Aaaaayyyyyyyy vutarder@s de mis entrañas, qué finde, qué finde. Resulta que ayer, se me averió la conexión a internet y el teléfono. El que no se haya quedado encerrada con una adolescente llena de cables y su congénere pequeñito, lo perruno, lo gatuno, lo moruno (con tanto uno no me falta más que la h y Atila), en una casa de campo en un pueblo que los domingos parece sacado de "Los Otros", no sabe lo que es el miedo. Todo comenzó cuando lo alienhija decidió limpiar su ovni, esto es su guarida. Lo alienhija tiene un particular método de limpieza, consiste en tirarlo todo al suelo en el centro de su habitación e ir reordenando. Ayer, la limpieza incluía el colchón, las sábanas y la parte trasera de su escritorio donde habita la computadora. Como además estaba con nosotros el niño ese que apadrinamos todos los fines de semana, le faltaba espacio, con lo que invadió el pasillo y parte de mi taller. Esto en sí mismo ya bastaría para ponerme las plumas de punta y una mala leche de espanto, pero no contenta con ello, se puso a mover la computadora y le desconectó todos los cables. El resultado fué que nos quedamos sin internet y no había forma de conectarlo. Después de probarlo todo, recurrimos a medidas extremas, esto es, llamar a movistar.
- Movistar le atiende Nelson, ¿en qué puedo ayudarle?.
- Buenos días Nelson, mire resulta que se me han desconectado los cables del ordenador y cuando los he vuelto a conectar no consigo conexión de internet.
- Un momento porfavor.- Musiquita.- ¿El número desde el que me llama?.
- 98589XXXX.
- ¿Es usted la titular de la línea?.
- No.
- ¿Me podría facilitar el nombre del titular?
- Si. XXXXXXXXXXXXX.
- ¿Perdone?. ¿Me lo podría deletrear?.- Tras el consiguiente deletreo.
- Un momento por favor.- Musiquita.- Disculpe la espera, ¿Me dice su nombre para poder dirigirme a usted?.
- Si, Avutarda.
- Encantado de saludarla Doña Poularda.
- Yo, tambíen Wilson, pero es Avutarda.
- Encantado de saludarla Doñita.- Ya en este momento de la llamada se presentía la tragedia, porque yo prefiero que me llamen, Poularda, Gallina y hasta Buitre Leonado, pero lo de Doñita es que no lo llevo.
- Igualmente Doncito.
- Me dice usted que no dispone de conexión a internet ¿Verdad?.
- Verdad.
- Un momento que la paso con el departamento técnico.- Veinte minutos de musiquita......
- Movistar buenos días le atiende Mileidy ¿En qué puedo ayudarla?
- Buenos días Mileidy, como le he dicho a tu compañero hace cuarenta minutos, no tengo conexión a internet.
- De acuerdo, ¿es usted la titular de la línea?
- No, pero en este momento soy la titular de un cabreo de dimensiones importantes.
- ¿Me podría facilitar el nombre del titular de la línea?.- Otra vez se repite todo el proceso.
- De acuerdo doñita, ahora vamos a proseder a haser una serie de comprobasiones. ¿De qué tipo de conexión gosa?.
- Pues yo gozo mucho de la marital los sábados por la noche.
- Perdone doña Avutarda pero no la he entendido. ¿Su conexión es inalámbrica?.
- La de los sábados sí, la de internet no.
- Bien, compruebe que todos los cables que salen de su router están bien conectados por favor.
- Eso ya lo he hecho antes de llamar, ¿Y tú, has comprobado que tus conexiones cerebrales están activas las dos?.
- Nesesito que me compruebe que todas las conexiones están correctamente.
- Que te estoy diciendo que síiiiiiiii.
- De acuerdo, ¿En qué estado se encuentra su router?.
- Lamentable, como su intelecto más o menos.
- ¿Tiene alguna lus?.
- Pocas, como usted.
- Qué luses son las que tiene ensendidas?.
- La de on y la de alarma.
- ¿No dispone usted de adsl?.
- Creo que no, pero la próxima vez que llame, trataré de disponer de LSD que creo que me va a hacer mucha falta.
- Bien, un momento porfavor.- Veinte minutos de musiquita aderezados con - No se retire.
- Disculpe la espera doña Avutarda, en este momento prosedo a transferirle con el departamento de averías para que le abran una insidensia.
- Mira a ver si de paso consigues que a ti te abran o la mente o un expediente.
- Movistar buenos días le atiende Kevin, ¿en qué puedo ayudarle?.
- Buenos días Kevin, lo cierto es que si me pudieras pasar con alguien que no tuviera ninguna repetición de pares de cromosomas me harías muy feliz.
- Disculpe señora, no la he entendido.
- Qué raro, Kevin, con lo avispados que sois todos en esa empresa......
- Me informan mis compañeros que tiene usted una avería con su conexión ¿no es sieeeertooooo?.
- Si, Kevin, es cierto.
- ¿Es usted la titular de la línea?.
- Yo no, ¿Y vosotros sois los titulares de un máster en tocar las pelotas?.
- ¿Me facilitaría el nombre del titular?.
- Pero vamos a ver, si tus compañeros te han informado de que tengo una avería, ¿no te han pasado el resto de los datos?.
- Son preguntas de seguridad doñita, para asegurarnos que no se hase usted pasar por quien no es.
- ¿Pero tú te crees que alguien que no necesitara reparar una avería iba a pasar por este suplicio para matar el rato?.- Después de la musiquita, el "no se retire" y repetir los datos deletreándolos, porque a estos chicos con unos nombres tan cotidianos, los nombres morunos se les atragantan....
- Mire, doñita, en este momento prosedemos a abrirle el boletín de avería, nuestros técnicos tratarán de reparar su conexión desde la sentral, por lo que deberían gosar del servisio en las próximas dos horas de no ser así, el departamento técnico se pondrá en contacto con usted para realisar la reparasión en su domisilio. No apague el ordenador ni el router en las próximas dos horas aunque se rehabilite el servisio. A continuasión le voy a pasar con una locusión para valorar mi atensión.- La locución me rogaba que valorara del uno al diez la atención recibida, me harté de marcar el cero y colgué.
Efectivamente, a los veinte minutos, volvió la conexión, de modo que apañé mis cultivos virtuales y bajé a hacer la comida. Al cabo de media hora llegó lo moruno procedente del club del jubilado. Empezó a discutir con lo alienhija por el estado del pasillo y de su guarida, entonces ocurrió. Vi pasar mi vida en diapositivas, cuando lo moruno bajó a la cocina y me dijo.
- Esta niña no hace ni puto caso a nadie, así que la he apagado el ordenador.- El tiempo se detuvo vutarder@s, la avutarda diabólica que hay en mí me susurraba.
- Clávale el tenedor en un pieeeeeeeeeee.- Mientras que otra avutarda de níveas plumas me aconsejaba.
- Detente, lo ha hecho sin querer, no puedes culparle por haber nacido hombre, piensa que no preguntan ni aunque se pierdan en medio de Siberia. Pacienciaaaaaaaaaa.- Así que tragué con dificultad y le dije.
- Mira, coge el teléfono y llama a Movistar, pregunta por unos chicos muy amables, que se llaman Nelson, Mileidi y Kevin y les dices que además de gilipollas eres el titular de la puta línea. Pues tuvo que hacerlo desde el móvil, porque ahora además nos habíamos quedado sin teléfono, con lo que a los datos que me requerían la primera vez había que sumar el número de fijo. Lo moruno no se lo sabe, de modo que al final tuve que ponerme yo. Eran las siete de la tarde cuando volví a recuperar mi conexión. De esa ya gozo, pero de la otra me parece que voy a prescindir por unos días.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
lunes, 28 de febrero de 2011
sábado, 26 de febrero de 2011
BUSQUÉ Y BUSQUÉ PERO NO TE ENCONTRÉ.
Querid@s vutarder@s, hoy he tenido, en contra de mi costumbre y de la de mi familia, un sábado de lo más tranquilo, lo más emocionante que me ha pasado es que me he encontrado con Míster Marshall en mi portal cogiéndonos señal wifi bajo la lluvia. Bueno, más bien debería decir entre el agua porque hoy estamos metidos dentro de una nube, lo digo literalmente, estamos envueltos en una niebla que parece puré de guisantes de espesa que es. Además no es que llueva propiamente, es que por dentro de la nube hay millones de gotitas de agua que pululan a su libre albedrío y mojan por todas partes, quiero decir que no es que caigan del cielo, que entonces sólo mojarían de arriba, no, es que te envuelven. La verdad es que a Mister Marshall lo he reconocido por la voz, si no, a lo mejor me creo que es el rododendro y lo abono. De hecho, ahora que lo pienso, debo asegurarme de que lo que he abonado sea el rododendro......
Bueno, como os decía he tenido un sábado de lo más tranquilo, acordándome de la abuela María, esto es porque mi hermana Borrasca, que ya os he comentado que es actriz y cuentacuentos, tuvo ayer una actuación en la que contaba precisamente anécdotas de la abuela, y como el archivo familiar y culinario obran en mi portentoso cerebro, pasé el día entero aportándole datos y corrigiendo pequeñas cosillas. Esta mañana me ha llamado para contarme qué tal le fué y me ha encantado escuchar que el público se emocionó con las entrañables peripecias de esta sioux asturcona, así que he pensado que os voy a deleitar con otra degustación de sus talentos.
La abuela tuvo cuatro hijos, dos fembres y dos varones, como diría ella. La mayor era Güelita, seguida de su hermana Argentina, después Manolo (el que recibía las cartas alarmantes) y el pequeño, José. Pues bien, Argentina murió en el parto de su hijo Ignacio, quedando este a cuidado de la abuela, que lo crió más o menos como Baloo y Bagheera criaron a Mowgli. Tendría Ignacio, a la sazón unos catorce años y mi madre quince, la abuela había prometido llevarles de romería a las fiestas del Cármen de Torazu que por la noche ponían verbena. La abuela, que era un dechado de ingenio, preparaba unas rosquillas de anís, unos cucuruchos de avellanas y unas pipas para venderlos en la fiesta y procurarse así su sustento de anís, coñac, chocolate y picadura, así que hacia las siete de la tarde, se cambiaba el mandil, se calzaba les madreñes y emprendía con sus nietos la travesía de cinco kilómetros que les separaban de Torazu. Mi madre quería ir por la carretera con la esperanza de que algún coche les parara y les acercara, pero la abuela estaba resentida. Tenía razones para ello, una vez que se disponía a ir a Santa Olaya a vender unas zapatillas de fieltro, la paró el camión de la leche y la subieron atrás con los bidones. El conductor, que era un guasón le dijo.
- María, esti camín ta llenu curves y como usté va atrás y fai pesu, el furgón descabálase y podemos volcar, así que cuando yo la avise de que hay curva a la derecha, usté se tira a la izquierda faciendo fuerza pa equilibrar.
-Güeno majo, pero avisa con tiempu.- De modo, que ahí tenéis a la abuela entre bidón y bidón, dando saltos como el pequeño saltamontes de un lado a otro del furgón gritando.
- ¿Ta bien asina o fago más fuerces?. A ver si ahora de empujar caemos pel otru llau.
- Usté empuje fuerte María que si no, nos volcamos.
- Cago na puta que parió a les putes curves, tan dejándome los güesos como fariña pa tortu. Ridiós. Mozu, ¿faltan munches curves?.
- No, ya queden poques María, tenga paciencia y empuje.
- Si ya empujo, coño, pero de tanto facer fuerces tan dándome ganes de dir de vientre.- Cuando se bajó la pobre, vió a aquel paisano congestionado de risa que la dejó allí plantada. Allí se quedó jurando en arameo y prometiendo hacerle vudú.
Como os decía, la abuela estaba algo resentida con los conductores y prefería ir por el bosque, esto es, atravesar tres kilómetros de vegetación tupida, cruzar varios arroyos y subir y bajar cuestas como Perico Delgado. Como por el camino le entraba hambre, se iba comiendo las rosquillas y las avellanas dando chupitos de la petaca. Cuando llegaron a la romería, a la abuela le quedaban cuatro o cinco cucuruchos y tres rosquillas peladas, pero ella impasible se colocó en una esquinita bien iluminada a tratar de venderlas. Los nietos se fueron por ahí con los amigos, a bailar y a mirar otros puestos. Al cabo de unas horas, la abuela empezó a echar de menos a Ignacio, se puso a preguntar a los otros críos, pero nadie sabía darle razón de su nieto. Cuando consideró que la inquietud ya era insoportable, se subió al escenario, agarró el micrófono de la orquesta y se puso a gritar a voz en cuello.
- Iiiiiiiiinaaaaaaaaaaciooooooooooooo. Ven pacá que to probe güela ye muy vieya y vas matala dun disgustuuuuuuu. Inaaaaaaaaciiiiiiiioooooooooooo. Ooooooooondeeeeeeee taaaaaaasssss Iiiiiinaaaaaaciooooooo. Sali cabróooooooooooooon que voy rompete la crismaaaaaaaa. -
Pasaban los minutos e Ignacio no aparecía por ningún sitio, ante la consternación de la abuela, el estupor de los músicos de la orquesta y la vergüenza ajena del resto de nietos y de la propia Güelita, hija de la abuela que no sabía donde meterse viendo a su madre con aquel moño amarillo, el mandil negro, las madreñes y los restos de las rosquillas que lloraba desconsolada y se sonaba los mocos con la manga. En este punto, el director de la orquesta, que debía ser familia del lechero, por lo de la guasa digo, se puso a cantar la canción de Alin, cuyo estribillo decía algo así como....
Chunda chunda, taratachunda.- Busqué y busqué y no te encontréeeeeeeee.- Tachín tachín.
La abuela lo miraba con los ojos inyectados en sangre y de nuevo volvía a subirse al escenario, le arrancaba el micrófono y entre el chunda chunda volvía a la carga.
- Iiiiiiiiiiinaaaaaaaaaciiiiiioooooooooooo, sali cabrón, ven pacá fiiyo de la gran puta que voy comete el aaaalmaaaaaaaa.- Naturalmente Ignacio, ante un futuro tan prometedor no aparecía ni vivo ni muerto.
Entretanto, Güelita, que debía leerle la mente a su sobrino, le decía a su madre.
- Pero madre, deje usted de decir esas cosas por el altavoz, que así no va a aparecer el guaje.- Entonces la abuela otra vez a llorar y a agarrar el micrófono.
- Iiiiiinaaaaaaciiiiooooooo, sali anda majo, que ya non te como el alma y non te rompo la crisma, sali anda, que to güela ta muy vieyina y voy morrir. Anda Inacio, que si sales voy date les rosquilles que sobraren y mañana voy ponete más azúcar en la tortilla y déjote echar unes gotes danís nel café con llechi.- Finalmente, apareció el bendito de Ignacio, que había ido a dar una vuelta en la bici de un amigo y había perdido la noción del tiempo. A la abuela se la tuvieron que quitar de encima, porque olvidó las promesas de las rosquillas y del azúcar y revivió con nuevos bríos las de comerle el alma. Cuando por fín volvían a casa, ahora ya sí por carretera, la abuela decidió parar en el chigre que había a mitad de camino, a gastarse las exiguas ganancias de las rosquillas en un carajillo pa entonase y jugar una partidina a la brisca.
Bueno, como os decía he tenido un sábado de lo más tranquilo, acordándome de la abuela María, esto es porque mi hermana Borrasca, que ya os he comentado que es actriz y cuentacuentos, tuvo ayer una actuación en la que contaba precisamente anécdotas de la abuela, y como el archivo familiar y culinario obran en mi portentoso cerebro, pasé el día entero aportándole datos y corrigiendo pequeñas cosillas. Esta mañana me ha llamado para contarme qué tal le fué y me ha encantado escuchar que el público se emocionó con las entrañables peripecias de esta sioux asturcona, así que he pensado que os voy a deleitar con otra degustación de sus talentos.
