La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
jueves, 28 de febrero de 2013
A PALABRAS NECIAS O NORMALES....
Ayyyyyyyyyy gutarderines, qué cansada estoy, ya sé que casi siempre empiezo las crónicas con una expresión similar, pero es que me pongo a ello por la noche, y de verdad os juro, que cualquier avutarda adulta que se precie, con una alienhija adolescente, siendo vecina de los tres cerditos y con los avatares de mi vida (los azules y los otros), llegaría a estas horas pareciendo lady ojera como poco. Resulta que tengo al vecino en el hospital, papá cerdito, sí. La mamá es sorda rotunda, osea que hablar con ella y con las berzas del huerto viene a ser más o menos lo mismo, esto, aquí en su entorno, practicamente carece de importancia, pero cuando la sacas de lo rural....Además su marido, tiene dentadura postiza, de esas que yo denomino modelo castañuela y como también está algo sordo, no lee y además tampoco habla humano correctamente, se dedica a darle vueltas a la dentadura en la boca para entretenerse, con lo que tampoco se le entiende nada aunque seas la hija del propietario de GAES (ya estoy viendo a lo moruno leyendo esto y confundiéndolo con ser la hija del propietario de gays, se hace un lío con las vocales el pobre....) El caso es que tengo que hacer traducción simultánea a varias personas a la vez, por un lado de las enfermeras a Papá Cerdito, y viceversa, por otro lado, Mamá Cerdito, como no se entera de nada se lo inventa, y como es afín a la filosofía de piensa mal y acertarás.... pues ella responde insultando por si acaso. En medio está el hijito que parece la versión porcina de Forrest Gump, a este no hay que traducirle porque no habla si no tiene mucha confianza, pero hay que vigilarlo porque lo toca todo. Todas las mañanas invariablemente me despierta él.
- Que dice mio madre que si ya llamasti al médicu pa ver si suelten hoy a mio padre.- Ya le he dicho a tu madre cien veces, que no puedo hablar con la doctora hasta la una y media con lo que es inútil que te mande todas las mañanas a las nueve. - Güeno, antós, diz que vayas a ponei los aparatos en es oreyes.- Entonces empieza mi odisea vutarder@s. A Mamá cerdito, le han hecho unos audífonos a medida, cada uno es para una oreja, y tienen formas distintas, son de esos que llevan un pequeño depósito para la pila por fuera y un conducto de silicona acabado en forma anatómica para insertar en el oído correspondiente. Quiero decir con esto, que es imposible colocarlos en la oreja que no es. Pues da lo mismo, ella le ha pintado con esmalte de uñas un punto rojo al de la oreja derecha y cada mañana es fiel al mismo ritual.
- El roju ye pa la diestra, y el otru pa la siniestra.- Tú sí que eres siniestra y das miedo..- Digo yo aprovechando que todavía no me oye.- A ver, paisana de dios, que no importa el punto roju, que esti sólamente entra en esti oído.- Sí, tú apriétalo bien pa que non caiga.- Cuando los tiene los dos insertados y le tocan el cerebro de la presión que he hecho le digo en tono normal. - ¿Me oyes bien?.- Me mira con cara de vaca mirando al tren y responde a grito pelado.- No, ya non caen mira.- Y sacude la cabeza enérgicamente de un lado a otro.- Que te digo que si ya me oyes.- Non fíya non me queden cebolles, acabéles esti día y tengo que dir a comprales.- Yo no sé para qué se ha gastado ese dineral en los audífonos, si yo creo que ni los enciende, o no les cambia las pilas. - Güeno, antós ¿a qué hora marcharemos pal hospital a ver a esi hombre?. - Pues sobre las cuatro, porque hoy es jueves y lo alienhija tiene inglés así que tengo que ir yo a buscarla a las tres y media, a las cuatro estad preparados que nos vamos.- A la una viene otra vez el hijito.- Que diz mio madre que si marchamos ya.- Que no, que hasta las cuatro no podemos irnos.- A los quince minutos vuelve.- Que diz mio madre que ye que va a facese de noche y ella tien que prender la cocina.- Pues dile a tu madre que la deje prendida antes de marchar, que hasta las cuatro no salimos de aquí.- Bufo yo con cara de asesino en serie. Cierro dando un portazo a ver si se da por aludido, pero es inútil, a la una y media ya está llamando de nuevo, esta vez ignoro el timbre y los insultos de lo perruno que se desgañita diciendo.- Que te han dicho que a las cuatro, tío pesao, que en esta casa no hay quien ruque un hueso en paz, si hasta yo, que no sé mirar la hora sé que todavía no toca....- Menos mal que no la entienden que si no me la envenenan cualquier día.
A las tres y cuarto, salgo en dirección al coche para ir a buscar a lo alienhija al instituto, no he dado dos pasos cuando me asaltan uno por cada lado, como Curro Jiménez y el Algarrobo venidos a menos. ¿Marchamos ya?. Menos mal, fiya ye muy tardi y tengo que llevai la garrota a esti hombre que se pon como los demonios si no la tien. - Dímelo a mí.- Susurro casi llorando.- ¡Mira, hay un cura cagando detrás de aquel arbusto!.- Aprovecho que miran buscando al párroco que me acabo de inventar, me subo en Belinda y arranco mientras corren torpemente detrás de nosotras agitando las manos. Cuando vuelvo, están desolados con los abrigos puestos y dando vueltas alrededor de la buganvilla de mi portal.- Hala, vámonos y no pongáis esa cara que os he dejado al lado de casa, otros lo hacen en las gasolineras.- Se suben al coche, los ato y por fin nos vamos. Cuando llegamos al hospital, le vuelvo a gritar al oído.- Id subiendo vosotros que yo voy a aparcar y a hacer algo de compra.- Otra vez la cara de vaca mirando al tren. Les suelto, les abro las puertas, me subo en Belinda y arranco, hala, otra vez el numerito del abandono. Lo peor es que aquí no les conocen y me miran todos con una cara como si fuera Saddam Hussein. Cuando regreso, dos horas más tarde, los encuentro a todos en la habitación entre las miradas estupefactas de los otros dos compañeros de habitación y sus familiares, que no dan crédito y a estas alturas tienen las mandíbulas descolgadas y los globos oculares completamente al aire. Me acerco a la cama de mi vecino y le pregunto.- ¿Qué tal hombre, como te encuentras hoy?.- Ayyyy moza, toy muy malu, resulta que aquí fai un calorón que anoche como non pudía sudar empecé a hinchame antós vino una enfermera y púsome un tubu en les partes pa mexar y yo non puedo parar con esti calor, que voy a segir hinchándome hasta que explote.- Entonces retira la sábana para que todos podamos ver el tubo que le han puesto, ante mi firme hermética cerrazón de párpados y los gritos ahogados de los otros familiares. -¿Vieno la to hermana a vete?.- Pregunta ella.- Non, diz que non puede porque tien al hombre malu.- ¿Y los tos sobrinos?- Non vinieron tampocu.- Ya lo sé yo, que la to familia non valen más que pa preguntar pe la herencia, si non ye la mi xente, dibes a morite de ascu. El que naz en mala casa... ye lo que tien. Pero a ti llénasete la boca de los tos sobrinos y la to hermana y el to cuñau, ¿y ahora... onde están ahora que los necesites?.- ¡Calla la boca por dios, calla la boca!. Non sé a que viniesteis non faces más que calentame la cabeza.- Moza, ven acá y ayúdame a levantame.- Yo, que ya sé lo que pesa porque alguna vez se ha caído, le digo. - Yo no puedo contigo, espera que llamo a las enfermeras.- Cuando llega el enfermero y le digo lo que ocurre, pone los ojos en blanco y dice.- Pero vamos a ver hombre, que llevo tres días explicándole lo mismo, que aquí hay unas horas para levantarse y otras para acostarse, y que cada día vengo y usted me dice que no se quiere levantar.- Ye que vienes cuando yo toy ena siesta, tienes que venir un pocu más tardi.- Ya, pero es que son ustedes treinta y seis enfermos por planta, si tenemos que amoldarnos a los horarios de cada uno, no es posible.- De cada un non, solo de míu, los otros llevántense cuando yos lo manden.- Pero ¿usted se oye lo que está diciendo?. a ver moza, explicai al to tíu (me hago pasar por su sobrina para que los médicos me den información), que esto ye un hospital y tien normes.- Pues mire, no se lo voy a explicar, porque va a dar lo mismo, todos los días les digo que no puedo llamar hasta la una y media y a las nueve de la mañana los tengo en casa así que calcula.....- Bueno, pues mañana, piénselo mejor y le levantamos, hoy ya no puede ser. - Papá cerdito, se enfada y empieza a despotricar diciendo que ellos están allí pagados y que si no les gusta que se vayan y que en una mina quería verlos él.- A ver, hombre, no te enfades, ¿Qué quieres, sentarte?.- Sí, porque tengo tos y viénenseme les flemes a....- Déjalo, déjalo, no me des explicaciones.- Cojo la manivela de la cama y la subo hasta que queda semi-incorporado.- Se le llenan los ojos de lágrimas y me conmueve mientras me toma la mano y me dice.- Ayyyyy mocina, cuántu vales, esto que faces por nosotros no se paga con dineru.- Bueno hombre, no te preocupes que no es para tanto.- En esto interviene Mamá Cerdito de nuevo.- ¿Ves?, ¿Ves como yes un mentecatu?. Luego ríñesme a min, pero que más querrías tú que tar comigo en casa y no con estes brujes, pero te está bien empleau, pa que veas.- Entonces él me mira con ojos suplicantes y me dice.- Marchaos ya, que va a facese muy tarde. Mira a ver si puedes acompañar esta muyer al bancu, que non sabe sacar perres, y llévala al súper a compara algo de comer. Hijo mío, pórtate bien y cuida mucho de tu madre, no la hagas enfadar.- Entonces ella, que ya ha cogido carrerilla, empieza.- ¡Que ascu de hombre!, tou el día esigiendo, Los de tu familia soes todos muy esigentes, non se puede tratar con vosostros, pues si vas a ponete asina comigo non vengo más, y cuando llegues pa casa, cojo les lleves de la otra casa y me separo. ¡que lu sepias!.- Yo la cojo del brazo mientras intento convencerla de que no se ha metido nadie con ella, pero da lo mismo, ella dice, que sabe muy bien lo que dicen de ella y que nunca la ha engañado nadie. - Salvo los de los audífonos.- Digo yo por lo bajini para que me oiga todo el mundo menos ella.
miércoles, 27 de febrero de 2013
Y OS GUSTARÍA QUE SIGUIERA SIENDO....
