Querid@s vutarder@s, esta breve entrada la publico para dar la enhorabuena al pueblo egipcio. Creo que todos aquellos que creemos en los derechos civiles y las libertades debemos celebrar el día de hoy. Gracias a una revolución pacífica los egipcios (como en su día los tunecinos) han conseguido un derecho que todo el mundo debería tener, aunque a menudo olvidamos cuanta gente carece de las condiciones mínimas para vivir una vida dighna, esto, por supuesto incluye,el derecho a elegir quién nos gobierna y nos representa. Frecuentemente tendemos a pensar en los países magrebíes como en sitios exóticos, que inspiran escenarios de las mil y una noches o, en el peor de los casos, países con una religión y una forma de vida que a menudo nos producen temor, seguramente por desconocimiento y por una ignorancia a veces impuesta, a veces voluntaria. Como mujer occidental, y lo recalco porque creo que en este caso es importante, he viajado durante los últimos once años a Marruecos, donde tengo muy buenos amigos y gente a la que quiero como si fueran mi familia. Durante todo este tiempo, me he sentido absolutamente respetada, querida y aceptada. Mucho más a veces que en mi propio país. A lo largo de la última década, los marroquíes, en especial sus mujeres, han hecho gala de un espíritu de superación y de unas ganas de emerger que ya tendríamos que envidiar las últimas generaciones de occidente. Han conseguido a través de un movimiento civil cada vez mejor organizado una serie de cambios sociales que las han llevado a avanzar de forma portentosa a lo largo de la última década.
Cuando miro a mi alrededor y veo la pasividad con la que aceptamos las reformas sociales que se nos han ido imponiendo, la pérdida de derechos laborales, la financiación que procuramos a la banca a costa de los de siempre, la falta de inquietudes y la pérdida de valores de las que vienen siendo objeto mi generación y las posteriores, no puedo por menos que sentirme avergonzada. Espero que seamos capaces de volver nuestra mirada a esos pueblos que tienen que pelear sus derechos más elementales y aprendamos de ellos. No conozco Egipto ni Túnez, pero tengo dos buenas amigas que los conocen en profundidad, me basta saber que sienten por estos países lo mismo que yo por Marruecos. Hoy celebro especialmente que el Magreb empiece a salir de sus mil y una noches. Ya es hora de que ellos también vivan a la claridad del día. Opino que en este tipo de cosas, el tercer mundo nos brinda una inestimable lección de dignidad y valentía. Creo que van muy por delante de los que nos llamamos primer mundo.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
¡OOOOOOOOLÉ!
ResponderEliminarEs una lección de libertad y ganas de salir al mundo, en contraste con la postura de la unión europea, mirando hacia otro lado, mientras nos endosan una crisis que aparaliza nuestras libertades democráticas y nuestra economía, sobre todo a los de siempre, a los que nunca cotizaremos en bolsa.
ResponderEliminarBrindo por los egipcios y suu coraje llevando a sus mmujeres y niños a la gran plaza, estableciendo allí de forma ordenada y pacífica, pero incesante, una presencia que se agigantaba cada día, exigiendo una vida libre con un régimen elegido por ellos.
Es reconfortante que en apenas un mes dos países hayan conseguido salir de la noche dictatorial para ver el sol, la luz y una vida con la dignidad que merecen, que es mucha.
Yo estoy inmensamente feliz por la victoria del pueblo egipcio,y totalmente orgullosa de ellos.
ResponderEliminarUno de los comentarios diarios de la vida en Egipto, siempre era:"nosotros nunca conseguiremos nada porque la gente no está unida".Diría que los primeros sorprendidos fueron ellos mismos.
Solo bastó que una nueva generación se organizara y diera el impulso a esta revolución social.Una vez conseguido ésto,todos los egipcios se compactaron en un sólo ente, y en estos días pasados era entrañable y emocionante ver como la gente se ayudaba y bromeaban( bueno, ésto siempre ha sido así,es gen egipcio),se querían,se animaban entre ellos,...
Yo me he estado emocionando todos estos días muchísimo,pero sin duda, una de las imágenes que más lo ha hecho,era cada oración que se hacía en el Tahrir.La llamada a la oración, el silencio,el orden tan pulcro,la sincronización,la solemnidad,el respeto y sobre todo la unión.Diría incluso que gracias a la fé de los egipcios ha sido posible esta insurrección.Y como dicen aquí: Allahu Akbar!
Queridas Ana, Obama y Anónimo, estoy muy contenta por vuestros comentarios, además de muy emocionada por el proceso en sí mismo, estoy rezando para que sea una pandemia como la gripe A. Me emociona especialmente lo que cuenta Ana, testigo privilegiado y con conciencia. Ha debido ser, efectivamente, estremecedor, ver la oración de los viernes en el Tahrir. He de decir, que el último viernes rezaba con ellos desde mi cuarto. Besos para todas, especialmente para Ana y su marido. Mabrouk.
ResponderEliminarالله باركِ فيكِ يا بوبي
ResponderEliminar