Ay, Vutarder@s, qué día más bueno he pasado, resulta que he ido a comprar a un pueblo cercano, y estaba en la caja para pagar cuando me han tocado el hombro, al darme la vuelta no me lo podía creer, era una amiga de la infancia, a la que por lo menos hacía cinco años que no veía, creo que la última vez fue en la boda de una prima, y ese verano salimos alguna vez en plan parejas con su marido y lo moruno, pero resultó un desastre porque..... Bueno, os tengo que situar, el marido de mi amiga, era un portento, yo le llamo el hombre del oeste, porque me recuerda mucho a esos decorados de las pelis del oeste que se hacían calles enteras sólo con fachadas, pero sin casas ni nada detrás, pues así era este hombre. Todos los charcos eran suyos, de todo entendía, no paraba de contar chistes, tenía un tono de voz muy alto y un humor ácido pero mezquino, de los que aprovechan la debilidad ajena. Recuerdo que me lo presentaron en la boda unas amigas comunes.
- Mira, vas a conocer a Fede, el marido de XXXX, es un tío majísimo, divertido, amable, locuaz... de esos maridos que es amable con las amigas de su mujer.- Efectivamente, en apariencia era todo eso, pero yo no pude dejar de observar, como mientras el Fede no paraba de hacer relaciones con las amigas de su mujer, esta, estaba secuestrada dando de comer y cambiando pañales a los dos niños que tiene,que entonces contarían con dos y tres años respectivamente. A mí me hubiera encantado hablar con mi amiga, pero no hubo forma, el tío no dejaba de meter baza y atraer mi atención, así que no pudimos hablar más que diez minutos en el baño. Como no nos vemos a menudo y por aquel entonces yo ya tenía la casa, la invité a tomar un café la semana siguiente con sus hijos, para charlar más tranquilas, pero en cuanto el maromo nos oyó, se apuntó al café y a la ronda de aspirinas. Así comenzaron una serie de salidas en parejas con o sin niños en las que el paisano cada vez se me hacía más cargante y mi amiga más invisible. Como yo no tenía teléfono fijo y ella tampoco, cuando me robaron el móvil perdimos el contacto. Por eso me he maravillado al verla hoy, iba sóla y estaba guapísima. Cuando hemos terminado las compras me ha dicho.
- Anda, ¿Porqué no nos quedamos a comer por ahí y pasamos un rato juntas?.
- Ah, estupendo, puedo llamar a lo alienhija y decirle que se caliente la comida, por lo demás estoy libre.
- Fantástico, porque yo libro hoy en la cafetería y los niños le tocan a su padre....
- ¿Qué pasa que os los sorteáis?
- No, es que me he separado y los recoge un día a la semana.
- Ah, ¿te has separado?. Pues no sé si lamentarlo o darte la enhorabuena.
- Lo segundo, amiga, lo segundo.- Mientras comíamos, me ha hecho el resumen.
- Chica, ya estaba harta, no vivía, estaba todo el día pendiente de mis hijos, de mi casa y del adoptado.
- ¿Pero es que tenías un niño adoptado?.
- Sí, estaba casada con él.- Entre múltiples y estupendas razones para decidir separarse, ha habido una que me ha llamado la atención por encima de todas las cosas. Creo recordar que aquel verano infame, el paisano en cuestión, presumía incesantemente de su exacerbado apetito sexual, así como de la impecable calidad de su técnica. Llegaba al punto incluso de hacer sugerencias, y yo para mis adentros pensaba, "Dime de qué presumes, por la cara, y te diré de qué careces por el culo". Bueno, pues cuando hemos llegado a esa parte de la relación, mi amiga, me ha dejado con las plumas como escarpias.
- Mira, no concebía otra reconciliación ni solución de problema alguno, que no pasara por la cama. Para él las palabras diálogo, negociación o soluciones eran pura entelequia, vamos que el término oral, solo lo aplicaba a lo único. Era espantoso. Si nos tocaba pagar a hacienda había que echar un kiki para consolarnos, si nos devolvía, para celebrarlo, cuando murió mi padre, estaba tan afectado que tuvimos que consolarnos también, si llovía, si hacía sol, en invierno porque hacía frío y en verano porque hacía calor. Vamos que si Silvestre pillaba a Piolín, había que celebrarlo. Pero eso sí, este es de celebración corta y ronquido largo. No sabes cuantas noches me dormía llorando y el pavo a mi lado sin enterarse o sin quererse enterar.