Ya estoy de vuelta gutarder@s, creo que os había dejado a las puertas de la gloriosa asamblea general en la que se iba a leer mi primer y último acta. Ya en el orden del día, se mencionaba un punto que se llamaba "lectura y aprobación, si procede, del acta anterior", y yo, con estas dotes adivinatorias tenía una ligera idea de lo que iba a ocurrir. Aquello iba a ser, el linchamiento de la avutarda. La verdad es que no pensaba ir, puesto que me importaba un comino, después de dimitir, lo que hicieran con mis actas o con mis actos, pero mi amiga Bill, se imbuyó del espíritu de Hildegart y me dijo.
- Amiga avutarda, de la aprobación de ese acta dependen los derechos de muchas mujeres, es necesario pelear por nuestros derechos. Con tu presencia en esa asamblea, honrarás la memoria de honorables predecesoras nuestras como Concepción Arenal o Clara Campoamor, que tanto pelearon por el sufragio femenino para que ahora un Alcalde mafioso venga a coaccionarnos en el ejercicio de nuestro derecho de voto....- A estas alturas yo ya estaba con el ala en alto y el puño cerrado y desfilaba rumbo a las barricadas. Además Bil esgrimía como argumento irrefutable el hecho de que si todas las mujeres de nuestra facción votaban a favor de mi acta, seguramente conseguiríamos si no que se aprobara, por lo menos que quedara constancia de que un porcentaje importante de socias lo apoyaban. Aunque no las tenía todas conmigo, finalmente acudí. Si bien es verdad que muchas de mis compañeras de facción no habían podido asistir a la asamblea anterior porque el tiempo era nefasto, yo contaba con que conocían perfectamente el percal y dado que ellas no habían dimitido, defenderían sus derechos como socias..... Fué bochornoso vutarder@s, de todas mis compañeras que yo creía afines a Bill y a mí, sólo tres nos otorgaron el voto, finalmente mi acta fue rechazada por lo que no quedó constancia alguna de lo vergonzoso del comportamiento de algunas personas y personalidades. Además de esto, hubo descalificaciones, insultos, amenazas... Como no podía más con el disgusto y la vergüenza ajena, me marché de allí jurando en arameo, porque si a Bill la posee de vez en cuando el espíritu de Hildegart, yo me sentía posesa en ese momento por el de Mateo Morral. Fue después de esa Asamblea cuando le dije a Bill que no tenía ningún sentido para mí militar en una asociación de mujeres que hacían ostentación de un machismo recalcitrante, racismo, ignorancia y propensión a toda clase de irregularidades, que me parecía mucho más sano fundar otra entidad que aunque estuviera compuesta por menos gente, al menos tendríamos unos fines comunes en los que sí que creyéramos todas. A la primera reunión para hacer la propuesta, convocamos a algunas de nuestras compañeras de la otra asociación a pesar de que yo no estaba muy conforme puesto que no habían votado a favor de un acta que reflejaba el oneroso comportamiento de alguna de sus miembras. Cuando les pregunté al respecto para ver si teníamos afinidad y era posible conformar un nuevo grupo, la mayoría de las razones fueron de la siguiente índole.- Yo, es que no quiero conflictos, como no estaba y no lo ví, pues no puedo votar.- Ó - Es que yo no me siento afectada por lo que digan ellas, no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.- Ya, pero es que si en una asamblea general de una asociación de mujeres, se hacen declaraciones y se alcanzan acuerdos que vulneran los estatutos o los fines, sí que te afecta, como socia que eres, participas con tu consentimiento.- Bueno, es que en realidad, yo no me considero feminista, creo que los hombres también tienen derechos, creo que las cuestiones de género, lo que hacen es separar a las personas y traen malos rollos.- Ante la consistencia de este argumento vutarder@s, comprenderéis que no me iba a poner a dar explicaciones, sería como echar margaritas a los cerdos. El caso es que finalmente arrancamos con la nueva asociación, a pesar de estos especímenes que si bien eran minoría, se dejaban sentir en la expresión de sus sandeces. A lo largo de los ocho meses que llevamos de andadura, me ha tocado lidiar en cada reunión con el tole tole del género, de que el feminismo es lo contrario del machismo, de que no se podía dotar de la transversal de género a todos los proyectos porque favorecía a las mujeres en detrimento de los hombres, de que lo que tenemos que hacer es ocuparnos de nuestras libertades sin entrar en conflicto con los hombres porque eso era llevarlo al terreno personal.... Bueno, una cantidad sin fin de gilipolleces que aunque nunca llegaron a plasmarse en ningún proyecto porque son minoría, sí que eran cansinas por lo ignorantes y lo reiterativas. El caso vutarder@s, es que como os contaba ayer al principio de la crónica, el pasado fin de semana, di un taller de panes. Esta actividad estaba subvencionada por el Instituto Asturiano de Cooperación al Desarrollo, por lo que yo me limitaba a dar la formación por parte de mi asociación, quiero decir con esto que no era un proyecto diseñado por nosotras, pues bien, se invitó a todas las socias. Hubo una, de estas que son antifeministas, antisistema anti gua y antípoda (porque no importa donde estés tú, ella siempre está en el lado contrario), que escribió un mail confirmando su asistencia e informando de que tenía que traerse a los niños de nueve y cuatro años, yo le contesté que no podía traer los niños porque era una actividad exclusivamente diseñaba para adultos. Cogió un globo, gutarder@s, que pensé que la yugular le estallaba, se puso como un obelisco (eso dice ella ). -Pues vaya una asociación de mujeres, ya está bien, que no se entienda que habemos madres con hijos que no tenemos donde dejarlos, parece mentira que una compañera que también tiene hijos no entienda esta situación.....- Y siguió relatando.- Sí, querida amiga trolla, eso que tú reivindicas con tanto brío, se llama conciliación, es una de las principales reivindicaciones que se hacen desde los movimientos feministas, y por cierto, si hasta ahora no has tenido problemas en ninguna actividad, es porque todas las que ha realizado tu asociación incorporaban la transversal de género, esa que tanto te molesta y por la que tenemos que oírte la misma letanía en cada reunión de junta directiva. Pero, no entiendo porqué te sofocas tanto y aludes con tanto énfasis a que esto es una asociación de mujeres, si este tipo de problemas no son de género, sino personales ¿no?. - Bueno, es que no me entendéis, yo no digo ahora nada del género, digo que las madres con hijos tiene problemas para asistir a las actividades porque no tienen con quien dejarlos, pero eso no tiene nada que ver con el género..... Dió igual vutarder@s, es que no hay peor sordo por la cara, que el que no quiere oir, ya sabeis por donde.
lunes, 25 de febrero de 2013
SIEMPRE FUE
Güenas noches gutarder@s, ya vos echaba de menos, llevo unos días sin escribir porque he estado muy liada, no sé si os conté, que a principios del verano pasado, dejé la asociación "de mujeres" a la que me había afiliado y he colaborado con la fundación de otra.... Bueno pues con esta nueva, tenía que dar un taller de elaboración de panes marroquíes, situación que aprovecho para difundir un poco mi cultura de adopción que como muchos de vosotros sabéis es la rifeña. Así que entre preparativos y la propia ejecución del taller..... ¿Que porqué dejé la otra asociación?. Pues veréis vutarder@s trataré de explicarlo como mejor pueda sin la ayuda de Íker Jiménez. Resulta, que como os he dicho antes, esta asociación, se definía y creo que aún lo hace, como asociación de muejeres. Cuando yo la conocí, la presidenta era mi amiga Bill y ya me había dicho que había importantes disensiones entre dos facciones de la entidad, a saber, el criterio era más o menos el siguiente: De un lado estaban las mujeres oriundas del concejo y mayores de 40 (salvo tres honrosas excepciones), y de otro, las mujeres que como yo, habíamos inmigrado de otros ámbitos, fundamentalmente urbanos. El problema radicaba en que las nativas, no estaban dispuestas a aceptar ningún cambio sustancial en la forma de hacer las cosas que ellas han tenido toda la vida, como decía la suegra de una amiga mía, lo que siempre fué.... Y de otro lado, estábamos las que entendemos, que lo que siempre fué, no favorece en nada a las mujeres como queda atestiguado en muchas de mis entradas de modo que se producían debates del tipo... Fiesta de San Juan, con charla acerca de la cultura pagana y una orquesta de música celta versus, fiesta de San Xuan con baile a cargo de dos jubilados que tocan el acordeón y el órgano (creo que estos no traen cabra) temas de rabiosa actualidad como "mi carro", "Paquito el chocolatero" o los clavelitos. Comida intercultural con la finalidad de recaudar fondos para becas de niñas indígenas de Nicaragua, o Merienda tradicional a fin de recaudar fondos para ir de excursión a Santander, esa provincia que no conocemos nadie y que se encuentra allende Llanes a dos horas de viaje y donde vamos a encontrar otras culturas tan diversas como la salazón de la anchoa y lo pasiego del sobao. (Yo creo que alguna no perdía la esperanza de que algún día se cambiaran las tornas y la excursión se tornara en sobar al pasiego....) El caso, es que estas pequeñas discrepancias de opinión y menudencias, se fueron tornando en una batalla campal que culminó cuando en las siguientes elecciones a junta directiva, mi amiga Bill decidió dimitir porque estaba agotadísima de tener que persuadir a algunas miembras de la otra facción (las de la sección femenina), de que ir esparciendo rumores acerca de quien pagaba las cuotas o no, era un delito, que amenazar a algunas socias para que colaboraran en las actividades propuestas por ellas también era delito y que coaccionar, presionar, criticar, calumniar y difamar a algunas socias, basándose en su estado civil, sus habilidades culinarias, el aspecto de sus hijos, o el peinado que llevaban no estaba en los esstatutos y era contrario a los fines.... A este cúmulo de cosas tan ligeritas, se ha de sumar además la actitud del que en ese momento era el alcalde del concejo, pero es que esto merece un capítulo aparte. Por un largo y desafortunado cúmulo de coincidencias terminé, sin postularme, siendo secretaria de la nueva junta directiva, que como primera medida decidió abolir la merienda de comadres, que era la única fiesta que celebrábamos por y para mujeres. La nueva presidenta, es a la sazón, concejala de Igualdad del Ayuntamiento, porque aquí la expresión conflicto de intereses sólo la conocen si afecta a los lindes de un vecino.Como consecuencia de esto, la asociación dejó de ser una entidad independiente del Ayuntamiento y el excelentísimo Alcalde comenzó a estar presente en las reuniones si no de cuerpo sí de facto: Yo en aquella junta directiva parecía un infiltrado en un movimiento terrorista, no podía decir nada, enseguida se me echaban encima esgrimiendo eso tan dialogante de siempre fué y cacareaban tan alto, que yo, como abutarda educada que soy no podía hacer valer mis graznidos afónicos ya por el esfuerzo. Mi infiltración acabó de forma abrupta cuando en la primera asamblea general del nuevo régimen dimití tras tener que anotar en el acta florituras tales como...- Yo soy antifeminista y non quiero que me hablen de ayudar a negros ni gente rara.- ó - Esto ye una asociación de amas de casa pa pasarlo de puta madre.- Y ya la puntilla me la dió la tesorera cuando declaró sin cortarse ni las uñas. - Anoche llamome el alcalde pa dicime que como sigamos revolviendo col tema del pagu del gasoi, mos cierra la asociación. Como mis globos oculares ya estaban cogiendo holgura de tener que reintroducírmelos en las cuencas, y la lengua la tenía estigmatizada de mordérmela, no me pude aguantar más y presenté mi dimisión allí mismo. Pero me dijeron que no la podía hacer efectiva hasta al cabo de quince días y que desde luego ese acta me tocaba redactarla a mí. Ya me conocéis vutarder@s, entregada a la veracidad y fiel a mis funciones, transcribí punto por punto las intervenciones normales, las florituras, las coacciones y hasta los bostezos. Mañana continuaré con la crónica, os adelanto que cuando vieron por escrito el cúmulo de barbaridades, alguna se quitó el cilicio y pretendía ponérmelo en la lengua y en la pluma.
