La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
miércoles, 2 de febrero de 2011
LA TESIS DOCTORAL.
Una avutarda se balanceaba sobre su cocina de carbóooooooooon. Como no sabía porqué no se encendía, fué a llamar a otra avutarda. Dos avutardas juntas se afanaban sobre la cocina de carbóooooooooooon, mientras la amiga, que sí que lo entendía, se lo fué explicando a la avutaaaaaaarda.
Ay, vutarderill@s, qué tarde más ajetreada he tenido, nada fuera de lo normal salvo que la semana se ha comido un día. Os lo explico a continuación. Resulta, que yo hoy tenía que ir a ver al dentista este tan amable y galante que me asiste, tenía cita a las doce y cuarto, y por tanto, había decidido, darle esquinazo a lo alienhija y fugarme yo sola al media markt. Así se presentaba la mañana, cuando a eso de las diez, he recibido una llamada de la enfermera, que me informaba de que el doctor tenía una reunión ineludible (o sea una vaca de parto, he pensado yo, con eso de que tiene doble profesión.....), por lo que me posponía la cita. Así que me he quedado compuesta y sin empaste. Claro, me parecía muy descarado eso de fugarme de casa sin excusa aparente, y luego la conciencia esta de madre, esposa y ama de casa, ha empezado a susurrarme al oído.
- Esa cocina ya no tira de sucia que está, tienes polvo de hollín por todas partes, los cristales están llenos de patitas de gato....
- ¡Basta de farsas!- Le he gritado interiormente a mi conciencia.- Ya cojo el trapo.
La aspiradora me miraba y suspiraba, porque claro, para ella, que yo me vaya al media markt, es como para cualquiera de nosotras que el marido vaya a un bar de stripteasse.... Así que muy a mi pesar, me he entregado a las tareas de liberación, era tal mi remordimiento, que incluso le he hecho a lo alienhija unos nuggets de pollo, que pensaba dejarle una pizza. Todo iba normalmente, hasta que he decidido enfrentarme a la cocina de leña. Lleva unos días, que al prenderla echa mucho humo, señal inequívoca de que hay que limpiarla. Estas cocinas son como los bebés, si te huelen a chamusquina.... pañal con plasta o tiro atascado. Antes de continuar, he de explicaros unas nociones sobre las cocinas de carbón. Como podéis apreciar en las fotos de arriba la cocina se compone de:
El hogar: Ese agujero redondo por el que se mete la leña y en el que véis el fuego.
El cajón de la ceniza: es un cajón que está justo bajo el hogar y al que cae a través de una rejilla de hierro la ceniza, aunque en las fotos no se aprecia.
El horno: Esa cavidad grande en la que hay unas astillas secándose.
El hueco misterioso: Es un hueco que está justo bajo el horno, cerrado por una chapa con tornillos y que al abrirlo se aprecia una especie de túnel estrecho que desemboca en la chimenea, justo detrás de la cocina.
La chapa: Como su propio nombre indica, es la chapa de hierro que cubre toda la cocina.
Bien, pues justo debajo de la chapa está hueco, de modo que desde el hogar, el humo se desplaza a la derecha, baja rodeando el horno, y desemboca en el hueco misterioso, donde por fín, sale por la chimenea. Por esta razón, el horno recibe calor por los cuatro costados.
Esta tésis doctoral acerca de las cocinas, me la impartió mi vecina y amiga el otro día tras el siguiente diálogo.
- Oye, yo no entiendo nada, he limpiado el tiro a la cocina hace poco y ahora otra vez afumia.
- Bueno, tendrás que limpiar debajo de la chapa.
- Hija mía, ya sé yo que tú eres muy limpia y muy hacendosa, pero es que para levantar la chapa tengo que hacer una obra de albañilería, y aunque lo moruno está trabajando en ello, pues no sé..... me da algo de apuro decirselo. Vamos es como si para limpiar los azulejos tuviéramos que arrancarlos y pasarlos por debajo del grifo.- Mi pobre amiga, que ya me conoce, hacía acopio de paciencia y suspirando me decía.
- A ver amiga del alma. ¿Tú por donde piensas que sale el humo?.
- Por el agujero.
- Siendo así de simple, lo que me extraña es que no hayas tenido una docena de hijos, ¿por qué agujero?.
- Por el de la chimenea, como Papá Noel.
- Ya, pero ¿Cómo va a parar en la chimenea?
- Eso es un misterio insondable como lo de que de los huevos salgan pollos.
- Tu mente sí que es un misterio insondable.- Entonces procedió a explicarme lo que os he contado antes de las cocinas.
