BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



martes, 12 de marzo de 2013

DÍA INSÓLITO

Hola gutarderines, ¿me echabáis de menos?. Yo a vosotros también, antes de nada tengo que aclarar un agravio del que he sido objeto por parte de un vutardero que quiere permanecer en el anonimato, y que el otro día después de tener una conversación telefónica conmigo en la que él se explicaba como los hermanos Marx y yo no le entendía, me dijo, que sospechaba que les avutardes me les escribía mi madre. Ante afrenta tan grave e injusta, no puedo permanecer impávida e impasible, por lo que hago la siguiente aclaración. Mi madre, siendo una avutarda ingeniosa donde las haya invierte sus mútiples talentos en otras disciplinas muy lejos de poner su viperinidad al servicio de mi pluma, más bien a su oprobio y castigo cada vez que tiene ocasión. Por tanto, no puedo por menos que rebelarme ante el hecho de que nadie conciba sospechas infundadas que atentan contra mi honor de avutarda literaria y literal. Dicho esto, procedo a narraros mi crónica de hoy. Ha sido un día muy raro vutarder@s, Todo ha empezado con la enfermedad del oso. ¿Os acordáis del oso del ordenador?. Pues llevaba varios días con las ojeras más acentuadas, más alicaído, como tristón y no hacía más que mandar mensajes diciendo que las vacunas le iban a caducar y que si no las renovaba, se iba a morir corriendo. Yo ya había preguntado en donde no son tontos que qué tenía que hacer cuando el oso enfermara porque el ordenador anterior falleció de un ataque de nostalgia, (creo que lo llaman el síndrome del corazón roto) y no quería tener que enterrar a este tan pronto. Me dieron una cajita que se llama Mcafee y me dijeron que las vacunas nuevas estaban dentro, (bueno ellos lo llaman antivirus, pero serán vacunas igual ¿no?). De modo que hoy que era el día en que el oso quedaba sin protección, yo me imaginé que se refería al antivirus porque condones no le he visto nunca. Pues he abierto la cajita y he encontrado una tarjetita y un libro de instrucciones para descargar el antivirus nuevo. Pues he seguido todas las instrucciones y al final me mandaba reiniciar el ordenador, pero cuando lo he vuelto a encender, la pantalla estaba de luto porque el oso no ha soportado la caducidad y ha muerto irremediablemente. Entonces he llamado al teléfono de atención al cliente de donde no son tontos y les he dicho que las vacunas que me habían vendido estaban mal y que mi oso se había muerto y mi ordenador estaba de luto y amenazaba con pedir una eutanasia urgente. Me había puesto al lado una chuleta para hablar con el que no es tonto de turno y me preparaba para pasar la mañana entera al teléfono a pesar de que tenía muchas cosas que hacer, pero de pronto, se obró el milagro.- Dígame doña avutarda ¿qué es lo que ha ocurrido exactamente?.- Pues mire, es que el oso se puso malo y empezó a decir que se iba a morir hoy porque era un oso un poco depresivo y agorero, entonces esta mañana le he puesto las vacunas corriendo para que no se muriera, pero como además de agorero era terco como una mula, pues se ha muerto igual y ahora el ordenador se ha puesto un brazalete negro por debajo de la pantalla y no me deja ver los iconos porque dice que soy una avutarda insensible que no respeto su dolor.- Uhmmm, sí, comprendo, su antivirus panda caducaba hoy y ha activado vd el mcafee pero no se ha realizado correctamente la instalación. Mire, pues para no entretenerla vamos a hacer una intervención remota. ¿Qué le parece?.- Pues me parece bien, lo único es que yo soy una avutarda gnóstica y no me llevo demasiado bien con las divinidades como para pedirles que intervengan en esto. - No se preocupe doña Avutarda que ya se lo tramitamos todo desde aquí sólo tiene que darnos su contraseña y clave de acceso y en una media hora se conecta y tendrá vd el pc reparado.- Ahhhhh, pues sí que estáis preparados para la vida moderna, tenéis bulas papales y todo para hablar con dios y que intervenga remotamente. ¿Esto es siempre o es ahora por la vacante de papa?. - Siempre, doña Avutarda, siempre, muchas gracias por confiar en nosotros.- No cantes victoria, llámame dentro de dos horas y te lo digo.