La abuela tuvo cuatro hijos, dos fembres y dos varones, como diría ella. La mayor era Güelita, seguida de su hermana Argentina, después Manolo (el que recibía las cartas alarmantes) y el pequeño, José. Pues bien, Argentina murió en el parto de su hijo Ignacio, quedando este a cuidado de la abuela, que lo crió más o menos como Baloo y Bagheera criaron a Mowgli. Tendría Ignacio, a la sazón unos catorce años y mi madre quince, la abuela había prometido llevarles de romería a las fiestas del Cármen de Torazu que por la noche ponían verbena. La abuela, que era un dechado de ingenio, preparaba unas rosquillas de anís, unos cucuruchos de avellanas y unas pipas para venderlos en la fiesta y procurarse así su sustento de anís, coñac, chocolate y picadura, así que hacia las siete de la tarde, se cambiaba el mandil, se calzaba les madreñes y emprendía con sus nietos la travesía de cinco kilómetros que les separaban de Torazu. Mi madre quería ir por la carretera con la esperanza de que algún coche les parara y les acercara, pero la abuela estaba resentida. Tenía razones para ello, una vez que se disponía a ir a Santa Olaya a vender unas zapatillas de fieltro, la paró el camión de la leche y la subieron atrás con los bidones. El conductor, que era un guasón le dijo.
- María, esti camín ta llenu curves y como usté va atrás y fai pesu, el furgón descabálase y podemos volcar, así que cuando yo la avise de que hay curva a la derecha, usté se tira a la izquierda faciendo fuerza pa equilibrar.
-Güeno majo, pero avisa con tiempu.- De modo, que ahí tenéis a la abuela entre bidón y bidón, dando saltos como el pequeño saltamontes de un lado a otro del furgón gritando.
- ¿Ta bien asina o fago más fuerces?. A ver si ahora de empujar caemos pel otru llau.
- Usté empuje fuerte María que si no, nos volcamos.
- Cago na puta que parió a les putes curves, tan dejándome los güesos como fariña pa tortu. Ridiós. Mozu, ¿faltan munches curves?.
- No, ya queden poques María, tenga paciencia y empuje.
- Si ya empujo, coño, pero de tanto facer fuerces tan dándome ganes de dir de vientre.- Cuando se bajó la pobre, vió a aquel paisano congestionado de risa que la dejó allí plantada. Allí se quedó jurando en arameo y prometiendo hacerle vudú.
Como os decía, la abuela estaba algo resentida con los conductores y prefería ir por el bosque, esto es, atravesar tres kilómetros de vegetación tupida, cruzar varios arroyos y subir y bajar cuestas como Perico Delgado. Como por el camino le entraba hambre, se iba comiendo las rosquillas y las avellanas dando chupitos de la petaca. Cuando llegaron a la romería, a la abuela le quedaban cuatro o cinco cucuruchos y tres rosquillas peladas, pero ella impasible se colocó en una esquinita bien iluminada a tratar de venderlas. Los nietos se fueron por ahí con los amigos, a bailar y a mirar otros puestos. Al cabo de unas horas, la abuela empezó a echar de menos a Ignacio, se puso a preguntar a los otros críos, pero nadie sabía darle razón de su nieto. Cuando consideró que la inquietud ya era insoportable, se subió al escenario, agarró el micrófono de la orquesta y se puso a gritar a voz en cuello.
- Iiiiiiiiinaaaaaaaaaaciooooooooooooo. Ven pacá que to probe güela ye muy vieya y vas matala dun disgustuuuuuuu. Inaaaaaaaaciiiiiiiioooooooooooo. Ooooooooondeeeeeeee taaaaaaasssss Iiiiiinaaaaaaciooooooo. Sali cabróooooooooooooon que voy rompete la crismaaaaaaaa. -
Pasaban los minutos e Ignacio no aparecía por ningún sitio, ante la consternación de la abuela, el estupor de los músicos de la orquesta y la vergüenza ajena del resto de nietos y de la propia Güelita, hija de la abuela que no sabía donde meterse viendo a su madre con aquel moño amarillo, el mandil negro, las madreñes y los restos de las rosquillas que lloraba desconsolada y se sonaba los mocos con la manga. En este punto, el director de la orquesta, que debía ser familia del lechero, por lo de la guasa digo, se puso a cantar la canción de Alin, cuyo estribillo decía algo así como....
Chunda chunda, taratachunda.- Busqué y busqué y no te encontréeeeeeeee.- Tachín tachín.
La abuela lo miraba con los ojos inyectados en sangre y de nuevo volvía a subirse al escenario, le arrancaba el micrófono y entre el chunda chunda volvía a la carga.
- Iiiiiiiiiiinaaaaaaaaaciiiiiioooooooooooo, sali cabrón, ven pacá fiiyo de la gran puta que voy comete el aaaalmaaaaaaaa.- Naturalmente Ignacio, ante un futuro tan prometedor no aparecía ni vivo ni muerto.
Entretanto, Güelita, que debía leerle la mente a su sobrino, le decía a su madre.
- Pero madre, deje usted de decir esas cosas por el altavoz, que así no va a aparecer el guaje.- Entonces la abuela otra vez a llorar y a agarrar el micrófono.
- Iiiiiinaaaaaaciiiiooooooo, sali anda majo, que ya non te como el alma y non te rompo la crisma, sali anda, que to güela ta muy vieyina y voy morrir. Anda Inacio, que si sales voy date les rosquilles que sobraren y mañana voy ponete más azúcar en la tortilla y déjote echar unes gotes danís nel café con llechi.- Finalmente, apareció el bendito de Ignacio, que había ido a dar una vuelta en la bici de un amigo y había perdido la noción del tiempo. A la abuela se la tuvieron que quitar de encima, porque olvidó las promesas de las rosquillas y del azúcar y revivió con nuevos bríos las de comerle el alma. Cuando por fín volvían a casa, ahora ya sí por carretera, la abuela decidió parar en el chigre que había a mitad de camino, a gastarse las exiguas ganancias de las rosquillas en un carajillo pa entonase y jugar una partidina a la brisca.
viernes, 25 de febrero de 2011
LA SECTA
Ay vutarder@s, estoy agotada, he tenido una tarde de esas intensas, de emociones fuertes y aprendizajes rurales. Resulta, que estoy intentando confeccionar las cortinas que compré el otro día, yo pensaba que era fácil, vamos, cortarlas, y hacerle un poco la pelota a Hosny (ya sabéis, mi máquina de coser) para que me las rematara. Pero claro, con esta vecina primorosa que yo tengo, no se puede andar por la vida rural con unas cortinas así de ramplonas. Fuí a su casa el otro día para que me ayudara a cortarlas y enseguida me dijo.
- Huy, qué retalín más guapu pa facei unes vainiquines.- Yo me miré las extremidades superiores y pensé.
- Huy, qué manines tan guapes pa que les comieran los gochos......- Pero como el Quijote ya está escrito y es lo único célebre que conozco que haya hecho un manco, decidí dejarme las manitas donde estaban. Así, que así me tenéis, vutarder@s, líada con las cortinas. Mi vecina ha prometido ayudarme con el corte y con el diseño, de modo que esta tarde, tras depositar a lo alienhija con sus semejantes, he respirado hondo y me he dirigido a su casa dispuesta a emprender la insigne tarea. Pero cuando he llegado a su casa, estaba ella tomando un cafelito en su portal. Ya os he comentado que tiene una casa preciosa, que parece la del cuento de Hánsel y Grétel. La tarde estaba preciosa, ha hecho sol y las mimosas que están en flor parecían de mantequilla, daba gusto estar afuera, de modo que nos hemos entregado al las garras de la folganza, como dicen aquí y hemos decidido dejar las cortinas para esta noche. Estábamos de charla más agusto que sendos arbustos, cuando ha llegado su madre y se ha acoplado a la tertulia. De pronto hemos visto a la vecina subir del lavadero muy arremangada.
- ¿Qué, ya vienes de lavar les tripes?.
- Qué raro.- Pensaba yo, que esta señora tenga adsl y no tenga ducha.
- Calla, muyer, calla, si tovía non mataren el primeru.
- ¿Antoooooooós?
- Los del molín, que ya sabes la cachaza que tienen pa tou.
- Claro, con lo tardi que se levanten, comeríin lo menos a les cuatro.
- Huy, pues tú hoy les tripes no les acabes como no sea que te alumbres con un candil.- Yo asistía estupefacta a esta conversación, que hablaba de asesinatos y vísceras.
- ¿Y la sangre, van traétela?.
- Con les tripes, ya fue el mío home pa allá por elles. Pero ya vos digo que non sé cuando será porque non mataron el primeru tovía.
- Chssst, perdona.- Decía yo por lo bajini a mi amiga.- ¿Qué dices que va a pasar en el molín?.
- Que van a facer una matanza.
- ¿Pero en el molín de Trípoli?.
- No, boba, en el de la encrucijada.Por eso ta esta muyer esperando por la sangre y les tripes.- Yo, no daba crédito a mís oídos. Esa señora, que parecía una dulce jubilada, con su delantalito de cuadros con volantes, y que pasa las tardes cosiendo y haciendo mermelada, estaba esperando a que su marido le trajera la sangre y las vísceras de los asesinados, como la reina malvada de Blancanieves, esperaba del cazador el corazón de la princesita.
-¿Qué pasa que si no le traen las tripas y la sangre no se lo cree?.
- ¿El qué no se cree?.
- Lo de la matanza.
- Sí, claro que lo cree.
- ¿Pero qué han hecho esos pobres desgraciados para merecer una ejecución pública y con el contubernio de medio pueblo, se han declarado afines a Gadafi?.
- ¿Qué tas diciendo?. ¿Qué dices de contubernios y Gadafi?.
- Digo que qué han hecho esos condenados para merecer una muerte tan cruel con posterior profanación de cadáver.
- Pero vamos a ver fiya, que tú si que me estás profanando la paciencia. ¿Se puede saber de qué tas hablando?.
- Pues hablo de la sangrienta matanza que habéis urdido, y de que esta señora, además quiere hacer experimentos con las tripas de los muertos y beberse su sangre, como si fuera un Drácula rural.
- Nooooooo, que la sangre y les tripes no son pa mí sóla, que les tengo pidíes a medies con la del Campu.
- ¿Pero esto qué es, una secta satánica?. Vade retro súcubas, o íncubas, según la preferencia de cada uno.
La madre de mi amiga y la vecina vampira me miraban de hito en hito y se hacían señas una a otra. Pero mi amiga que ya me conoce.....
- A ver, vutarda del alma, non sé qué entenderíis con esa cabeza que Dios te dió, pero voy a explicátelo con palabres fáciles pa que lo entiendas. En el molín, van a matar tres gochinos porque ya pasó San Martín y tan ya criaos, esta probe muyer, está esperando les tripes y la sangre pa facer unos chorizos y unes morcielles.
- Bueno, y ¿porqué todo eso no me lo decís antes?. Estaba pensando en llamar a la policía, al cura y a Iker Jiménez......
-¿Pero qué culpa tien el mundu de que tú tengas esa mente conspiradora y truculenta?.
- Claro, claro, seguro que es mi mente truculenta, la conversación era de lo más inocente.
- ¿Qué ye lo que pasa?.- Preguntaban la madre y la vampira que ya había vuelto a ser una jubilada normal.
- Pasa que aquí la amiga avutarda, estaba convencida de que tu marido había ido con los del molín a matar a no sé cuanta gente y que tú querías la sangre para hacer algún ritual macabro.
- Ayyyyyyy santísimo cristo de la salú. Probiquina el sustu que llevaría. Claro, ye lo que tien ser de ciudá, como allí el gochu cómprase envasau en bandejines pensarán que ye un tipu de cultivu que ya vien asina mismu.- Allí las he dejado a las tres riéndose de mí y mirándome compasivamente. Yo me he vuelto para casa pensando maldades del tipo....."Cómo me gustaría ver a estas tres perdidas en la M 30 en hora punta"
- Huy, qué retalín más guapu pa facei unes vainiquines.- Yo me miré las extremidades superiores y pensé.
- Huy, qué manines tan guapes pa que les comieran los gochos......- Pero como el Quijote ya está escrito y es lo único célebre que conozco que haya hecho un manco, decidí dejarme las manitas donde estaban. Así, que así me tenéis, vutarder@s, líada con las cortinas. Mi vecina ha prometido ayudarme con el corte y con el diseño, de modo que esta tarde, tras depositar a lo alienhija con sus semejantes, he respirado hondo y me he dirigido a su casa dispuesta a emprender la insigne tarea. Pero cuando he llegado a su casa, estaba ella tomando un cafelito en su portal. Ya os he comentado que tiene una casa preciosa, que parece la del cuento de Hánsel y Grétel. La tarde estaba preciosa, ha hecho sol y las mimosas que están en flor parecían de mantequilla, daba gusto estar afuera, de modo que nos hemos entregado al las garras de la folganza, como dicen aquí y hemos decidido dejar las cortinas para esta noche. Estábamos de charla más agusto que sendos arbustos, cuando ha llegado su madre y se ha acoplado a la tertulia. De pronto hemos visto a la vecina subir del lavadero muy arremangada.
- ¿Qué, ya vienes de lavar les tripes?.
- Qué raro.- Pensaba yo, que esta señora tenga adsl y no tenga ducha.
- Calla, muyer, calla, si tovía non mataren el primeru.
- ¿Antoooooooós?
- Los del molín, que ya sabes la cachaza que tienen pa tou.
- Claro, con lo tardi que se levanten, comeríin lo menos a les cuatro.
- Huy, pues tú hoy les tripes no les acabes como no sea que te alumbres con un candil.- Yo asistía estupefacta a esta conversación, que hablaba de asesinatos y vísceras.
- ¿Y la sangre, van traétela?.
- Con les tripes, ya fue el mío home pa allá por elles. Pero ya vos digo que non sé cuando será porque non mataron el primeru tovía.
- Chssst, perdona.- Decía yo por lo bajini a mi amiga.- ¿Qué dices que va a pasar en el molín?.
- Que van a facer una matanza.
- ¿Pero en el molín de Trípoli?.
- No, boba, en el de la encrucijada.Por eso ta esta muyer esperando por la sangre y les tripes.- Yo, no daba crédito a mís oídos. Esa señora, que parecía una dulce jubilada, con su delantalito de cuadros con volantes, y que pasa las tardes cosiendo y haciendo mermelada, estaba esperando a que su marido le trajera la sangre y las vísceras de los asesinados, como la reina malvada de Blancanieves, esperaba del cazador el corazón de la princesita.
-¿Qué pasa que si no le traen las tripas y la sangre no se lo cree?.
- ¿El qué no se cree?.
- Lo de la matanza.
- Sí, claro que lo cree.
- ¿Pero qué han hecho esos pobres desgraciados para merecer una ejecución pública y con el contubernio de medio pueblo, se han declarado afines a Gadafi?.
- ¿Qué tas diciendo?. ¿Qué dices de contubernios y Gadafi?.
- Digo que qué han hecho esos condenados para merecer una muerte tan cruel con posterior profanación de cadáver.
- Pero vamos a ver fiya, que tú si que me estás profanando la paciencia. ¿Se puede saber de qué tas hablando?.
- Pues hablo de la sangrienta matanza que habéis urdido, y de que esta señora, además quiere hacer experimentos con las tripas de los muertos y beberse su sangre, como si fuera un Drácula rural.
- Nooooooo, que la sangre y les tripes no son pa mí sóla, que les tengo pidíes a medies con la del Campu.
- ¿Pero esto qué es, una secta satánica?. Vade retro súcubas, o íncubas, según la preferencia de cada uno.
La madre de mi amiga y la vecina vampira me miraban de hito en hito y se hacían señas una a otra. Pero mi amiga que ya me conoce.....
- A ver, vutarda del alma, non sé qué entenderíis con esa cabeza que Dios te dió, pero voy a explicátelo con palabres fáciles pa que lo entiendas. En el molín, van a matar tres gochinos porque ya pasó San Martín y tan ya criaos, esta probe muyer, está esperando les tripes y la sangre pa facer unos chorizos y unes morcielles.
- Bueno, y ¿porqué todo eso no me lo decís antes?. Estaba pensando en llamar a la policía, al cura y a Iker Jiménez......
