BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



miércoles, 23 de febrero de 2011

CONVALECIENTE

Qué malita he estado vutarderines, creí que perdía la nariz.... Me ha entrado un gripazo en el cuerpo que me ha tenido postrada en la cama con la nariz que parecía un grifo rodeado de escamas, una calentura en el pico, una temperatura de 38,5 y unos dolores en las articulaciones que no os quiero contar. Hacía muchos años que no me arreaba una gripe con fiebre, y claro, como decía mi abuela.
- Al que nunca llevó bragas, las costuras le hacen llagas.- No me digáis que el refranero de mi abuela no es genial. Pues como os decía, he pasado tres días retirada del mundanal ruido. Bueno, esto último es mentira, porque el ruido que hacen lo alienhija y sus congéneres no ha cesado en mi casa ni un día. En fin, el caso es que la nevera estaba la pobre como la mente de muchos peperos, o sea, en blanco y vacía, de modo que tenía que entregarme al penoso deporte del cárring sí o sí. De paso quería comprar género para hacer unas cortinas, porque en mi habitación no tengo y nos llaman los sexhibicionistas, y las del cuartito que uso como taller dan pena, las pobres, así que en mi línea de perderme entre las multitudes, me he ido al pueblo más cercano que hoy era día de mercado. La primera prueba de fuego es la de encontrar aparcamiento, sí, ya sé que los vutarder@s que me lean desde madrid piensan que tengo la gracia donde la espalda pierde su casto nombre, pero es que os juro que hoy estaba realmente difícil, como las inmediaciones del Calderón algún domingo. Cuando por fin he encontrado un hueco, he empotrado el coche, porque aparcar no sería el verbo exacto, y me he lanzado a la aventura de recorrer los puestos del mercadillo en busca de unas cortinas ya confeccionadas que coincidieran con la medida de mis ventanas. Pero ¿como iba a ser ello?. Resulta que no tengo una sóla ventana con medida stándar, así que después de pegarme una caminata infame y preguntar en todos los puestos he tenido que recurrir a ese comercio que aquí llaman trapería.
- Güenes, ¿qué deseaba?.
- Buenos días, pues yo quería comprar género para hacerme unas cortinas.
- Ah. ¿Y ómo las quier?.
- Blancas y que dejen pasar bien la luz.
- Huy, pues precisamente tengo per equí un retalucu que almejor alcanzai pa les medides que trae.
- Perfecto.- Hasta yo misma me sorprendía de lo bien que iba la conversación, que parecía de dos indivíduos adultos, no como las que acostumbro a mantener..... En ese momento, ha entrado una señora, de esas que parece que salen del museo de cera, con todos los pelitos perfectamente colocados por mucho aire que haga....
- Güenos díis Margari. ¿Qué tal anda la to fiya?.
- Pues bueno, ahí, en poblemes col guaje.
- ¿Antoóoooooos?
- Pues que diz que non quier estudiar más y que va a facese pastor de oveyes.
- ¡Non me lu digues!
- Asína mismo ye.
- Pues fiya, dile que mire esi pograma de la cuatro los viernes, que salen de esos mozos que anden a voces co los padres.
- Ah, ¿y cualo ye?.
- Unu, que sale un sicólogo que digo yo que debió de pasalo muy malamente el prubiquín, porque nótasei que sabe munchu de la vida.
- Ooooooy qué coses, y ¿antoós el pograma habla de poblemes como los del mi nietu?
- Sí muyer, si salen unos rapazones que non facen nada y peguen a los padres y tou, y esi sicólogu aconsejayos.
- ¿Pero ye frición?.
- Non, ye ciertu tou lo que diz.
- No, pero digo yo si los casos son de frición.
- Que non, que son casos de verdá, de xente normal como tú y como yo.- Entonces la señora repara en mi presencia y añade.
- Güeno y como aquí.
- Perdone, señora, pero aquí, es una avutarda clienta que viene a por unes cortines y que a estes altures de la conversación no sabe si quiere ser tan normal como ustedes o un ser de frición.
- Ah, perdón, no me daba cuenta. Margari, atiende a la avutarda.
- Vamos a ver rapacina, tábamos en cortar esti retalín. ¿Non tienes fiyos?
- Sí, tengo una de trece años.
- Aaaayyyyyyyyyy!.- Clamaban las dos a un tiempo.- Lo peor, lo peor lo peor del tou.
- Bueno señora, es verdad que es algo complicado pero tanto como lo peor......
- Ayyyyyyyyyy majalalamaaaaaaaa con esa edá val más non dejales salir de casa.
- Pues yo creo que hay días que lo que más vale es no dejarlos entrar.
- Calla muyer, que ahora ye cuando empiecen a presumir y tovía son nenines del tou y non saben nada de la vida y son enteramente engañables. Ayyyyyy probiquina, probiquina....
- Bueno señora si le doy tanta pena regáleme usted las cortinas.
- Noooooon, non ye por tí, ye por la rapaza.¿Non te da mieu?.
- Hombre, a veces si está recién levantada, con la legaña puesta, sin peinar, con los hierros de la boca y los cables de las orejas, un poco de miedo sí que me da, pero en cuanto se peina se me pasa.
- Dígote yo, si no te da mieu dejala salir y entrar soliquina.
- Pues hombre, es verdad que aprendió a andar con algo de retraso, pero hace ya unos años que se sostiene de pie y se desplaza sin problemas.
- Pero digo si non te da mieu que la engañen y vuelva con la barriga pa casa.
- A ver señora, le vuelvo a repetir, que camina sobre sus piernas perfectamente, que es una avutardilla, no una lombriz, para andar reptando sobre la tripa.
- Ayyyyyyyy qué inocentes sois les madres a veces, toy hablándote de que no la engañen los hombres y quede embarazada. Non sufras vida, que voy a ponei una vela el domingo que vien pa que no se te malogre.
- Mire señora, parece usted un mariachi con tanto aaaaayyyyyy, tengo una hija adolescente no un tumor cerebral, en estos tiempos ya no se engaña a las niñas, y la que vuelve a casa con sorpresa es porque es idiota de remate. De todas formas le agradezco lo de la vela, yo haré lo propio. Voy a pedirle al santo de mi pueblo, que su marido salga del armario, que descubra que es un transexual tardío y se implante unas tetas del mismo tamaño que su lengua. -
He salido de la tienda en estado de estupor y no me he recuperado todavía, ahora además de la gripe tengo que superar el hictus cerebral.

3 comentarios:

  1. ¡Hola Abutardilla!...¡que mania tiene la peña con decorar la casa agena!...menos mal que veo que te defiendes bien en el medio rural; cargas el carrito de la compra con lo que te echan y al llegar a casa: esto vale...ésto a la basura....Lo importante es mantener tu nido, decorado como tu quieres.
    ¡Bien...bien...eres una maestra dando quiebros de cintura.

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  2. Aaaayyyyyy pobriquina, non ye por tí, pero lo del sicólogu, non sé, igual... que luego ven los rapazones, con los problemes, non sé, igual la to fiya ándate cos rapaces malos da vida o peor, con algún guaje de frición, que cómo se come una eso. Ala, Vutarda de mis entretelas, que nunca aprenderás, ¿cuando fue posible una recuperación en mercadillo alguno? Besu

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  3. Querida Yamahawr, cuanta razón teniendo, no sé como yéndome a los mercadillos de las vidas a curar las gripes, pero es que teniendo que salir de los nidos, si no, apolillándoseme las plumas. Prefiero no imaginar que lo alienhija retoce por ahí con seres frcticios, claro que viendo los reales, non sé qué ye peor. Besu.

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