BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



miércoles, 11 de enero de 2012

NOCHEBUENA, PERO BUENA BUENA.

Feliz año vutarder@s de mis almas, supongo que me habréis echado tanto de menos como yo a vosotr@s. He estado de vacaciones navideñas que este año ya me tocaba a mí. Trataré de poneros al día en orden cronológico. Salí con lo alienhija, Belinda y lo perruno rumbo a Madrid el día 24. Iba cargada de croquetas, regalos y buenas intenciones dispuesta a cenar con Madre y con Borrasca. No tuve más remedio que dejar a lo gatuno cuidando de lo roedor y a una amiga de lo alienhija cuidando a su vez de lo gatuno que se quedó muy triste. Tenía la estupenda y absurda idea de salir de casa sobre las 12 del mediodía a fin de no llegar con la hora pegada para la cena, pero lo alienhija no estaba por la labor de facilitarme la salida de modo que salimos hacia las dos de la tarde. Aún así, el viaje no se dio mal, la carretera estaba muy tranquila y lo alienhija tuvo misericordia pinchando la música. Sobre las siete nos encontrábamos a unos 150 quilómetros de Bustarviejo, el pueblo en el que vive mi hermana, yo suponía a Borrasca y a Madre preparando la ensalada, encendiendo la estufa y sacando brillo a las copas cuando una llamada al móvil dió al traste con mis navideñas perspectivas.
- Mamá, era la abuela, que a Borrasca se le ha roto el cable del acelerador y se han quedado tiradas a la altura del Molar con el emperador.
- ¿Con quien dices que se han quedado tiradas?.
- Con el emperador.
- Hija, te han tomado el pelo, deben estar escuchando el discurso del rey, aunque me parece un poco pronto.- En este momento el móvil volvió a sonar y los aullidos de mi hermana al otro lado del auricular no dejaban lugar a dudas acerca de su situación.
- Que dicen que dónde estamos y que si podemos recogerlas que las van a enviar un taxi pero que va a tardar unos cuarenta minutos.
- Pues hija, diles que yo tardo más y que además no me caben en el coche que lo llevo hasta arriba de croquetas, queso y miel.
- Dice la abuela que dejes de jugar a caperucita que a ella se le está poniendo el hocico como al lobo feroz.
- Dile que no juego a nada, que es que he hecho una compra de miel y queso para llevar a Marruecos y que el hocico del lobo feroz era un apéndice atrofiado al lado del suyo.- Finalmente llegó el taxi a recogerlas mientras lo esperaban en la cabina del gruísta que las dejó entrar y puso la calefacción porque era nochebuena y parecían los personajes de un cuento de Díckens, mi hermana sobre todo lloraba como una huérfana londinense del siglo XVIII. Llegamos a casa casi a la vez y como no habían enecendido la estufa y estábamos en plena sierra madrileña, lo perruno tuvo que desalojar a dos pingüinos homeless que se nos habían instalado en la cocina. Mi madre sacó unas tortas muy duras de dentro de una bolsa y dijo que fuéramos haciendo la cena que ella tenía que colocar los regalos.
- Pero esto que has traído para cenar está congelado mamá ¿Y qué es?. Por favor piensa antes de responderme que son unas rodajas de lince ibérico o de cualquier otra especie protegida.
- Qué graciosa eres hija mía, son unas rodajas de emperador que están muy ricas pero que en la autovía se han vuelto a congelar, mételas un poco debajo del grifo y ya está.- Borrasca se puso con el pez y yo con las croquetas, de vez en cuando lo alienhija hacía una incursión a la cocina, daba una vuelta muy misteriosa, preguntaba alguna tontería y volvía al salón con cara de circunstancias. Una de estas veces me dio por seguirla y pude comprobar in situ como tenía lugar una operación de tráfico ilegal de croquetas en toda regla. Lo alienhija se las metía en la boca a su abuela de dos en dos, mientras la otra se relamía y ponía cara de póker al verme entrar.
- ¡¡¡¡ Mamáaaaa!!!!!!. ¿Quieres dejar de inducir a tu nieta al delito y esperar a que las ponga en la mesa?.
