Hola vutarderines, ¿Cómo se presenta el sábado?. El mío gris, hace un tiempo verdaderamente plomizo, no nos quitamos la niebla de encima. He pasado la tarde en el sofá viendo películas de esas que al cabo de una semana no te acuerdas de que las has visto y el mes que viene como una gilipollas las vuelves a alquilar... Estoy haciendo tiempo para ir a recoger a lo alienhija, pero me temo que aún me queda bastante porque dice que hasta la una de la madrugada no quiere saber nada de nadie. Bueno, en realidad ella dice que hasta las tres o las cuatro, pero su augusta madre y avutarda que os escribe le ha manifestado su intención de ir a recogerla a la una o callar y desaparecer para siempre. Supongo que surtirá efecto. Y os estareis preguntando todos... - ¿Dónde hallándose lo alienhija?.- Pues, lo alienhíja estando en...... Chan ta ta chan ¡La feria de abril!. Y a continuación os estaréis preguntando...... - ¿Ha enloquecido más la avutarda si ello es posible, o piensa llegar desde Asturias a Sevilla antes de la una de la mañana?. - Pues bien, vutarder@s, si me queréis, sentarse... Resulta que una de las peculiaridades que adornan este bucólico paraje es que les gustan las fiestas más que comer con los dedos, de modo que si no hay fiestas autóctonas a la vista o se las inventan o las importan. Este segundo caso es el de la feria de abril. No podéis imaginaros la impresión que da, ver a todas esas muchachas vestidas de faralaes con el paisaje montañoso y verde de fondo y escanciando sidra. Para colmo importan hasta vocabulario, de modo que el jueves me preguntó lo alienhija.
- Mamá, ¿mañana puedo quedarme en casa de una amiga a comer para luego ir juntas a ver la iluminá?.
- ¿Y esa quien es, una pitonisa?.
- No, es la señal de apertura de la feria.- Bueno ella dijo más bien.- Pshhhh! No flipes, eso es cuando ya empieza la movida.
- Pues hija, suena a compendio entre echadora de cartas y peluquería con rayos uva....- Finalmente me enteré de que la iluminá es el encendido de bombillas y farolillos que inauguran la feria en Sevilla y que aquí se traduce en encender las farolas y dos guirnaldas que han colgado. Bueno, el caso es que se fue ayer a dormir a casa de su amiga y hoy tengo que recogerla a la hora de las brujas.
- Mamá, eres de cursi... ¿Porqué dices la hora de las brujas?. Di la una, como todo el mundo.
- No, es que como sé que no vas a estar puntual, tengo pensado iniciar mi metamorfosis y pasar de ser tu madre a un ser sobrenatural que se come a los humanos en vías de desarrollo crudos. Verás como a partir de entonces va a pasar de ser la una a la hora de las abrujardas.....
Otra de las peculiaridades que adornan estos pastoriles pueblecitos, es que la pirámide demográfica está plagada de castas y de quistes..... paso a explicarme. Ayer, íbamos Belinda y yo camino del vivero a por unos geranios cuando a la salida del pueblo me encontré con mi amiga Hallazgo que paseaba a su perra Pancha. Belinda en seguida se detuvo y las dedicó un pitido cariñoso (ya os he dicho que desde la operación de puerta delantera está echa un mar de atenciones y zalamerías). Entonces reparé en que Pancha estaba con una cara como de abochornadísima, llevaba las orejas gachas, el rabo entre las piernas, mirada pesarosa y yo diría que estaba ruborizada.
- Amiga, ¿Qué le ha acontecido a Panchis que parece que está rezando una penitencia?.
-Ay, amiga avutarda, pues le pasa que acaban de llamarnos la atención por verter aguas menores y mayores en la vía pública.
- ¿En qué vía, en la del tren?
- No, en el callejón que hay detrás de casa, que cuando he salido con mi bolsita para recoger los deshechos ha salido mi vecina y nos ha increpado llamándonos de todo porque dice que se hace pis.
- A ver si lo entiendo, ¿Salías a recoger las cacas de Pancha y tu vecina que se hacía pis os ha regañado?. ¿Pero es que ella no tiene W.C?.
- No, dice que es Pancha la que se hace el pis.
- No estarás tratando de decirme, que a esa señora, que vive en un pueblo lleno de vacas, cerdos, caballos y demás cuadrúpedos, la ofenden las meadas de la perra.
- Pues eso parece.
- Bueno, ¿Y cómo sabe ella que los excrementos son de Pancha?. ¿Va con un botecito para mandarlo analizar?.
- Pues por lo visto es que la sigue.
