Güenas tardes vutarderill@s, ¿qué siendo de vuestras vidas?. Estoy algo nostálgica porque ni yamahawr ni aherrerón se prodigan ultimamente por la página de comentarios y se les echa de menos. De igual modo quiero dar la bienvenida a una amiga nueva, se llama Elvira y es una amiga de infancia que se nos ha enganchado recientemente. No sabéis lo mucho que me anima oíros decir que os reís leyéndome creo que lo de hacer reír y cocinar exigen inteligencia y mucho cariño, con lo de que cocinar exige inteligencia, no quiero que alguna rara avis, como la avutarda madre se de por aludida, que ya estoy viendo el correíto que me espera mañana en el yahoo echando humo.... No, hay gente que es inteligente y no sabe cocinar, o como en caso de mi madre no le da la gana porque le parece una ordinariez. Hoy sin ir más lejos me ha dicho que le parece antiecológico hacer postres caseros porque se gasta energía....
- Ya, pero tú luego bien que te los comes, ya podrías aprender a hacer alguno.
- Ya sé, hago unos de la marca dhul que me salen dhuliciosos...-
Bueno,el caso es que estoy desolada, resulta que aquellas cebollas que enterré en el huerto, por un inexplicable misterio que sigue en prioridad al de la santísima trinidad, han arraigado, y claro, yo que llego de ese Madrid con las plumas deslustraditas de estres y me veo esas cebollas..... Erguidas, verdes, frondosas, pues animada por el éxito anterior y aprovechando que estábamos en menguante me fui a por unos pimientos, unas lechugas y unas semillas de judía verde. Bueno, aquí es todo verde menos las judías que son amarillas. Primero he de confesar,que lo moruno se dió la paliza padre limpiando el huerto, porque otro de esos misterios insondables de este paisaje es que a los quince días de dejar el huerto sin una mala hierba, llueve un cuarto de hora y cuando vuelves a salir te encuentras con una capa de vegetación que te llega a la cintura y hala, ponte a buscar tus rosales, tus cebollas.... Estoy pensando en diseñarles a las plantas y hortalizas unos chalequitos reflectantes para hallarlas entre tanto camuflaje. Bueno pues como os decía, lo moruno se dedicó a arrancar toda la vegetación improductiva del huerto y ya me lo dejó peinadito y todo, con raya al medio y a los lados. Así que volví a colocarme el disfraz de horticultora, ya sabéis esos guantes de florecitas, la palita, el rastrillo, el delantalito de cuadros y las botas de agua de con un estampado de vichy en verde y blanco para no desentonar. Con los pimientos ya tenía experiencia del año pasado así que hice los huequitos, los metí dentro, los tapé, les hice el surco de riego y los aboné, después hice lo mismo con las lechugas y por último con las judías verdes. He de deciros que todo esto lo hago cantando en bereber, para que las plantas se me relajen y me salgan cosmopolitas. Como veis no se puede pedir más siendo una hortaliza. Todo esto tuvo lugar la semana pasada además he de deciros que tengo todo el huerto acotado con unas estacas en forma de conejito de madera y pintadas a mano que consiguió mi madre en una de sus visitas a los drogaditos (insisto que esto es el vocablo que usa mi abuela y no el diminutivo de consumidores de estupefacientes). Estos conejos cumplen una triple función, la primera es la de procurar el descojone del paisanaje, la segunda separar la zona de pimientos y hortalizas de plantas aromáticas y oramentales y la tercera la de espantar a los pájaros y a los ratones. Creo que puedo decir honestamente que mi huerto no puede estar mejor atendido ¿no os parece?. Así pues imaginaréis mi disgusto cuando una mañana esta semana pasada al dirigirme a saludar a mis plantitas comprobé con horror que una mata de pimientos, dos lechugas verdes y una de hoja de roble se habían dado a la fuga. No habían dejado ni una nota, ni un he salido un momentito, ni nada, los huequitos vacíos eran desoladores. Mi cólera era inconmensurable, empecé a jurar en arameo llamándolas ingratas, desagradecidas, yo que las había sacado del arroyo y las había procurado un hogar cálido y pleno de sustratos y abono para que se reprodujeran se desarrollaran y pudieran alimentar a sus vástagos, no me merecía semejante gesto e ignominia. Pregunté al resto de plantas y matojos pero no supieron darme razón de las tránsfugas que ya suponía yo en un huerto más soleado y con más hectáreas.... En fín que pasé un día muy triste pensando en el trato que me habían propinado después de tanto esfuerzo. Cuando llegó lo moruno....