miércoles, 20 de febrero de 2013
GARROTA VIL
Hola vutarder@s, a estas horas ya no sé si voy o si vengo, de verdad os digo que menos mal que unas horas al día las comparto con Bill que es un ejemplar de ave adulto y además hembra, porque es que si no.... Cualquier día las tres neuronas que me quedan se dan a la fuga. Esta mañana he ido al médico a llevar a unos vecinos en esta zona, como la gente es muy mayor, la mayoría ya no pueden conducir y a veces me piden que les acompañe al médico. Esta mañana iba con un matrimonio y su hijita, que debe tener 60 años y que cuando viene a pedirme que les lleve al médico me dice.
- Mire, venía a ver si el martes nos puede bajar a mamá y a mí al médico.
- Sí, como no, lo único es que también tengo que llevar al vecino de al lado que me lo ha pedido antes, pero si no les importa esperar allí un poquito no hay problema.
J-¿Cómo si hay sillas?
- Sí, es que si no, mi mamá se fatiga.
- Bueno, puede esperar sentada en el coche, a mí no me importa.
- Ah, bueno, siendo así....- Al cabo de dos horas vuelve a llamar a la puerta.- Mire, es que le he dicho a mis papás lo de las sillas y el coche y entonces papá también quiere venir, y quería preguntarle si podemos esperar los tres en el coche.
- Sí, mujer, podéis esperar los tres en el coche.
- Ah, pues muy agradecidos.- Al cabo de dos horas vuelve a llamar a la puerta y cuando me dispongo a decirle que su hermanito ya no nos cabe saca un paquete de galletas y un kilo de lentejas y me dice.
- Que me ha dicho mamá que la obsequie por su amabilidad.
- Ah, pues dile a tu mamá que muchas gracias, que no es necesario.
- Sí, por favor, si no lo coge nos ofendemos mucho mucho.- Pues no me queda más remedio que coger el paquete de galletas y el kilo de lentejas. La verdad es que me conmueve su puerilidad y su amabilidad, pero he de reconocer que tengo que hacer esfuerzos porque la estupefacción no me asome a la cara. Por fin esta mañana he pinchado a mi vecino, le he subido en el coche, le he puesto el cinturón de seguridad y he llegado a casa de el otro trío, tengo que meter a la hijita en el medio, a papá y mamá cada uno por una puerta, ponerles los cinturones que casi tengo que subirme a sus rodillas porque nada más que notan que les manipulo pegan los brazos al cuerpo como si les fuera la vida en ello y me cuesta un riñón despegárselos para poder pasar el cinturón. Luego viene la operación garrota. Cada uno de ellos lleva un bastón de madera y cada uno lo empuña firmemente con la mano derecha, como hacerme a la aventura de subir en un coche con cuatro ancianos seniles y de este pueblo, armados con sendas garrotas e inseguros, no me seduce en lo más mínimo, tengo que explicarles a gritos, cerca de los sonotones y uno por uno que las garrotas tengo que llevármelas a la parte de atrás porque si no, se les pueden escapar y que el garrote vil hace tiempo que se abolió en este país para decepción de algunos. Cuando finalmente me las dan y las coloco en el maletero, arrancamos rumbo al médico. Entonces es cuando empieza la algarabía. Todos son sordos, todos llevan dentadura y a todos les queda grande en vista de lo que se les mueve, con lo que empiezan a gritarse unos a otros en muchos casos sonidos ininteligibles.
-Umpf grtdzzzzz la brrrr hemana?
- Glglglglg crunh les castañes.- Así ocho kilómetros seguidos esperando por dios que no me pregunten nada a mí, porque entre los efluvios que emanan de alguno de ellos, lo que se mueven, estar atenta a los desvíos y conducir, todas mis capacidades están empleadas a un cien por cien. Al fin llegamos a la puerta del ambulatorio, tengo que colocar el coche en doble fila aunque detrás tenga el camión de la central lechera asturiana amenazando con dejar a Belinda como un billete de cinco euros. Suelto el cinturón del primero que enseguida empieza a hacer aspavientos con las manos hasta el punto de tirarme las gafas.
- La mi garrota, la mi garrota ¿onde ta moza?.
- Espera que suelto a los demás y te la traigo.- Procedo a la misma operación con los tres siguientes pero como no oyen cuando llego al cuarto, tengo a los otros tres gritando a voz en cuello.
- ¡La mi garrota, la mi garrota, moza, la mi garrota!.- Me dispongo a efectuar el reparto de bastones que resulta mucho más complicado de lo que parece, porque para mí son todos iguales, pero ellos tienen un sexto sentido y los diferencian.
- Esta non ye la mía, la mía ye la veteadina.
-¿qué veteadina?. ¿Como es esa?.
- Pues con vetines.- Y por detrás.- La mi garrota, la mi garrota....- De verdad vutarderos que tengo que hacer esfuerzos denodados para no ponerme a repartir garrotazos a diestro y siniestro. Cuando por fin los tengo a todos de pie cada uno con su garrota consigo que bajemos al médico, y es allí en la sala de espera, donde tiene lugar el auténtico drama. Aquello parece una reunión de antiguos alumnos del siglo pasado, todos van con garrota, todos están sordos, pero todos llevan un acompañante más o menos apto que hace las traducciones.
- Home Pepe, ¿cómo andes?.
- Bah, toy jodíu.
- ¿Antós?.
- Toy gachu, tuve ingresau porque toy encharcau.
- Coño, eso ye malu. ¿deshinchárente?.
- Algo, pero aún dexaren algo allá, pa les otres veces.
- ¿Y que te dixeren?.
- Pues eso, que toy encharcau y que tengo que pinchame y tomar pastilles.
- ¿Y a tí Varisto, qué ye lo que te pasa?.
- Pos que tengo la nube nun güeyu Sidro y ando al palpu.
- Ay majo, pues tendrán que operate, pero ahora faenlo con una luz y non duel.
- Sí, eso me dexo Grabiel que él operose el añu pasau y que no i dolió pero que agora llora munchu.- Así tienes que ir descifrando que uno tiene tuberculosis y un edema pulmonar, y otro una catarata. Comprendereis vutarder@s que llego a casa en un estado de catatonia del que me cuesta salir.
lunes, 18 de febrero de 2013
MI AMIGA LA ABUBILLA
Hola gutarder@s, acabo de encontrar un huequín para haceros la crónica de mis andanzas, he pasado la tarde con mi amiga y compañera de asociación acabando un proyecto que tenemos pendiente de entregar. A esta amiga no os la he presentado, es un ave como yo, y también empieza por abu, pero es una abubilla, seguro que sabéis a qué tipo de aves pertenece,es una con el picu muy afilau y muy llargu y una crestita en la cabeza que le da un aire punk. Mi amiga la crestita la lleva por dentro, pero la saca cada vez que lo considera necesario, pero el picu afiláu llévalu per fuera para que la gente non se llame a engañu. A esta amiga hace dos años que la conozco y no os he hablado de ella porque en el último año no he escrito nada, y antes no éramos tan amigas por lo que no le había pedido permiso para hacerla abubilla pública (no confundir con abubilla de moral distraída). Estoy contentísima con ella, la verdad es que nos entendemos muy bien y lo pasamos estupendamente juntas, ella es ceramista y hace unas cosas muy bonitas, entre ellas una placa para mi fachada que os vais a caer pates arriba cuando la veais. Hacemos intercambio de conocimientos, de experiencias y de anecdotario, tenemos un sentido del humor parecido, que es algo que se disfruta mucho cuando se comparte. A mi amiga le debo tener una vida más plena y más rica sobre todo en estos momentos donde las ausencias a veces me nublan la vista y me fartuco de llorar. Yo la llamo Bill porque Abubilla es demasiado largo y ella me llama a mí Abu porque lo de Tarda suena algo peyorativo. Mi amiga Bill es muy expresiva y cuenta las cosas con una gracia que madre y yo nos desternillamos, sobre todo porque tiene unas anécdotas y una forma de contarlas que es todo un espectáculo. Se ríe mucho y cuando alguien cuenta las cosas a carcajadas, las contagia a los demás, además tiene una risa astuta, pillina, traviesa y sonora. Lo mejor de su risa es la cara que pone, se le encienden las mejillas y los ojos, que los tiene como dos endrinas. Se le hacen pequeñitos entre las arrugas de la risa y hacen guiños cómplices mientras se sacude entera en carcajadas como contenidas. Otra de sus peculiaridades es la cara que pone para contar algo, enfatiza muchísimo el relato, si algo le parece un poco absurdo cierra un ojo y pone el otro en blanco, pero si ya le parece el colmo de la estupidez pone los dos. También mueve mucho las manos para hablar y las tiene finas y gráciles parecen dos polillitas revoloteando a su alrededor acompañando al relato. Este verano, nos contó a madre y a mí un socedío, como dicen aquí que nos tuvo todas las vacaciones sacando punta. Databa de principios del siglo XX cuando había cine mudo. Había por aquel entonces en Gijón una sala en la que proyectaban películas, y como no había sonido, lo ponía un hombre con una pianola para dar énfasis a las escenas. Pero se ve que el buen señor estaba tan metido en su papel, que a veces incluso se permitía prestar su voz a los personajes a fin de que pudieran hablar, de modo que una tarde, con una película del oeste, se veía a dos vaqueros en pleno duelo. Cuando comenzaron los disparos y uno de ellos cayó al suelo, se oyó al hombre de la pianola decir.