-¿Pero qué culpa tien el mundu de que tú tengas esa mente conspiradora y truculenta?.
- Claro, claro, seguro que es mi mente truculenta, la conversación era de lo más inocente.
- ¿Qué ye lo que pasa?.- Preguntaban la madre y la vampira que ya había vuelto a ser una jubilada normal.
- Pasa que aquí la amiga avutarda, estaba convencida de que tu marido había ido con los del molín a matar a no sé cuanta gente y que tú querías la sangre para hacer algún ritual macabro.
- Ayyyyyyy santísimo cristo de la salú. Probiquina el sustu que llevaría. Claro, ye lo que tien ser de ciudá, como allí el gochu cómprase envasau en bandejines pensarán que ye un tipu de cultivu que ya vien asina mismu.- Allí las he dejado a las tres riéndose de mí y mirándome compasivamente. Yo me he vuelto para casa pensando maldades del tipo....."Cómo me gustaría ver a estas tres perdidas en la M 30 en hora punta"
jueves, 24 de febrero de 2011
PANDEMIA
Hola vutarder@s, he de deciros, que hoy no estoy de humor para escribir mi crónica en el tono de siempre, frívolo y divertido, a fin de cuentas no deja de ser mi válvula de escape para hacer frente a una vida y una cotidianeidad que en algunos momentos me sobrepasaría si no la acometiera con ingentes dosis de humor. Pero hoy, ya no puedo seguir frivolizando sobre mis pequeñas miserias, he comenzado el día con las imágenes de unos pilotos libios que han sido fusilados por negarse a bombardear a la población civil. Todos sabéis los profundos lazos de cariño que me unen a Marruecos. He de deciros, por tanto, que pasé un domingo y un lunes ciertamente angustiosos contemplando desde mi sillita de Ikea como mis amigos, mi familia, mis hermanos, se lanzaban a la calle para exigir a gritos unos derechos que a mi me fueron dados desde la cuna. No justifico en modo alguno ninguna expresión de violencia, pero confieso que a veces sí que la entiendo. Sí entiendo a esos jóvenes que desde el terremoto de Alhucemas (Febrero del 2004), siguen esperando del gobierno de turno el reparto de la ayuda prometida para levantar sus casas y las de sus familias. Comprendo la desesperación de esas viudas que han perdido a sus maridos y que no tienen una pensión que las ayude a sobrellevar su pena y sus cargas. La frustración de esos padres que tienen que pagar ingentes sumas de dinero para que sus hijos sean atendidos en clínicas privadas porque los hospitales públicos parecen decorados de posguerra. La incertidumbre y la angustia de aquellos que no pueden comprar carne al módico precio de 7 euros el kilo en un país donde el salario medio es de 200 euros mensuales. La humillación de esos peatones a los que se abofetea en la vía pública por el mero hecho de no llevar encima su documentación para enseñársela al agente de la autoridad que se la exige por ir paseando por la calle. Comprendo, aunque no justifico, que la violencia es el último recurso de esas gentes que no pueden acceder a una formación mínima. Me apena profundamente ver como ese pueblo que siempre me ha respetado, apoyado y querido, se desangra de esperanzas con el paso de los años. Todo esto me produce dolor y rabia, pero hay un sentimiento que llevo todavía peor. La vergüenza de ver como mis dirigentes y representantes públicos, asisten a este espectáculo como se asistía en la edad media a las ejecuciones públicas. No entiendo el mutismo de Europa ante la rebelión de unos pueblos cuyas dictaduras hemos tolerado, ignorado y en muchos casos financiado y sostenido desde Occidente en pro de una buena relación con el sionismo. ¿De qué tenemos miedo?. A veces oímos decir, que de un resurgir del fundamentalismo islámico, pero no nos damos cuenta de que las personas que integran estas revueltas son jóvenes con aspiraciones de democracia y libertad, jóvenes que están hartos de tener que venir a malvivir a nuestros países. Cuando digo malvivir no me refiero sólo a lo económico, también a lo cultural, lo afectivo, lo moral.Otra de las penosas excusas que esgrimen es la del masivo éxodo de refugiados que este tipo de conflictos produce, como si las dictaduras fueran regímenes de lo más acogedores y confortables para sus ciudadanos, que deben emigrar por deporte. El que no ha visto llorar a su compañero ante la muerte de sus amigos, o sus familiares a miles de kilómetros de distancia, el que no ha compartido su rabia, su impotencia, su nostalgia, su alegría los veranos que puede viajar, quizá no pueda entender hasta qué punto propiciamos la amputación de una parte vital del alma de esta gente que tiene que dejarlo todo atrás para poder obtener un salario más o menos digno por su trabajo, para poder respirar unas cotas de libertad mínimamente aceptables. Cosas ambas, que nosotros deglutimos sin saborearlas.
No he estado jamás en Libia, ni en Egipto, ni en Túnez ni en Argelia, tampoco en Palestina, sin embargo y afortunadamente, una parte de mí se siente ciudadana de todos ellos.
En los medios de comunicación se habla de contagio en las revueltas, de que se extienden como regueros de pólvora, pienso que es un feliz aunque costoso contagio. Lo que deberíamos combatir es la pandemia de pasividad que nos asola a nosotros, los que como yo, asistimos al espectáculo como ciudadanos romanos en el circo, sólo que en vez de hacerlo desde el Panteón, lo hacemos desde nuestras sillitas de Ikea.
No he estado jamás en Libia, ni en Egipto, ni en Túnez ni en Argelia, tampoco en Palestina, sin embargo y afortunadamente, una parte de mí se siente ciudadana de todos ellos.
En los medios de comunicación se habla de contagio en las revueltas, de que se extienden como regueros de pólvora, pienso que es un feliz aunque costoso contagio. Lo que deberíamos combatir es la pandemia de pasividad que nos asola a nosotros, los que como yo, asistimos al espectáculo como ciudadanos romanos en el circo, sólo que en vez de hacerlo desde el Panteón, lo hacemos desde nuestras sillitas de Ikea.
miércoles, 23 de febrero de 2011
CONVALECIENTE
Qué malita he estado vutarderines, creí que perdía la nariz.... Me ha entrado un gripazo en el cuerpo que me ha tenido postrada en la cama con la nariz que parecía un grifo rodeado de escamas, una calentura en el pico, una temperatura de 38,5 y unos dolores en las articulaciones que no os quiero contar. Hacía muchos años que no me arreaba una gripe con fiebre, y claro, como decía mi abuela.
- Al que nunca llevó bragas, las costuras le hacen llagas.- No me digáis que el refranero de mi abuela no es genial. Pues como os decía, he pasado tres días retirada del mundanal ruido. Bueno, esto último es mentira, porque el ruido que hacen lo alienhija y sus congéneres no ha cesado en mi casa ni un día. En fin, el caso es que la nevera estaba la pobre como la mente de muchos peperos, o sea, en blanco y vacía, de modo que tenía que entregarme al penoso deporte del cárring sí o sí. De paso quería comprar género para hacer unas cortinas, porque en mi habitación no tengo y nos llaman los sexhibicionistas, y las del cuartito que uso como taller dan pena, las pobres, así que en mi línea de perderme entre las multitudes, me he ido al pueblo más cercano que hoy era día de mercado. La primera prueba de fuego es la de encontrar aparcamiento, sí, ya sé que los vutarder@s que me lean desde madrid piensan que tengo la gracia donde la espalda pierde su casto nombre, pero es que os juro que hoy estaba realmente difícil, como las inmediaciones del Calderón algún domingo. Cuando por fin he encontrado un hueco, he empotrado el coche, porque aparcar no sería el verbo exacto, y me he lanzado a la aventura de recorrer los puestos del mercadillo en busca de unas cortinas ya confeccionadas que coincidieran con la medida de mis ventanas. Pero ¿como iba a ser ello?. Resulta que no tengo una sóla ventana con medida stándar, así que después de pegarme una caminata infame y preguntar en todos los puestos he tenido que recurrir a ese comercio que aquí llaman trapería.
- Güenes, ¿qué deseaba?.
- Buenos días, pues yo quería comprar género para hacerme unas cortinas.
- Ah. ¿Y ómo las quier?.
- Blancas y que dejen pasar bien la luz.
- Huy, pues precisamente tengo per equí un retalucu que almejor alcanzai pa les medides que trae.
- Perfecto.- Hasta yo misma me sorprendía de lo bien que iba la conversación, que parecía de dos indivíduos adultos, no como las que acostumbro a mantener..... En ese momento, ha entrado una señora, de esas que parece que salen del museo de cera, con todos los pelitos perfectamente colocados por mucho aire que haga....
- Güenos díis Margari. ¿Qué tal anda la to fiya?.
- Pues bueno, ahí, en poblemes col guaje.
- ¿Antoóoooooos?
- Pues que diz que non quier estudiar más y que va a facese pastor de oveyes.
- ¡Non me lu digues!
- Asína mismo ye.
- Pues fiya, dile que mire esi pograma de la cuatro los viernes, que salen de esos mozos que anden a voces co los padres.
- Ah, ¿y cualo ye?.
- Unu, que sale un sicólogo que digo yo que debió de pasalo muy malamente el prubiquín, porque nótasei que sabe munchu de la vida.
- Ooooooy qué coses, y ¿antoós el pograma habla de poblemes como los del mi nietu?
- Sí muyer, si salen unos rapazones que non facen nada y peguen a los padres y tou, y esi sicólogu aconsejayos.
- ¿Pero ye frición?.
- Non, ye ciertu tou lo que diz.
- No, pero digo yo si los casos son de frición.
- Que non, que son casos de verdá, de xente normal como tú y como yo.- Entonces la señora repara en mi presencia y añade.
- Güeno y como aquí.
- Perdone, señora, pero aquí, es una avutarda clienta que viene a por unes cortines y que a estes altures de la conversación no sabe si quiere ser tan normal como ustedes o un ser de frición.
- Ah, perdón, no me daba cuenta. Margari, atiende a la avutarda.
- Vamos a ver rapacina, tábamos en cortar esti retalín. ¿Non tienes fiyos?
- Sí, tengo una de trece años.
- Aaaayyyyyyyyyy!.- Clamaban las dos a un tiempo.- Lo peor, lo peor lo peor del tou.
- Bueno señora, es verdad que es algo complicado pero tanto como lo peor......
- Ayyyyyyyyyy majalalamaaaaaaaa con esa edá val más non dejales salir de casa.
- Pues yo creo que hay días que lo que más vale es no dejarlos entrar.
- Calla muyer, que ahora ye cuando empiecen a presumir y tovía son nenines del tou y non saben nada de la vida y son enteramente engañables. Ayyyyyy probiquina, probiquina....
- Bueno señora si le doy tanta pena regáleme usted las cortinas.
- Noooooon, non ye por tí, ye por la rapaza.¿Non te da mieu?.
- Hombre, a veces si está recién levantada, con la legaña puesta, sin peinar, con los hierros de la boca y los cables de las orejas, un poco de miedo sí que me da, pero en cuanto se peina se me pasa.
- Dígote yo, si no te da mieu dejala salir y entrar soliquina.
- Pues hombre, es verdad que aprendió a andar con algo de retraso, pero hace ya unos años que se sostiene de pie y se desplaza sin problemas.
- Pero digo si non te da mieu que la engañen y vuelva con la barriga pa casa.
- A ver señora, le vuelvo a repetir, que camina sobre sus piernas perfectamente, que es una avutardilla, no una lombriz, para andar reptando sobre la tripa.
- Ayyyyyyyy qué inocentes sois les madres a veces, toy hablándote de que no la engañen los hombres y quede embarazada. Non sufras vida, que voy a ponei una vela el domingo que vien pa que no se te malogre.
- Mire señora, parece usted un mariachi con tanto aaaaayyyyyy, tengo una hija adolescente no un tumor cerebral, en estos tiempos ya no se engaña a las niñas, y la que vuelve a casa con sorpresa es porque es idiota de remate. De todas formas le agradezco lo de la vela, yo haré lo propio. Voy a pedirle al santo de mi pueblo, que su marido salga del armario, que descubra que es un transexual tardío y se implante unas tetas del mismo tamaño que su lengua. -
He salido de la tienda en estado de estupor y no me he recuperado todavía, ahora además de la gripe tengo que superar el hictus cerebral.
- Al que nunca llevó bragas, las costuras le hacen llagas.- No me digáis que el refranero de mi abuela no es genial. Pues como os decía, he pasado tres días retirada del mundanal ruido. Bueno, esto último es mentira, porque el ruido que hacen lo alienhija y sus congéneres no ha cesado en mi casa ni un día. En fin, el caso es que la nevera estaba la pobre como la mente de muchos peperos, o sea, en blanco y vacía, de modo que tenía que entregarme al penoso deporte del cárring sí o sí. De paso quería comprar género para hacer unas cortinas, porque en mi habitación no tengo y nos llaman los sexhibicionistas, y las del cuartito que uso como taller dan pena, las pobres, así que en mi línea de perderme entre las multitudes, me he ido al pueblo más cercano que hoy era día de mercado. La primera prueba de fuego es la de encontrar aparcamiento, sí, ya sé que los vutarder@s que me lean desde madrid piensan que tengo la gracia donde la espalda pierde su casto nombre, pero es que os juro que hoy estaba realmente difícil, como las inmediaciones del Calderón algún domingo. Cuando por fin he encontrado un hueco, he empotrado el coche, porque aparcar no sería el verbo exacto, y me he lanzado a la aventura de recorrer los puestos del mercadillo en busca de unas cortinas ya confeccionadas que coincidieran con la medida de mis ventanas. Pero ¿como iba a ser ello?. Resulta que no tengo una sóla ventana con medida stándar, así que después de pegarme una caminata infame y preguntar en todos los puestos he tenido que recurrir a ese comercio que aquí llaman trapería.
- Güenes, ¿qué deseaba?.
- Buenos días, pues yo quería comprar género para hacerme unas cortinas.
- Ah. ¿Y ómo las quier?.
- Blancas y que dejen pasar bien la luz.
- Huy, pues precisamente tengo per equí un retalucu que almejor alcanzai pa les medides que trae.
- Perfecto.- Hasta yo misma me sorprendía de lo bien que iba la conversación, que parecía de dos indivíduos adultos, no como las que acostumbro a mantener..... En ese momento, ha entrado una señora, de esas que parece que salen del museo de cera, con todos los pelitos perfectamente colocados por mucho aire que haga....
- Güenos díis Margari. ¿Qué tal anda la to fiya?.
- Pues bueno, ahí, en poblemes col guaje.
- ¿Antoóoooooos?
- Pues que diz que non quier estudiar más y que va a facese pastor de oveyes.
- ¡Non me lu digues!
- Asína mismo ye.
- Pues fiya, dile que mire esi pograma de la cuatro los viernes, que salen de esos mozos que anden a voces co los padres.
- Ah, ¿y cualo ye?.
- Unu, que sale un sicólogo que digo yo que debió de pasalo muy malamente el prubiquín, porque nótasei que sabe munchu de la vida.
- Ooooooy qué coses, y ¿antoós el pograma habla de poblemes como los del mi nietu?
- Sí muyer, si salen unos rapazones que non facen nada y peguen a los padres y tou, y esi sicólogu aconsejayos.
- ¿Pero ye frición?.
- Non, ye ciertu tou lo que diz.
- No, pero digo yo si los casos son de frición.
- Que non, que son casos de verdá, de xente normal como tú y como yo.- Entonces la señora repara en mi presencia y añade.
- Güeno y como aquí.
- Perdone, señora, pero aquí, es una avutarda clienta que viene a por unes cortines y que a estes altures de la conversación no sabe si quiere ser tan normal como ustedes o un ser de frición.
- Ah, perdón, no me daba cuenta. Margari, atiende a la avutarda.
- Vamos a ver rapacina, tábamos en cortar esti retalín. ¿Non tienes fiyos?
- Sí, tengo una de trece años.
- Aaaayyyyyyyyyy!.- Clamaban las dos a un tiempo.- Lo peor, lo peor lo peor del tou.