- Pues hija, menos mal que sólo lo hace con Pancha, porque con lo perruno iba a tener trabajo, no para quieta un momento, además yo no sé donde vierte aguas lo perruno, no salgo siempre con ella, pero vamos, que hay días en que la carretera está llena ya no de aguas mayores, sino de sémisólidos inmensos procedentes de cualquier rebaño de vacas o de caballos. De todas formas, no sé como haces caso de alguien que te dice que sigue a una perra para ver lo que hace y ofenderse después....
- Es que dice, que ahora que han dejado el pueblu tan guapu, ella no quiere ver cosas feas en su calle.
- ¿Y qué ha echo, romper los espejos, arrancarse los ojos o matar a su marido?. Por lo de no ver cosas feas digo.
- Yo, chica, no sé que pensar, a lo mejor es que no les caigo bien.....
- Hombre, yo diría que entra dentro de lo posible, desde luego, tienes todas las papeletas, No dices me se y asín, lees más cosas que facturas, no estás al tanto de las cornamentas y divorcios, no estás casada, vives sóla con una perra y no vas a las clases de Pilates de la asociación de mujeres. Si, amiga, mi diagnóstico es que formas parte de la casta de los intocables.
- ¿Tú crees?. Pues no sé porqué, si yo doy los buenos días a todo el mundo.
- ¿No te lo estoy diciendo?. A ver, ¿Tú que haces para integrarte en la casta de los quistes?. ¿Cumples alguno de los diez mandamientos del piojo puesto en limpio?.
- ¿Pero de qué mandamientos me hablas?.
- Ay amiga hallazgo, con las canas que peinas en la cabeza y tienes la conciencia calva del todo como la de un recién nacido. Pues los diez mandamientos de los quistes, o del piojo puesto en limpio son:
1. Amarás tu cartera sobre todas las cosas.
2. No tomarás el rumor en vano.
3. Aumentarás el cotilleo.
4. Espiarás a tu vecino y a tu vecina.
5.No leerás.
6. No cometerás ni asistirás a actos culturales.
7.Envidiarás
8.Darás todo el falso testimonio que puedas.
9. No consentirás conciencia ni ética.
10. Codiciarás bienes ajenos.
Estos diez mandamientos se resumen en dos. El prójimo es un ser abominable y hay que amargarle la vida.
- ¿Pero de verdad me dices que existe ese decálogo tan horroroso?.
- Claaaroooooo, ¿Nunca te has dado cuenta de que alguna gente celebra los divorcios, y las desgracias ajenas más que la propia navidad?. ¿Nunca has oído a nadie maldecir porque a su vecino le ha tocado la lotería, o ha encontrado un buen trabajo?. Pues eso es porque está practicando el séptimo mandamiento. Afortunadamente, no todo el mundo es de la secta del quiste, algunos nos hemos declarado objetores de conciencia, pero tenemos que pagarlo con trabajos a la comunidad.....
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
sábado, 30 de abril de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
LUTO POR MARRAKECH.
Hoy vutarder@s, tenía pensado contaros cómo va mi huerto y mis clases de escritura árabe, pero a las siete de la tarde, una realidad brutal me ha sorprendido y aterrado hasta el punto de hacerme imposible encontrar un mínimo resquicio de humor en mi ánimo. Más de dieciocho personas han perdido la vida en un atentado en Marrakech. Hasta hoy, para mí la plaza de Jemaa al Fná era uno de mis escenarios preferidos para ubicar mis cuentos marroquíes, tenía un tinte de las mil y una noches y conservaba el encanto de lo exótico y místico que para mí tiene todavía el Marruecos que amo. Jemaa el Fná, simbolizaba para mí algo parecido a Toledo, era un lugar en el que se hermanaban varias culturas, en el que los turistas podían hacer cualquier tipo de turismo, desde el de agencia a el intimista y en todas sus variedades entraban en contacto con una realidad estremecedora por lo mágico, lo telúrico y lo profundo. Era una plaza cosmopolita, acogedora, hermosa.... En este momento, padezco la negación del duelo, ese luto polvoriento que se me instala en el alma cuando me corrompen los recuerdos, cuando me profanan las fantasías y me aberran la esperanza.