- Pum, pum, matete.
- ¿Pa qué?.
- Pa que me deas los dolares.- Hay que poner atención a la acentuación de la palabra dolares, para que suene como todos la hemos oído siempre, se acentuaría en la o, pero al no acentuarla la sílaba tónica caería en la a, lo que hace que la pronunciación sea todavía más cómica.
Después de oír esto, madre se pasó medio verano irrumpiendo en la cocina con una bufanda a modo de embozo y apuntándome con la escoba decía.
- Pum, pum , matete.... suelta los dolares.- Pues pensaba yo que esta era la anécdota más divertida que tenía mi amiga en la recámara pero el otro día me dice....
- ¿No te conté nunca lo del mi fontanerín?.
- No, ¿quien ye esi?.
- Pues resulta que en Gijón vivía un matrimoniu y él trabayaba en la Pêugeot, un día a la muyer atrancósei el lavabu y el marido non fué quien a arreglalu, de modo que i pidió a un compañeru que pasara per so casa a echai un vistazu y dioy les llaves por si la muyer había salido a algo. Cuando esta llegó de comprar, alcontró un mozu agachau de cara pa el lavabu con un mono azul, y la muyer ni corta ni perezosa aprovechando que el otru taba en cuclilles metió la mano ente les pates de él y agarrandoy el paquete díxoy. "Ayyyyyyy, que güevinos tien el mi fontanerín". Aquel probe, de la impresión levantose de golpe y non calculó bien de modo que abrióse la cabeza col lavabu. La muyer tenía tou el empeñu de curalu pero el con les manes sujetando la raya al mediu encerróse en el bañu y dijo que non salía hasta que no llegara una ambulancia a por él. Al cabo de cinco minutos llegó el Samur, que tras enseñai al paisanu la acreditación per debaxu la puerte oonsiguieron que y os abriera el priesllu. Ya subiérenlu a la camilla y taben baxándolu pe la escalera cuando uno de los camilleros preguntoi que qué y había pasau. El otru probe contóyoslo y aquellos mozos empezaron arrollín arrollón muertos de risa. Tanta risa y os dió que aflojaron les manes y cayóios el paisanu al suelu de lo que resultó que además rompió el homrbu y dos costielles.-
No sé si finalmente este pobre hombre sigue vivo vutarder@s, era tal la risa que me atacaba en aquel momento que sólo podía concentrarme en recuperar la respiración.
domingo, 17 de febrero de 2013
LA ABUELA MAGNÉTICA.
Hola Gutarder@s, acabo de entrar en casa y eso que he salido hace hora y media, es que tengo una vecina que se siente algo sóla, además la pobre es sorda y tiene algunos problemas para mantener conversaciones, por eso en cuanto me ve fumando un cigarrito aprovechando el poquito de sol que tenemos estos días, sale disparada a contarme lo primero que se le ocurre. Hoy en concreto hemos estado hablando de mi familia, ya sabeis, esa bisabuela que era una mezcal entre Orzo Wei y Moctezuma. Como esta vecina la conoció así como sus hijos, de vez en cuando se acuerda de alguna anécdota graciosa y me la cuenta. Como la mujer ya es mayorcita, pues siempre me cuenta las mismas cosas, así que yo para no ser maleducada, hago como que la escucho mientras pienso en mis cosas. Hoy tocaba, el día en que mi abuela estaba en un prado llendando vaques y tenía un reloj de esos enormes que se les daba cuerda, como se ve que se aburría, se arrimó el reloj a la oreja para oír el tic tac, pero debió arrimarlo por el lado de atrás porque el caso es que cuando se lo quiso despegar no podía porque la cuerda le había ido enredando todo el pelo y lo tenía colgando literalmente de la cabeza. Creo que aquello acabó con un rapado a lo Auswitz, para desconsuelo de mi abuela y la compasiòn de sus compañeras entre las que se encontraba mi vecina. Bueno, pues como esta anécdota ya me la sabía, me he perdido en mis pensamientos buscando otras aventuras de mi abuela avutarda, que como ascendiente mía que es, no puede por menos que ser de lo más peculiar. Entre las peculiaridades de mi abuela figura la hipocondría, si ella oye por la radio que los enfermos de próstata mean poco y naranja desarrolla enseguida una patología prostática y da igual que la digas que ella no tiene de eso, si no lo tiene se lo inventa. Pues como es así para el tema de las enfermedades, es un blanco fácil para todas estos remedios milagrosos que de vez en cuando se ponen de moda, véanse las bayas de Goji, las plantillas masajeadoras, el bálsamo de fierabrás o cualquier otra cosa que le digan que es buena para su salud. Entre estas cosas milagrosas, estoy segura que recordaréis las famosas pulseras magnéticas que se pusieron de moda a finales de los ochenta. Bueno, pues güelita, a la sazón, en vez de una pulsera de aquellas que parecían grilletes, se hizo con un medallón con el símbolo del ying y el yang, del tamaño de un huevo frito de codorniz. Iba con él a todas partes y lo llevaba bien a la vista, para que el efecto fuera bien visible, ya había tenido algún incidente cuando al ir a coger un "yugur" de la nevera, el medallón se le pegaba a la puerta y mi abuela al intentar abrirla corría peligro de estrangulamiento, pero vamos, naderías que el güelu solucionaba entre tomaduras de pelo. Pero el premio gordo llegó el día en que fueron a la compra a Villaciosa. Aquí, hace unos años, como muchas mujeres no tenían carné de conducir, y los hombres que lo tenían normalmente pasaban el día fuera de casa trabajando, había un servicio de autobuses, que se cogía en algún punto cerca de varias aldeas y que te iba llevando según el día a las distintas poblaciones en las que se hacía el mercado. No sé si os he comentado que en esta zona, aún se estila llevar los productos de la huerta o de los animales al mercado semanal, que como os decía antes cada día de la semana tiene lugar en una población distinta. De todas estas poblaciones en las que hacía el mercado, la preferida de mi güelu siempre fue Villaviciosa, "La Villa" para los que somos de aquí. Es una población en la que abunda el prerrománico, y en la que los edificios tienen un carácter señorial que conservan de la época de los indianos, además de todo esto, en "La Villa" habita un señor que es una mezcla entre chamarilero y anticuario y con el que el güelu hacía muy buenas migas, de modo que en lo que Güelita iba a hacer la compra, él se leía su periódico en el Rice, que era una de sus cafeterías favoritas y luego hacía una visita a su amigo y si caía pues se traía algo para casa. Una vez compró una bicicleta por mil pesetas que una vez terminada de restaurar era la envidia de mis amigas. La pintó toda de rosa, le puso una cestita en el manillar y con ella me mandaba a comprar gaseosa al chigre. Pues como os contaba, llegaron a la Villa y se separaron cada uno por su lado, luego quedaron para comer en Casa Milagros, (mi güelu era un hombre de costumbres y este restaurante era su preferido)para luego a las tres coger el Alsa de vuelta a casa. Todo se desarrolló según lo previsto y después del cafetín, se dirigieron a la estación de los Alsas con tiempu para no ir apurados. Estaban en la puerta de la estación que era donde los recogía el autobús, cuando Güelita, divisó en la acera de enfrente una prima suya a la que hacía tiempo que no veía, de modo que bajando un pie de la acera se pusieron a mantener una de esas conversaciones a gritos que tienen algunas mujeres cuando hace mucho tiempo que no se ven.
- ¡Home cuantu tiempu!. Tas desapaicía, ¿cómo ta to madre?.
- Güeno, ahí anda la probe con la tensión pa arriba y pa abaxu que non fago carrera de ella. ¿y tú?.
- Ayyyyy fiya del alma, yo toy fecha un trapu.
- ¿Antoooosssss?. Vésete muy gorda y muy güena.
- Que va, ye tou fachada, ando col páxaru regüeltu que cada vez que voy mexar, ye como si tuviera un fierru al roju vivu.
- ¿Y non fuisti al médicu?.
- Sí fuí fiya pero a lo primeru mandome una pomada que non val pa na y depués cuando volví, mandome unes pastilles que son muy fuertes y como yo non tengo visícula pues caeme mal al hígado y non puedo tomales.
- Ayyyyy fiyina, non somos nadie y nosotros ya vamos pa abaxu.
- Güeno, pero tuvi en Benidorm que voy a un sitio a untarme un barru que dicen que ye güenísimu y allí alcontré una moza que vendía eses pulseres manétiques pero a mí esa pulserona non me gustaba y antós comprei esti colgantucu y en lo que cabe paez que toy mejor.- Mientras le contaba esto a su prima, cogió el medallón y lo adelantó para que la otra lo viera, entonces sucedieron varias cosas a un tiempo. Vino un autobús que no paraba en aquel sitio, cuando pasó, la prima ya no veía a mi güela y el güelu que estba absorto en el periódico comenzó a oir unos chillidos horrísonos.
