros a otro personaje digno de una entrada en este blog y de una estatua en este concejo; La Marquesa de Iría esta señora, es la madre del Pínchipe Tig, de su hermano, que renunció a ocupar la primera posición en la línea sucesoria en favor de una entrega voraz a la lectura, la cultura, la manicura, la tempura y en sus tiempos al estudio de la viticultura. Además, tienen a su madre en condominio con un ser cuadrúpedo de estatura bajita, lleno de pelos rubios y ásperos y unos ojos redondos y marrones debajo de unas cejas imposibles y el bigote y la barba más indisciplinados que he visto en mi vida, atiende por Chuchu porque es un "perrezuelo sensillo" le estoy citando textualmente, pero su nombre real es El Gran Chuccinni. "Es un homenaje a un aficionado al escapismo, de categoría amateur y de raza humana llamado Houdini, o algo así", como veis muy sencillo el perrito. Yo creo que le hubiera pegado mucho más llamarse Pichi en "homenaje a ese chulo que castiga, también de categoría amateur a su lado y también de raza humana". Digo esto porque el muy canalla tiene completamente engañada a Lo Perruno, que como todos sabéis es una perra de origen humilde y vida proletaria pero con una alcurnia moral a la altura de cualquier aristócrata cánido. Pues la muy ingenua, se muere por los huesitos del adúltero ese que aunque a ella la tiene de "novia formal", se entiende con La Perrona, este y el del Triángulo de las Vermudas son los dos misterios más acuciantes a resolver por la humanidad, dado que la tal Perrona es un sanbernardo enorme, que abulta y pesa cinco veces lo que el pichabrava de Chuccinni y que sin embargo suspira como la princesa de Rubén Darío cada vez que salen juntos de excursión. Volviendo a la Marquesa, es una señora elegantísima de ochenta y seis años, que ha decidido que a estas alturas de la vida, y , dada su posición, puede hacer ya lo que le de la gana sin rendir cuentas a nadie, salvo a sus hijos, y en esto los tres están bastante de acuerdo, menos lapidar la herencia jugando al parchís, respetan la voluntad de su ácrata madre. Una de las peculiaridades de La Marquesa es que ha relajado sus circuitos cerebrales para tener memoria selectiva, osea que se acuerda de lo que le da la gana las veces que le da la gana y cuando le da la gana, de modo que si esta semana está enfadada con Chuccinni, se dedica a castigarle basándose en un rumor que no sabemos qué tendrá de cierto y que consiste en que un día hace año y medio y cuando el cánido era un cachorro, este se escapó del hogar como todo rebelde adoloescente, y se llegó hasta la Cruciada con la aviesa intención, premeditación, alevosía sin nocturnidad pero sí con descampado, al sangriento deporte de matarle las pitas a Dalmacio. Primero dijeron que le había degollado dos después de deshonrarlas, pero luego, el hijo de Dalmacio, confesó que sólo había corrido un poquito detrás de una, murmurando entre dientes, eso sí,- Ven acá jamona, que te vas a enterar de lo que es un buen caldo- La Marquesa, como os digo, esgrime este argumento cuando le parece y además de vez en cuando lo adorna, de modo que la leyenda de Chuccinni el sanguinario, se nutre ya del asesinado de dos conejos, un cerdo, una cabra y un tigre dientes de sable. Otra cosa que le encanta, es torturar a lo Alienhija a la hora de comer, mi polluelo ha ido desarrollando unos hábitos de comida de lo más insanos, se nutre básicamente de coloacao con madalenas, pizza cuatro quesos, sándwiches mixtos y aloguna pinchada de ensalada, con lo que cada vez que pongo la comida en la mesa protesta y con suerte come un poco de lo que haya ese día para a continuación preguntar quien lo ha hecho y pasar a decir que su bis, Lo Moruno, Tig, su madre o la virgen de madera que sacan en procesión el día de la fiesta patronal, lo hace mucho más rico, va variando de utópico artífice en función del cocinero real. Entonces la Marquesa, invariablemente le dice.- Mira neña, cuando acabó la guerra, nun teníamos fariñas pa cocer pan ni pa facer tortu, pero no en mi casa sóla, en toes. ¿Conoces a Raúl y Pepín, los fiyos de Jesusa?. Pues ellos igual, antós como nun teníamos pan, cogíamos les patates, les cortábamos en rodajes, les cocíamos y allueu de cocíes les poníamos vuelta y vuelta en la chapa la cocina. Cuando yo encontraba a algún vecín pol pueblu, preguntabay. Qué ¿ya vais a comer?. Si, vamos a ver si tan les oveyes, y les oveyes eran les patates.