Buenas noches vutarder@s, aquí me hallo, bueno, más bien no me hallo ,para no variar. ¡No sabéis la cantidad de cosas que he aprendido hoy!. De momento he aprendido a hacer un flan de turrón que ya os contaré cómo me sale. Pero además......Bueno, como decía mi güelu, comencipio. He pasado un buen rato en casa de mi vecina y amiga. Voy mucho, a veces sólo a tomar un café ya a charlar, pero en innumerables ocasiones voy a preguntarle cómo se hace algo, bien sea el flan de turrón, labores, o tareas domésticas como podar los geranios...etc. Cuando he llegado estaba haciendo una empanada, ella dice que la miro con cara de alucinada cualquier cosa que hace, pero es que yo para hacer una empanada, tengo que concienciarme primero, y ella lo hace de un modo que parezca que es facilísimo. Recuerdo que al principio de llegar aquí, la limpieza de esta casa de pueblo me parecía misión imposible. Todos los días pasaba la escoba, y a los cinco minutos veía como partículas de polvo se iban depositando sobre el suelo hasta volver a formar una especie de neblina sobre el mismo. Lo mismo ocurría si pretendía limpiar el polvo de los muebles, nada, tenía la impresión, de que lo único que hacía era removerlo. No os quiero contar, cuando me enteré de que además debía mantener limpio mi trozo de calle, eso incluye barrerla, regarla y vaciar las papeleras.
- Claro, vosotros tais acostumbrados a que se encarguen los de el ayuntamiento, pero aquí no se encarga más que de vaciar los contenedores y alguna vez de limpiar los setos para que no invadan los caminos. Pasaba gran parte del día, barriendo, fregando y sacudiendo polvo y aún así mi casa parecía sucia siempre. Un día mi vecina me dijo.
- Yo es que paso la pelona por arriba.
- Hombre, yo entiendo que tu marido sea calvo, que es muy servicial, muy limpio y que tenéis mucha confianza, pero como para llamarlo "la pelona"....
- ¿Qué tiene que ver mi marido y su calvicie con lo que estamos hablando?.
- No sé, tú has dicho que lo pasas por arriba.
- A mi marido no, a la pelona.
- Pues si la pelona no es tu esposo, ¿quien es, una vecina de cabellera rala?.
- Nooooooo, ye la mopa.
- Ay, se me olvidaba que vosotros también ponéis nombres a las cosas. ¿Tienes una mopa que se llama pelona?. Preséntale mis respetos.
- Ya entiendo porqué cuando hablo contigo duermo más, es que me agotas. La pelona es la mopa y la llamamos así desde siempre. La paso húmeda con un líquido especial y me quita todo el polvo, es que con la escoba, lo único que haces es cambiarlo de sitio.
- Ah, ¿y para el polvo de los muebles qué pasas, el peludo?
- No, paso un plumero deshechable y de vez en cuando una bayeta con amoníaco.
- ¡Aivá! ¡Un plumero deshechable! ¿Y eso qué es lo que es?.
- Yo, de verdad que cuando me dices que has vivido en Madrid, a veces me da por pensar que no es verdad y que te has pasado los últimos veinte años en las cuevas de Tito Bustillo.
- Pues hombre, ciertamente sí vivía en un piso pequeño, pero era en la calle Ramón Serrano. En Carabanchel no hay ningún Tito Agustillo. Todo lo más está "El agustito", que es como llamamos a Ortega Cano.
- ¿Oye, tú todas las conversaciones las mantienes así?.
- Nooooo, si son muy largas las mantengo sentada, ¿por?.
- Da igual, volviendo al tema. Un plumero deshechable es uno que venden en Mercadona y que es como de papel, pero es especial para atrapar el polvo, cuando está muy sucio, tiras ese papel y pones un recambio nuevo.
- Ahhhhhhh!, entiendo, ahora que me lo explicas me doy cuenta de que tengo un par de amigas que eran esposas deshechables y que yo misma sin ir más lejos, he sido una empleada deshechable.- El caso, es que después de unas cuantas nociones y de hacerme con una super aspiradora, que mi madre llama el Enterprise (la verdad es que se parece bastante a un ogni, o sea, Objeto Grande No Identificado), he conseguido mantener la casa en un estado más o menos pasable. Pues hoy, he estado tomando un café y ya me venía para casa cuando hemos visto que llegaba su marido a toda prisa y se metía en el garaje. Íbamos las dos para allá a ver qué ocurría cuando me he fijado en la puerta de su casa. En este punto, he de decir, que mis amigos tienen una casa que parece sacada de una postal. Es monísima, tiene unas cortinitas en cada ventana muy primorosas de esas que tapan de la mitad para abajo, macetas y jardineras llenas de flores, sus tejitas rojas, y una puerta de castaño con entrepaños labrados que es una preciosidad. Vamos, que a tomar el café no puedes ir de cualquier manera, con el chándal pongo por caso, porque los turistas del hotel se paran a hacer fotos. Como os decía, al fijarme en la puerta, he visto que tenía como grietas.
- Huy, ¿qué le está pasando a la puerta que tiene como rajitas?
- Ah, es que mengua.
- ¿Perdona?.
- Que mengua.
- Sí, como la carne en el cocido o la combinación de algodón de mi tía Pili. Claaaaaaro, ¡qué graciosa!.
- Que sí muyer, que la puerta mengua o crece, según el tiempo. Si hace sol, mengua, y si llueve crece.
- ¿Estás tratando de decirme que cuando hace sol encoge para que entre la luz y cuando llueve crece para que no entre el agua?. Pues chica, así vista, parece una puerta normal, nadie diría que es de Alicia en el país de las maravillas.
- No, es del carpintero de Nava.
- ¿Y hace puertas biónicas ese hombre?
- No sé qué quieres decir, pero me da miedo preguntártelo.
- Quiero decir, que yo pensaba que la puerta era de castaño, y que me extraña que un carpintero local haga puertas del futuro como si tal cosa.
- Futuro, es lo que no vas a tener tú aquí como sigas con esa cerrazón mental. A ver, muyer, el castaño, como todas las maderas, con la humedad se hincha, y por eso la puerta crece, cuando hace sol, se seca y encoge, por eso tiene esas pequeñas grietas. ¿Tú no te has dado cuenta de que en verano las maderas del suelo restallan?.
- Pues sí, pero pensé que era una forma sutil de indicarme que perdiera peso
- Pues peso a lo mejor sí debieras perder, pero de seso, andas muy escasa.- En esto, el marido, trasteaba por el garaje dando vueltas al coche. Cuando hemos llegado, ha dicho.
- Ya le he encargado las faldillas y los estribos.
Comprenderéis vutarder@s que haya salido corriendo, no podía asimilar otra explicación tan profunda, yo, que toda la vida he sido naturista y he llevado a Belinda ¡Desnuda!
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Querida Vutarda, menos mal que teniendo amigos que resolviendo las vidas ajenas, además de las propias, porque si no... No imaginando que siendo tan complicadas las vidas rurales, cocinas con bujeros misteriosos, suelos crujientes, puertas con vidas propias, casi que dando miedo. Yo volviéndo a los estados febriles, qué ganas teniendo de veranito. Besos
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