- Luiiiiiiiiisssss, Luuuuiiiiiiiiiiisssss, que me lleva esti altugús, que me lleeeeeevaaaaaaaaaa.- Cuando el pobre güelu miró a su derecha vió a mi güela corriendo detrás del autobús a todo lo que le daban les patuques.
-Susanitaaaaaa paraaaaaa que esi non ye, que esi va a la playaaaaaaaa. Non corras tanto Susanaaaaaaaaaaaaaa.- Menos mal vutarder@s que había un semáforo que obligó al autobús a parar y permitío que el güelu llegara para ver como su esposa estaba completamente pegada al Alsa por el medallón y corría como una posta a fin de mantener la cabeza unida por el cuello a su cuerpo. tuvo el tiempo justo de despegarla antes de que el autobús arrancara de nuevo. Mi güela siguió usando el medallón, pero lo llevaba por dentro aunque decía que se le pegaba a los aros del sostén.
sábado, 16 de febrero de 2013
LAS MIL CARAS DE LO ALIENHIJA
Hola vutarder@s, hoy estoy muy cansada porque lo alienhija me ha tenido toda la tarde preparando su concurso de disfraces de carnaval, no sé si os he comentado que a lo largo de estos último años he ido haciendo una serie de cursos de maquillaje y caracterización (comprended que por mi naturaleza me es imprescindible para camuflarme la cresta e infiltrarme entre los seres humanos), pues bien, esto unido a las últimas tendencias de mi polluelo, tiene unas consecuencias espantosas. Cuando se aproximaba Halloween, mi retoño apareció un día muy entusiasmada diciendo.
- Mami, ya sé de que quiero ir disfrazada.
- Yo también, de vutardilla,s queen, no me digas más.
- ¿Qué es eso?.
- Eso es un polluelo de vutarda con pedrgrí que se disfraza de indivíduo integrado en una tribu urbana, pero como tú ya llevas el rapado, las rastas y los agujeros, sólo te queda cambiarte el chándal por tu ropa de fin de semana, hacerte un ahumado en el güeyu y paces.
- Qué vulgaridad mamá, yo he pensado que quiero ir de zombie-punki.
- Pues hija como si me dijeras que quieres ir de pez espada-col de bruselas.
- Mamá, no te pongas obtusa y deja de relatar que te sale humo de la cresta, yo quiero ir de punki como es mi personalidad, pero de zombie, que es lo que corresponde a estas fechas, y te he buscado un vídeo de yutub que te explica como se hace.- Y ni corta ni perezosa, me sentó ante el ordenador y me mostró el vídeo. Cuando me repuse del marichalazo y terminé de vomitar le dije que por encima de mi cadáver.
- ¿Tú también te vas a disfrazar de muerto?.
- No, yo voy a seguir viva y coleando, pero esas pústulas que me pides y la rasgadura de la boca te las voy a hacer col ganchu la cocina, que no te va a hacer falta ni látex ni sangre artificial ni nada, todo de natural lo vas a llevas, ya verás que inflamadito y que purulento te queda rica mía.
- ¿ah sí? conque esas tenemos ¿no?. Pues ya te estás buscando otra voluntaria para que te haga los talleres con niños en la fiesta de halloween que hacéis con la asociación.
- ¡Noooonnn!. Eso no vale, ya te has comprometido.
- Tú también te has comprometido a velar por mi educación y por mi salud y no quieres colaborar para que me integre y tenga personalidad propia, lo que ya te prevengo que me acarreará una serie de traumas y problemas mentales que me impedirán independizarme hasta bien entrada la treintena, y si le unimos la crísis económica todavía asistes a mi menopausia.
- Eso se llama chantaje.
- Sí, es una técnica que a tí te ha venido funcionando divinamente, ¿recuerdas las miles de veces que me has dicho, alienhija o te comes la coliflor o no hay paga?. Pues de tal palo....- Me dejó sin argumento vutarder@s, el caso es que finalmente llegamos a un acuerdo, yo la maquillaba de "eso tan espantoso" que quería, y a cambio, me dejaba maquillarla como yo quisiera para la fiesta infantil. Aquí tenéis una muestra de ambos looks, a ver si adivináis cual es cual.
Bueno, pues después de lo visto, comprenderéis que yo ya me las prometía tan felices para el carnaval suponiendo que me pediría algo más festivo, como punki en Río de Janeiro o en Tenerife.... Pues no, vutarder@s, mi gozo en un pozo, a cambio de hacerme la cocina durante los próximos seis meses ha conseguido un look todavía peor que los anteriores. Para muestra un botón.

Bueno, pues después de lo visto, comprenderéis que yo ya me las prometía tan felices para el carnaval suponiendo que me pediría algo más festivo, como punki en Río de Janeiro o en Tenerife.... Pues no, vutarder@s, mi gozo en un pozo, a cambio de hacerme la cocina durante los próximos seis meses ha conseguido un look todavía peor que los anteriores. Para muestra un botón.viernes, 15 de febrero de 2013
TROLLS Y TROLAS
Hola vutarder@s, aquí me tenéis de nuevo para contaros estas peculiares percepciones que tengo del mundo, y es que a veces me siento como el niño del sexto sentido, en ocasiones.... veo trolls. Antes de que empecéis a imaginarme cogiendo setas con David el gnomo, creo que debo aclararos qué es un troll. Un troll es un ser que tiene forma y apariencia humanas hasta el punto de que a veces consigue engañarte, es como el terminator, la chatarra va por dentro. Normalmente, el troll macho se atavía con camiseta de rayas, pantalón bombacho y, si va calzado, con botas de trecking en invierno y sandalias de soldado romano en verano hay una variedad de troll conocida como pies negros que pasa desde marzo hasta octubre descalzo. En su juventud tienden a dejarse unas greñas que en ese momento son pobladas e incluso los más elaborados las convierten en rastas, a medida que el tiempo pasa, el troll macho no lo asimila y va dejando que la tonsura se abra paso por su cráneo pero sin desprenderse de las patéticas greñas circundantes. el troll hembra a su vez, cubre sus carnes (normalmente escasas, puesto que se alimentan en su mayoría de arroz integral, calabacines y tofu) con camisetas estrechas de colores que van desde el púrpura hasta el verde botella, desteñidas con lejía y en las que suelen llevar dibujado un gnomo, un hada caduca o unas hojas de hiedra raídas. La parte inferior de su anatomía luce unas faldas amplias y de múltiples colores, en ocasiones hechas a base de remiendos, o en su defecto unos pantalones hindúes que se ciñen a las caderas, en cuanto al calzado, no se diferencian del troll macho. El troll hembra, luce una melena de puntas abiertas o de rastas que recoge con una cinta de lana multicolor. Tanto ellos como ellas tienen en muchas ocasiones, problemas con su higiene personal de modo que o bien tienen unas uñas negras de diez centímetros, o huelen a humedad, muchas veces aplacan este olor cubriéndolo con aceite de pachuli o de arbol de té. Los trolls, no suelen tener ocupación fija, y se ocupan en múltiples disciplinas que abarcan cosas tan variopintas como: yoga, tai chi, meditación, reiki, regresiones, hipnosis, terapias de nutrición, ceremonias indígenas como el viaje de la ayahuasca, el peyote. Experimentan con métodos transgresores de teatro, pintura y/o música.
Y os estareis preguntando... ¿y todos los seres que cumplen las características que menciona la avutarda son trolls?. Nooooooo, no todos son trolls, al troll de verdad se le distingue por el discurso, el troll, vutarder@s de mis entretelas, es un predicador.
Os ilustro con el ejemplo, el último ejemplar de troll que tropecé era un especímen hembra, monitora de yoga, según ella con dos carreras universitarias, anárquica, ácrata, ella no es esclava de los papeles ni de la burocracia, lo que se traduce en que no cotiza a la seguridad social, que no paga impuestos por sus actividades y que imparte cursos sin un seguro de responsabilidad civil, ella es antifeminista porque no se siente ni hombre ni mujer sino persona, para ella mis preocupaciones por las cuestiones de género es absurda puesto que según su teoría, las mujeres sufren el machismo porque se lo toman todo "a lo personal". Ya le digo que es una pena que Ana Orantes no la haya conocido antes porque claro, si el incendio se lo hubiera tomado como algo profesional o que no fuera con ella, a lo mejor habría sobrevivido, como los miles de mujeres que violan en el estado de DF en México, que seguramente es que no saben interpretar las señales y se montan sobre los hombres como yeguas porque se lo toman todo de forma personal. Lamento la crudeza de este último párrafo pero es que no puedo dejar de recordárselo cada vez que abre la boca para decir las sandeces que profiere. Esta troll, vutarder@s, a pesar de tener dos carreras no sabe escribir correctamente e incurre en múltiples faltas de ortografía y redacción, milita en la plataforma antifrácking (que la llamamos el común de los mortales), pero ella lo llama lo del franky, dice que las flores de anciano son muy buenas para los ojos, yo le pregunté que si esas flores eran las de las coronas de difuntos, por lo de la edad, entonces me sorprendió sacando un saquito lleno de flores de aciano a las que había regalado una ene por el artículo 33. Este ejemplar de troll, que cree en la libertad absoluta, en la ausencia de posesión, de celos, de envidia, gula o demás pecados capitales que forman las telarañas de nuestros interiores más íntimos y que cuando no hacemos limpieza de miserias afloran de vez en cuando no puede evitar la tentación de ver la paja en el ojo ajeno y recordárselo al que tiene enfrente a la primera de cambio. Pues bien, este dechado de virtud y corrección, no te da el teléfono de nadie jamás por si le conoces y os caeis bien, fiscaliza hasta el último de tus movimientos y esparce rumores contínuamente a fin de desacreditarte, es un ser con una absoluta falta de compromiso, se ofrece para todo pero siempre tiene algo más interesante que hacer del tipo de: el saludo al sol mientras hace unas hamburguesas de soja y medita acerca de el taponamiento de chacras que te asolan. Porque eso sí, te diagnostica en cuanto te ve... - Eres un ser muy tenso, con el aura como muy cargada y el chacra del plexo solar bloqueado, estás muy tensa, tienes que relajarte, además se ve que te alimentas muy mal, tienes un exceso de toxinas que se te ve en el iris del ojo. No te enfades porque te haya dicho que te vistes fatal y que no tienes habilidades sociales, yo es que soy muy sincera y lo digo todo a la cara, pero no te lo tomes a lo personal, solo es mi opinión.
