BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



jueves, 28 de abril de 2011

LUTO POR MARRAKECH.

Hoy vutarder@s, tenía pensado contaros cómo va mi huerto y mis clases de escritura árabe, pero a las siete de la tarde, una realidad brutal me ha sorprendido y aterrado hasta el punto de hacerme imposible encontrar un mínimo resquicio de humor en mi ánimo. Más de dieciocho personas han perdido la vida en un atentado en Marrakech. Hasta hoy, para mí la plaza de Jemaa al Fná era uno de mis escenarios preferidos para ubicar mis cuentos marroquíes, tenía un tinte de las mil y una noches y conservaba el encanto de lo exótico y místico que para mí tiene todavía el Marruecos que amo. Jemaa el Fná, simbolizaba para mí algo parecido a Toledo, era un lugar en el que se hermanaban varias culturas, en el que los turistas podían hacer cualquier tipo de turismo, desde el de agencia a el intimista y en todas sus variedades entraban en contacto con una realidad estremecedora por lo mágico, lo telúrico y lo profundo. Era una plaza cosmopolita, acogedora, hermosa.... En este momento, padezco la negación del duelo, ese luto polvoriento que se me instala en el alma cuando me corrompen los recuerdos, cuando me profanan las fantasías y me aberran la esperanza.
Marruecos está viviendo ahora una primavera en todo su literal sentido, le están saliendo brotes a la esperanza de sus habitantes, la savia nueva se impone a los sombríos bosques de antaño que apenas dejaban entrar la luz, a esos ramascos secos que lo condenaban todo a un otoño estático y decadente. No puedo describiros con cuanta emoción asisto a la conquista de esos campos nuevos por parte de mis hermanos, a esa sed de cultura, de expresión, de dinamismo... de vida. A ese cambio de estación que huele a nuevo, a limpio, a ventilado. Como cuando cambio las sábanas de mi cama y entonces me gusta meterme en ella recién duchada y desnuda para sentir en el cuerpo esa sensación de fresco y soleado. No se merecen estas manchas, estos lamparones plomizos y estos desgarros. Pero es lo que tiene abrir las ventanas para que entre el aire, que también entran las ratas, las pelusas, la polución. Debería ser delito de lesa humanidad aprovechar este tipo de procesos y movimientos civiles para cometer crímenes horrendos. Me parece aborrecible el intento de castración de libertades y aperturas desde el miedo y el terror que producen las bombas y los cadáveres. La violencia engendra violencia y es muy difícil para mí no sucumbir a la tentación de la cólera, cómo no será para todos los marroquíes que deben estar asistiendo a esto con un desgarrón profundo en sus ganas de cambio. Hago por tanto acopio de todo mi cariño y la paciencia que me permiten mi posición y mi sillita de Ikea para animarles a continuar por un camino pacífico que debería ser ejemplo para todos nosotros.

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho tu crítica al atentado de Marraquesh. Es verdad que esto debería sacudir unn poco nuestras conciencias, estamos viendo cómo unos países árabes que hasta ahora vivían en condiciones feudales han salido a la calle para decir basta ya, porque se les acabó el miedo, se han dado cuenta de que tenían internet, que podían comunicarse, que eran muchos y, sobre todo, que ya estaba bien de dejarse dominar por unos sátrapas. Esto ha costado, y sigue costando (Libia, Siria y algún otro) muchos muertos, esto ha sido una lección para muchos, por eso tiene más repercusión este cobarde (más que nunca) atentado.
    Una vez más alguien no puede soportar que estos países, precisamente estos, reclamen su derecho a un mejor reparto de SUS recursos, quieran participar en unas elecciones libres y suyas (sin intervención además, de ningún hermano mayor) y deseen un mundo mejor para sus hijos, entonces ese alguien pone una bomba en la plaza más bonita de Marruecos, en la plaza donde escribieron los poetas y los músicos cantaron sus canciones, en tu plaza, en tu casa, Juan Goytisolo.
    Están pasando demasiadas cosas y todas son demasiado terribles. Han alzado su voz dos ancianos espléndidos, un filósofo francés y nuestro querido Jose Luis Sampedro en dos libritos que nos dicen que ya está bien, que la crisis tiene nombres y apellidos, que ellos no están en la cárcel, que los fantasmales analistas económicos nos están metiendo el miedo en el cuerpo, y que NOS MOVAMOS.
    Ahora recuerdo un poema creo, que de Gabriel Celaya:
    A la calle,
    que ya es hora
    de pasearnos a cuerpo.
    Pues eso.

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