Querid@s vutarder@s, hace mucho que no os escribo, pero es que en llegando el veranito pues ya sabéis, terracitas, huertiquín, paseítos por la tarde. Es lo que tiene este sitio en el que vivo que para pasear y hacer vida al aire libre es una maravilla. Tenemos una profusión de flores y follaje que es una delicia están empezando a florecer las bouganvillas que dejan las fachadas echas un primor. Aquí las casas están pintadas en colores muy vivos, y los contrastes con las flores de fuera son realmente bonitos y variados, también empiezan a florecer las hortensias, los pendientes de la reina, los geranios, las dalias y las margaritas, las begonias... En mi huerto las cebollas siguen creciendo que yo no sé si saldrán cebollas o melones porque por la pinta que tienen van a pesar más de un kilo cada una. Bueno, pues eso, que con este tiempo no apetece encerrarse en casa, y luego como anochece tan tarde, cuando me quiero poner a escribir son las once de la noche y lo alienhija tiene que irse a la cama, pero hoy me he disciplinado bien y he sacado un ratito para contaros mis últimas andanzas. Resulta que tengo unos amigos que se dedican a la joyería. No al atraco, sino al diseño, producción y venta de piezas de plata y cristal de murano que hacen ellos mismos. Hacen unas cosas verdaderamente preciosas, muy originales y con un colorido espectacular. Estos amigos, venden sus productos en mercados y ferias de artesanía y la mayoría de estos eventos tienen lugar durante el verano, de modo que cuando tienen mucho trabajo y no dan a basto, me contratan de forma eventual para vender en algún mercado con un puesto. La verdad es que es un trabajo que me gusta, eso de ser yo la vendedora, y hablar clarito y meridiano, como a mí me gustaría que me hablaran, y no como los que no son tontos, que yo creo que es porque se les queda corto el epíteto.... Pues el caso es que este fin de semana, se celebraba en Oviedo el día de la ascensión que debe se fiesta local, y por este hecho,montaban un mercado astur-medieval. Mi amigo no podía ir con el puesto porque le han operado de un dedo que dice que se le retraía, misteriosamente era el dedo corazón, y yo no sé si se lo habrá lesionado haciendo groserías, aunque él jura que no, pero ya pienso yo sóla que en estos entornos una buena peineta con el dedo corazón enhiesto hace milagros. Bueno,que hablando de groserías gestuales me disperso. El caso es que me contrató para el fin de semana. En otras ocasiones ya había echo mercados similares, en estos mercados se exponen los usos y costumbres de la Asturias pre-industrial, de modo que hay un herrero con su fragua, un picapedrero, un madreñero, hilanderas, lavanderas y representantes de múltiples oficios además de los artesanos que venden sus productos. Tenemos que ir todos vestidos al modo de la época, y la verdad es que es un verdadero desfile de lo más variopinto. Casi todos los artesanos tienen su traje perfectamente confeccionado, pero yo como me dedico a esto de forma ocasional tengo que vestirme con lo que me prestan, y como además tengo una talla grande y soy una avutarda pues no siempre me quedan los trajes a medida. El mercado empezó el viernes, por la mañana nos dedicábamos a montar el puesto y por la tarde a la venta. Mi amigo a pesar de su lesión vino conmigo para ayudarme a montar, porque una de las cosas que tenemos las aves es que no somos muy altas (excepto los avestruces, pero esos son tontos, porque lo de esconder la cabeza bajo tierra no lo hacen ni algunos maridos....), de modo que para poner el toldo y los hierros de arriba necesito ayuda. Cuando lo hubimos dejado todo dispuesto nos fuimos a comer y mi amigo se despidió diciendo.
- Bueno, a ver si tenemos suerte, porque la venta ha caído mucho y dependerá de lo que saquemos el hecho de que te pueda seguir llamando para colaborar el resto de la temporada.- Yo, sabiendo que Oviedo es una ciudad adinerada y de mucho funcionario, le dije muy optimista.
- Sí, hombre, vete tranquilo que ya verás como amortizamos de sobra.- Ya me podía haber metido la lengua debajo del ala.... Mis cuitas empezaron con la vestimenta, esta se compone de una falda de paño o lana, muy ligera y fresquita para el verano, una camisa de hilo blanco, un corpiño, un mandil de hilo o similar y una pañoleta para la cabeza. Corpiño no llevaba porque no encontré ninguno que me abarcara la pechuga, y la pañoleta se me olvidó en casa, de modo que me puse una toquilla de lana y el mandil me lo sujeté con unos imperdibles que llevaba porque tenía el lazo de amarrar roto. Yo me encontraba de lo más medieval y estaba empezando a trabar conversación con los vecinos de los puestos aledaños cuando llegó la momia de la mujer de Pelayo, muy compuesta con un traje preciosísimo y me dijo.