- Hija mía, ¡yo no sabía que eras cocinóloga!.
- No, lo que pasa es que tengo sentido común y lo que no sé lo pregunto.
- Yo antes también lo hacía, pero me empecé a dar cuenta de que tu marido, cada vez que me veía cara de preguntar le entraban sudores fríos y desaparecía, así que preferí quedarme ignorante.
- Lo que sí que me parece milagroso, es que con tu conocimiento de la cocina, la hayas hecho funcionar estos años.
- Bueno, es que tengo un truco, cuando se pone pesada le canto coplas, y la animo, luego además yo creo que le he soplado por todos los agujeros, alguna vez habré atinado.
- Pues tú sigue soplando, que verás como un día soples donde no es, lo que te va a pasar.
-¿Qué me va a pasar?. ¿Se me va a incendiar el flequillo?. Si es así avísame y ya, pues me inmolo por una causa noble y a la puerta del ayuntamiento, que no hay cosa más triste que una inmolación a lo bonzo anónima.
- El flequillo se te va a incendiar pero por la mente calenturienta que tienes, digo que te vas a llenar la cara de hollín.
- Ah, ya me ha pasado alguna vez, pero no pasa nada, ese día celebro la conciencia racial y punto, si cae cerca de navidad, agarro un saco, reparto algo de hollín entre los congéneres de lo alienhija y digo que soy el paje probe de Baltasar. Pero cuando tuve a la niña me pasaba igual.
- ¿Como que te pasaba igual?. ¿También echaba humo?.
- Sí, de vez en cuando, cuando tenía cólicos del lactante y eso, pero me refiero a que tampoco sabía muy bien cómo funcionaba, así que cuando estaba estreñida yo me hinchaba a soplarle... y oye, funcionaba. Con esto de la cocina viene a ser lo mismo.
- Desde luego cualquiera que te oiga te quita la custodia.
- Ah, ¿pero también hay que adoptar la cocina?. Yo pensaba que con lo moruno y lo alienhija ya teníamos bastante.- Salió de casa resoplando y murmurando no sé qué de un tornillo que había perdido y un cencerro. Se ve que como su marido le da al bricolage se ha aficionado.
Bien, pues volviendo a mi limpieza de la cocina, he decidido ponerme a hurgar con el gancho debajo de la chapa, algo de hollín he sacado, pero no me parecía bastante, así que con una linterna y haciendo contorsionismo (menos mal que las aves tenemos el cuello muy flexible), he mirado debajo de la chapa y......
¡Había una masa sólida!. Tenía un pequeño agujero en el centro por el que debe pasar algo de aire, pero vamos, no sé como no hemos fenecido por una intoxicación de co2, que lo llaman dióxido de carbono, pero en mi cocina es más bien un fósil de carbón oxidado. Como a la masa no llegaba con mi gancho, he decidido dejarlo para otro día, así que me he duchado y me disponía a irme, aunque era mucho más tarde de lo que pretendía salir. Me he subido en Belinda y he arrancado callejón arriba cuando.... bloqueando la salida del callejón, había un coche que no me dejaba avanzar. Hala, ponte a pitar, y no venía nadie, al final una vecina me ha dicho que era de una chica que viene a dar de comer a unos viejitos. He ido hasta la casa y efectivamente.
- Huy, disculpa, no me había dado cuenta nunca de que ahí había una calle.
- Pues, sí, la había y la hay.
-Pues lo que te digo, mira que llevo tiempo viniendo y nunca la había visto.
- Pues ten cuidado al darte la vuelta, que tienes detrás una farola de cuatro brazos y medio metro de diámetro y a lo mejor tampoco lo ves. y nos haces una taracea con tus dientes, pongo por caso.- El caso es que entre eso, pedirle a mi amiga la cocinóloga que me deje un gancho que tiene especial para limpiar el hollín y demás, de repente me ha sonado el móvil.
- ¿Mami?. Soy, yo, que llego del cole en diez minutos y me voy contigo.- ¡Zas!, me ha vuelto a pillar. Como estábamos en casa de la vecina que tiene una niña de la edad de la mía, le he pedido el gancho y la hija. El gancho para limpiar la cocina, y la hija para que se entretuvieran juntas y me libraran del recorrido semanal por las tiendas esas con nombres impronunciables (Bershka, Pimkie.....etc). Un éxito vutarder@s, se ve que como hablan el mismo idioma les cunde mucho más el tiempo, me han dado hora y media libre para mirar las tiendas de tallas grandes ( mi hija es tan sutil como un botijo) y no me he cansado ni la mitad que otros jueves. Voy estudiar a fondo esto de llevarme otro álien de compras.
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