- Cuando cuenta esto se ríe socarronamente mientras lo Alienhija pone el turbo para acabarse les fabes, porque invariablemente a los cinco minutos, la MArquesa vuelve a preguntarle. - ¿Qué ye, que nun te gusten les fabes?. Mira, cuando acabó la guerra, nun teníamos fariñes para cocer pan ni tortu..... La tengo visto hacer esto hasta cuatro veces a lo largo de una comida. Hay veces en que se relaja, pero ya está Tig al quite para decirle en cuanto ve la cara de asco de lo Alienhija.- Esta guaja ye muy repunante pa la comida, nótase que nun pasó fame. Cuéntay que comíais cuando la guerra, cuéntaylo madre. Lo Alienhija lleva una foto del pínchipe en la cartera llena de alfilerazos. Lo mejor de la Marquesa es su puesta en escena en público, se presenta como una anciana afable e ingenua toda prudencia y educación. De modo que cuando nosotros le contamos a la visita las peculiaridades cerebrales que la dotan nadie nos cree. Creo que la ilustración más divertida de lo que os narro se dio precisamente el día de la fiesta patronal de mi pueblo, yo había invitado a comer a Tig, a su madre, a un primos suyo, a una pareja de amigos y a mi amiga Milagrosa. Esta última es un alma pura y cándida que cayó de pleno en la trampa de la Marquesa y que aprovechando un aparte me dijo con cara compungida. - Amiga Avutarda, ¿no te parece que os excedéis un poco al hablar así de esta señora tan amable?. La pintáis como si fuera una mente caótica y anárquica y creo que quizá no le hacéis del todo justicia. Yo me sonreí con suficiencia y le dije.- Miga Mila, como estoy dotada de esta mente impúdica y esta lengua que me serviría de bufanda si la usara para tal propósito, me someto a tu razonable e imparcial escrutinio y te animo a que me des tu veredicto al final de la jornada. Senté a Mila a la mesa bien pegadita a la Marquesa. Sus ojos empezaron a dilatarse cuando la vio terminar sin atragantarse, un costillar pequeño de cerdo a la parrilla, un cuarto de pollo, un chorizo criollo, media barra de pan, una jarra grande de vino con gaseosa, una docena de pinchadas de ensaladilla, un plato de arroz con leche y una ración de contundente tarta de nuez, sin pestañear y sin ponerse ni siquiera un poquito congestionada. Alcanzaron el tamaño de dos tazas de café de desayuno cuando la oyó contar lo de les oveyes hasta tres veces y que ella tenía cuarenta y ocho años, tres hijos, una nieta y una bisnieta, pero no llegó a perder los globos oculares hasta que después de unas dos horas de sobremesa y habiéndole dejado su chaqueta de corte hippie a la marquesa el pínchipe Tig dijo. - Ñooo, madre, estás muy guapa con esa chaquetina de colores.- Sí, regalómela una moza muy amable que pasó por aquí.- En ese momento me agaché a recoger los ojos de mi amiga que ya rodaban por la huerta. Se los alcancé, se los recolocó y dijo balbuciendo ante el temor de perder su mejor chaqueta.- Pero Marquesa, ¡¡¡¡¡¡si te la he dado yo!!!!!!!!.- Ahhhh, ¿fuisti tú maja?. Bueno, pues que Dios te lo pague.- Sentenció mientras se reía entre dientes y se arrebujaba bien calentita. Finalmente Mila recuperó su prenda, pero no osó decirme ni mú. Es una pena que no estuviera este verano el día en que le bajé una bolsa de plancha porque a la Marquesa le gusta planchar y yo estaba recién operada y no podía. Entre las prendas había una colcha de seda de color granate, con flores bordadas que perteneció a mi bisabuela y que esta a su vez la adquiriría en una casa de moral distraída, porque el eefecto que hace la colchita es..... Mide un metro veinte de ancho porque es de cama antígua. Cuando recogí la bolsa con la ropa primorosamente planchada, eché en falta la colcha, cuando pregunté a la Marquesa puso cara de vaca mirando al tren y contestó que no la había visto en la vida. Al cabo de unas dos horas subí al cuarto de baño y atisbé por la puerta de su alcoba, pintada de un amarillo pollito y con dos camitas vestidas de blanco y de aspecto monacal, como un reflejo rojo intenso llamaba a gritos mi atención. Creí morir cuando ví la colcha puesta en una de las camas y cubriendo la mitad de la otra, haciendo un efecto de mancebía disimulada que no podía aguantarse. Pues se la tuve que dejar puesta ante las vehementes afirmaciones de que esa colcha era suya y que tenía escrituras. Logré salvarla hace poco que fueron el hermano de Tig y su mujer a limpiar los armarios y ya la tenían en una bolsa para la basura.