- Non, porque ya te conozco, primero vas a poner un montón de aperitivos, luego el pez fosilizado con una ensalada y cuando ya esté fartuca y no me quepa nada más sacarás las croquetas para coméroslas entre tu hermana y tú con premeditación y alevosía, así que he decidido sublevarme y llenarme de croquetas, podéis quedaros con los restos arqueológicos marinos esos que está haciendo tu hermana a la plancha.
- Mamá, me habías prometido que te ibas a comportar, que no ibas a hacer ninguna tontería como encadenarte al horno pidiendo la liberación de los palestinos del nacimiento o la imputación de Santa Claus por un delito de allanamiento ilegal y atentado contra el buen gusto por su vestimenta.
- No, este año voy a pedirla por atentar contra la dignidad de los animales, que no se puede tener respeto a un reno que se llame bailarín. Ya he redactado la denuncia y la he enviado a Green Peace.
- Mamá te lo pido por favor, haz un esfuerzo por comedirte y déjame tener una nochebuena como cualquier avutarda de bien, porque soy capaz de untarte todas las croquetas con tabasco como no te comportes.
- Pues úntalas con tabasco o con lo que quieras, total, yo ya no fusmo.
- Jijijiji, qué graciosa, mamá, reserva ese ingenio desmedido para después de la cena que te va a hacer falta.- Supongo que fué debido a la sorpresa, pero el caso es que mantuvo un estado de seminormalidad hasta los postres. Nos entregamos los regalos de navidad y tengo que decir que los míos me encantaron, mi madre me ha conseguido unos ejemplares de libros antiquísimos, uno de Elena Fortún primera edición de antes de la guerra y otro para aprender a escribir en árabe de 1910, además de unas cremas para la cara y el cuerpo hechas con estracto de uva roja. Lo alienhija me regaló una colonia pequeñita. Yo entregué mis manualidades, a Madre un libro para apuntar los libros que ha leído, encuadernado por mí y con una foto de sus dos hijas cuando eran pequeñas. A Borrasca le hice unos patucos de dormir con forma de cerditos que me quedaron preciosos y a lo alienhija un chándal. Para después de cenar había planeado jugar a las películas, Madre trató de oponerse, pero la mirada que reserva su nieta para pedir que le levanten los castigos la desarmó completamente. Hicimos dos equipos, en uno estábamos Borrasca y yo y en el otro lo alienhija y Madre, la primera en interpretar fué Madre. Lo alienhija tenía que adivinar la pelí que le habíamos encomendado y que a la sazón era Crepúsculo. Madre se puso en pie muy seria, cogió un chal gris que colgaba en el perchero, se puso unas gafas de sol y comenzó a caminar con paso fúnebre embozada en el chal a modo de capa. Lo alienhija la miraba estupefacta y de pronto su abuela abrió el embozo y frunció el morro hasta dejar al descubierto todos los dientes de arriba. Las tres rodábamos por el suelo de la risa y nos pusimos a hacerle fotos con los móviles mientras ella no se inmutaba y seguía enseñando la dentadura con una expresión que tenía mucho más de roedor que de vampiro. viendo que lo alienhija no acertaba con el título empezó a acercarse a nuestros cuellos haciendo unos ruídos como de chop chop que no se oían bien en medio de nuestras carcajadas. Al final se rindió relatando entre dientes que no teníamos imaginación. Borrasca y yo nos adivinábamos enseguida pero la siguiente en interpretar fué lo alienhija que tenía que hacerle entender a su abuela por señas "Memorias de África". Hizo todos los gestos posibles hasta que su abuela dijo.
- Recordar.- Entonces empezó a señalar cosas negras.
- Recordando el negro.- Lo alienhija hacía el león.
- Sandokán.- Decía mi madre ante la exasperación de su nieta que a esas alturas había interpretado todos los animales de la sabana.
- El libro de la selva, memoria de un zulú, el león amnésico, el elefante con dislexia, los pigmeos olvidados.- Así estuvo diciendo todo tipo de combinaciones hasta que se le agotó el tiempo. En fin vutarder@s, no ganaron ni una pero nos hicieron pasar una noche inolvidable, cuando nos acostamos yo tenía agujetas en el estómago de tanto reírme. Ha sido una de las mejores nochebuenas que recuerdo..... Espero que las vuestras no se queden atrás.

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