- Tenemos que hablar.
- Joder, mira que te he dicho veces que para este tipo de afirmaciones esperes a que me anestesie....
- Que no, que ahora no quiero hablar de que estamos cayendo en la rutina, es que.... Bueno, creo que será mejor que te sientes.
- Me estás asustando.
- No es para menos ¿que prefieres primero las malas noticias o las buenas?.
- Pues las buenas.
- Mira, las buenas es que aún nos queda algún pimiento y trece lechugas y las malas.... Bueno sin preámbulos, hay unos pimientos y unas lechugas que nos han dejado para siempre.
- ¿Se han secado?.
- No, se han ido.
- ¿¿Cómo que se han ido?.
- Sí, no sé, se han fugado.
- ¡Pero cómo se van a fugar si no tienen patas!
- Pues no lo sé, pero el caso es que no están por ningún lado.
- Te habrás equivocado al contar. ¿Te has tomado mucho jarabe para la tos?.
- Si esto último es tu sutil forma de preguntarme si estaba dopada la respuesta es no. Y no me he equivocado al contar porque donde debían estar las plantas están los huecos que con tanto mimo cavé para ellas, y que si lo llego a saber terminan siendo sepulturas.- Lo moruno resoplaba mirándome como con conmiseración y se levantó rumbo al huerto.
Cuando llegué detrás de él y resollando, lo encontré en cuclillas examinando atentamente los huecos vacíos.
- ¿Tú no te has dado cuenta de que aquí están las raíces de las plantas?.
- ¿Y eso qué quiere decir, que piensan volver?.
- No, quiere decir que se las han comido los caracoles, tonta del bote.
-¿Que los bichos esos babosos y cornudos que no son Rajoy se han comido mis plantas?. ¿Y para eso voy yo los días de lluvia mirando al suelo como una gilipollas para no pisarlos y encima los aparto del camino y los tiro a la huerta?. ¿Así me pagan mi solidaridad con el mundo reptil?.
- ¿Pero tú que pensabas que comía un caracol?.
- Pues no sé, ortigas, o hierba, o estofado.....Cualquier cosa menos mis lechugas. Serán hijos de +$*!...
- Bueno, alma de cántaro, mañana te vas a la tienda de jardinería y compras una cosa que se llama Babosil.
- ¿Y eso qué es?.
- Son unas bolitas azules que se ponen junto a las plantas y que acaban con las babosas y los caracoles.- Dicho y hecho, al día siguiente llegaba yo a la tienda tan contenta cuando me encontré que la cola daba la vuelta a la tienda y todo el mundo iba cargado con paquetes de Babosil. Ah, pensé yo, todos estos pobres hombres tienen el mismo problema que yo.... Cuando le pregunté al chico que vino a atenderme me dijo.
- Pues mire señora, no nos queda, es que desde el ministerio de medioambiente se ha prohibido la fabricación del babosil diciendo que es un delito ecológico envenenar caracoles, así que ya no quedan más que las existencias que tengamos en el alamacén, por eso toda esta gente hace acopio de provisiones.
- Ahhhhhhhh, ¿Y desde el ministerio de interior no se ha publicado una ordenanza que diga que es un delito contra la propiedad privada devorar la lechuga ajena?.¿ Y que llevar la casa a cuestas y sacar los cuernos al sol es un delito contra el buen gusto?.- En fin vutarder@s, que mañana tengo que madrugar para ponerme a la cola porque traen las últimas existencias y no quiero pasarme los próximos años haciendo guardia en el huerto con una aguja de punto para hacer brochetas babosas.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Perdona amiga vutarda, pero el misterio que sigue en prioridad al de la santísima sigue siendo el seguro escolar del cole de mis hijos mios. Viendo que perdiendo las memorias(esperando no ocurriendo lo mismo con las vergüenzas), y los respetos a los pobres cornudos a la par que babosos. Como algún paisano pierda una bolsa del babosán ese de las narices... la lia parda. Amiga, resultando que perdiendo la costumbre de leerte tomando los cafeses matutinos, tras tanta ausencia... pero esperando no perder la poca memoria que quedando y acudiendo a diario, aunque veo que a ti también costándote escribir. Hoy cafeteando con amiga Mercedes que preguntando por ti y encargándome que diera besos y demás muestras afectivas. Me ha citado para contarme una historia de lo Goyo y lo Gema, pá morirse, que ya te cuento de otra que viendo que o me paso o no llego. Besu
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