Marruecos está viviendo ahora una primavera en todo su literal sentido, le están saliendo brotes a la esperanza de sus habitantes, la savia nueva se impone a los sombríos bosques de antaño que apenas dejaban entrar la luz, a esos ramascos secos que lo condenaban todo a un otoño estático y decadente. No puedo describiros con cuanta emoción asisto a la conquista de esos campos nuevos por parte de mis hermanos, a esa sed de cultura, de expresión, de dinamismo... de vida. A ese cambio de estación que huele a nuevo, a limpio, a ventilado. Como cuando cambio las sábanas de mi cama y entonces me gusta meterme en ella recién duchada y desnuda para sentir en el cuerpo esa sensación de fresco y soleado. No se merecen estas manchas, estos lamparones plomizos y estos desgarros. Pero es lo que tiene abrir las ventanas para que entre el aire, que también entran las ratas, las pelusas, la polución. Debería ser delito de lesa humanidad aprovechar este tipo de procesos y movimientos civiles para cometer crímenes horrendos. Me parece aborrecible el intento de castración de libertades y aperturas desde el miedo y el terror que producen las bombas y los cadáveres. La violencia engendra violencia y es muy difícil para mí no sucumbir a la tentación de la cólera, cómo no será para todos los marroquíes que deben estar asistiendo a esto con un desgarrón profundo en sus ganas de cambio. Hago por tanto acopio de todo mi cariño y la paciencia que me permiten mi posición y mi sillita de Ikea para animarles a continuar por un camino pacífico que debería ser ejemplo para todos nosotros.
Marruecos está viviendo ahora una primavera en todo su literal sentido, le están saliendo brotes a la esperanza de sus habitantes, la savia nueva se impone a los sombríos bosques de antaño que apenas dejaban entrar la luz, a esos ramascos secos que lo condenaban todo a un otoño estático y decadente. No puedo describiros con cuanta emoción asisto a la conquista de esos campos nuevos por parte de mis hermanos, a esa sed de cultura, de expresión, de dinamismo... de vida. A ese cambio de estación que huele a nuevo, a limpio, a ventilado. Como cuando cambio las sábanas de mi cama y entonces me gusta meterme en ella recién duchada y desnuda para sentir en el cuerpo esa sensación de fresco y soleado. No se merecen estas manchas, estos lamparones plomizos y estos desgarros. Pero es lo que tiene abrir las ventanas para que entre el aire, que también entran las ratas, las pelusas, la polución. Debería ser delito de lesa humanidad aprovechar este tipo de procesos y movimientos civiles para cometer crímenes horrendos. Me parece aborrecible el intento de castración de libertades y aperturas desde el miedo y el terror que producen las bombas y los cadáveres. La violencia engendra violencia y es muy difícil para mí no sucumbir a la tentación de la cólera, cómo no será para todos los marroquíes que deben estar asistiendo a esto con un desgarrón profundo en sus ganas de cambio. Hago por tanto acopio de todo mi cariño y la paciencia que me permiten mi posición y mi sillita de Ikea para animarles a continuar por un camino pacífico que debería ser ejemplo para todos nosotros.
miércoles, 27 de abril de 2011
DESARRAIGO
Ayyyyyyyy, Vutarder@s de mis entresijos, aquí me hallo de nuevo, adaptándome a la vida rural, bueno más bien readaptándome y rearraigándome, porque tengo las conciencias confusas. Vivo en un estado de disforia de gentilicio, o de pertenencia.... hasta incluso de empadronamiento. Como diría Alberto Cortez "No soy de aquí ni soy de allá....". Resulta, que cuando llegué a las grandes urbes (no confundir con grandes ubres por muy primaverales que estemos....), desembarqué en casa de mi amiga, esa que tiene dos niñas y que me visitó en Navidad. Es una gran amiga que cada vez que me exilio de mi yugo doméstico me da asilo político. Vive en un piso muy grande, en el que gozo de una habitación entera para mí, una bañera enorme y un patio de cuarenta metros al que puedo salir a estirar las alas, además me reciben con un cariño conmovedor. Pues bien, así las cosas debería hallarme en el paradigma de la comodidad.... pero nada más acostarme me dí cuenta de que me hallaba rodeada por los cuatro costados, no hacía más que oir onomatopeyas de todo tipo, de esas que producen los humanos en los momentos de cortejo y apareamiento, de las que producen cuando duermen y están acatarrados o borrachos, y otras más escatológicas que producen cuando no digieren bien el alpiste, todo ello aderezado del encantador murmullo que produce un cachorro humano recién salido del huevo cuando tiene un cólico de gases. El cachorro humano en cuestión se llamaba Jimena, y su pobre madre estuvo a punto de recibir una fuente enorme de torrijas manufacturadas por esta avutarda como consolación a semejante trance reproductivo, pero mi amiga me lo quitó de la cabeza diciendo que esas costumbres no se estilaban en lo urbanita. Cuando conseguí conciliar el sueño con normalidad llevaba quince días en Madrid. Otra que también ha sufrido el desarraigo cruelmente ha sido Belinda, que he de deciros que se ha comportado como un coche de internado suízo, o sea impecablemente. Los primeros días, tuvimos muchísimo tiempo para intimar en el rato dedicado al aparcamiento. Yo no salía de mi asombro al comprobar como mi amiga reproducía el milagro de los panes y los peces, pero con los centímetros que había entre un coche y otro para aparcar el suyo. Ella jura que no ha vendido su alma al diablo, pero a mí no me quita nadie de la cabeza que forma parte de una secta con poderes paranormales, si no, no se explica como podía encajonar su coche en aquellos huecos míseros en los que según mi entender, apenas cabría la bici de lo alienhija. El caso es que yo no sé si los huecos crecían a fuerza de dar vueltas a la manzana, o es que Belinda menguaba de desesperación, lo cierto es que hubo veces en que el estres de tener quince coches pitándome y llamándome de todo, pegaditos a las ruedas traseras, estuvo a punto de acabar con mi educación y mi paciencia. De hecho, creo recordar que un día, tras quince minutos de maniobras, me dedicaron una ovación por despejar el tráfico en la plaza de VistaAlegre. Pero luego venía lo peor, tras haber dejado a Belinda y encomendarla a todas las deidades que conozco, al cabo de unas horas o al día siguiente, me tocaba la penosa tarea de buscarla. Yo salía a la calle y me encaminaba a la zona en la que más o menos la había dejado, entonces empezaba....
