Querid@s vutarder@s, una vez más la actualidad se impone por encima del humor. No tengo más remedio que publicar esta reflexión (que para ser justa os diré que está claramente inducida por mi madre), para poder dormir tranquila. He recibido esta mañana un correo con un escrito de Pérez Reverte, en el que se me convocaba a una manifestación el próximo día once de marzo para protestar por muchas de las medidas claramente impopulares que nuestro gobierno ha venido adoptando a lo largo de los últimos meses para paliar en la medida de lo posible las consecuencias de la crisis.Del mismo modo, se nos convoca a manifestarnos para protestar por una serie de medidas que a juicio del autor del artículo y del mío propio, son indecentes tales cómo los salarios de los integrantes de la cámara baja, los períodos que se les exigen de cotización, los complementos de sueldo que perciben... etc. También hace mención de las comisiones cobradas por los bancos a las familias por incurrir en descubierto, las cuotas que pagamos a compañías telefónicas y de ADSL y la desproporción en la relación calidad-precio de estos servicios. Si bien es verdad, que todo lo anteriormente expuesto es cierto, también lo es el hecho de que este artículo está impregnado de sensacionalismo y oportunismo al hacer afirmaciones tales como que los diputados tienen seis meses de vacaciones al año, o que un concejal de festejos de cualquier ayuntamiento percibe más salario que un cirujano.
Lo cierto vutarder@s, es que aunque me siento indignada, vapuleada, exprimida y explotada en tanto que miembro de la clase obrera, no lo es menos, que el momento que vivimos no sólo es delicado por lo que nos afecta de estas medidas. También lo es por el relevante lugar que están ocupando en las encuestas de intención de voto los gobiernos de ultraderecha en diversos países de Europa (la derecha de Le Penn en Francia, la actuación de partidos con ideología neonazi en Alemania, ...). Debemos por tanto ser responsables en el libre ejercicio de la manifestación de nuestro sentir. Cabe preguntarse si este tipo de convocatorias, no serán aprovechados por esa agupación política que dice que ejerce la oposición y que desde mi punto de vista se nutre de el caldo de cultivo que se genera cuando la sociedad civil tiene que asumir medidas tan impopulares como el aumento de la edad de jubilación. Este partido político, se limita a cobrar los réditos de las llamadas medidas antisociales sin proponer ninguna alternativa viable.
Convendría preguntarnos si queremos que nuestro descontento sirva para llenar las fauces de gente que considera que una intervención en Libia, con el apoyo de la liga árabe, se puede comparar con el conflicto de Irak promovido por el funesto trío de Las Azores. Conflicto que han rentabilizado copiosamente las potencias que colaboraron en la destrucción de dicho país, llevando a cabo por parte de sus empresas la reconstrcción del mismo previo pago de la consiguiente factura en petrodólares. Es por tanto un ejercicio de responsabilidad, preguntarse si queremos que a medidas tales como la congelación de las pensiones (que por cierto, este gobierno ha subido más que cualquier otro, y lo digo en calidad de pensionista) o el aumento de la edad de jubilación, se sumen otras tales como el aumento escandaloso en las tasas universitarias como ha ocurrido en Inglaterra. No estoy afirmando con esto que no se deba protestar por los salarios de los políticos o por los abusos de las diferentes entidades bancarias y de la patronal. Me limito a resaltar que los salarios indecentes son de todos los colores y sensibilidades políticas, que los bancos han contado y cuentan con el apoyo de todos los partidos de uno y otro signo.... en definitiva, que esta crisis que nos asola no se le puede imputar tan sólo al partido que ostenta actualmente el poder, por tanto no sería justo que con nuestras protestas permitamos que se haga política, como con la ley de educación y con otras tantas cosas que venimos digiriendo en silencio como algunos sufren las hemorroides.
Creo en la libertad así como en la responsabilidad que conlleva. Invito pues, a tod@s l@ vutarder@s, fijos y ocasionales a reflexionar sobre este hecho y a plantearnos una manifestación justa y responsable. No me resta más que pediros disculpas por haberos enviado el mail de forma impulsiva e irreflexiva. Creo que es de vital importancia que efectuemos análisi individuales de cada uno de los comportamientos políticos antes de servir de alimento a según que carroñeros que insisto, se alimentan de nuestras desilusiones.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Avutarda, no puedo estar más de acuerdo en todo lo que dices, tenemos que leernos la letra pequeña (ahora más que nunca), andamos como vacas sin cencerro (Almodovar dixit), desnortados y con un profundo sentimiento de estafa. Es una tristeza vivir momentos como estos, hay un abandono general de las ideas y, tras practicar el capitalismo más salvaje, tras ponernos delante la zanahoria del consumo feroz como medio de vida (sin ninguna calidad, por cierto), resulta que todo ha sido un fraude, todo estaba construido sobre intereses materiales y ambiciones de poder. Esto solo sirve para una cosa, para que de una vez nos demos cuenta de que, como decía Unamuno, NO ES ESO, NO ES ESO.
ResponderEliminarFelicidades por tu análisis objetivo.
Pelendengues.