- Pues aprovechando el buen talante que tienes, te diré que tienes la ropa llena de moho, que no sé cómo te alimentas pero que tienes unas caries que tu esmalte parece la superficie lunar, que si estoy tensa es porque hago bastantes esfuerzos para entenderte cuando hablas porque dices cosas como tortículis, almóndiga, fustración o estar de pies, que mis habilidades sociales las suelo poner en práctica con mis semejantes pero que para relacionarme contigo lo que me hacen falta son habilidades veterinarias, que jamás he conocido a un maestro en ninguna disciplina que aproveche que le pregunten la hora para decir que ayer consiguió alcanzar el estado de levitación, que el aura la tengo cargada de estrujarme el cerebro pensando que tus dos carreras tienen que ser la de San Silvestre y no sé cual más, y que los chakras se me obstruyen porque no me los trato con flores de anciano. Que confundes la sinceridad con la mala educación, ser sociable con ser entrometida e imprudente y que te dedicas a desprestigiar a una compañera que es fisioterapeuta titulada porque no le hace falta ir con el diploma pegado en la frente para hacer clientela, además paga sus impuestos y cotiza por las actividades que realiza. Que vas de relajada y desestresada por la vida y en el último taller de expresión corporal parecías una escoba con artrosis de lo rígida que estabas. Lo único que te reconozco es que estoy segura que después de esto no te enfadarás porque no te lo tomarás como algo personal.
jueves, 14 de febrero de 2013
A DIOS ROGANDO Y CON LA LENGUA DANDO
Hola gutarder@s, ¿cómo van esas vidas?. La mía del coro al caño y del caño al coro, que decía mi güelu, quier dicise que no me hallo. Me cuesta mucho comprender ciertas realidades no sé si propias de lo rural o de ciertos especímenes del género humano, degenero humano lo llamaría yo. Aquí en este pueblo tiene lugar un fenómeno que intuyo que se cuece durante toda la semana y viene alcanzando el grado de ebullición los domingos. El domingo hay misa. Como aquí somos un poco absolutos para todo, tenemos en una aldea de 80 habitantes, una iglesia y una capilla, para ir alternando será. El caso es que el domingo, el paisanaje sustituye les madreñes por los zapatos tacón de carrete ellas y los chúpame la punta acharolados con calcetín de tenis ellos, bueno los ellos de menos de 70, los demás llevan una especie de zapato con rejilla y calcetín color burdeos. Ellas se arreglan las mechas, se quitan los mandiles y se ponen el abrigu güenu ( no sé qué llevan debajo porque no se lo quitan ni se lo abren jamás, de hecho sospecho que se camufla alguna exhibicionista), ellos una cazadora de napa que va desde el color gris posguerra hasta el rojo teja. A ellos sí que se les ven los pantalones de tergal y el chaleco de chinchilla sobre una camisa de cuadros que se distingue de la de diario porque esta lleva los puños abrochados. Forman corros a la puerta de la iglesia, cuando el curra llega entran ordenadamente tomando posiciones, ellas delante y ellos en los bancos de detrás o en los soportales de fuera. Luego oyen misa, se persingan, rezan, cantan devotamente y hacen cola para hacer la comunión mientras que en la operación de regreso al banco fichan quien se halla en pecado mortal y no se ha puesto a la cola. Después se dan fraternalmente la paz y salen en formación de nuevo rumbo al bar del pueblo a tomar el vermut. Es entonces cuando las posiciones dejan de ser aleatorias y se colocan en corros según la longitud y toxicidad de su lengua. Las bífidas a un lado, las lenguaraces a secas a otro, las coherentes que realmente creen en lo que acaban de hacer en el templo y que aquí son una llamativa minoría, en un mini corro a dos metros de los otros. A medida que vas rotando de un grupo a otro vas oyendo todo tipo de disparates, maldades y despellejamientos que ríete tú de McArthy y su caza de brujas. En grupo de bífidas se oyen cosas como....
- ¿Tú visti a la de la casona azul?. Diz que el marido que llega borrachu porque lu alteren nel chigre hablándoy de política y el otru pa desfogase toma unos culetes de sidra, pero vamos, onde se vió, si llegas toos los díis a gates.
- Home, calla la boca, ¿non ye pa llegar a gates con esa muyer tan mal curiosa oh?. Llévalu fechu un adán, no i plancha una camisa, non tien les fabes pa les doce porque diz que trabaya fuera. Pos lo primeru ye atender al to hombre, y ser una muyer de to casa.
-¡Qué va a ser esa de so casa!. Si el marido pa les doce, sale de la obra y come nel bar, que yo al mío home toa la vida llevábai la tarterina con les fabes y un pocu pollu, y esta gocha llevoy el otru día unos filetes que víase que eren de ofertona de esos, secos secos y empanólos pa que i abultaren más. ¿Cómo non va dir al bar a comer el prubiquín?.
- Home por diós, home por dios, ¿y les traces que trae ella?. Con esos pantalones que paez un mineru, llenos de lámpares y con un rotu en culu que fué muyer ni pa echáios un repulgu.- Yo me trago dos o tres sapos y cuatro o cinco culebras que no puedo soltar porque si se las echo a las víboras estas me las liquidan fijo, y tras tomar aire digo.
- Bueno, es que esa moza trabaya apañando huertos pa unos vieyinos, y luego tien que ocupase de les vaques y tien dos rapacinos pequeños y además le hace la comida al marido que no puede hacérsela él ni plancharse las camisas porque tiene una inflamación testicular que le impide moverse del sofá una vez que llega a casa.- Me miran con los ojos entrecerrados y tras hacer unos aspavientos con las manos como para ahuyentar un mal olor continúan.
- Güeno, y la fiya de los de la fuente la friega, que diz la madre que van a deshauciala, osea a echala, y ye que tienlu bien empleau por presumir, que yo non compré nada na vida pidiéndolo al bancu, que ganelo tou esbillando fabes y corchando botelles, pero claro, la señoritinga non podía vivir nel pueblu como toy el mundu, non, tenía que mudase a la ciudá porque esto ye muy pocu pa ella. y pa encima buscó un trabayu de hombres, que como no la van a echar del trabayu, si empeñóse en ser abogau, y encima pa defender a los de fuera, que diz que taba de becaria en eso de la estranjería. Y el marido al paru, normal, si tienes a la muyer compitiendo contigo qué quies.... Pues ahora que se joda, que tire per el rau, a ver que fae ahora col guaje, que lo meta en culu.- Yo en este punto ya desisto de explicarles que la moza en cuestión pidió una hipoteca porque decidió pagarse ella misma su propia vivienda y no hacer como aquí que heredan el patrimonio en vida de los padres y les fiscalizan hasta el último euro de la pensión non vaya a ser que les lapiden la herencia. Desesperada decido cambiar de grupo y me deslizo junto al de las lenguateras a secas en el que la intensidad del veneno baja y se pueden oir cosas tales como....
- Ya y lo tengo yo dicho a la mi hermana, que el que nace chigreru muerre chigreru, que el marido diz que ta muy malu muy malu, pero toes les tardes tien que dir a jugar la dichosa partida y la probiquina queda en casa sola toa la tarde, si non ye por mí que voy a tomar el cafetín con ella hacia les cuatro y ya quédome hasta les ocho.
- Ya, muyer, y ta negra la probe, diz que ella el so llau de la cama non se nota quien dormió allí, pero el otru métese ente les sábanes y non fae más que esfocicar, que ye tan mal curiosu pa dormir como pal güertu, que tien los riego que paecen culiebres de torcíos que tan.
- Home calla, si ya i lo diji yo al mi cuñáu una montonada veces, mio madre aprendiómos desde piquiñinos, acostábamonos los cuatro hermanos ena cama y dicía ella " no me sacar la ropa de cama y non dar güeltes". Vamos paecíamos sardinines en lata, dábamos los cuatro la güelta a un tiempu y non sacábamos ni les patuques. Mio madre enseñómos a ser muy curioses, que yo vaya onde vaya non salgo de casa con les cames sin facer, que vien cualquiera y paez que tiéneslo toy arreglaín, y no como otres, que levántense después de les nueve y marchen per ehí a arrollar la pollina y déjenlo tou manga por hombru.
- Asina mismu ye. Y además eses que non faen más que presumir y aluego pa el día del Carmen ahora que aministres les perres non traen más que un acordión y una moza con los pelos igual que una oveya trasquilada. Que cuando lu llevábamos nosotres treximos dos orquestes.- En este punto gutarder@s, yo ya me coloco una mascarilla, no vaya a ser que inhale profundo para suspirar y se me pegue algo. A todo esto no puedo quitarme de la cabeza la imagen de esi paisano esfocicando entre les sábanes y los cuatro hermanos que se me representan plateados y llenos de escamas dando la vuelta a un tiempo. Cuando me acerco al tercer corro, no hago más que oir cosas como que hay que llevar comida al viudu de la miyer porque el probe non sabe arreglase, y que a la señora que vive en la última casa había que juntase entre toes pa hacéi una limpieza que la probe ya non se val y necesita ayuda. Menos mal que este último corrito de tres vecinas me reconcilia con el mundo porque de verdad os digo gutarder@s que yo el próximo domingo en misa repartía una manita de hostias, pero sin consagrar ni nada.
miércoles, 13 de febrero de 2013
VERDI CLARÍN
Ayyyyyyyyyy fiyinos de mio almaaaaaaa, toy matada. Non puedo con la cresta gutarder@s de mis vidas, en este momento procedo de la cocina, huyendo despavorida porque están lo alienhija y su profesora de física y química dando clase. La profesora es una amiga mía que le da clases a lo alienhija bai de feis, que quiere decir grátis en el planeta de lo alienhija. Yo ya le vislumbraba dotes de hechicera, a mi amiga digo, pero es que cuando se ponen a hablar de vectores, de cosenos, fuerza de rozamientos etc, a mí me da por pensar en sujetadores de esos que se les salen las varillas y te van amargando el día porque te pinchan el seno, el coseno y la tangente. En fín que me suena a brujería y como no puedo evitar empezar a elucubrar, me he autoechado por el bien de nuestra amistad y mi relación materno-filial.
