BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



lunes, 17 de octubre de 2011

MATRICIDIO EN GRADO DE TENTATIVA

Lo Querid@s vutarder@s, os estoy escribiendo desde el comedor de mi casa.Y os estareis preguntando ¿Pero no decía la avutarda que tenía el computador en la cueva de lo alienhija?. Cierto, pero ahora estoy escribiendo con un cacharro nuevo. Es el ordenador pequeñito que le regalaron a lo alienija por su cumpleaños. Aquel que decían los que no son tontos que estaba descatalogado. Pues bien, descatalogado no sé si estará, lo que sí sé es que nos hemos hecho amiguitos y me ha regalado la libertad. Y es que de verdad era un horror tener que estar confinada en la guarida de lo alienhija. Ella por si acaso, tiene un montón de trampas para disuadir a cualquier espia que se precie, seamos madres o no. El primer invento disuasorio, es que le ha quitado tres ruedas a la silla del ordenador de las cinco que tiene, ella como pesa 150 gramos, se mantiene haciendo equilibrios, pero cuando eres una avutarda adulta, mantenerse sentada sobre aquello es más bien un objetivo propio de "Tarda Avu Tarda" o sea, misión imposible.Pero suponiendo que siendo como soy un compendio de habilidades prodigiosas, haya conseguido encontrar el punto de equilibrio, me aguarda la siguiente trampa mortal. Lo alienhija ha colocado el teclado de modo que me quede a la altura del ombligo (quiero decir de donde tendría el ombligo un ser humano) de modo que tengo que escribir mis crónicas no sólo haciendo equilibrios imposibles sino además emulando a Quasimodo, practicamente con las orejas entre las rodillas una vez superada esta dificultad de nuevo gracias a mis portentosas habilidades, nos encontramos con que el monitor está en precario equilibrio ( a juego con el usuario de turno) sobre unos cacharritos muy parecidos al ratón y que no sé muy bien la función que tienen además de sujetar la pantallita de marras. Pero claro, esto tiene como consecuencia que si en esa postura tan cómoda te sobreviene un repentino estornudo, el monitor se te lanza encima como Madre sobre una edición facsímil de el poema de Gilgamesh. Vamos a hacer un esfuerzo de imaginación y pensar que aún así, esta avutarda ha conseguido escribir y terminar su crónica diaria. Llega el momento de levantarse para volver a la cotidianeidad y hacer la cena cuando de pronto un surtido de calcetines solteros comienzan a brotar desde las cuatro esquinas en una coreografía orquestada por lo alienhija. En ese momento mi deformación profesional de madre y ama de casa, me impele a recogerlos y tratar de emparejarlos. Entonces es cuando comienza la labor de arqueología, primero aparece un montón de cáscaras de pipas saladas envueltas en un papel que bien prodría pasar por pergamino, a continuación encontraré el fósil de un cuarto de dónut, dos galletas rellenas de chocolate y algo con forma de gominola que bien pudiera ser resina momificando un insecto que contenga el adn de Nefertiti o de alguna cohetánea. Una vez recogidos los restos arqueológicos me despojo del sombrero y el látigo que me pongo para jugar a Avutarda Jones y lo aliencueva maldita. Cuando ya parece que voy a salir victoriosa de el peligroso cometido, me dispongo a guardar los matrimonios de calcetines en el cajón correspondiente para lo cual abro el armario, entonces se oye una voz diabólica que dice...
-Uohohohoho Avutarda entrometiendo el pico donde no le incumbe. Uohohohohoooooo ¡¡¡Saca tus alas de las cosas de lo alienhijaaaaaaaa!!!!. Se me rizan las plumas, palidezco, supero una taquicardia que dejaría en bragas la batucada de Carlinhos Braun y detrás de un montón de sudaderas, justo entre el secador del pelo y la epilady encuentro al autor de la horrísona voz.
- Vade retro furby diabólico. ¡¡¡¡No me hagas ojitos!!!!!. Sí ya sé que eres un regalo de mi padre a lo alienhija y que le conquistaste en Macro con esa caída de pestañas y diciendo que necesitabas amor, pero te juro que si me vuelves a dar un susto semejante te hago al chilindrón.-
Os daréis cuenta vutarder@s del alma de que sigo viva de puro milagro. El cacharrito este tiene un teclado diminuto, el cursor desaparece cada vez que le da la gana, no sé si es que va a por tabaco, pero creo que lo que pierda de vista lo voy a ganar en salud.

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