- Belindaaaaaaaaaaaa, manifiéstate..... Soy yo, tu avutarda amiga, que no te halloooooooooooo.- La gente me miraba estupefacta y un día un señor quería darme un euro. La búsqueda se facilitaba o se complicaba en función de la distancia del portal a la que hubiera aparcado, de modo que había días en que tardaba lo mismo en colocarla que en encontrarla. Luego, está claro, el anonimato de las grandes ciudades, había en este barrio lo menos cincuenta clones de Belinda, con los mismos arañazos y todo, de modo que más de una vez me tuve que enfrentar a un dueño colérico que me increpaba primero por choriza y luego por idiota. Menos mal que Belinda y yo llegamos a un acuerdo, resulta que los coches tienen sexto sentido, como los perros, y oyen mucho mejor que los humanos y las avutardas, así que me dijo que cada vez que yo pulsaba la llave del coche, ella oía una especie de pitido y encendía las luces y abría las puertas. Esto según ella es el equivalente a pegar saltitos moviendo el rabo, que es lo que hace lo perruno para decirme cuanto se alegra de verme. De modo que yo salía a la calle y apuntaba a los clones con el llavero, si no hacían signos de reconocerme, guardaba las distancias, así hasta que el mío hacía el santo y seña y ya me subía y arrancaba. Podéis imaginaros lo que me costaba llegar a tiempo a ningún sitio, no sabía con cuanta antelación tenía que salir de casa.....
Pero el día que ya rizamos el rizo, fué el día en que visité a mi tío (ese que se disfraza de Cásper para afeitarse) y a la tía Pili. Hacía más de un año que no los veía, de modo que cuando llegamos a su barrio, dimos unas vueltas de reconocimiento y finalmente encontramos un hueco en el que Belinda cabía sin estrecheces. Recorrí el camino desde el coche hasta la casa dejando piedritas blancas como Pulgarcito, pero si bien este no contaba con la bandada de pájaros que se comieron sus migas de pan, yo no contaba con la bandada de barrenderos municipales que pululan por Madrid a cualquier hora del día o de la noche. Menos mal que mi tío quiso bajar conmigo a saludar a Belinda y a presentarle a Gus, el perro de mi tía Pili y su canguro. Salimos a la calle y yo no encontraba el rastro de piedritas, de modo que mi tío me preguntaba.
- ¿Pero sabes más o menos cuánto has andado o como era la calle?.
- Pues anduve como de mi casa al lavadero, y la calle era toda con persianas verdes.
- Ah, pues con esas señas, seguro que para San Isidro lo hemos encontrado, ¿no ves que todo Vallecas tiene las persianas verdes?.
- Ah, ¿sólo Vallecas?, mejor, así vamos acotando terreno.
- Pero vamos a ver, además de las persianas verdes ¿has visto algo más que te ayude a identificar la calle?.
- Sí, había una farola en la esquina y una señora paseando a un perro con un jersey de cuadritos.
- ¡Pero bueno!.¿Tú te crees que esas son indicaciones para reconocer algo?.