lunes, 16 de marzo de 2015

EL DÉCIMO RETORNO

Yo, La Avutarda, me confieso culpable de absentismo bloguero, de pereza vírica, de suerte nefasta con todo lo que lleve cables, de agnosticismo, de haber matado a Manolete y a JFK, de descuidos insuperables para con mis gutarderos y todos aquellos pecados que me queráis imputar a mí siempre y cuando no lleven adjuntos una multa o pena de prisión. En este mismo acto, rezo dos Santas Vutardas et ego me absolvo por ser un ave bobíscum. Me impongo de penitencia escribir al menos diez entradas antes de que acabe Abril de 2015 si Esperanza Aguirre, Rajoy y/o algun@ de sus secuaces así como Belinda y su cómplice rojo y con nombre de isla balear (no quiero mentarlo por si atraigo un mal aciago sobre mi), no lo impiden. Dicho lo anterior, paso a poneros al día: Estoy lesionada, vaya novedad, si la lesión cerebral de la Avutarda es algo patente, científico y empírico, como diría el pínchipe Tig, estarán pensando las mentes inquisitoriales de algun@ vutarder@ tendencioso y ciliciófilo.... pues no, list@s, no hablo de mi condición habitual de Avutarda, sino de la de conductora, sí querid@s gutarderines, ha vuelto a ocurrir. Dicen que todo se pega menos la hermosura, y ¿qué creéis que ha adquirido ese engendro mecánico de color rojo que heredé de Lo Moruno?, ¿un motor diésel?, noooooo, ¿más capacidad en el maletero?, tampooooooocooooooo, ¿cinco puertas quizás?..... No, la viruta metálica esa, el fresón con ruedas, el sonrojo de mi taller, ha heredado de Belinda, su afición a la cirugía y la capacidad de detectar anormales y trastornados al volante. Viene dando indicios desde finales del año pasado, que si ahora me desembrago como una fresca y no se desencalzoncilla como un fresco porque un gayumbo de respuesto no es caro, pero el embrague.... luego, como me da envidia del bramido feroz de Belinda que tiene el catalizador roto y suena como si estuviera masticando chapa, pues yo también, ¡hala! los dos coches sonando como ocho niños con zambombas y carracas. Estaba pensando seriamente en reemplazarlo, pero no fui bastante resolutiva, me perdió mi corazón y los faros que pone cuando da las largas, mientras dice con un cláxon lastimero.- Él nunca lo haría...- Pues bien, como os decía esa ha sido mi perdición, iba yo rumbo al instituto a recoger a lo Alienhijha para renovar el DNI, que ya lo ha perdido, circulando por una vía asfaltada y urbana, acababa de rebasar un cruce con un puente adoquinado que me quedaba a la derecha, cuando de pronto sentí un golpe brutal procedente del exterior y todo se fundió a negro, no es que me desmayara, es que se me cayeron las gafas y el resultado siempre es ese, podría dormir debajo de una lámpara de rayos U.V.A, siempre que me quitara las gafas. Me puse a buscarlas desesperada para cerciorarme de que no había llegado el apocalipsis y como cuando las encontré estaban rotas, tuve que buscar las que llevo de repuesto en el bolso. Fue entonces cuando me hice consciente del bramido inarticulado que rebotaba contra mis tímpanos de forma inmisericorde y pensé.... Ya está, por fin ha llegado mi hora, se han acabado los jabalís y Obélix ha decidido entregarse a la caza e ingesta de Avutardas, este ruido no puede ser otra cosa. Cuando me puse las gafas y salí del coche, me dí cuenta de que tenía un Hyundai totalmente incrustado en la parte delantera derecha de mi vehículo, que estaba completamente destrozada. Al tiempo me apercibí de que un individuo sorprendentemente pequeño para la cantidad de decibelios que emitía, gesticulaba de forma aspaventosa mientras echaba rayos por los ojos y espumarajos de rabia por la boca. Le miré anonadada hasta que empezó a decir exabruptos dirigidos a mí, mientras esto ocurría comencé a notar un mareo añadido a la caraja que arrastro de por sí y el resto del mundo empezó a girar vertiginosamente.- Me encuentro mal- Balbucí implorando ayuda con las alas.