- Qué horror amiga, estarías agotada.
- Lo que estaba era acorchada ya, pero lo peor, es que a mí me aburría tremendamente.
- ¿Pero te aburrió todo el tiempo?.
- Creo recordar una vez antes de tener al mayor, en que me entusiasmé un poquito.
- Pero amiga, ¡Me estás hablando de años!.
- Y de lustros, dímelo a mí que lo he sufrido.
- ¿Pero bueno, y nunca le dijiste nada?.
- Sí, al principio se lo decía y entonces era peor, porque pensaba que era cuestión de tiempo y me tocaba sesión doble, como en el cine de mi infancia. Un día me pilló haciendo mentalmente la lista de la compra, y cuando descubrió que no hablaba de "su puerro" sino de la verdura, se puso hecho una fiera, me llamó estalagmita, iceberg, carámbano y no sé cuantas cosas más.
- ¿Y tú no le decías que lo de la mujer frígida era un rumor de las malas lenguas?.
- Sí, se lo decía, pero era peor el remedio que la enfermedad, porque entonces le daba por experimentar.
- ¿Y?.
- Pues había que probar en la playa con lo que escuece el agua del mar, encima de la lavadora mientras centrifugaba, que como no llegaba bien le dió un tirón en un gemelo y estuvo una semana de baja, en un pinar debajo de unos árboles llenos de orugas, que se le puso el culo como un Kiwi de picaduras, menos escucharme, cualquier cosa. Pero lo peor fué cuando le dió por las prótesis.
- ¿Lleva dentadura, tu marido?.
- No, las otras prótesis.
- ¿Le amputaron algún miembro?.
- No, yo hubiera dado mi brazo derecho por que le amputaran la lengua y lo otro que no tiene hueso, pero no, un día llegó a casa con cara de circunstancias y un maletín muy misterioso en la mano. Me dijo que era mi regalo de cumpleaños, que era a la semana siguiente, pero no me dejó abrirlo hasta que no acostamos a los niños....
- ¿Y cuando lo abriste, te gustó?.
- Calla, por dios, casi me muero del susto, estaba lleno de penes de plástico de colorines y de todos los tamaños y traía un paquete de pilas. Yo, tenía que contener las lágrimas y encima el muy mastuerzo pensaba que era de la emoción. Yo, mientras tanto balbucía y le decía que a lo mejor había exagerado un poco, que yo con la carne y el sin hueso ya tenía bastante, pero nada, él, como siempre, o sea sordo. Nos fuimos a la habitación y yo apagué las luces para no verlo. Estaba dispuesta a hacer la mejor interpretación de mi vida con tal de que no recurriera a la maquinaria pesada, pero de pronto, sacó de la maleta un pene que parecía un gusiluz, se iluminaba y daba vueltas sobre su eje haciendo el mismo ruido que un robot de cocina, entonces empecé a correr por la habitación mientras el pene de neón me perseguía y ya no pude más, me encerré en el baño hasta que amaneció y al día siguiente me fui con los niños a casa de mis padres hasta que desalojaran, él y su arsenal militar.-
He de reconocer, vutarder@s, que yo pensaba que estas cosas sólo les pasaban a mujeres de la edad de mi abuela y afortunadamente no a todas, pero después de la charla con mi amiga he llegado a la conclusión de que el que no se "consuela" es porque no quiere.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Estas cosas son tremendas, es una bofetada con lo peor del realismo amoroso-fanático-posesivo-obsesivo.
ResponderEliminarTu amiga tiene que haber madurado mucho con esta experiencia y dos niñas tan pequeñas, también habrá conseguido valorarse en lo que vale, aunque el precio ha sido alto.
Enhorabuena para ella, seguramente ahora vive con un sentido de la libertad y la autovaloración que antes no tenía.
Muchas gracias Obama por tu sensibilidad, seguro que mi amiga se siente reconfortada, pero he de aclararte que lo de mi amiga son dos niños, no creo que lo lean nunca, pero por si acaso.... Efectivamente, te alegrará saber que vive gozando de un sentido de la libertad y un autoconocimiento y autodisfrute de lo más enriquecedores, de hecho nos hemos hecho el firme propósito de vernos a menudo para disfrutar de esas cosas pequñas que se ha perdido a lo largo de este triste y largo matrimonio. De nuevo Gracias.
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