Pues como os decía, estoy derrengada, es que no os he contado que en estos lares viven algunos personajes famosos, y entre ellos se encuentran mis vecinos. Son los tres cerditos. Síiiii, como lo oís, pero no esos hermanos que hicieron tres casas y el lobo sopló y sopló..... Esos en realidad eran los tres ositos, lo que pasa es que como toda leyenda, con el paso del tiempo se desvirtúa. En fín, estos son los tres cerditos del cuento de ricitos de oro. Son papá cerdito, mamá cerdita y el hijito. El hijito a la sazón va a cumplir cuarenta y tres años, pero a fuerza de hacer representaciones del cuento se ha quedado con el tamaño de papá oso y edad mental de Ricitos de Oro. Haciendo gala de su género y especie, viven en una cochiquera muy apañada, con friso de plástico cubriendo las paredes y muebles de fórnica (aquí llaman así a la formica). Según entras en su casa, hay una especie de neblina verde, muy agresiva que te ataca directamente a la pituitárea y que te va embotando los sentidos hasta el punto de que te da vueltas la cabeza. Bueno, pues resulta que estos peculiares vecinos, tienen un problema parecido al mío con MediaMarkt, pero a ellos les pasa con los médicos, hablan idiomas distintos, con lo que les estoy haciendo las labores de intérprete. El médico de la zona me está muy agradecido y ya no me pone banderillas cada vez que voy a la consuta, dice que es mejor que nos hagamos amiguitos. Por ejemplo, el otro día, fuí con Mamá C. y Papá C. a la consulta, porque a él le dolían las chuletillas y se lo explicaba así al facultativo.
- Mire dotor, yo es que levántome de la cama, y al mover esti llaconín siento unes fatigues y unes punzaes que talmente paez que me ten matando.
- ¿Se siente vd entumecido?.
- No, yo siéntome normal, con les pates colgando y la cabeza pa arriba.
- Quiero decir que si se nota anquilosado.
- Non, la mi casa ye endependiente, los adosaos tan en la Fresnera.- Entonces el médico me mira suplicante y yo intervengo a grito pelado y muy despacito.
- Que dice el dotor, que si notes la espalda encogía.
- Ahhhh, pues algo sí, cuando me levanto de la cama y muevo el llaconín.
- El llaconín es el brazo izquierdo doctor.
- Bueno pues entonces pase a la camilla que le voy a auscultar. Desnúdese de cintura para arriba.
- ¡Nooooooooo!.- Le digo al médico presa de pánico.- No emplee por dios ese verbo, que los gochinos no tienen cintura.- Demasiado tarde, cuando volvemos a mirar, los pantalones están en el suelo, la camiseta de tirantes, la camisa de franela, el jersey de lana y el chaleco, están enrollados en torno al cuello amenazando con ahogar al paciente y el médico se da aire con un recetario. El paciente está en medio de la sala y no puede dirigirse a la camilla porque los pantalones se le enredan en los tobillos con lo que cuelga sus 108 kg en canal del brazo del médico, que hace esfuerzos por mantener su extremidad unida al cuerpo.
- Déjelo, no hace falta que vaya hasta la camilla, ya le ausculto aquí.- Tras la exploración y el tortuoso procedimiento de cubrir sus rosadas carnes, el médico le dice.- Te voy a recetar un anti inflamatorio para los dolores, tomas dos al día cada doce horas.
- Eso ye una al día.
- No, cada doce horas son dos al día.
- Non, ye una, cada día tien doce hores, conteles yo esti día, de les doce a les seis van seis hores, y de les seis a les doce van otres seis, antós si les cuenten sálente doce. ¿Me sigue usté?.
- Pues la verdad es que no.- El médico de nuevo me mira con los ojos llenos de lágrimas.
- Que dice el dotor que tienes que tomar una col desyunu y otra con la cena.
- Ahhh, sí entendilu, pero antós, les otres pastilles que tomo col café ¿déjoles?.
- ¿Qué pastilles?.
- Les coloraes.
- Pues es que no sé qué pastilles son les coloraes.
- Eses que me mandó el especialista.
-¿Qué especialista?.
- El de la capital.- Yo, le hago señas al médico de que no vaya hacia la luz y saco un cuadernito en el que apunto todo lo que toman.
- Son las de la próstata.
- Ah, no, no las deje, se las toma todas.
- ¿toes xuntes?. ¿Les coloraes y estes?.
- Sí, los principios activos no interactúan, puede tomarlas juntas.
- Güeno antós recéteme siete cajes de cada.
-¡Pero hombre de dios! Eso es una barbaridad, ¿para qué quiere tantas pastillas?.
- Coño, si tengo que tomar una caja al día, non voy a venir hasta la semana que vien, sálenme siete cajes de cada una. ¿Tien usté poblemes con les sumes?.
- ¿Pero quien le ha dicho que tiene que tomar una caja de cada?.
- Usté, dijo que les tomara toes xuntes.
- Déjalo anda, que ya te lo apunto yo cuando lleguemos a casa.
- Güeno, pero púntesmelo ena caja, la cantidá y la hora y tou.- En ese momento, su mujer se hace sitio a codazo limpio y empujando a su marido se sienta en la silla, frente al galeno.
- Dotor, mire, es que tengo algo de tos y acuérdome del añu pasau que mandome usté un jarabe muy güenu, que valióme munchu.
- Un jarabe para la tos, uhmm, ¿Y cómo se llama?
- Yo Llámome Francisca.
- No, usted no, el jarabe.
- Ahhhh qué se yo como se llama, ye unu verdi clarín, muy güenu.
- Pero Francisca, es que yo con esos datos no sé de qué jarabe me habla.
- Sí home, un que ye verdi clarín, non ye ni muy espesu ni muy líquidu, sabe como a regaliz y ye pa la tos. Mandómelo usté ¿No se acuerda?.
- Pues no, no me acuerdo, como sólo tengo setecientos pacientes, pues diga usted que tengo mala memoria, pero no soy capaz de acordarme. Voy a mirar en su historial a ver.
- Güeno, pregunte usté al aparatu esi.
- Ah, sí, mire aquí está, un jarabe para la tos del año pasado.
- Ya, pero yo quiero el que ye verdi clarín que sabe a regaliz, porque otru día dióme unu blancu gordu gordu que paecía gomitau y sabía a anís y non me gustó.
- Mire Francisca, yo le doy la receta de este, y si en la farmacia le dicen que no es verde claro, pues viene usted otra vez y yo se lo cambio.
- Y que sepa a regaliz ehhhh?.
-Sí, sí, a regaliz o a cianuro.- Me pareció oír farfullar al pobre médico que a estas alturas sí que tenía la tez verde musgo.
martes, 12 de febrero de 2013
ESQUIROL ROL ROL SACA LOS CUERNOS AL SOL
Güenas tardes gutarderines, ¡qué buena acogida me habéis dispensado a mi vuelta!. La verdad es que yo también os echaba munchu de menos, como ayer os prometí procedo a narraros la traición de Madre que se vende por dos caídas de ojos de lo alienhija. De todos es sabido que la convivencia entre Madre y yo tiene sus peculiares tensiones debido según ella a mi incurtura (no sé si de que estoy poco curtida o de que no voy al curto gitano), y según yo a su falta de empatía para con mis cuitas. El caso es que aunque el hombre sea el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, la avutarda debe ser el único que tropieza día sí día también con su madre. Así que como no aprendo, vutarder@s mí@s, la iba haciendo partícipe de todos los cambios operados en lo alienhija.
- Madre, será mejor que te sientes, tu nieta ha aparecido con un pedrusco en la nariz, unos pantalones escoceses que le llegan hasta la mitad de la rabadilla, un jersey lleno de agujeros en el que más o menos puede leerse -egal-za-ión de- -annab-s (los guiones corresponden a agujeros en los que supongo que había letras) y un collar lleno de pinchos que si me abraza me deja como un acerico y que deja en pañales a la corona de espinas de Jesús nuestro señor.
- Bueno, es normal, está en la edad de protestar y rebelarse.
- Coño madre, es que esto no es una protesta, es violencia visual. Además te veo mucho más comprensiva que cuando yo era hippie y me ponía el símbolo de la paz en la pechuga.
- Es que tú naciste en la edad de protestar y todavía no se te ha pasado.
- Pues tu nieta tiene toda la intención de saquearte el próximo fin de semana para ir a un concierto de fauna como ella y yo se lo he prohibido.
- Ya está aquí la censura, cada vez te pareces más a la Aguirre (que Dios confunda), con los adolescentes hay que tener un talante de diálogo y negociar con ellos en vez de caer en prohibiciones que lo único que hacen es acentuar su rebeldía.
- Pues tú te pareces cada vez más a ese presidente que llamaban Bambi, y tienes la misma eficacia que él en su gestión. Además, yo soy la madre de lo alienhija y si ella está en la edad de rebelarse, yo estoy en la edad de prohibir, porque si no a ver contra qué se iba a rebelar.
- Pues bien mirado igual tienes razón, dile que se ponga que le voy a enseñar una canción muy bonita que dice "A las barricadas a los parapetos, por el triunfo de lo alienhijación".
- Eso tú dale ánimos para que siga radicalizándose que esa es una postura muy dialogante y muy asertiva, lo mejor para la negociación vamos.
- Se me ocurre otra canción preciosa que dice "Arriba alienhij@s del mundo, en pie contra la represión , unidos contra la censura de avutardas sin razón".
- Síiiii, esa es muy bonita, sobre todo cuando dice " Agrupémonos todos en el mismo colchón. cogeremos ladillas y alguna que otra infección". ¿Pero tú no te das cuenta de que no tiene criterio propio?. ¿No ves que sigue al rebaño?. Que no tiene madurez.
- Pero tiene empuje, ganas de cambiar el mundo,agallas...
- Tú sí que tienes patas de agalla en las meninges.
Más o menos así transcurrían nuestras conversaciones, sin acritú, derrochando talento y poesía. Pero el día que lo alienhija publicó en facebook su tercio de calva, Madre me llamó en un puro grito.
- ¡Pero como la has dejado hacer algo así!. Si parece el primo de las barranquillas del Jaro, dios mío, dios mío, eso no es mi nieta, eso ha salido de un huevo de avestruz impostora, no puede proceder de mi estirpe. Estoy redactando el testamento para legar todos mis bienes a la comunidad de lectores de códigos de barras......