- El caso es que cuando he bajado de la ducha, le he echado un ojo al ordenador y todo funcionaba a las mil maravillas, donde antes estaba el oso ahora hay un escudo muy grande con una M. Se ve que le han afiliado a algún equipo de fútbol o algo para animarle. Bien, pues después tenía que ir a por lo alienhija que tenía consulta con el dentista, siempre que la llevo al dentista, aprovecho que la consulta se encuentra en una población donde tienen un supermercado Día, no me gusta nada hacer la compra allí por el asunto de que casi siempre están muchos estantes vacíos y te cuesta un congo encontrar lo que buscas, por no mencionar el aspecto y carácter de sus empleados, pero la verdad es que tienen unos precios muy buenos y unos cereales que le encantan a lo alienhija, que siempre sale con la dentadura como un octogenario y llorando porque le aprietan los dientes para que se le junten de modo que pasa unos cuantos días a dieta de sopas purés y leche con cereales. La primera sorpresa de la tarde me la ha dado Belinda, que ha encontrado un sitio para aparcarse en la puerta misma de la consulta. Hemos subido y me he sentado en la sala de espera con mi libro mentalizándome para pasar allí una horita por lo menos, pero no me ha dado tiempo de abrirlo cuando han llamado a lo alienhija, no llevaba ni un capítulo, cuando ha salido con las gomas cambiadas y de color blanco, yo normalmente hago respiraciones de parto para relajarme cada vez que entra porque no sé que combinación de colores fluorescentes va a sacar en la sonrisa férrica, pero hoy, me podía haber ahorrado la meditación porque la verdad es que parecía casi normal. Nos hemos encaminado al súper y nada más entrar le he dicho a lo alienhija.- Lo mejor será que nos despleguemos, así abarcaremos más terrenos y sólo tardaremos un par de horas en completar la lista de la compra.- ¡Mamaaaaaaaaáaaaa!.- Decía lo alienhija maravillada y con los ojos como platos.- ¡Mira, están todos los estantes llenos!. Vamos a ver si encima hay de lo que pone debajo, eso ya sería la caña.- Pues efectivamente vutarder@s, no sólo estaban llenos sino colocados en el pasillo y estante que correspondía. Al llegar a la parte de la fruta, he visto a una empleada y me he abalanzado sobre ella, haciéndole una llave de judo e inmovilizándola con las alas como tengo por costumbre en ese sitio para que no se diera a la fuga antes de pesarme la fruta, pero ante mi asombro sin parangón, no se ha enfadado, me ha pesado la fruta y cuando ha terminado me ha preguntado que si podía ayudarme en algo más. Yo ya me estaba poniendo muy nerviosa y miraba a las cámaras de seguridad convencida de que en algún momento iba a salir de detrás del estante de los pañales el equipo de inocente inocente con el muñeco ese de papel gigante, pero como no pasaba nada, me he dirigido a la caja. Había cola, pero inexplicablemente, las cuatro cajas estaban ocupadas por sendas cajeras, por lo que en menos de cinco minutos tenía la compra sobre la cinta y me estaban cobrando. En ese momento tenía la sensación de que me faltaba algo, estaba a punto de darme la vuelta a comprobar, cuando he caído en la cuenta de que lo que echaba de menos era la voz estridente y malhumorada de alguna cajera que gritara. - ¿Alguien va a pagar con un billete de 50?. Dándome cuenta de que ese era precisamente mi caso, he sido presa del pánico y ya me veía a mí misma hasta las nueve de la noche, castigada en la caja por no llevar cambio y no haberlo dicho antes. Tartamudeando de miedo le he dicho a la chica.- Pppeeppeerdddónammme guaguaguapa, pero es que no me he dado cuenta de que llevaba sólo un billete de cincuenta y no te lo he dicho cuando habéis pedido para cambiar... snif, snif.- Moqueaba yo con los ojos llenos de lágrimas esperando el grito hipopótamo-huracanado que iba a brotar de los labios de aquel ser vestido de rojo y verde.- No se preocupe señora, ya le cambio yo?. ¿Tiene vd bolsas o se las doy?. - Tententengo yo gracias.- Pues si me las deja, le voy colocando la compra.- En este punto he sentido el codo de lo alienhija entre mis costillas y cuando la he mirado me hacía señas significativas con los ojos señalando a la cajera, entonces me he fijado, donde yo esperaba una mujer malhumorada y desgreñada, me he encontrado una niña monísima con una coletita y muy amabable que me sonreía, toda dulzura y comprensión ella. Como no podía con mi asombro no me ha dado tiempo de preguntarle si les habían subido el sueldo de repente. Y es que ya lo dice el refranero que es muy sabio vutarder@s. "Eres más desagradable que una cajera de Día o el Fary comiendo limones". Mi suerte ha acabado en el momento en que madre me ha llamado para comunicarme que su oso también había fallecido y que en la tarjetita que me habían dado los que no son tontos también estaban incluídas sus vacunas. Que le diera las instrucciones precisas para instalarlas. Pero eso ya os lo cuento mañana porque si no, veríamos amanecer.

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