- Huy, en mi pueblo sí, si tú le dices a alguien que has visto a una vecina con un mandil de flores verdes enseguida te dicen donde vive, conque un perro con jersey escocés.... De todas formas, te diré que he pasado por la bombonería, por un bar y que he entrado a la colonia por la puerta de arriba.-
Parece que estas indicaciones sí que sirvieron de algo, porque al cabo de unos cuarenta y cinco minutos de nada, Belinda empezó a guiñar sus faros loca de contento. Lo malo ha sido que al llegar aquí, se le han puesto unas ojeras bajo los faros, que parece que está moraíta de martirio, le he preguntado qué le pasa y me ha dicho que echa de menos las farolas y a sus clones, que aquí se siente sóla por la noche y tiene miedo de la oscuridad por eso no duerme bien. He decidido dejarla al lado del Ibiza de lo moruno y no apagar la luz del portal hasta que se le pase.
- Belindaaaaaaaaaaaa, manifiéstate..... Soy yo, tu avutarda amiga, que no te halloooooooooooo.- La gente me miraba estupefacta y un día un señor quería darme un euro. La búsqueda se facilitaba o se complicaba en función de la distancia del portal a la que hubiera aparcado, de modo que había días en que tardaba lo mismo en colocarla que en encontrarla. Luego, está claro, el anonimato de las grandes ciudades, había en este barrio lo menos cincuenta clones de Belinda, con los mismos arañazos y todo, de modo que más de una vez me tuve que enfrentar a un dueño colérico que me increpaba primero por choriza y luego por idiota. Menos mal que Belinda y yo llegamos a un acuerdo, resulta que los coches tienen sexto sentido, como los perros, y oyen mucho mejor que los humanos y las avutardas, así que me dijo que cada vez que yo pulsaba la llave del coche, ella oía una especie de pitido y encendía las luces y abría las puertas. Esto según ella es el equivalente a pegar saltitos moviendo el rabo, que es lo que hace lo perruno para decirme cuanto se alegra de verme. De modo que yo salía a la calle y apuntaba a los clones con el llavero, si no hacían signos de reconocerme, guardaba las distancias, así hasta que el mío hacía el santo y seña y ya me subía y arrancaba. Podéis imaginaros lo que me costaba llegar a tiempo a ningún sitio, no sabía con cuanta antelación tenía que salir de casa.....
Pero el día que ya rizamos el rizo, fué el día en que visité a mi tío (ese que se disfraza de Cásper para afeitarse) y a la tía Pili. Hacía más de un año que no los veía, de modo que cuando llegamos a su barrio, dimos unas vueltas de reconocimiento y finalmente encontramos un hueco en el que Belinda cabía sin estrecheces. Recorrí el camino desde el coche hasta la casa dejando piedritas blancas como Pulgarcito, pero si bien este no contaba con la bandada de pájaros que se comieron sus migas de pan, yo no contaba con la bandada de barrenderos municipales que pululan por Madrid a cualquier hora del día o de la noche. Menos mal que mi tío quiso bajar conmigo a saludar a Belinda y a presentarle a Gus, el perro de mi tía Pili y su canguro. Salimos a la calle y yo no encontraba el rastro de piedritas, de modo que mi tío me preguntaba.
- ¿Pero sabes más o menos cuánto has andado o como era la calle?.
- Pues anduve como de mi casa al lavadero, y la calle era toda con persianas verdes.
- Ah, pues con esas señas, seguro que para San Isidro lo hemos encontrado, ¿no ves que todo Vallecas tiene las persianas verdes?.
- Ah, ¿sólo Vallecas?, mejor, así vamos acotando terreno.
- Pero vamos a ver, además de las persianas verdes ¿has visto algo más que te ayude a identificar la calle?.
- Sí, había una farola en la esquina y una señora paseando a un perro con un jersey de cuadritos.
- ¡Pero bueno!.¿Tú te crees que esas son indicaciones para reconocer algo?.
- Huy, en mi pueblo sí, si tú le dices a alguien que has visto a una vecina con un mandil de flores verdes enseguida te dicen donde vive, conque un perro con jersey escocés.... De todas formas, te diré que he pasado por la bombonería, por un bar y que he entrado a la colonia por la puerta de arriba.-
Parece que estas indicaciones sí que sirvieron de algo, porque al cabo de unos cuarenta y cinco minutos de nada, Belinda empezó a guiñar sus faros loca de contento. Lo malo ha sido que al llegar aquí, se le han puesto unas ojeras bajo los faros, que parece que está moraíta de martirio, le he preguntado qué le pasa y me ha dicho que echa de menos las farolas y a sus clones, que aquí se siente sóla por la noche y tiene miedo de la oscuridad por eso no duerme bien. He decidido dejarla al lado del Ibiza de lo moruno y no apagar la luz del portal hasta que se le pase.