- Bueno señora, es verdad que es algo complicado pero tanto como lo peor......
- Ayyyyyyyyyy majalalamaaaaaaaa con esa edá val más non dejales salir de casa.
- Pues yo creo que hay días que lo que más vale es no dejarlos entrar.
- Calla muyer, que ahora ye cuando empiecen a presumir y tovía son nenines del tou y non saben nada de la vida y son enteramente engañables. Ayyyyyy probiquina, probiquina....
- Bueno señora si le doy tanta pena regáleme usted las cortinas.
- Noooooon, non ye por tí, ye por la rapaza.¿Non te da mieu?.
- Hombre, a veces si está recién levantada, con la legaña puesta, sin peinar, con los hierros de la boca y los cables de las orejas, un poco de miedo sí que me da, pero en cuanto se peina se me pasa.
- Dígote yo, si no te da mieu dejala salir y entrar soliquina.
- Pues hombre, es verdad que aprendió a andar con algo de retraso, pero hace ya unos años que se sostiene de pie y se desplaza sin problemas.
- Pero digo si non te da mieu que la engañen y vuelva con la barriga pa casa.
- A ver señora, le vuelvo a repetir, que camina sobre sus piernas perfectamente, que es una avutardilla, no una lombriz, para andar reptando sobre la tripa.
- Ayyyyyyyy qué inocentes sois les madres a veces, toy hablándote de que no la engañen los hombres y quede embarazada. Non sufras vida, que voy a ponei una vela el domingo que vien pa que no se te malogre.
- Mire señora, parece usted un mariachi con tanto aaaaayyyyyy, tengo una hija adolescente no un tumor cerebral, en estos tiempos ya no se engaña a las niñas, y la que vuelve a casa con sorpresa es porque es idiota de remate. De todas formas le agradezco lo de la vela, yo haré lo propio. Voy a pedirle al santo de mi pueblo, que su marido salga del armario, que descubra que es un transexual tardío y se implante unas tetas del mismo tamaño que su lengua. -
He salido de la tienda en estado de estupor y no me he recuperado todavía, ahora además de la gripe tengo que superar el hictus cerebral.
domingo, 20 de febrero de 2011
ARBOLICIDIO EN GRADO DE TENTATIVA
Querid@s vutarder@s, estoy comprobando que esto de las güerterías, va a ser como lo de la informática, o sea una licenciatura. Estoy anonadada, patidifusa, estupefacta, boquiabierta y culicerrada..... Resulta que hoy, he tenido que visitar de nuevo a la vecina del pueblo de mi abuela porque me había hecho un encargo del mercado. Cuando he llegado, estaban allí unos tíos míos de visita. Ellos son de Madrid, pero como están jubilados, vienen a pasar largas temporadas. Como os decía, estábamos todos tomando un cafelito cuando mi tío se ha dejado decir.
- Y qué sobrina. ¿estás preparando el huerto para sembrar?.
- Huy, calla, calla, que enteayer trataba yo de explicai como sembrar les patates y llevomos toa la tardi y pa encima acabó diciendo que diba a comprales congelaes de Mercadona.
- ¿Antooooooooós?.- Que es lo que dicen aquí cuando quieren decir "¿y eso?".
- Pues porque sí tito, porque eso de tener que palear la tierra, y luego facer rieguinos.... no sé me parece que no se me va a dar, además las patatas son muy baratas.
- Güeno, pues si non quieres patates siembra cebolles.
- ¿Y como hago para sembrar cebolles?.
- Pos igual que con les patates pero poniendo cebollinos con el rau p´arriba.
-¿Cual rau?.
- El que tienen los cebollinos muyer, ¿non ves que traen unos rabiquinos verdes de onde s´agarren?..
- Sí- decía mi tío- el año pasado planté yo unas del puntal que cuando crecieron pesaban más de un kilo cada una. Pero claro este año, no sé si se me darán, porque tengo aquella nozal echando rama y tengo pensado caparla, pero no sé si dará tiempo.
- Ah, pues hasta primeros del que vien no les siembres, non, porque entre lo que tien que llorar la nozal y que hay que los sembrar en menguante.....- Comprenderéis vutarder@s urbanos, que a estas alturas no me llegaba ya la camisa al cuerpo. Era como si me hubieran abducido y me hallara en el planeta Villasiembra, no entendía nada de lo que decían aquellos villasiembrinos.
- Perdonad que interrumpa vuestro docto y sabio discurso, pero ¿alguien puede explicarme qué es una nozal?.
- Ah, sí, muyer, ye un árbol que da nueces.
- Ah, un nogal, y... ¿a un árbol también se le capa?.
- Claaaaro. ¿Non sabes tú, que en teniendo un árbol en güertu, si ye muy grandón, no te crez nada alredor?.
- Pues no, no lo sabía. ¿y eso porqué es, por complejos de inferioridad, baja autoestima, trastorno bipolar?
- Non, ye per les raíces, que comen tou lo de sustancia y non dejen nada pa los demás cultivos.
- Vamos, que la nozal viene a ser el occidente del huerto y el resto de cultivos el tercer mundo ¿no?.-
Las vecinas y mis tíos se miraban con evidentes signos de complicidad, y la vecina susurraba.
- Ya nació así, no había acabado de salir del güevu y ya facía estes preguntes tan rares....-
- Bueno, ¿y cómo se capa una nozal?.
- Pues, quitándoy la corteza de alredor del troncu, después llora unos díis y sécase.
- ¡Qué crueldad!, ¿Y sois capaces de tener un árbol agonizante llorando y dando alaridos hasta que se muere?
- ¡Qué alaridos ni que nada!, Decimos que llora, porque echa agua por el furacu.
- Sí, vamos que se desangra.
- Fiiya, dicéslo de una manera que paez que da pena. Pero ye que si non lo secas, non siembres más.
- Bueno, afortunadamente yo no tengo que cometer ningún arbolicidio, así que dime dónde compro los cebollinos que esta semana los planto.
- Non puedes plantalos esta semana, ya te dijimos que había que sembralos en menguante.
- Ah, pues entonces no, yo o los siembro en mi huerta o no hay tu tía.
- Sí, claro, en el tú güertu vas sembralos. ¿Onde pensabes si no?.
- No sé, como dices que hay que sembrarlos en ese pueblo que se llama menguante.....
- Non ye un pueblu. digo que hay que sembralos cuando la luna esté menguando.
- Ah, ¿y eso porqué?.
- Porque ye así, si no sálente roínos.
- ¿Pero porqué salen roínos si los siembro ahora?.
- Porque non ye menguante.
- ¡Pero se puede saber porqué tiene que ser menguante para sembrar los putos cebollinos!
- Ahhhhhhh, siempre fué.- Aquí son así de absolutos, te zanjan una conversacion por el artículo 33 que es ese de "siempre fué" y se quedan tan anchos.
Al final creo que voy a intentar lo de los cebollinos, aunque no haya entendido muy bien la relación con la luna, pero ya me voy acostumbrando a que algunas cosas de esta tierra me suenen a extraterrestre.
- Y qué sobrina. ¿estás preparando el huerto para sembrar?.
- Huy, calla, calla, que enteayer trataba yo de explicai como sembrar les patates y llevomos toa la tardi y pa encima acabó diciendo que diba a comprales congelaes de Mercadona.
- ¿Antooooooooós?.- Que es lo que dicen aquí cuando quieren decir "¿y eso?".
- Pues porque sí tito, porque eso de tener que palear la tierra, y luego facer rieguinos.... no sé me parece que no se me va a dar, además las patatas son muy baratas.
- Güeno, pues si non quieres patates siembra cebolles.
- ¿Y como hago para sembrar cebolles?.
- Pos igual que con les patates pero poniendo cebollinos con el rau p´arriba.
-¿Cual rau?.
- El que tienen los cebollinos muyer, ¿non ves que traen unos rabiquinos verdes de onde s´agarren?..
- Sí- decía mi tío- el año pasado planté yo unas del puntal que cuando crecieron pesaban más de un kilo cada una. Pero claro este año, no sé si se me darán, porque tengo aquella nozal echando rama y tengo pensado caparla, pero no sé si dará tiempo.
- Ah, pues hasta primeros del que vien no les siembres, non, porque entre lo que tien que llorar la nozal y que hay que los sembrar en menguante.....- Comprenderéis vutarder@s urbanos, que a estas alturas no me llegaba ya la camisa al cuerpo. Era como si me hubieran abducido y me hallara en el planeta Villasiembra, no entendía nada de lo que decían aquellos villasiembrinos.
- Perdonad que interrumpa vuestro docto y sabio discurso, pero ¿alguien puede explicarme qué es una nozal?.
- Ah, sí, muyer, ye un árbol que da nueces.
- Ah, un nogal, y... ¿a un árbol también se le capa?.
- Claaaaro. ¿Non sabes tú, que en teniendo un árbol en güertu, si ye muy grandón, no te crez nada alredor?.
- Pues no, no lo sabía. ¿y eso porqué es, por complejos de inferioridad, baja autoestima, trastorno bipolar?
- Non, ye per les raíces, que comen tou lo de sustancia y non dejen nada pa los demás cultivos.
- Vamos, que la nozal viene a ser el occidente del huerto y el resto de cultivos el tercer mundo ¿no?.-
Las vecinas y mis tíos se miraban con evidentes signos de complicidad, y la vecina susurraba.
- Ya nació así, no había acabado de salir del güevu y ya facía estes preguntes tan rares....-
- Bueno, ¿y cómo se capa una nozal?.
- Pues, quitándoy la corteza de alredor del troncu, después llora unos díis y sécase.
- ¡Qué crueldad!, ¿Y sois capaces de tener un árbol agonizante llorando y dando alaridos hasta que se muere?
- ¡Qué alaridos ni que nada!, Decimos que llora, porque echa agua por el furacu.
- Sí, vamos que se desangra.
- Fiiya, dicéslo de una manera que paez que da pena. Pero ye que si non lo secas, non siembres más.
- Bueno, afortunadamente yo no tengo que cometer ningún arbolicidio, así que dime dónde compro los cebollinos que esta semana los planto.
- Non puedes plantalos esta semana, ya te dijimos que había que sembralos en menguante.
- Ah, pues entonces no, yo o los siembro en mi huerta o no hay tu tía.
- Sí, claro, en el tú güertu vas sembralos. ¿Onde pensabes si no?.
- No sé, como dices que hay que sembrarlos en ese pueblo que se llama menguante.....
- Non ye un pueblu. digo que hay que sembralos cuando la luna esté menguando.
- Ah, ¿y eso porqué?.
- Porque ye así, si no sálente roínos.
- ¿Pero porqué salen roínos si los siembro ahora?.
- Porque non ye menguante.
- ¡Pero se puede saber porqué tiene que ser menguante para sembrar los putos cebollinos!
- Ahhhhhhh, siempre fué.- Aquí son así de absolutos, te zanjan una conversacion por el artículo 33 que es ese de "siempre fué" y se quedan tan anchos.
Al final creo que voy a intentar lo de los cebollinos, aunque no haya entendido muy bien la relación con la luna, pero ya me voy acostumbrando a que algunas cosas de esta tierra me suenen a extraterrestre.
viernes, 18 de febrero de 2011
GÜERTERÍAS.
Queridos vutarder@s, he estado tan ocupada con mis ciberconejos y mis cibercultivos.... , vamos, las ciberpatatas me han salido tan bien, que me estoy planteando sembrar patatas de las de verdad. Aquí, todo el mundo habla de sembrar y tener animales como si fuera lo más normal del mundo. A mí la verdad es que me alucina, mis vecinos por ejemplo, comen unos pollos, que pesan cuatro o cinco kilos cada uno. Claro son críados en casa, pero es que yo..... yo...... yo, vutarder@s he de haceros una confesión de mi lado oscuro. Tened presente antes de condenarme a la hoguera de vuestras conciencias, que es mi Darth Vader el que habla y que en mí como en todo ser vivo, habita también en mi interior un maestro Yoda. Confesarme voy a (¿veis?, ahora habla Yoda). Soy racista vutarder@s, pero no un poquito, no, soy del Klu Klux Klan de las aves, el tercer reich de lo plumífero, la Esperanza Aguirre de los ovíparos, el Blas Piñar de lo plumífero..... Odio a las gallinas con toda el alma. No lo puedo evitar vutarder@s, me superan. Nada más que intuyo un especímen de esos, se me erizan las plumas, siento nauseas, toda yo emito rechazo. Es que no me cae bien ni la del cocoguagua vamos. Pero claro, luego tienen esos huevos, tan amarillines, tan sabrosos. Esos pollos al chilindrón, en pepitoria, asados, al ajillo. En fin, que soy una racista y además caníbal, no lo puedo remediar, sé que parece una incongruencia, pero es así. Como dice una vecina de mi pueblo. "Yo soy yo y toy aquí, en que paezca mal a quien sea tengo que acetame." Pues yo acétome como soy y me remito al refranero popular asturiano que cita sabiamente. " K un ye K un y K dos, una piragua". Claro, con este pequeño defectillo que me asola, me he convertido en una gorrona de huevos, mis vecinos me ven mirarlos con ojos golositos y claro, me dan una docenilla de vez en cuando que yo administro como si fueran petróleo. Hoy, precisamente he estado de visita en casa de una vecina del pueblo de Güelita, y me ha regalado una docena. La mujer me decía con mucho sentido.
- Pero muyer, con esi güertín tan guapu que tienes, yo como tú, cerrábalo a la mitá, facía un gallinerucu y metía media docena de pites y algún pollu de engorde. Así dabénte güevos, y carne pa caldu y a los cuatro meses teníis pollu pa un añu.
- Sí, si yo las tendría si no me dieran tanto asco y tanto miedo.
- ¿Pero mieu de qué?. ¿Qué te van facer les prubiquines?.
- Pues picarme mis carnes morenas.
- Huy picate, si non comen carne, dasyos un pocu maíz, un pocu trigu y algo de piensu y ponen un güevu diariu. Aluego, cuando dejen de poner matésles.
- ¿Que las mate?. ¿Pero como las voy a matar si no me atrevo ni a acercarme a seis metros?.
- Ná, non ye difícil cógesles pel pescuezu y atícesyos un hachazu, no se enteren.
- Mira, tu tieneslas en gallineru y cébesles per un furacu, así non tienes que velas pa nada.
- Bueno, preguntaré a lo moruno que si él quiere hacerse cargo.
- Claaaarooo, y aluego na cuadra pones unos conejinos.
- ¿Para qué quiero unos conejinos si no ponen huevos ni nada?.
- ¡Anda!, pues pa comelos que saben que escoñen.
- ¿Pero es que tú puedes comerte unos bichos que los conoces de toda la vida?.- Decía yo, temiendo por mi integridad física, puesto que soy un ave de muy buen ver.
- Home, si ye un perru o un gatu non, pero un conejo... si nacen pa eso.
- No, mira, yo no soy capaz de matar ni los ratones, que cada vez que los cazo los suelto en un seto, como para matar un conejito, con lo monos que son, tan suaves, tan peludines....
- Tan jugosines al ajillu o en fornu, o con patatines......
- ¡Calla!, que a este paso me vas a volver vegetariana. Mejor sigue contándome lo de las patatas, que esas me dan menos pena, como no hablan.
- Ni los conejos tampocu.
- Bueno, pero tiene ojitos acusadores.
- Pues pa les patates, lo primeru, ye paliar el güertu, después, faces unos rieguinos con la fesoria, y luego vas colocando les patates...
- Querrás decir les semilles.
- Non, fiya, les patates no son de grana, tienes que poner una patata con guañu.
- Pero entonces, vaya gracia, osea, que yo lo que hago es enterrar una patata, regarla y volver a sacarla después de unos meses.
- Non, muyer, tú plantes una patata, y luego de cada una salen varies.
- Ahhhhh, osea que tienen hijitos.
- Bueno, pues tienen hijitos. Pero volviendo a la siembra, en tapándoles con tierra, tienes que sayales. Después non ye más que regales y pa Mayu, salen más guapes que una flor.
