BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



martes, 29 de julio de 2014

EL BOTÓN REAL

Güenes Gutarder@s, tengo que contaros una cosa curiosísima del Pínchipe Tig. Resulta que tiene un botón en alguna parte de su cuerpo que además varía de lugar, o sea que a lo mejor hoy lo tiene a la derecha del ombligo y mañana en el talón izquierdo.... es una cosa muy misteriosa, el caso es que el botón de Tig, si te pilla desprevenida, te puede dar el susto de tu vida. Le hace tener reacciones de lo más diverso y variopinto. Por ejemplo, de ordinario, es una persona muy liberal, comprensiva, empática, cariñosa y asertiva. Esto hace que sea un apoyo inestimable para contarle cualquier tipo de problema y además te anima a profundizar en el conocimiento mutuo y por tanto a que expreses cualquier disparidad de criterio que tengas con él, ya os digo vutarderines, una persona muy razonable, pero cuando le tocas el botón....... Pues eso, te puede pillar de cualquier forma. Por ejemplo el otro día hablábamos de los grados de compromiso en las relaciones personales, él sostiene que el compromiso ha de ser absoluto y que basa sus seguridades en demostraciones físicas entre otras cosas, yo sin embargo sostenía que lo físico puede ser efímero mientras que lo interno, el sentimiento, la comunión de las almas y esas cosas que digo yo cuando me acuerdo de Neruda, eran lo más importante. Estábamos sosteniendo una amena polémica que nos tenía muy animados, en esto recibí un Messenger muy importante que estaba esperando y me puse a contestar´. La última vez que había mirado a Tig se vestía con un pantalón de chándal y una camiseta republicana (incoherencias de la monarquía de Tig) que dice "nunca bandoleros siempre guerrilleros" de color morado. Pues bien querid@s, imagináos mi sorpresa cuando al volver a mirarlo me lo encontré embutido en un traje de faralaes con una peineta que emulaba el monte Castro a modo Martirio, con unas gafas de sol y unas castañuelas en cada mano. Casi me caigo de la butaca como podréis comprender, de pronto el Pínchipe se arrancó por tanguillos y zapateando como Sara Varas empezó a cantarme. "Las duquelas que tú tengas, las duquelas que tú tengas, bien merecidas las tienes por tener tan mala lenguaaaaaaaaa aaaaaayyyyyyyyyy". Yo no daba crédito vutarder@s, traté de calmarle, de explicarle que el mail era importante, pero nada, él seguía cantando. " Prefiero tener un gochuuuuuuu prefiero teeeeeneeeeer un gooochuuuu, a tener una muyeeeeeer, el gochu te da jamones, la muyer muy gocha yeeeeeeeeee" y se acompañaba con las castañuelas. Terminando esta estrofa pegó un taconazo en el suelo y se marchó por la ventana. Reapareció a los veinte minutos como si no hubiera pasado nada y diciéndome.- Vutarderina mía, a veces me irrita un pelín que en medio de una conversación importante te pongas a hablar por el móvil.- ¿Y la irritación te hace salir volantes en la falda?.- Me miraba con cara de ir en moto y no decía nada. Otro día, estábamos con unos amigos cenando en mi casa, este es el momento de que os hable ce mi amiga Candil, Candil es como su propio nombre indica una luz en mi vida, que ha sido fundamental en mi recuperación y que sigue siendo un pilar inestimable de mi cambio, crecimiento y amor amiguil. Candil, es una mujer con una sensibilidad y una empatía que hace vea y perciba cosas que a los demás nos están vedadas. Pues bien, con Candil he aprendido a adiestrar mi sensibilidad y mi empatía usando la baraja del tarot, esto no es ni tan esotérico ni tan medieval como parece. El caso es que Candil estaba explicando una experiencia que había tenido con una nueva técnica de sanación que se llama biodescodificación y que está basada en múltiples teorías científicas y otras algo más empíricas. Tig escuchaba aparentemente tranquilo, pero como en la ocasión anterior, para una vez que lo perdimos de vista, cuando reapareció ante nuestros ojos con una levita morada, un monóculo y un tratado de Sephen Hawkins en la mano y tronando.- Eso no es más que una psicopatía, qué manía tenéis de explicarlo todo, que miedo tenéis todos a moriros coño, y al tiempo que decía esto se ponía una capucha de dentro de la levita y empuñaba la guadaña que uso para segar la huerta. Yo quiero una vida sencilla, y sin darle tantas vueltas a todo, pensando que si me encuentro una libélula en mi buganvilla es que está libando y no enviándome una señal de que tengo que hacer un viaje urgente al Taj Mahal.- Lo curioso es que esto lo sostenía delante del múltiple, que en ese momento adoptaba la personalidad de Carloh Hezú, uno que salía en Crónicas Marcianas, y que aseguraba vehementemente que en Raticulín las libélulas pertenecían a la clase dirigente. - De pronto el atuendo de Tig volvió a cambiar esta vez por una saya larga y negra acompañada de blusón y toquilla del mismo color y tocándose la cabeza con una lúgubre pañoleta y rompió a llorar.- Sniiiiiifffff, sniiiiiifff, he perdido completamente el oremus, yo pensaba que en esta sólida avutarda había encontrado un cerebro normal, que podía mantener una conversación inteligente, que quizás me entendería cuando le hablase de las relaciones humanas y lo complejas que son y resulta que no vuela, que flotaaaaaaaaaa.- Me dio tanta pena vutarder@s, que me puse las gafas de camuflarme entre los humanos racionales y le aseguré que no le iba a hablar nunca más de cartas como no fueran de póker. Sé que no fui honesta vutarder@s, él me tiene por una persona más o menos cuerda y yo no me he atrevido a ir con él a Media Markt, no sea que le toque el botón y se me ponga el traje del Papa Francisco.

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