martes, 26 de abril de 2011
CALOR DE HOGAR
Ahhhhhhh, querid@s vutarder@s, ¡cuánto tiempo!. No sabéis cómo os he echado de menos, llegué a mi casa el viernes y he estado de terapia de recuperación, para el tono muscular,l lingual y el plumae...Ya, sabéis la suerte que tiene la avutarda, a los tres días de estar aquí, me llamaron los inquilinos de mi piso y me dijeron que querían rescindir el contrato........ Ya sabéis, desperfectos, problemas, facturas sin pagar, vamos que no me privo de nada, el caso es que aunque me han acontecido cantidad de cosas, no he tenido humor para contaros nada, porque no me iba a salir más que una original combinación de tacos y palabrotas de las que hacen historia, pero hoy, vutarder@s de mis almas, por fin he podido volver a la perfidia de mi especie, y haciendo acopio de la nostalgia y el cariño que me manifestáis en los correos y en persona aclamando mi retorno...... Me dispongo pues a contaros algunas de las cosas divertidas que he ido acumulando en estas casi siete semanas semanas que llevo sin escribir. La primera como no, la protagoniza mi madre. A los tres días de llegar aquí, no la había visto aún y el móvil echaba humo, no hacía más que derramar mensajes del tipo.
- Dios te da hijos y el diablo te da avutardas ingratas. Desde este monacal retiro, te comunico que me dispongo a desheredarte y que por mucho que me haga pis, no me bajaré nunca en una gasolinera yendo contigo de viaje. Besos tu madre.- Otra variedad era.
- Desde el departamento de avutardas desaparecidas y desnaturalizadas para con sus mayores, nos ponemos en contacto con vd para comunicarle que su madre tiene tres enchufes colgando y un microondas sin desembalar a la espera de que su inestimable e inhallable inteligencia se pongan a su disposición para leer el libro de instrucciones.-
Como comprenderéis el lunes por la mañana , (yo llegué a Madrid en la madrugada del viernes al sábado), nos encaminamos Belinda y yo rumbo a esa casa materna en la que el calor de hogar amenazaba con chamuscarnos hasta las cejas. Nada más entrar, intuí a mi madre tras una montaña de libros de viejo algunos restaurados y otros en proceso que me decía.
- Mira mis últimas adquisiciones, estoy pensando en quitar el canapé y ponerme el colchón de látex sobre una base de libros, no hay como descansar sobre una base de cultura.
- Ya, lo que ocurre es que esta cultura está impregnada de polvo y de carcoma madre, no sé si me parece buena idea..... Además, creo que hay algunos ejemplares que tienes por cuadruplicado, con todo esto te da para poner una suite con un colchón de dos metros por dos metros.- Movía sus manitas por delante de la cara quitándole importancia a mis apreciaciones.
- Mira, este ejemplar de Agustín Larrea del año 62 con anotaciones del autor.- Este es el momento más difícil de la visita, en el que me toca confesarle a mi madre con cara de abochornadísima que no he cenado nunca con el tal Agustín Larrea.....
- ¡Desde luego hija mía, no sé como no dices hayga, es lo que te falta, no doy crédito a semejante dispendio de ignorancia, parece mentira que seas hija mía, no puedo entender que duermas por las noches acumulando semejante inopia en tu conciencia.....- La retahíla de improperios y vituperios que me dedica es interminable.
- Mamá, comprende que yo no he vivido tu época ni tengo tu edad, tendrás que darme un poco de tiempo para que me ponga al día, pero como sigas así no va a poder ser de la vergüenza que me va a dar preguntar, lo mismo un día sin darme cuenta me preguntas por un autor y te digo que me sa olvidao...
- Pues hija, Agustín Larrea es uno de los seudónimos de Jorge Semprún cuando estuvo infiiltrado por el pc en España en pleno apogeo de nefasto régimen. Jorge Semprún era.....
- Vale, vale mamá, que sé quien es Jorge Semprún no te lances a una de tus retóricas que me aturdo y no entiendo el libro de instrucciones del microondas.
- Ah, pues eso sí que no, leelo bien porque creo que hace cubitos de hielo, gambas a la plancha y te ordena las facturas.
- No creo que lleguemos a tanto, y aunque así fuera te iba a dar lo mismo, con que aprendas a calentar el café me conformo, y hasta eso creo que me va a resultar ímprobo con la habilidad que te gastas para los electrodomésticos....
- Huy, no sé porqué dices eso, si ya he aprendido a manejar la plancha eléctrica y me hago unas rajas de salmón que me van a dar una estrella mchelín.
- Qué suerte la tuya, yo pensé lo mismo cuando empecé a hacer torrijas y me han dado el michelín entero y a toda su parentela, parezco la versión plumífera del puto muñeco....
- Sí, la verdad es que tú tienes el firmamento michelín y la vía láctea de las lorzas.