- Cálmate, madre, si no tiene importancia, sólo se está expresando, y como tiene muchas agallas por no decir otra cosa, ha desafiado la autoridad materna con el apoyo de vete tú a saber qué desaprensiva. Es su forma de expresar su desacuerdo con el sistema.
-¿Con el sistema?. ¿Con el sistema estético, o con mi sistema nervioso?. Ay ay ay qué disgusto, con lo mona que era ella con esa cascada de rizos rubios que cuando se los peinaba para atrás parecía la nieta del Cigala... desde luego que se vaya despidiendo de mis reyes, de mi paga y de mi colaboración, no quiero saber nada de ella hasta que no tenga pelo en todo el cráneo.-
Cuando colgó el teléfono, yo le dije a lo alienhija que por una vez mi madre y yo estábamos de acuerdo y que iba a estar castigada hasta que además de pelo tuviera el cráneo poblado de canas. Pero ¡ay mísera de mí, ay infelice!, ¡cuan ilusa puede llegar a ser esta avutarda!. A lo largo de las semanas que restaban hasta la navidad y por tanto la visita de Madre, lo alienhija empezó una campaña despiadada de fidelización. Todas las tardes invariablemente, se tomaba dos claras de huevo para dulcificarse el graznido y llamaba a su abuela.
- Hoolaaaa, soy yo, tu nieta favorita, ya sé que no me hablas pero es que necesito consejo sobre un libro que me quiero leer y he pensado, ¿quien mejor que mi sapientísima abuela para aconsejarme en estos avatares culturales?. Pues verás es que estoy en duda entre dos que me regalaste, uno es sobre el holocausto judío y otro se llama " El mundo de Sofía", el de los judíos me interesa mucho por las repercusiones histórico-políticas, pero por otro lado como Sofía quiere decir conocimiento en griego.... ¿Tú en tu inconmensurable cultura y sabiduría qué me recomiendas?.- Todo esto lo decía leyendo un guión que sacaba previamente de internet, porque si no, no sabe decir holocausto y mucho menos lo demás. Yo pensaba que Madre se daría cuenta de la estrategia y que no claudicaría, por eso mi sorpresa fué mayúscula cuando en Navidades le regaló un táblet que se había comprado ella en verano previo asesoramiento de lo alienhija, que ya lo compró con vistas de futuro. Y es que conoce la faceta esquirola de mi madre, mejor que ella misma.
lunes, 11 de febrero de 2013
LA VUELTA DE LA AVUTARDA
Holaaaaaaaaa gutarder@s de mi alma, por fin estoy de vuelta después de un lapso de casi un año, creo que os debo una explicación. Pues me gustaría mucho daros una excusa original del tipo de: He estado en el planeta de los guanaminos porque me abdujo una nave nodriza en forma de sopera postmoderna y he pasado un añito analizando esa civilización tan compleja.... Pero la verdad es que he sido afectada por la crisis que nos asola. A principios del año pasado el jefe de lo moruno en un arranque de hombría y honestidad sin precedentes, decidió acogerse a la nueva reforma laboral que nuestros líderes políticos nos impusieron para favorecer la creación de empleo y puso a lo moruno en la puta rue sin nada más que los meses de paro que le quedaban. Yo ya sabía que esto podía acarrear que lo moruno tuviera que terminar emigrando de nuevo para convertirse en un moruno-asturcón allende los pirineos. Este impás de espera es lo que me ha tenido sumida en un estado anímico algo precario y sin prácticamente nada bueno que contar, para no ser uno más de los testimonios desgarradores que pueblan las páginas de los periódicos nacionales e internacionales, y teniendo en cuenta que a la postre nosotros todavía somos unos privilegiados puesto que no nos han deshauciado ni somo víctimas de las preferentes ni el alcalde de nuestro municipio se ha quedado con partidas presupuestarias correspondientes a indemnizaciones por eres o para pensiones, he estado ausente todo este tiempo, porque como he dicho antes gutarder@s querid@s, no tenía nada bueno que contar. En fin, lo moruno ya está en Bélgica buscando trabajo y viviendo con sus hermanos que afortunadamente sí que tienen estabilidad laboral y económica, y aquí hemos quedado, lo alienhija, lo perruno, lo gatuno y yo, a la espera de que amaine la tormenta y nos permita ser de nuevo la familia estrambótica a la que os tengo acostumbrados. Oigo rugir a la marabunta preguntando por Madre y mi hámster, en ese orden. Pues Madre sigue en su reino (que como todos sabemos no es de este mundo), y el hámster tampoco sigue ya en este mundo, lo abandonó mientras dormía la noche del cuatro al cinco de Febrero para darme un buen cumpleaños.
Por otro lado os daréis cuenta a medida que vaya avanzando el relato de mis peculiares vivencias de que hay amigas que tampoco se han querido quedar en el mundo gutardero (en el planetario creo que sí) y de que ha habido incorporaciones nuevas a mis aventuras. Me alegra y me ilusiona mucho el reencuentro y espero vuestros comentarios y vuestro apoyo como siempre.
Creo que debo poneros al día del desarrollo de mi polluelo, en justo castigo a mi perversidad, lo alienhija se ha hecho punk. ¿Más todavía?. Os estaréis preguntando. Sí, gutarder@s, cuando yo creía que no era posible radicalizar más su aspecto de alienhija adolescente y reivindicativo..... Vamos por partes, como diría Jack el Destripador, empezó a introducir cambios sutiles en su ya de por sí extravagante aspecto, por ejemplo, un día mientras le observaba una espinilla que iba tomando la forma y el tamaño de un mini babybell me dí cuenta de que un pedrusco diminuto le había brotado en una de las aletas de la nariz. Yo en ese momento pensé que la solución a todas mis cuitas estaba por llegar y le dije a lo moruno.- No te preocupes más, lo alienhija por fin está dando sus frutos.
- ¿Ya tiene hongos o algo?.
- Qué bruto y qué desagradable eres hijo mío, no, es que entre los muchos granos humanos que pueblan su rostro, la parte alien se ha convertido en una espinilla con un diamante dentro.- Lo moruno, haciendo alarde del profundo conocimiento que tiene de este ave que os escribe, me dió unas palmaditas en la cresta y asintió gravemente. Yo me dediqué a observar el fenómeno del pedrusco atentamente esperando que alcanzara el punto álgido de madurez para extirpárselo si es que el clearasil no actuaba con los puntos negros extraplanetarios. Pero tras dos semanas de ver como por la cara de mi polluelo transitaban espinillas y salpullidos varios, el puntito brillante continuaba inamovible, de modo que un día a la hora de dormir me acerqué sigilosamente provista de unas pinzas de depilar y unos clínex, intentaba infructuosamente extraer el brillantito cuando lo alienhija abrió los ojos al tiempo que profería un grito espeluznante y a continuación aullaba.
- Mamaaaaaaaaaaa ¿qué me haces en el piercing?.
- No te preocupes cariño, que enseguida te quito la china esa que te tiene que estar pinchando una barbaridad.
-¡Pero qué china ni que avutarda difunta!. Eso es el piercing que me han regalado por mi cumpleaños mis amigos.
- Lo queeeeeeee?
- Un piercing madre, un piercing, un pendiente pequeñito que se pone en la nariz, o en la ceja o en la lengua oen.....
- ¡Basta!. No quiero oir ni una sola barbaridad más. ¿Me estás diciendo que tú, voluntariamente, te has dejado taladrar la nariz para poder lucir una piedrecilla?. ¿Que yo no quise hacerte agujeros en las orejas para respetar tu cuerpo inmaculado y no profanarlo con agujeros y hierros, y tú, hija ingrata, te estás dejando convertir en un polluelo de Gruyere?
- No mamá, me estoy creando un look a medida de mi personalidad.
- ¿De tu pers...? ¿Y no te bastaba con pintarte una camiseta que dijera soy lo alienhija y tengo criterio propio?
- Pues no, tengo que llevar una estética que me distinga del resto, que diga quien soy yo, que no soy un número más en vuestras estadísticas....
- ¿Y es que te parece que llevar los hierros de la boca con gomas azul-grana, los cables que te cuelgan de las orejas permanentemente y de los que brotan sonidos inarticulados, las dos rayas negras que te pintas desde la nariz hasta la sien, los pantalones rotos y el gorro de lana en el mes de agosto, son estéticas estándar?
- Pues sí, eso lo lleva todo el mundo.- El asombro no me dejó responder. El caso, es que al poco tiempo llegó con unos vellones colgando de la cabeza y cuando le pregunté que si se había peleado con alguna oveya del vecindario, me respondió que eran rastas, que se las había regalado su amigo Moi y que eran de su propio pelo, del de él,quería decir. No me dió tiempo a recuperarme de lo de los vellones cuando empezó a ponerse pantalones escoceses llenos de cremalleras y unas botas que tienen nombre de médico. Cuando ya casi me había acostumbrado a no dar un respingo cada vez que me la cruzaba, hace unos meses apareció con un tercio de la cabeza rapado. Esto fué superior a mí. no pude asimilarlo y después de castigarla sin reyes y sin paga hasta que cobrara su pensión de jubilación me eché a llorar. Debí de darle algo de pena porque el caso es que se acercó a mí y me dijo.
- No te pongas así mamá, si me lo he hecho así a propósito para que no se me note.
- ¿Que no se te note?. Hija si pareces el vizconde demediado, por un lado tienes un perfil normal, con esa melena rubia y rizada hasta los hombros y por el otro lado pareces una niña de Auswitz.- Decía yo entre hipos. Entonces hizo lo que yo llamo la maniobra Anasagasti, se hizo una raya al medio de la cabeza y con el pelo que la quedaba se tapó la calva horrenda volviendo a mutar en lo alienhija "normal".
- Me lo he hecho hace dos semanas y no te has dado ni cuenta hasta hoy, que he decidido enseñarlo.- Volví a hablarle después de dos semanas exigiéndole que todo el tiempo que pase en mi presencia lo haga de Anasagasti. Al principio cumplió, pero luego, a medida que mis caras de terror iban disminuyendo ha ido descubriéndose la calva y ya tiene libre circulación por todo el territorio casero. Mañana os contaré la traición de Madre, que después de amenazarla y jurar que abdicaba de ser su abuela se ha ido convirtiendo en su cómplice como me tenía acostumbrada.
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