- Vamos a ver si lo he entendido. Primero voy al huerto y le pego unos palos, luego le hecho agua con la azada, después coloco a los padres por parejas, los tapo, les pongo un sayo y los riego y en Mayo dan a luz unas patatitas muy hermosas.
- ¡Pero qué dices de dar al güertu con un palu ni echar agua con la fesoria.....!
- Tú me has dicho que palee el huerto y luego que haga unos riegos con la fesoria, después que les ponga un sayo ....
- No, yo lo que te diji fué que paliaras el güertu, que ye remover la tierra con una pala, luego que ficieras unos rieguinos, que son unos surcos con la fesoria, luego que coloques les patates, pero no por parejes, de una en una y a medio metru, luego que las tapes con tierra y que las sayes, que ye, remover la tierra de alredor de la patata, después riéguesles y en Mayo sáquesles.
- Hija, pues qué difícil me lo has dicho la primera vez. ¿Y cada cuanto las riego?.
- Hom, pues según, como te lo pida la tierra.
- Ah, no, eso sí que no. Yo soy muy sociable, hablo con los vecinos, con el coche, la cocina, la máquina de coser, los caballos y hasta con un sordomudo por teléfono, pero si un día el huerto me dice "buenos días", me espatarro del susto. Mira, mejor las compro congeladas de esas para freir de Mercadona, que esas no te dicen ni Pamplona.
- Pero muyer, con esi güertín tan guapu que tienes, yo como tú, cerrábalo a la mitá, facía un gallinerucu y metía media docena de pites y algún pollu de engorde. Así dabénte güevos, y carne pa caldu y a los cuatro meses teníis pollu pa un añu.
- Sí, si yo las tendría si no me dieran tanto asco y tanto miedo.
- ¿Pero mieu de qué?. ¿Qué te van facer les prubiquines?.
- Pues picarme mis carnes morenas.
- Huy picate, si non comen carne, dasyos un pocu maíz, un pocu trigu y algo de piensu y ponen un güevu diariu. Aluego, cuando dejen de poner matésles.
- ¿Que las mate?. ¿Pero como las voy a matar si no me atrevo ni a acercarme a seis metros?.
- Ná, non ye difícil cógesles pel pescuezu y atícesyos un hachazu, no se enteren.
- Mira, tu tieneslas en gallineru y cébesles per un furacu, así non tienes que velas pa nada.
- Bueno, preguntaré a lo moruno que si él quiere hacerse cargo.
- Claaaarooo, y aluego na cuadra pones unos conejinos.
- ¿Para qué quiero unos conejinos si no ponen huevos ni nada?.
- ¡Anda!, pues pa comelos que saben que escoñen.
- ¿Pero es que tú puedes comerte unos bichos que los conoces de toda la vida?.- Decía yo, temiendo por mi integridad física, puesto que soy un ave de muy buen ver.
- Home, si ye un perru o un gatu non, pero un conejo... si nacen pa eso.
- No, mira, yo no soy capaz de matar ni los ratones, que cada vez que los cazo los suelto en un seto, como para matar un conejito, con lo monos que son, tan suaves, tan peludines....
- Tan jugosines al ajillu o en fornu, o con patatines......
- ¡Calla!, que a este paso me vas a volver vegetariana. Mejor sigue contándome lo de las patatas, que esas me dan menos pena, como no hablan.
- Ni los conejos tampocu.
- Bueno, pero tiene ojitos acusadores.
- Pues pa les patates, lo primeru, ye paliar el güertu, después, faces unos rieguinos con la fesoria, y luego vas colocando les patates...
- Querrás decir les semilles.
- Non, fiya, les patates no son de grana, tienes que poner una patata con guañu.
- Pero entonces, vaya gracia, osea, que yo lo que hago es enterrar una patata, regarla y volver a sacarla después de unos meses.
- Non, muyer, tú plantes una patata, y luego de cada una salen varies.
- Ahhhhh, osea que tienen hijitos.
- Bueno, pues tienen hijitos. Pero volviendo a la siembra, en tapándoles con tierra, tienes que sayales. Después non ye más que regales y pa Mayu, salen más guapes que una flor.
- Vamos a ver si lo he entendido. Primero voy al huerto y le pego unos palos, luego le hecho agua con la azada, después coloco a los padres por parejas, los tapo, les pongo un sayo y los riego y en Mayo dan a luz unas patatitas muy hermosas.
- ¡Pero qué dices de dar al güertu con un palu ni echar agua con la fesoria.....!
- Tú me has dicho que palee el huerto y luego que haga unos riegos con la fesoria, después que les ponga un sayo ....
- No, yo lo que te diji fué que paliaras el güertu, que ye remover la tierra con una pala, luego que ficieras unos rieguinos, que son unos surcos con la fesoria, luego que coloques les patates, pero no por parejes, de una en una y a medio metru, luego que las tapes con tierra y que las sayes, que ye, remover la tierra de alredor de la patata, después riéguesles y en Mayo sáquesles.
- Hija, pues qué difícil me lo has dicho la primera vez. ¿Y cada cuanto las riego?.
- Hom, pues según, como te lo pida la tierra.
- Ah, no, eso sí que no. Yo soy muy sociable, hablo con los vecinos, con el coche, la cocina, la máquina de coser, los caballos y hasta con un sordomudo por teléfono, pero si un día el huerto me dice "buenos días", me espatarro del susto. Mira, mejor las compro congeladas de esas para freir de Mercadona, que esas no te dicen ni Pamplona.
miércoles, 16 de febrero de 2011
MI PC SE VUELVE OLIENTAL
Queridos vutarder@s, he tenido un día movidillo, ¿Quién adivina de dónde vengo hoy?..... Nooooooo, no me he ido de picos pardos a Media Markt, estoy dejando el vicio, he ido de visita obligada al dentista veterinario, que me ha hecho dos muelas nuevas, de color panzaburro pero preciosas. Tenía que hacerme una reconstrucción y un empaste, y tras dos horas de suplicio boquiabierto, me ha dejado la dentadura de ese lado apta para comer nueces. Bueno, he de poneros al día de mis últimas aventuras informáticas, que como siempre son múltiples y variadas, pero antes, me gustaría dar la bienvenida de nuevo a nuestras amigas Yamahawr y Asun , que de nuevo se reincorporan a nuestra rutina avícola. Creo que la ausencia de Asun se ha debido a su semejanza conmigo en el manejo de la herramienta informática, y la de Yamahawr, ha que ha decidido, solidariamente reforestar Galicia. Me alegro de veros a las dos. Pues como os iba diciendo, esta semana, he tenido que hacer uso de Skype con cierta frecuencia para hablar tanto con mi amiga Ana desde El Cairo, como con mi familia Marroquí. Me hallaba yo el domingo tan dispuesta a mantener las dos conferencias una después de la otra, cuando al abrir la aplicación, me pareció que la pantalla se poblaba de fideos. Con eso de que soy míope y ciega del ojo izquierdo, no suelo fiarme de mis visiones a la primera de cambio, de modo que en previsión de que lo gatuno me hubiera dejado una muestra de sus sedosos cabellos sobre las gafas, acudí rauda a limpiármelas. Pero cuando volví a sentarme al teclado, la pantalla seguía igual.
- Alienhíja, hay un virus de spaghetti que nos ha invadido la pantalla del pc.
- ¡Ya empezamos!. Mamá, por favor, piensa unos segundos antes de decir esas cosas, que algún día van a estar en casa mis amigos, y entonces te voy a tener que llamar de usted.
- Usted perdone señora alienhija, es que creo que un virus italiano de espaguhetti a la gorgonzzola nos ha infectado el monitor, y me preguntaba si en su generosidad y despliegue de habilidades con esta máquina que dios confunda, podría usted echarme una manita.
- Mamá, no tienes ningún virus, sólamente se te ha puesto el skype en chino.
- No, hija, en chino ha estado siempre, o esa es mi sensación, pero ¿no ves todas esas rayitas?.
- Sí madre, son letras chinas.
- ¿Y qué hago para que vuelva al idioma de Cervantes?.
- Pues investigue madre, investigue, que yo he quedado para echar unas canastas. Que usted lo pase bien.- Me dió un picotazo en la mejilla y desapareció. Así que allí me quedé yo, con la pantalla llena de ideogramas y la cabeza llena de fideos, con salsa de soja, eso sí.
En ese momento preciso, se manifestó mi amiga Ana por el messenger.
- ¿Conectas el skype y hablamos por allí?.
- No, llámame por este porque el skype está en chino.
- Jajajaja, que graciosa eres avutarda, aunque te resulte algo complejo, con la práctica te irás familiarizando.
- Que no, que no, que está en chino de verdad, de los de lollito de plimavela.
- ¿Porqué, no te funciona la erre?
- No lo sé porque no la leconozco, digo reconozco, que las letras que aparecen son chinas.
- ¿Pero en todos los programas?.
- Creo que no, que sólo en este.
- A ver, voy a abrir el mío, que está en castellano y te voy dando instrucciones para que puedas cambiar el idioma. Mira, en la parte izda arriba, hay una ventanita con unos títulos, si pinchas en el primero se abre un desplegable. ¿qué te pone?.
- Me pone, gambas con bambú y setas chinas a 4, 95.
- ¿De verdad?.
- Supongo, si te estoy diciendo que no puedo leerlo.
- Ah, es verdad, bueno, ese menú es el de herramientas, vete poniendo encima a ver si te abre una ventana con banderitas.
-Voy.
- ¿Qué haces, porqué te arrimas tanto a la cámara?.
- Para ponerme encima, pero sigue igual, ahora huele a ternera con salsa de ostras, eso sí.
- Joer Vutarda, qué bruta eres, digo que pongas encima el cursor del ratón. ¿Se te abre algún menú?.
- Sí, el familia feliz. ¿Pero yo qué sé si se abre algún menú o hay que pedir a la carta?.
-Quiero decir amiga, que si ves que te sale la opción de las banderitas.
- No, salen muchos fideos más, pero la ONU no la veo por ninguna parte.- Finalmente, y después de reiniciar el ordenador, volver a instalar el programa, volver a verlo en chino y cagarme en los lichis que les dieron, no sé que botón toqué, que aparecieron las putas banderitas. No pensé nunca que me iba a alegrar tanto ver un trapo rojo y amarillo. Bueno, el caso es que por fin pude hablar con mi amiga y posteriormente con mi familia de Marruecos. Cuando llegó lo alienhija, me dijo.
- Madre, necesito que te hagas una granja virtual porque me hace falta un vecino.
- Y yo necesito que me hables en cristiano, porque para idiomas raritos ya he tenido bastante por hoy.
- Te estoy hablando en tu idioma, si fuera en el mío te hubiera dicho. Vieja, molaría que te abrieras un GF porque ando mazo sola y lo petaría que fueras mi colega. ¿Te empanas?.
- Vale, vale, vuelve al castellano. ¿Qué dices que quieres que me haga?.
- Una granja virtual.
- ¿Para qué, si ya tengo una orgánica?.
- Porque es un juego muy divertido y podemos enviarnos cosas unos a otros.
- Bueno hija, pero para eso ya está Correos.
- Digo que podemos enviarnos cultivos, gallinas, herramientas.....
- Bueno hija, pero para eso ya están los vecinos y el Leroy Merlín.
- Mamá. hablo de envíos virtuales. Bueno, además ¿qué más te da?. Es gratis
- Ah bueno si es gratis y no tengo que hablar con ningún dependiente.....- Así que me hizo la granja. Al principio no entendía nada y lo alienhija se retorcía las plumillas de la risa.
-Hija, aquí hay una vaca que tiene una mazorca de maíz en la cabeza y dice que tiene hambre. ¿Qué hago?.
- Pues aliméntala.
- Toma, bonita, ven. ¿quieres un pistacho?.
- Mamá. te he dicho mil veces que no te oyen ni te ven, ni comen pistachos.
- Pues entonces ¿con qué la alimento?.
- Acércate y clica en la mazorca.
- ¡Huy! Qué salada, me está dando lametones y dice que ha crecido.- Así me fui enganchando y el caso es que ahora tengo una granja a pleno rendimiento. Como es bueno tener vecinos y sólo estábamos lo alienhija y yo, le pedí a mi amiga Ana que se abriera una. Me dijo que sí a condición de que yo me abriera otra en otro programa que juega ella para poder ser su vecina. Acepté su invitación y me salió una granja que habla inglés. El primer cultivo de carrots, se me pudrió porque no entendí lo que me decía, pero las segundas onions que planté me salieron redondas. Así que aquí me tenéis vutarder@s, aprendiendo informática e idiomas.
- Alienhíja, hay un virus de spaghetti que nos ha invadido la pantalla del pc.
- ¡Ya empezamos!. Mamá, por favor, piensa unos segundos antes de decir esas cosas, que algún día van a estar en casa mis amigos, y entonces te voy a tener que llamar de usted.
- Usted perdone señora alienhija, es que creo que un virus italiano de espaguhetti a la gorgonzzola nos ha infectado el monitor, y me preguntaba si en su generosidad y despliegue de habilidades con esta máquina que dios confunda, podría usted echarme una manita.
- Mamá, no tienes ningún virus, sólamente se te ha puesto el skype en chino.
- No, hija, en chino ha estado siempre, o esa es mi sensación, pero ¿no ves todas esas rayitas?.
- Sí madre, son letras chinas.
- ¿Y qué hago para que vuelva al idioma de Cervantes?.
- Pues investigue madre, investigue, que yo he quedado para echar unas canastas. Que usted lo pase bien.- Me dió un picotazo en la mejilla y desapareció. Así que allí me quedé yo, con la pantalla llena de ideogramas y la cabeza llena de fideos, con salsa de soja, eso sí.
En ese momento preciso, se manifestó mi amiga Ana por el messenger.
- ¿Conectas el skype y hablamos por allí?.
- No, llámame por este porque el skype está en chino.
- Jajajaja, que graciosa eres avutarda, aunque te resulte algo complejo, con la práctica te irás familiarizando.
- Que no, que no, que está en chino de verdad, de los de lollito de plimavela.
- ¿Porqué, no te funciona la erre?
- No lo sé porque no la leconozco, digo reconozco, que las letras que aparecen son chinas.
- ¿Pero en todos los programas?.
- Creo que no, que sólo en este.
- A ver, voy a abrir el mío, que está en castellano y te voy dando instrucciones para que puedas cambiar el idioma. Mira, en la parte izda arriba, hay una ventanita con unos títulos, si pinchas en el primero se abre un desplegable. ¿qué te pone?.
- Me pone, gambas con bambú y setas chinas a 4, 95.
- ¿De verdad?.
- Supongo, si te estoy diciendo que no puedo leerlo.
- Ah, es verdad, bueno, ese menú es el de herramientas, vete poniendo encima a ver si te abre una ventana con banderitas.
-Voy.
- ¿Qué haces, porqué te arrimas tanto a la cámara?.
- Para ponerme encima, pero sigue igual, ahora huele a ternera con salsa de ostras, eso sí.
- Joer Vutarda, qué bruta eres, digo que pongas encima el cursor del ratón. ¿Se te abre algún menú?.
- Sí, el familia feliz. ¿Pero yo qué sé si se abre algún menú o hay que pedir a la carta?.
-Quiero decir amiga, que si ves que te sale la opción de las banderitas.
- No, salen muchos fideos más, pero la ONU no la veo por ninguna parte.- Finalmente, y después de reiniciar el ordenador, volver a instalar el programa, volver a verlo en chino y cagarme en los lichis que les dieron, no sé que botón toqué, que aparecieron las putas banderitas. No pensé nunca que me iba a alegrar tanto ver un trapo rojo y amarillo. Bueno, el caso es que por fin pude hablar con mi amiga y posteriormente con mi familia de Marruecos. Cuando llegó lo alienhija, me dijo.
- Madre, necesito que te hagas una granja virtual porque me hace falta un vecino.
- Y yo necesito que me hables en cristiano, porque para idiomas raritos ya he tenido bastante por hoy.
- Te estoy hablando en tu idioma, si fuera en el mío te hubiera dicho. Vieja, molaría que te abrieras un GF porque ando mazo sola y lo petaría que fueras mi colega. ¿Te empanas?.