- Verdaderamente madre, ten cuidado de no morderte la lengua un día porque creo que te puedes corroer a tí misma. Bueno atiende, este botón que pone power es para encender el microondas, pero antes tienes que seleccionar la función que quieres que haga.
- Ah, ¿y cuantas funciones tiene?.
- Doce, puedes calentar, descongelar, asar, gratinar al grill, el combi 1 que te da 40% de micro y 60% de grill, el combi 2 que te da 60% de micro y 40% de grill y todas estas en versión automática y manual.
- ¿Y no tiene función Arzak o Arguiñano?. ¿O mejor aún un combi de las dos?.
- Pues creo que no, pero a lo mejor si le metes un cd te hace una versión de la flor de la canela....
- Pues hija, no sé porqué hacen las cosas tan difíciles, con lo facil que sería poner un botón para que funcione y otro para que se pare
- Más o menos es eso, pero en inglés con un reloj para seleccionar el tiempo, otro botón para seleccionar la potencia y otros dos que distinguen la función de microondas de la de horno....
- Pues lo que te estoy diciendo, complicadísimo, yo lo único que quiero es que me haga el pollo doradito y me caliente el café por la mañana, y me descongele las croquetas que me haces los años bisiestos.
- Bueno, mira, te voy a dejar una chuleta con lo que tienes que hacer para cada cosa y ya me irás contando.-
Así lo hicimos y yo me marché más o menos tranquila, pero al cabo de dos días al descolgar el teléfono.....
-Mira, voy a devolver la nave espacial esta a la nasa, porque yo creo que se llama Apollo XIV....
-¿Qué dices, de la nasa madre?
- Que el puto cacharro este no hace nada bien, ni me pone el pollo doradito, ni el café ni tiene hilo musical ni nada....
- A ver, cálmate, y cuéntame despacito lo que has hecho.
- Pues anoche metí las croquetas a descongelar y esta mañana han amanecido hechas una plasta que parecía papilla galáctica, el pollo estaba quemado por fuera y crudo por dentro, y el café se ha salido del vaso y se ha escurrido por toda la encimera.
-Pero mamá, ¿Cuanto tiempo has dejado cada cosa?.
- Pues las croquetas toda la noche, que es lo que dice tu abuela que tardan en descongelarse, el café diez minutos y el pollo media hora, que es lo que tarda en la olla.
- ¡Pero mamáaaaa!
- ¡No me digas nada!. Ya te conozco y vas a empezar a hablar de mi torpeza intrínseca par lo culinario y se me estaba ocurriendo que como el trasto este es tan grande, a lo mejor me cabe dentro la última colección de Pio Baroja en edición de bolsillo que quiero restaurar.-
Así pues vutarderos, de mis carnes, me ha costado más de un mes que aprenda a hacer una infusión, pero mientras la enseño, la veo mirar la colección de ejemplares de bolsillo con ojos golositos.
- Dios te da hijos y el diablo te da avutardas ingratas. Desde este monacal retiro, te comunico que me dispongo a desheredarte y que por mucho que me haga pis, no me bajaré nunca en una gasolinera yendo contigo de viaje. Besos tu madre.- Otra variedad era.
- Desde el departamento de avutardas desaparecidas y desnaturalizadas para con sus mayores, nos ponemos en contacto con vd para comunicarle que su madre tiene tres enchufes colgando y un microondas sin desembalar a la espera de que su inestimable e inhallable inteligencia se pongan a su disposición para leer el libro de instrucciones.-
Como comprenderéis el lunes por la mañana , (yo llegué a Madrid en la madrugada del viernes al sábado), nos encaminamos Belinda y yo rumbo a esa casa materna en la que el calor de hogar amenazaba con chamuscarnos hasta las cejas. Nada más entrar, intuí a mi madre tras una montaña de libros de viejo algunos restaurados y otros en proceso que me decía.
- Mira mis últimas adquisiciones, estoy pensando en quitar el canapé y ponerme el colchón de látex sobre una base de libros, no hay como descansar sobre una base de cultura.
- Ya, lo que ocurre es que esta cultura está impregnada de polvo y de carcoma madre, no sé si me parece buena idea..... Además, creo que hay algunos ejemplares que tienes por cuadruplicado, con todo esto te da para poner una suite con un colchón de dos metros por dos metros.- Movía sus manitas por delante de la cara quitándole importancia a mis apreciaciones.
- Mira, este ejemplar de Agustín Larrea del año 62 con anotaciones del autor.- Este es el momento más difícil de la visita, en el que me toca confesarle a mi madre con cara de abochornadísima que no he cenado nunca con el tal Agustín Larrea.....