- Mal estás, pero de la cabeza, loca, deshecho pajaril, detritus alado..._ Bueno era mucho más malsonante e incivilizado lo que me llamaba. - Hay que llamar al 112- decía yo, dándome cuenta de lo que me iba a costar encontrar el móvil dentro del arca con asas que llevo por bolso y habida cuenta del malestar que me embargaba.- Vete rellenando un parte para el seguro.- Le dije todavía antes de desplomarme, con O, no con U que soy una Avutarda púdica, sobre el asiento de mi coche.- Ni parte ni Ost...- Aquí cada uno que pague lo suyo.- Cerré las ventanillas para mitigar los bramidos, mientras llamaba a emergencias pidiendo que me enviaran una patrulla de policía local y una ambulancia puesto que notaba como mi cuello se iba poniendo rígido y el mareo no cedía. El Homo Inhábilis aquel, mientras tanto seguía profiriendo improperios como un tarado. Como pude llamé a lo Alienhija para que se acercara al lugar del siniestro, me refiero al accidente, no al otro conductor, y le dí instrucciones de que llamara al pínchipe Tig que se hallaba en posesión de Belinda. No sé lo que tardaron en llegar, los primeros fueron los policías, que haciendo gala de una grosería, unos prejuicios de género y de xenofobia sin precedentes, se abalanzaron sobre mí a preguntarme, que porqué iba tan deprisa, que si había consumido algo, que porqué estaba histérica. No pude más, rompí en llanto de rabia, de impotencia y de miedo. En eso estaba cuando llegó lo Alienhija que me los quitó de encima a plumazos llamándoles insensibles. En esto, el siniestro, ahora sí me refiero al otro conductor, la increpó diciendo.- Tú te me relajas ¿eh? que la culpa ha sido de ella, así que tranquilitos. Sentí una descarga de adrenalina que me alivió momentáneamente la rigidez del cuello y me acentuó la inyección de sangre a los globos oculares, mientras rechinaba entre dientes a la policía,- O le decís que se calle o Puerto Urraco va a quedar a la altura de Bambi.- LLegó la ambulancia y los sanitarios me liberaron de todo el mundo, pude oír como llegaba Tig y se ponía a dar instrucciones a los agentes de dónde y cómo tenían que sacar las fotografías que acreditaban que el siniestro no procedía de la vía de la derecha sino de un aparcamiento ilegal encima de la acera sobre la que tenía estacionado el coco-móvil. No supe más, me condujeron en ambulancia al hospital, donde me inyectaron un sedante y de donde salí unas horas más tarde, con un collarín y un diagnóstico de esguince cervical y contracturas. Los agentes de la ley del cercano Oeste, debieron darse cuenta de la metedura de pata a través de las indicaciones de Tig así como de una observación más minuciosa de la posición de los vehículos y demás indicios, lo cierto es que al día siguiente, llamaron para preguntar cómo me encontraba con un tono tan melifluo que más bien parecían pestiños de la Ley. Siguieron con esa actitud a los tres días cuando conseguí levantarme de la cama e ir a prestar declaración. En estos momentos y a quince días del suceso, me encuentro con rehabilitación diaria, cogiendo unos melocotones abstemios que dejan en paños menores a los de Calanda, pero más tranquila, a instancias de Tig, he puesto todo el tema en manos de una abogada particular que me ha asesorado estupendamente acerca de como proceder, esta mañana he ido al juzgado a recoger el atestado policial, que afirma, que según los indicios y las averiguaciones practicadas por ellos, el coco-móvil, efectivamente se encontraba mal estacionado y realizó una salida del aparcamiento, sin mirar, vamos que confirman mi versión de los hechos. Estoy esperando que el atestado llegue a las compañías de seguros y que la del siniestro, de nuevo me refiero al conductor contrario, convenza a su asegurado de que lo más sensato es declararse culpable so pena de que lo lleve a juicio. Estoy intentando recuperarme física, moral y mentalmente, ya sé que lo último ha de ser con mis limitaciones habituales, pero el fresón con ruedas, sigue en el lugar del accidente, bien estacionado, pero castigado sin grúa, ni perito ni taller hasta que no reflexione y me demuestre arrepentimiento y propósito de enmienda.