- Oye Cuca, ya pasó el pasacalles y eso quier dicir que el mercau ya empezó, así que ponte la pañoleta y al favor de vertirte curiosu.- Yo me quedé estupefacta, no tanto por lo que me dijo como por la forma en que lo hizo, me acababa de llamar poco menos que harapienta con el puesto lleno y delante de todos mis vecinos.
- Pues mire señora momia, es que la pañoleta se me ha olvidado en mi casa, y en cuanto al atuendo, pues es el que me han dado, así que o esto o un chándal del decathlón, tú eliges.....- Me miraba con los ojos fuera de las órbitas, aunque esto no sé si era de estupor o a causa del embalsamamiento.
- Pues monina, con esa arte de ropa que lleves dan ganes de date un euro, y lo de la pañoleta ye obligatoriu así que si no tienes, pidi una, ponte un trapu o la pintes.- Y diciéndome esta ordinariez dio media vuelta y se alejó con el fru fru de su falda de paño estupenda. No me diio tiempo a pedirle una tira del pellejo de su lengua, que con lo larga que la tenía me daba para la pañoleta, el corpiño y una enagua. Tenía los ojos inyectados en sangre y estaba jurando en esperanto cuando una vecina de puesto que vende unos pendientes de flores secas muy bonitos me dijo.
- No te preocupes, es que ye así de imprudente, como organiza ella el mercau creese con derechu a faltar y a mangonear a tou el mundu. Non fagues casu, mañana traes un pañuelu y en paz, que por lo demás tas muy bien maja.- Se lo agradecí en el alma porque la momia me había dejado con ganas de dejar el puesto y ponerme a la puerta de la catedral a pedir limosna.
- Una limosnina por el amor de dios, que vivo con mi tataragüela que ye aquella de la falda azul, que ya no y llega el riegu al cerebru, y tien pioyos y pulgues y una enfermedá de la llengua que no y cabe en boca....- Seguro que con ese discurso y viendo a la momia de la falda me habría forrado. De esta guisa empecé el viernes por la tarde con un ánimo plomizo y tormentoso como el cielo. Había muchísima gente que se acercaba al puesto y preguntaban las cosas más inverosímiles.
- Oye monina, esos pendientes que paecen gominoles ¿Cuantu cuesten?.
- Perdone señora, pero no sé a cuales se refiere.
- Esos verdes, que paez que tan arrodiaos de azúcar.
- Ah, estos cuadrados de la derecha, pues veinticinco euros.
-¡Jesús!, Cuantu pides por dos chucherías colgando de un fierru.....
- Señora, no son chucherías son cristal de murano, echo a mano y montados en plata de ley....
- Pues parecen talmente dos chicles masticaos.- Yo pensaba para mí. - Su cara también parece una cuajada y no le multan por salir a la calle. Otra llegaba y decía.
- A ver vida, ¿esto qué ye?.
- Son unos gemelos de plata.
- ¿Y qué preciu tienen?
- XXXXXX euros.
- ¡Huyyyyy!. ¡Vaya atracu!. Compré yo los de el mi fiyu nel corte inglés por un pocu más....
- ¿Pero estaban echos a mano y eran piezas únicas de joyería?.
- Non, pero eren del corte inglés.
- Pues señora, si eran más feos, de peor calidad y más caros.......
- Sí, pero eren del corte inglés.
- Pues señora, le pilla uno aquí al lado en las salesas, lo que no sé es que hace usted en un mercado medieval de artesanía.
- Bah, dar una vueltuca a ver los puestos de bisutería.
- Ssssseñññññooooraaaa, le he dicho ya tres veces que esto es joyería, que es plata y cristal de murano.
- Como va a ser de murano si eso ta en Francia.
- Ah, pues no será porque este lo importamos de Italia.- En fín vutarder@s que me vine a mi casa con el bolsillo casi vacío y los ovarios a rebosar. Pero como en una sóla entrada no me da para contaroslo todo, mañana sigo con las ventas y vicisitudes del sábado.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
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