- ¡Desde luego hija mía, no sé como no dices hayga, es lo que te falta, no doy crédito a semejante dispendio de ignorancia, parece mentira que seas hija mía, no puedo entender que duermas por las noches acumulando semejante inopia en tu conciencia.....- La retahíla de improperios y vituperios que me dedica es interminable.
- Mamá, comprende que yo no he vivido tu época ni tengo tu edad, tendrás que darme un poco de tiempo para que me ponga al día, pero como sigas así no va a poder ser de la vergüenza que me va a dar preguntar, lo mismo un día sin darme cuenta me preguntas por un autor y te digo que me sa olvidao...
- Pues hija, Agustín Larrea es uno de los seudónimos de Jorge Semprún cuando estuvo infiiltrado por el pc en España en pleno apogeo de nefasto régimen. Jorge Semprún era.....
- Vale, vale mamá, que sé quien es Jorge Semprún no te lances a una de tus retóricas que me aturdo y no entiendo el libro de instrucciones del microondas.
- Ah, pues eso sí que no, leelo bien porque creo que hace cubitos de hielo, gambas a la plancha y te ordena las facturas.
- No creo que lleguemos a tanto, y aunque así fuera te iba a dar lo mismo, con que aprendas a calentar el café me conformo, y hasta eso creo que me va a resultar ímprobo con la habilidad que te gastas para los electrodomésticos....
- Huy, no sé porqué dices eso, si ya he aprendido a manejar la plancha eléctrica y me hago unas rajas de salmón que me van a dar una estrella mchelín.
- Qué suerte la tuya, yo pensé lo mismo cuando empecé a hacer torrijas y me han dado el michelín entero y a toda su parentela, parezco la versión plumífera del puto muñeco....
- Sí, la verdad es que tú tienes el firmamento michelín y la vía láctea de las lorzas.
- Verdaderamente madre, ten cuidado de no morderte la lengua un día porque creo que te puedes corroer a tí misma. Bueno atiende, este botón que pone power es para encender el microondas, pero antes tienes que seleccionar la función que quieres que haga.
- Ah, ¿y cuantas funciones tiene?.
- Doce, puedes calentar, descongelar, asar, gratinar al grill, el combi 1 que te da 40% de micro y 60% de grill, el combi 2 que te da 60% de micro y 40% de grill y todas estas en versión automática y manual.
- ¿Y no tiene función Arzak o Arguiñano?. ¿O mejor aún un combi de las dos?.
- Pues creo que no, pero a lo mejor si le metes un cd te hace una versión de la flor de la canela....
- Pues hija, no sé porqué hacen las cosas tan difíciles, con lo facil que sería poner un botón para que funcione y otro para que se pare
- Más o menos es eso, pero en inglés con un reloj para seleccionar el tiempo, otro botón para seleccionar la potencia y otros dos que distinguen la función de microondas de la de horno....
- Pues lo que te estoy diciendo, complicadísimo, yo lo único que quiero es que me haga el pollo doradito y me caliente el café por la mañana, y me descongele las croquetas que me haces los años bisiestos.
- Bueno, mira, te voy a dejar una chuleta con lo que tienes que hacer para cada cosa y ya me irás contando.-
Así lo hicimos y yo me marché más o menos tranquila, pero al cabo de dos días al descolgar el teléfono.....
-Mira, voy a devolver la nave espacial esta a la nasa, porque yo creo que se llama Apollo XIV....
-¿Qué dices, de la nasa madre?
- Que el puto cacharro este no hace nada bien, ni me pone el pollo doradito, ni el café ni tiene hilo musical ni nada....
- A ver, cálmate, y cuéntame despacito lo que has hecho.
- Pues anoche metí las croquetas a descongelar y esta mañana han amanecido hechas una plasta que parecía papilla galáctica, el pollo estaba quemado por fuera y crudo por dentro, y el café se ha salido del vaso y se ha escurrido por toda la encimera.
-Pero mamá, ¿Cuanto tiempo has dejado cada cosa?.
- Pues las croquetas toda la noche, que es lo que dice tu abuela que tardan en descongelarse, el café diez minutos y el pollo media hora, que es lo que tarda en la olla.
- ¡Pero mamáaaaa!
- ¡No me digas nada!. Ya te conozco y vas a empezar a hablar de mi torpeza intrínseca par lo culinario y se me estaba ocurriendo que como el trasto este es tan grande, a lo mejor me cabe dentro la última colección de Pio Baroja en edición de bolsillo que quiero restaurar.-
Así pues vutarderos, de mis carnes, me ha costado más de un mes que aprenda a hacer una infusión, pero mientras la enseño, la veo mirar la colección de ejemplares de bolsillo con ojos golositos.
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