- Vale, vale, vuelve al castellano. ¿Qué dices que quieres que me haga?.
- Una granja virtual.
- ¿Para qué, si ya tengo una orgánica?.
- Porque es un juego muy divertido y podemos enviarnos cosas unos a otros.
- Bueno hija, pero para eso ya está Correos.
- Digo que podemos enviarnos cultivos, gallinas, herramientas.....
- Bueno hija, pero para eso ya están los vecinos y el Leroy Merlín.
- Mamá. hablo de envíos virtuales. Bueno, además ¿qué más te da?. Es gratis
- Ah bueno si es gratis y no tengo que hablar con ningún dependiente.....- Así que me hizo la granja. Al principio no entendía nada y lo alienhija se retorcía las plumillas de la risa.
-Hija, aquí hay una vaca que tiene una mazorca de maíz en la cabeza y dice que tiene hambre. ¿Qué hago?.
- Pues aliméntala.
- Toma, bonita, ven. ¿quieres un pistacho?.
- Mamá. te he dicho mil veces que no te oyen ni te ven, ni comen pistachos.
- Pues entonces ¿con qué la alimento?.
- Acércate y clica en la mazorca.
- ¡Huy! Qué salada, me está dando lametones y dice que ha crecido.- Así me fui enganchando y el caso es que ahora tengo una granja a pleno rendimiento. Como es bueno tener vecinos y sólo estábamos lo alienhija y yo, le pedí a mi amiga Ana que se abriera una. Me dijo que sí a condición de que yo me abriera otra en otro programa que juega ella para poder ser su vecina. Acepté su invitación y me salió una granja que habla inglés. El primer cultivo de carrots, se me pudrió porque no entendí lo que me decía, pero las segundas onions que planté me salieron redondas. Así que aquí me tenéis vutarder@s, aprendiendo informática e idiomas.
lunes, 14 de febrero de 2011
FELIZ SAN CALENTÍN.
Querid@s vutarder@s, Felíz día de San Calentín. Yo estoy haciendo todos los honores al día, porque estoy de un calentito.... Tengo que tomar una decisión trascendental, no sé si declararme en huelga o presentar mi carta de dimisión. ¿Qué de qué cargo os hablo?. ¿De cual va a ser?. Del único. Del de madre de lo alienhija.. No podéis imaginaros como está, no hay quien lo aguante. Ya os he oído a vosotras amigas humanas quejaros de vuestra progenie porque están en la edad del pavo, si para un humano eso es aterrador, imagináos una avutardilla. Es lo peor, está aún más confusa que el resto por aquello de ser familia de los pávidos. Yo estoy pensando ingresar en el clan de los impávidos. Va todo el día por la casa como un zombie. Ahora, además de los hierros del pico, luce unos cables que le salen de las orejas. Tiene un cacharro que llama MP5, que es a estos adolescentes lo que la bombona de oxígeno a un enfermo de enfisema pulmonar. Yo no entiendo lo del nombre, y más que MP5, lo llamaría MPA, pero como las siglas de Mi Puto Aparato. Pues como os decía, va con los cables colgando, tapandose las canillas con el harapo de pantalón y con una camiseta de manga corta y una chaquetita de chándal. Para cubrirse las garras, se pone unas deportivas que parece que pertenecieron a Tutan Kamón (son un verdadero vestigio arqueológico). Como no habla nuestro idioma, se comunica por señas y onomatopeyas. Por ejemplo a la hora de la cena.
- Alienhijaaaaaaa, a cenar.- Baja trotando por la escalera de madera para que no olvidemos el Katrina. Cuando llega a la mesa mira el filete de pescado y los champiñones.
- Puuuuuufff. Pauajjjj.
- Gracias, hija, a mí también me gustan mucho. ¿Por favor, te podrías recoger las plumas con una diadema, que hace una semana que no te veo la cara y no sé si eres tú o Madeleine McCann?
- Pshhhché.
- Gracias. ¿Qué tal hoy en el cole?.- Se encoge de hombros y emite.
- Hummmmm.- Y con este diálogo pasamos la cena.
Otra cosa que me tiene perpleja es que aunque no le cuelguen los cables de las orejas, viene padeciendo una sordera selectiva.
- Alienhiiiiijaaaaaa, recoge un poco tu nido, que es un compendio entre una casa okupa y un camerino de la pasarela Cibeles, y cuando acabes pasa la aspiradora.- Silencio sepulcral. Subo a su madriguera y la encuentro frente a la pantalla del ordenador haciendo una cosa que ella llama tuitear y que consiste en escribir sus onomatopeyas debajo de la foto de otros aliens.
- ¿Me has oído?.- Niega con la cabeza.- Que digo que te voy a dar diez euros porque me abultan mucho en la cartera.- Entonces su expresión muta, se le ilumina la faz y extiende el ala en muda petición.
- Ah, ¿eso sí lo oyes?
- Ajá.
- ¿Y qué dificultad tienes con lo de hacer limpieza?.
- Que me da mazo la vara y paso.- Así es con todas las tareas que se la encomiendan. Vive en casa como si estuviera de paso y además ha adquirido unas facultades paranormales para sortear los tres vasos, el plato con los restos de el sandwich, el chándal del día anterior, seis pares de zapatos y cuatro cojines que están esparcidos por su habitación. No parece advertir su presencia. Otro sentido que se le está embotando es el de el olfato. Cuando trae congéneres a casa y se encierran en el cuarto, al cabo de un cuarto de hora no hay quien pase ni por el pasillo.
- ¿Pero bueno, vosotros usáis desodorante o abono?. Si no se puede pasar del olor que desprendéis, si lo perruno me ha cogido un sostén para usarlo de mascarilla.
Esta es mi cotidianeidad, pero a lo largo de la última semana, ha ido de mal en peor. Todos los días tiene una tarea de casa encomendada, por aquello de que se conciencie de que las cosas no se hacen sólas. Bueno pues la última modalidad es que después de comer, yo me pongo en el sofá a ver un programa de manualidades que me encanta, entonces ella, ladinamente, me echa una mantita por encima y me cierra la puerta en lo que aparentemente es un detalle amoroso. Nada más lejos, vutarder@s, es una trampa. Cómo me conoce, sabe que inevitablemente sucumbo a una siesta de quince minutos, que son los que aprovecha para darse a la fuga como el Dioni, y dejar toda la tarea sin hacer. Ya estoy cansada de enfadarme, de gritar, de castigarla y de amenazar, es por ello, que me dispongo a enviarle el siguiente documento que someto a vuestra sabia consideración.
CARTA PARA LO ALIENHIJA.
Querida alienhija:
Por la presente le informo de que a partir del momento de recepción de esta carta, esta que le escribe y que usted se empeña en llamar mamá, no va a responder en lo sucesivo a dicho apelativo.
A partir de hoy, y por espacio de una semana que será prorrogable dependiendo de su actitud, me declaro en huelga de maternidad. Quiere decirse que mañana por la mañana, deberá despertarse por sus propios medios, y sin que nadie le diga treinta veces que llega tarde, deberá ocuparse de coger a tiempo el autobús que la transporta al instituto. De igual modo, a su vuelta, procederá a hacerse la comida, en caso de que esta se halle en la nevera, porque este cuerpo serrano no piensa hacer ni carring ni ocio en el súper. Queda a su disposición la huerta llena de acelgas que alimentan mucho. Generosamente le recomiendo, sea cautelosa con su ropa, puesto que a pesar de su ignorancia al respecto, esta ni se lava ni se plancha por arte de magia. ¡¡¡¡Sorpresa!!!!. Sí, he de confesar que detrás de esas camisetas impecables y dobladas sobre su cama estaba mi mano. Mano que esta semana se declara sindical y en huelga, por lo que preveo que su armario se ira vaciando brindándole una inestimable oportunidad de limpiarlo. Aprovecho la ocasión para informarle de que el recipiente en el que deposita sus cacharros sucios a diario, comunmente conocido como pila, necesita también un ala avutardera que empuñe el estropajo. (ese trozo de tela verde y áspera que se encuentra junto a la pila). Para que el estropajo sea efectivo, es recomendable empaparlo con cierta frecuencia de el líquido verde que se encuentra a su lado, que no es pipermint, sino Fairy. Es también de vital importancia que conozca el hecho de que los sanitarios sólo se mantienen de color blanco en el caso de que igulamente se empuñe el estropajo y la bayeta, ambos dos, viven detrás del lavabo.
De momento, y por ser la primera semana, le adjunto la cantidad de cincuenta euros para gastar en comestibles y detergente para la lavadora. Esta última es la máquina esa que hace magia y tiene una boca redonda. No funciona con varita, sino con unos polvos mágicos llamados Ariel. En el cajón de la máquina encontrará todas las instrucciones para quedar convertida en un Tamariz de la colada. Le recomiendo sea cautelosa administrando el dinero puesto que si observo una repentina proliferación de dónuts, ruffles y pipas tijuana, procederé a declarar mi cuenta corriente en huelga al igual que su titular. Espero le sirva esta semana como período de reflexión, no obstante si necesita más tiempo, le repito que el contrato será revisable al cabo de siete días naturales.
Asturias- 14-02-2011. Atentamente: La avutarda.
- Alienhijaaaaaaa, a cenar.- Baja trotando por la escalera de madera para que no olvidemos el Katrina. Cuando llega a la mesa mira el filete de pescado y los champiñones.
- Puuuuuufff. Pauajjjj.
- Gracias, hija, a mí también me gustan mucho. ¿Por favor, te podrías recoger las plumas con una diadema, que hace una semana que no te veo la cara y no sé si eres tú o Madeleine McCann?
- Pshhhché.
- Gracias. ¿Qué tal hoy en el cole?.- Se encoge de hombros y emite.
- Hummmmm.- Y con este diálogo pasamos la cena.
Otra cosa que me tiene perpleja es que aunque no le cuelguen los cables de las orejas, viene padeciendo una sordera selectiva.
- Alienhiiiiijaaaaaa, recoge un poco tu nido, que es un compendio entre una casa okupa y un camerino de la pasarela Cibeles, y cuando acabes pasa la aspiradora.- Silencio sepulcral. Subo a su madriguera y la encuentro frente a la pantalla del ordenador haciendo una cosa que ella llama tuitear y que consiste en escribir sus onomatopeyas debajo de la foto de otros aliens.
- ¿Me has oído?.- Niega con la cabeza.- Que digo que te voy a dar diez euros porque me abultan mucho en la cartera.- Entonces su expresión muta, se le ilumina la faz y extiende el ala en muda petición.
- Ah, ¿eso sí lo oyes?
- Ajá.
- ¿Y qué dificultad tienes con lo de hacer limpieza?.
- Que me da mazo la vara y paso.- Así es con todas las tareas que se la encomiendan. Vive en casa como si estuviera de paso y además ha adquirido unas facultades paranormales para sortear los tres vasos, el plato con los restos de el sandwich, el chándal del día anterior, seis pares de zapatos y cuatro cojines que están esparcidos por su habitación. No parece advertir su presencia. Otro sentido que se le está embotando es el de el olfato. Cuando trae congéneres a casa y se encierran en el cuarto, al cabo de un cuarto de hora no hay quien pase ni por el pasillo.
- ¿Pero bueno, vosotros usáis desodorante o abono?. Si no se puede pasar del olor que desprendéis, si lo perruno me ha cogido un sostén para usarlo de mascarilla.
Esta es mi cotidianeidad, pero a lo largo de la última semana, ha ido de mal en peor. Todos los días tiene una tarea de casa encomendada, por aquello de que se conciencie de que las cosas no se hacen sólas. Bueno pues la última modalidad es que después de comer, yo me pongo en el sofá a ver un programa de manualidades que me encanta, entonces ella, ladinamente, me echa una mantita por encima y me cierra la puerta en lo que aparentemente es un detalle amoroso. Nada más lejos, vutarder@s, es una trampa. Cómo me conoce, sabe que inevitablemente sucumbo a una siesta de quince minutos, que son los que aprovecha para darse a la fuga como el Dioni, y dejar toda la tarea sin hacer. Ya estoy cansada de enfadarme, de gritar, de castigarla y de amenazar, es por ello, que me dispongo a enviarle el siguiente documento que someto a vuestra sabia consideración.
CARTA PARA LO ALIENHIJA.
Querida alienhija:
Por la presente le informo de que a partir del momento de recepción de esta carta, esta que le escribe y que usted se empeña en llamar mamá, no va a responder en lo sucesivo a dicho apelativo.
A partir de hoy, y por espacio de una semana que será prorrogable dependiendo de su actitud, me declaro en huelga de maternidad. Quiere decirse que mañana por la mañana, deberá despertarse por sus propios medios, y sin que nadie le diga treinta veces que llega tarde, deberá ocuparse de coger a tiempo el autobús que la transporta al instituto. De igual modo, a su vuelta, procederá a hacerse la comida, en caso de que esta se halle en la nevera, porque este cuerpo serrano no piensa hacer ni carring ni ocio en el súper. Queda a su disposición la huerta llena de acelgas que alimentan mucho. Generosamente le recomiendo, sea cautelosa con su ropa, puesto que a pesar de su ignorancia al respecto, esta ni se lava ni se plancha por arte de magia. ¡¡¡¡Sorpresa!!!!. Sí, he de confesar que detrás de esas camisetas impecables y dobladas sobre su cama estaba mi mano. Mano que esta semana se declara sindical y en huelga, por lo que preveo que su armario se ira vaciando brindándole una inestimable oportunidad de limpiarlo. Aprovecho la ocasión para informarle de que el recipiente en el que deposita sus cacharros sucios a diario, comunmente conocido como pila, necesita también un ala avutardera que empuñe el estropajo. (ese trozo de tela verde y áspera que se encuentra junto a la pila). Para que el estropajo sea efectivo, es recomendable empaparlo con cierta frecuencia de el líquido verde que se encuentra a su lado, que no es pipermint, sino Fairy. Es también de vital importancia que conozca el hecho de que los sanitarios sólo se mantienen de color blanco en el caso de que igulamente se empuñe el estropajo y la bayeta, ambos dos, viven detrás del lavabo.
De momento, y por ser la primera semana, le adjunto la cantidad de cincuenta euros para gastar en comestibles y detergente para la lavadora. Esta última es la máquina esa que hace magia y tiene una boca redonda. No funciona con varita, sino con unos polvos mágicos llamados Ariel. En el cajón de la máquina encontrará todas las instrucciones para quedar convertida en un Tamariz de la colada. Le recomiendo sea cautelosa administrando el dinero puesto que si observo una repentina proliferación de dónuts, ruffles y pipas tijuana, procederé a declarar mi cuenta corriente en huelga al igual que su titular. Espero le sirva esta semana como período de reflexión, no obstante si necesita más tiempo, le repito que el contrato será revisable al cabo de siete días naturales.
Asturias- 14-02-2011. Atentamente: La avutarda.
sábado, 12 de febrero de 2011
NEUROJARDINERÍA
Buenas noches vutarder@s, hoy de nuevo es sábado y me toca estar de mal humor, pero he decidido negarme a la estadística. Me he levantado temprano, he realizado las labores de liberación y me he dado a la jardinería. Es un hobby que me encanta, me relaja y me satisface muchísimo. No hay sensación comparable a la de levantarse e ir a saludar a las plantas. Normalmente a eso de las nueve y media, que es la hora a la que amanezco, aún están cuajadas de rocío, y parece que acaben de salir de la ducha. Además este clima tan prolífero nos permite tener flores durante todo el año. Naturalmente cada una en su temporada, pero se dan bien, incluso plantas que son más propias de climas mediterráneos, como la buganvilla. Esta es una planta que yo conocí en Marruecos, está florida durante prácticamente todo el año y las hay de todos los colores. Tienen unas flores que parecen de papel y unas tonalidades de lo más variopinto. Pues como os decía, he dedicado gran parte de la mañana ha plantar los bulbos de los tulipanes, los narcisos, los jacintos y los ranúnculos, que a pesar de lo horrísono del nombre dan una flor preciosa. Luego me he dedicado a trasplantar algunas prímulas que me he comprado para aliviar el luto de las que no me han aguantado el invierno. Y he rellenado unas macetas muy bonitas de color fucsia con unos calanchoes que me cogí el otro día. Además estoy practicando los primeros auxilios a mi peonía, que está en la UVI. Fue un regalo de una amiga, y la cuidé durante todo el verano. Dio nada más una flor, pero era espectacular y con un olor increíble. Cuando tiró las hojas, la pasé al huerto, porque me habían dicho que era una planta que necesita mucho espacio. Durante todo el invierno iba a verla. Se había quedado en un único palo que parecía que estaba seco, pero hace cosa de un mes, cuando los rosales empezaron a echar brotes, ví, como del palo iban saliendo unos bultitos que se han ido convirtiendo en cuatro brotes pequeñitos. Como os digo, estaba que no cabía en mí de gozo y todas las mañanas la saludaba, la cardaba la tierra de alrededor, ponía repelente de ratones y caracoles..... Vamos, ni el principito con su rosa era tan cuidadoso. El otro día quise enseñársela a mi amiga y cuando llegué al huerto, ví que tenía una inclinación extraña, cuando traté de enderezarla, me quedé con el palo en la mano y un trocito de raíz rota. Se me llenaron los ojos de lágrimas vutarder@s. De verdad me dolió mucho, después de sobrevivir al invierno y con las espectativas de cuatro flores para este año, me había encariñado mucho con ella. Yo soy una avutarda muy responsable, y considero que si te haces cargo de algún ser vivo, es para cuidarlo, amarlo y respetarlo en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza todos los días de su vida. Es un compromiso que contraigo con todos mis bichos y plantas, por lo que hago todo lo que está en mi mano porque estén bien cuidados, sanos y confortables. Este año, viendo que el invierno pasado tuve que guardar luto por una buganvilla, un leptospermum, varios geranios y un rosal enano, estaba decidida a guardar a mis plantas del hielo fuera como fuera. Como algunas son tan grandes que no las puedo meter dentro de casa, me puse a buscar en internet y encontré que, efectivamente, existía algún tipo de material ideado para guardar los limoneros y otros árboles delicados, del frío. Así que ni corta ni perezosa, me subí en Belinda y me acerqué a la tienda de bricolage y jardinería. Yo creo que ya me conocen e inexplicablemente me huyen, porque cada vez que trato de hablar con algún dependiente huye despavorido.
- Ooooooooiiiigaaaaaaaaaaaaa, que soy una avutarda, no un velociráptor. - Nada, como alma que lleva el diablo. Anda que si llego a ser un avestruz..... Por fin consigo camuflarme entre dos ficus y cuando el responsable de la sección de jardinería está distraído, le suelto el bolso en un pie para que no huya.
- Buenos días caballero. Mire, yo venía buscando unos abrigos para mis plantas.
- Pardónime siniora, mi no es de aquí. Mí, no entender.
- Mira guapo, no te va a servir de nada hacerte el sueco porque te he oído tarareando una asturianada de Vicente Díaz, signo inequívoco de que eres fauna autóctona. Así, que haz el favor de atenderme, que a pesar de ser un ave, pago al contado como cualquier humano.
- Bueno, está bien. ¿Qué desea?.
- ¿Cuantos puedo pedir?
- ¿Cuantos qué?.
- Cuantos deseos. Porque si sólo es uno, pues la paz mundial, pero si tengo alguno más, pues salud, dinero y amor.- El dependiente ponía los ojos en blanco y resoplaba.
- Quiero decir, que qué desea comprar.
- Ah, ya te lo he dicho, unos abriguitos para las plantas.
- Señora, los Santos Inocentes todavía no han llegado y si esto es una cámara oculta no le veo la gracia.
- Yo no sé que os pasa a los que trabajáis en grandes superficies que parece que habláis esperanto. No te he dicho nada de inocentes ni de cámaras. Digo que me des unos abrigos para las plantas que se me quedan heladitas las pobres.
- Señora, no sé de qué me está hablando. Aquí no vendemos abrigos.
- Pues yo he leído en internet, que hay un material para aislar a las plantas del frío.
- Pues haber empezado por ahí, lo que usted quiere es una tela térmica y translúcida para proteger sus plantas.
- Chiiiiiicooooo. Si parecías un tenderillo normal y resulta que eres de la NASA. Bueno, aunque lo hayas dicho con esos palabros, creo que eso es lo que quiero, sí. Pero vamos, que si eso no es la definición snob de un abrigo para plantas, que bajen el altísimo y el doctor Granados y lo vean.- A estas alturas, el muchacho caminaba delante de mí persignándose diciendo no sé qué de que los cuervos te sacan los ojos y las avutardas el instinto asesino.
- Mire, esto es lo que tenemos, puede usted elegir, entre estos sacos que ya vienen hechos, o la tela en un sólo trozo y ya la corta usted.
- Pues me la voy a llevar para cortarla porque los sacos esos son horrorosos, parecen hábitos, y mis plantas son seglares. ¿No tienen algo estampado?. Es que así blanco entero, van a parecer del Klu Klux Klan.
- Pues me parece que es lo único que tenemos.
- Pues hijo, a modo de sugerencia, algún estampado en la tela no vendría mal. Un tejido en espiga, un príncipe de gales y algún floral ligerito para las más jóvenes.
- Pues mire, va usted a atención al cliente y lo deposita en el buzón de sugerencias.-
Así que me vine para casa con la tela espacial aquella, que la deben haber importado de la luna, porque tiene un precio galáctico. Cuando llegué les corté a cada una su abriguito y así hemos conseguido sobrevivir al invierno casi todas menos el leptospermum, que yo creo que es que es una planta depresiva y se muere de aburrimiento.
Como os decía, después de haberla abrigado, abonado, desparasitado y todos los participios que se os ocurran, mi peonía, ha sido víctima del pisotón de cualquier animal o humano que ven menos que un pez frito.
Así que con mucho cuidado le apliqué un ungüento que tengo para las heridas de las plantas, le puse tierra nueva y algo de abono en un tiestito y la volví a plantar dejándola en el repecho de la ventana de la cocina, para que no pase frío y me oiga más cerca. No paro de cantarle y darle besitos con el pico a ver si consigo que reviva. Por eso os pido, vutarder@s, que la incluyáis en vuestras oraciones u otros rituales a ver si entre todos conseguimos que resucite.
- Ooooooooiiiigaaaaaaaaaaaaa, que soy una avutarda, no un velociráptor. - Nada, como alma que lleva el diablo. Anda que si llego a ser un avestruz..... Por fin consigo camuflarme entre dos ficus y cuando el responsable de la sección de jardinería está distraído, le suelto el bolso en un pie para que no huya.
- Buenos días caballero. Mire, yo venía buscando unos abrigos para mis plantas.
- Pardónime siniora, mi no es de aquí. Mí, no entender.
- Mira guapo, no te va a servir de nada hacerte el sueco porque te he oído tarareando una asturianada de Vicente Díaz, signo inequívoco de que eres fauna autóctona. Así, que haz el favor de atenderme, que a pesar de ser un ave, pago al contado como cualquier humano.
- Bueno, está bien. ¿Qué desea?.
- ¿Cuantos puedo pedir?
- ¿Cuantos qué?.
- Cuantos deseos. Porque si sólo es uno, pues la paz mundial, pero si tengo alguno más, pues salud, dinero y amor.- El dependiente ponía los ojos en blanco y resoplaba.
- Quiero decir, que qué desea comprar.
- Ah, ya te lo he dicho, unos abriguitos para las plantas.
- Señora, los Santos Inocentes todavía no han llegado y si esto es una cámara oculta no le veo la gracia.
- Yo no sé que os pasa a los que trabajáis en grandes superficies que parece que habláis esperanto. No te he dicho nada de inocentes ni de cámaras. Digo que me des unos abrigos para las plantas que se me quedan heladitas las pobres.
- Señora, no sé de qué me está hablando. Aquí no vendemos abrigos.
- Pues yo he leído en internet, que hay un material para aislar a las plantas del frío.
- Pues haber empezado por ahí, lo que usted quiere es una tela térmica y translúcida para proteger sus plantas.
- Chiiiiiicooooo. Si parecías un tenderillo normal y resulta que eres de la NASA. Bueno, aunque lo hayas dicho con esos palabros, creo que eso es lo que quiero, sí. Pero vamos, que si eso no es la definición snob de un abrigo para plantas, que bajen el altísimo y el doctor Granados y lo vean.- A estas alturas, el muchacho caminaba delante de mí persignándose diciendo no sé qué de que los cuervos te sacan los ojos y las avutardas el instinto asesino.
- Mire, esto es lo que tenemos, puede usted elegir, entre estos sacos que ya vienen hechos, o la tela en un sólo trozo y ya la corta usted.
- Pues me la voy a llevar para cortarla porque los sacos esos son horrorosos, parecen hábitos, y mis plantas son seglares. ¿No tienen algo estampado?. Es que así blanco entero, van a parecer del Klu Klux Klan.
- Pues me parece que es lo único que tenemos.
- Pues hijo, a modo de sugerencia, algún estampado en la tela no vendría mal. Un tejido en espiga, un príncipe de gales y algún floral ligerito para las más jóvenes.
- Pues mire, va usted a atención al cliente y lo deposita en el buzón de sugerencias.-
Así que me vine para casa con la tela espacial aquella, que la deben haber importado de la luna, porque tiene un precio galáctico. Cuando llegué les corté a cada una su abriguito y así hemos conseguido sobrevivir al invierno casi todas menos el leptospermum, que yo creo que es que es una planta depresiva y se muere de aburrimiento.
Como os decía, después de haberla abrigado, abonado, desparasitado y todos los participios que se os ocurran, mi peonía, ha sido víctima del pisotón de cualquier animal o humano que ven menos que un pez frito.
Así que con mucho cuidado le apliqué un ungüento que tengo para las heridas de las plantas, le puse tierra nueva y algo de abono en un tiestito y la volví a plantar dejándola en el repecho de la ventana de la cocina, para que no pase frío y me oiga más cerca. No paro de cantarle y darle besitos con el pico a ver si consigo que reviva. Por eso os pido, vutarder@s, que la incluyáis en vuestras oraciones u otros rituales a ver si entre todos conseguimos que resucite.
viernes, 11 de febrero de 2011
¡ENHORABUENA!
Querid@s vutarder@s, esta breve entrada la publico para dar la enhorabuena al pueblo egipcio. Creo que todos aquellos que creemos en los derechos civiles y las libertades debemos celebrar el día de hoy. Gracias a una revolución pacífica los egipcios (como en su día los tunecinos) han conseguido un derecho que todo el mundo debería tener, aunque a menudo olvidamos cuanta gente carece de las condiciones mínimas para vivir una vida dighna, esto, por supuesto incluye,el derecho a elegir quién nos gobierna y nos representa. Frecuentemente tendemos a pensar en los países magrebíes como en sitios exóticos, que inspiran escenarios de las mil y una noches o, en el peor de los casos, países con una religión y una forma de vida que a menudo nos producen temor, seguramente por desconocimiento y por una ignorancia a veces impuesta, a veces voluntaria. Como mujer occidental, y lo recalco porque creo que en este caso es importante, he viajado durante los últimos once años a Marruecos, donde tengo muy buenos amigos y gente a la que quiero como si fueran mi familia. Durante todo este tiempo, me he sentido absolutamente respetada, querida y aceptada. Mucho más a veces que en mi propio país. A lo largo de la última década, los marroquíes, en especial sus mujeres, han hecho gala de un espíritu de superación y de unas ganas de emerger que ya tendríamos que envidiar las últimas generaciones de occidente. Han conseguido a través de un movimiento civil cada vez mejor organizado una serie de cambios sociales que las han llevado a avanzar de forma portentosa a lo largo de la última década.
Cuando miro a mi alrededor y veo la pasividad con la que aceptamos las reformas sociales que se nos han ido imponiendo, la pérdida de derechos laborales, la financiación que procuramos a la banca a costa de los de siempre, la falta de inquietudes y la pérdida de valores de las que vienen siendo objeto mi generación y las posteriores, no puedo por menos que sentirme avergonzada. Espero que seamos capaces de volver nuestra mirada a esos pueblos que tienen que pelear sus derechos más elementales y aprendamos de ellos. No conozco Egipto ni Túnez, pero tengo dos buenas amigas que los conocen en profundidad, me basta saber que sienten por estos países lo mismo que yo por Marruecos. Hoy celebro especialmente que el Magreb empiece a salir de sus mil y una noches. Ya es hora de que ellos también vivan a la claridad del día. Opino que en este tipo de cosas, el tercer mundo nos brinda una inestimable lección de dignidad y valentía. Creo que van muy por delante de los que nos llamamos primer mundo.
Cuando miro a mi alrededor y veo la pasividad con la que aceptamos las reformas sociales que se nos han ido imponiendo, la pérdida de derechos laborales, la financiación que procuramos a la banca a costa de los de siempre, la falta de inquietudes y la pérdida de valores de las que vienen siendo objeto mi generación y las posteriores, no puedo por menos que sentirme avergonzada. Espero que seamos capaces de volver nuestra mirada a esos pueblos que tienen que pelear sus derechos más elementales y aprendamos de ellos. No conozco Egipto ni Túnez, pero tengo dos buenas amigas que los conocen en profundidad, me basta saber que sienten por estos países lo mismo que yo por Marruecos. Hoy celebro especialmente que el Magreb empiece a salir de sus mil y una noches. Ya es hora de que ellos también vivan a la claridad del día. Opino que en este tipo de cosas, el tercer mundo nos brinda una inestimable lección de dignidad y valentía. Creo que van muy por delante de los que nos llamamos primer mundo.
LA DEUDA KÁRMIKA
Definitivamente, vutarder@s, lo mío con las máquinas es una deuda kármika, o un castigo del infierno. Hoy me he medido con la máquina de coser. Y es que yo soy una ilusa, con el carnet de conducir me pasó lo mismo, no me lo saqué hasta los treinta, y la verdad es que hasta ese momento no me hizo ninguna falta. Pues con la máquina de coser lo mismo. Hasta que no me vine aquí, no me percaté de que era imprescindible. La culpa de todo, la tienen los fabricantes de ropa, porque yo creo, que cuando gastas una talla 48-50, deben pensar que mides 1,80-2,00. todos los pantalones que me compro me quedan larguísimos. Sí, ya sé que lo habitual en las aves es que vayamos desnudas luciendo plumaje, pero lo malo de vivir entre humanos, y más en un pueblo, es que si les hablas como ave nudista se asustan. Yo, lo tengo comprobado, cuando lo perruno lleva el abrigo de pana, se convierte en un ser mucho más respetado. Es un fenómeno extraño. Aquí pasa mucho con las dominicanas. Si están casadas con un asturiano que emigró allá, son las señoras indianas. Pero si están cuidando de una señora de edad, son mucamas. En el primer caso, se las trata de usted y con distancia, en el segundo, se las chista o como mucho se las tutea. Para eso los animales somos mucho más nobles y más sencillos, si otro animal, no te enseña los dientes, está limpio y no se hace pís en tu territorio, es tan digno de respeto vestido como desnudo. Bueno, que me disperso, pues como os decía, cuando vivía en Madrid, los bajos de los pantalones me los cosía un chino que había debajo de casa y que cobraba tres euros por dobladillo, pero claro aquí chinos no hay muchos, y que cojan los bajos de los pantalones..... El caso es que la vecina esta que me tiene adoptada de mascota, pasó quince años trabajando como costurera y me animó a que me comprara una máquina.
- Si, muyer, así váliste por tí misma y salte tou munchu más baratu. Compres la tela y faces unes cortinines, unes fundes para un cojín.... y vas aprendiendo. Si estes máquines de casa son muy fáciles de manejar.- Después de meditarlo mucho decidí que verdaderamente me hacía falta, porque vivo a sesenta kilómetros de la ciudad y, claro, lo de dejar los pantalones arreglando y volver a los dos días me iba a suponer una pasta en gasolina. Finalmente compré una que es el mismo modelo que el de mi amiga, para que me enseñara a manejarla y resolviera mis dudas. Llevo seis meses peleándome con la puta máquina. Cuando no se me olvida bajar el prensatelas y hago un gurruño, se me atasca el hilo en la canilla y si no, las bovinas se hacen al revés.Por no mencionar lo de conseguir ir en línea recta. Si tuviera que bordar un electro me salía que ni pintado, ahora, el electro de un muerto, ni de coña, no voy recto ni queriendo. Pero hoy ya ha sido el colmo, tenía cuatro pantalones esperando para ser cosidos, y la verdad es que los que me quedan en el armario están como papeles de fumar, así que después de armarme de valor y cantar un par de mantras para invocar la suerte, me he puesto a ello con mucho arremango. No la había enhebrado todavía, cuando la aguja se ha quedado atascada y al intentar sacarla me he dado cuenta de que estaba doblada. No había forma de mover aquello. Así que con todo el dolor de mi orgullo he llamado a mi vecina por teléfono.
- Oye, ¿estás muy ocupada?.
- ¿Pooooor?.
- Es que Hosny se ha atascado.
- ¿Quien ye Hosny?.
- La máquina esta, que no sé si es para coser o es un cortafiambres.
- Ye para coser, y ¿porqué la llamas Hosny?.
- Porque es tan hijaputa y perseverante en su dictadura como el presidente egipcio, venga aferrándose al poder de la aguja.
- Lo tuyu si que non tien nombre. Voy ahora.- Ha venido enseguida, y de las tripas de Hosny, ha sacado dos destornilladores pequeñitos, que yo no sabía ni que existían. Entonces se ha puesto a desmontar una pieza que se llama lanzadera.
- Mira, tienes floja la lanzadera y choca con la aguya.
-¿Lo ves, lo ves, como esto además de coser es un arma potentísima?. ¿Adónde apunta ahora?.
- ¿Adónde apunta el qué?.
- El lanzamisiles.
- A tu conciencia. ¿Pero porqué de todo tienes que hacer una película?.
- Porque soy de natural conspiranoica, y una máquina que tenga algo llamado lanzadera, no puede ser inofensiva.
- Muy bien, lo que tú digas. Esto ya está. A ver, dame uno de los pantalones a ver si cose bien.- Yo me tenía que sujetar las orejas, que daban palmas incontenibles, del entusiasmo que me ha entrado.
- Ayyyyyyyyyyy, ¡Qué güenina eres!. Si vas a coserme tú los pantalones para que no parezca que vendo la farola.
- No te entusiasmes, te voy a coser uno para probar, pero los otros tres, te están mirando con ojos golositos.
- Bueno, menos da una piedra.- Suspiraba yo como la ingrata que soy. Ha cosido el primer pantalón en un minuto y sin ningún problema.
- Bueno, marcho, que tengo munchu que facer.
- Vale, pero no te alejes del teléfono, que me va a hacer falta.
- Pero fiiya del alma, si empiezas con esi ánimu.....
- No, es que ya la estoy viendo frotarse el prensatelas y hacer planes malignos. Mira como me mira la aguja.
- Pues nada, te pones un collar de ajos y un crucifijo y ¡hala!.- Efectivamente, tenía que cambiar el hilo y cuando me he puesto a coser el siguiente pantalón, ha dado dos puntadas y ha vuelto a doblar la aguja y a atascarse.
- Mira, Hosny, como persistas en tu actitud negativa, no voy a tener más remedio que operarte yo, porque a la cirujana de al lado no la llamo más, así que sé razonable y mueve la agujita, anda, rica.- Que si verdes las habían segado, estaba obcecada. De modo que he cogido los destornilladores, y la he vuelto a intervenir con el asesoramiento telefónico de mi amiga que estaba ya haciendo la maleta para fugarse a vivir a las antípodas. Lo he debido de hacer bien, porque el caso es que he conseguido coser el segundo pantalón, pero con el tercero, al volver a cambiar el hilo.......
- Mira, Hosny, yo creo que lo que tú tienes es el síndrome de Munchaussen, sí, ese de fingir enfermedades para que te hagan caso. Lo tuyo con el quirófano es puro vicio, peor que lo de Cher, vamos. Yo, me niego a colaborar con tus síntomas. Así que ahí la he dejado y me he ido a dar una vuelta al súper. Bueno, en realidad iba a comprar, pero lo alienhija dice que yo voy al súper porque me gusta, así que he probado a tomarlo como ocio, pero me ha parecido igual de coñazo que cuando sólo iba a hacer carring. A la vuelta he pasado por casa de mi amiga para darle un encargo que me había hecho.
- Oye, por curiosidad, déjame ver tu máquina, a ver si le hemos colocado algo mal y por eso no funciona.- Como palo, en cuanto la hemos abierto nos hemos percatado de que unos tornillos que tiene para sujetar el arma, digo la lanzadera, estaban puestos al revés. He vuelto a casa reptando como una lombriz. Me arrastraba delante de Hosny suplicando perdón. Al principio, se ha mostrado algo intratable, pero cuando la he prometido engrasarla, ha sucumbido al soborno. Razón tenía yo con lo del nombre, además es corrupta.
- Si, muyer, así váliste por tí misma y salte tou munchu más baratu. Compres la tela y faces unes cortinines, unes fundes para un cojín.... y vas aprendiendo. Si estes máquines de casa son muy fáciles de manejar.- Después de meditarlo mucho decidí que verdaderamente me hacía falta, porque vivo a sesenta kilómetros de la ciudad y, claro, lo de dejar los pantalones arreglando y volver a los dos días me iba a suponer una pasta en gasolina. Finalmente compré una que es el mismo modelo que el de mi amiga, para que me enseñara a manejarla y resolviera mis dudas. Llevo seis meses peleándome con la puta máquina. Cuando no se me olvida bajar el prensatelas y hago un gurruño, se me atasca el hilo en la canilla y si no, las bovinas se hacen al revés.Por no mencionar lo de conseguir ir en línea recta. Si tuviera que bordar un electro me salía que ni pintado, ahora, el electro de un muerto, ni de coña, no voy recto ni queriendo. Pero hoy ya ha sido el colmo, tenía cuatro pantalones esperando para ser cosidos, y la verdad es que los que me quedan en el armario están como papeles de fumar, así que después de armarme de valor y cantar un par de mantras para invocar la suerte, me he puesto a ello con mucho arremango. No la había enhebrado todavía, cuando la aguja se ha quedado atascada y al intentar sacarla me he dado cuenta de que estaba doblada. No había forma de mover aquello. Así que con todo el dolor de mi orgullo he llamado a mi vecina por teléfono.
- Oye, ¿estás muy ocupada?.
- ¿Pooooor?.
- Es que Hosny se ha atascado.
- ¿Quien ye Hosny?.
- La máquina esta, que no sé si es para coser o es un cortafiambres.
- Ye para coser, y ¿porqué la llamas Hosny?.
- Porque es tan hijaputa y perseverante en su dictadura como el presidente egipcio, venga aferrándose al poder de la aguja.
- Lo tuyu si que non tien nombre. Voy ahora.- Ha venido enseguida, y de las tripas de Hosny, ha sacado dos destornilladores pequeñitos, que yo no sabía ni que existían. Entonces se ha puesto a desmontar una pieza que se llama lanzadera.
- Mira, tienes floja la lanzadera y choca con la aguya.
-¿Lo ves, lo ves, como esto además de coser es un arma potentísima?. ¿Adónde apunta ahora?.
- ¿Adónde apunta el qué?.
- El lanzamisiles.
- A tu conciencia. ¿Pero porqué de todo tienes que hacer una película?.
- Porque soy de natural conspiranoica, y una máquina que tenga algo llamado lanzadera, no puede ser inofensiva.
- Muy bien, lo que tú digas. Esto ya está. A ver, dame uno de los pantalones a ver si cose bien.- Yo me tenía que sujetar las orejas, que daban palmas incontenibles, del entusiasmo que me ha entrado.
- Ayyyyyyyyyyy, ¡Qué güenina eres!. Si vas a coserme tú los pantalones para que no parezca que vendo la farola.
- No te entusiasmes, te voy a coser uno para probar, pero los otros tres, te están mirando con ojos golositos.
- Bueno, menos da una piedra.- Suspiraba yo como la ingrata que soy. Ha cosido el primer pantalón en un minuto y sin ningún problema.
- Bueno, marcho, que tengo munchu que facer.
- Vale, pero no te alejes del teléfono, que me va a hacer falta.
- Pero fiiya del alma, si empiezas con esi ánimu.....
- No, es que ya la estoy viendo frotarse el prensatelas y hacer planes malignos. Mira como me mira la aguja.
- Pues nada, te pones un collar de ajos y un crucifijo y ¡hala!.- Efectivamente, tenía que cambiar el hilo y cuando me he puesto a coser el siguiente pantalón, ha dado dos puntadas y ha vuelto a doblar la aguja y a atascarse.
- Mira, Hosny, como persistas en tu actitud negativa, no voy a tener más remedio que operarte yo, porque a la cirujana de al lado no la llamo más, así que sé razonable y mueve la agujita, anda, rica.- Que si verdes las habían segado, estaba obcecada. De modo que he cogido los destornilladores, y la he vuelto a intervenir con el asesoramiento telefónico de mi amiga que estaba ya haciendo la maleta para fugarse a vivir a las antípodas. Lo he debido de hacer bien, porque el caso es que he conseguido coser el segundo pantalón, pero con el tercero, al volver a cambiar el hilo.......
- Mira, Hosny, yo creo que lo que tú tienes es el síndrome de Munchaussen, sí, ese de fingir enfermedades para que te hagan caso. Lo tuyo con el quirófano es puro vicio, peor que lo de Cher, vamos. Yo, me niego a colaborar con tus síntomas. Así que ahí la he dejado y me he ido a dar una vuelta al súper. Bueno, en realidad iba a comprar, pero lo alienhija dice que yo voy al súper porque me gusta, así que he probado a tomarlo como ocio, pero me ha parecido igual de coñazo que cuando sólo iba a hacer carring. A la vuelta he pasado por casa de mi amiga para darle un encargo que me había hecho.
- Oye, por curiosidad, déjame ver tu máquina, a ver si le hemos colocado algo mal y por eso no funciona.- Como palo, en cuanto la hemos abierto nos hemos percatado de que unos tornillos que tiene para sujetar el arma, digo la lanzadera, estaban puestos al revés. He vuelto a casa reptando como una lombriz. Me arrastraba delante de Hosny suplicando perdón. Al principio, se ha mostrado algo intratable, pero cuando la he prometido engrasarla, ha sucumbido al soborno. Razón tenía yo con lo del nombre, además es corrupta.
miércoles, 9 de febrero de 2011
INCUBANDO, O, COMO PUSE MI HUEVO II
Buenas tardes vutarder@s, hoy sí he conseguido fugarme de lo alienhija, e irme yo sóla de picos pardos. Bueno, quien dice de picos pardos dice a pasar la ITV a Belinda. Ya me he ido concienciando desde bien tempranito, así que nos hemos puesto guapas las dos y nos hemos presentado allí. Yo ya tengo comprobado que no hay como poner cara de ser muy gilipollas y preguntar a todo.
-¿Eh?.- Oídme, no falla, el mecánico de turno empieza a compadecerse de tí y termina haciéndolo todo él mientras se seca la lágrima que le has causado poniendo cara de "él nunca lo haría". Finalmente te pasa la mano por la espalda y te dice.
- Ya está señora, ya pasó. No tiene usted que volver por aquí hasta dentro de dos años.- Entonces vuelvo a poner la cara de listísima, o sea la de siempre, y arranco derrapando como Avutarda Bond dejándolo estupefacto.
Bueno, después de esta breve interrupción volvamos al punto donde lo dejamos ayer. Creo que nos quedamos en el momento en que yo le gritaba a mi padre.
- No, padre, no permitas que tus inmaculadas manos estén tintas en sangre de galeno.- Cuando la vena de su cuello volvió a un tamaño normal y se reintrodujo los globos oculares en las órbitas, nos fuimos a preparar la canastilla y a llamar al padre de la criatura para informarle de que al día siguiente, el altísimo y el doctor Granados habían dispuesto traerla al mundo. Recuerdo que era el cumpleaños de mi hermana, así que fuimos a comer a casa de mi madre, que milagrosamente, ese día había puesto cinta de lomo. Me pasé el día hablando con mis tías, que ya tenían experiencia en lo de la cesárea, para ver lo que me esperaba. Por la noche, cené una trucha rellena, cogí mi bolsita y me dirigí a la clínica. Cual no sería mi sorpresa, cuando al llegar me dicen que no hay habitación y que me tengo que pasar la noche en la UCI de neonatos.
- No, mire, yo por hoy, ya he visto suficiente gente con problemas. No sé si de nacimiento, del Opus Dei o de los dos. Yo me voy a mi casa y mañana a la hora que me digan vuelvo.
- Señora, es que no se puede usted ir así.
- No, si no me voy así, me voy en coche.
- Que no puede usted abandonar la clínica.
- Mmmmmmmm.m,mmmmmm, mmmm,
- Perdone, es que no la entiendo.
- No pienso decir nada si no es en presencia de mi abogado.
-¿Pero para qué quiere usted un abogado?.
- Para que pague mi fianza.
- Pero si no está usted detenida.
- Ah, pues entonces, hasta mañana por la mañana.
- Señora, la cesárea está programada para las diez, así que a las seis de la mañana la esperamos.
- Me parece bien, lo de que me esperen digo, porque voy a llegar a las ocho.- Así lo hicimos, me volví a mi casa y conseguí dormir unas horas. Al día siguiente, mi padre estaba en casa a las siete menos cuarto.
- Papá ¿para qué has venido tan pronto?.
- Es que tengo contracciones.
-Desde luego padre, es usted un dramático. Vámonos antes de que rompa aguas o empiece a segregar leche y sufrir inflamación mamaria.....
Nada más llegar a la clínica me bajé del coche y dejé a mi padre y a mi marido negociando con los treinta coches patrulla que nos seguían. Mi padre había conseguido cruzar Madrid por la M30 a doscientos cincuenta kilómetros por hora, pero el milagro era que lo había hecho en un Fíat Punto. Al final no le detuvieron porque les convenció de que era el primer especímen de hombre, a punto de dar a luz.
A mí mientras tanto, me habían afeitado el plumaje, y me habían puesto un enema. No me hicieron caso cuando les dije que yo era como un reloj, sin tomar Activia ni nada, y que ya iba yo vacía de cualquier cosa que no fuera líquido amniótico y mi retoño. Estaba más ancha que larga, (literalmente), y mientras esperaba, que me llevaran a quirófano estaba leyendo una revista. Cuando por fín llegó mi turno, le dije a mi matrona que dejase entrar a mi marido a darme un beso.
- No, bonita, no le podemos dejar entrar, porque aquí hay muchas mujeres en paños menores y se podrían molestar.
- Bueno, pues entonces salgo yo.
- No, bonita, no puede ser porque estoy a punto de sondarte y no vas a poder caminar.
- Pues entonces que me espere en el pasillo.
- No, bonita, no puede ser porque es zona esterilizada.
- Mira amnesiquita, (que no te acuerdas ni de mi nombre), o me dejas dar un beso a mi marido, o te suelto el enema a chorro mientras me pones la sonda. Entonces sí que te vas a tener que esterilizar. Que a los pájaros eso de apuntar a la cara se nos da como hongos. ¿Me vas entendiendo?.- Al final, le dejaron entrar al pasillo y acompañarme hasta la puerta del quirófano.
Lo siguiente que recuerdo es una voz que decía.
- Acaba, acaba, que se despierta.- Se ve que no tenían experiencia anestesiando aves y me pusieron poca, porque aún me estaban cosiendo. La verdad es que no me dolía, quería preguntar por el bebé, pero estaba con la garganta llena de tubos. En ese momento, la cara de la matrona amnésica apareció ante mi vista y me dijo.
- Has tenido una niña preciosa, está en la incubadora porque ha pesado un kilo y novecientos gramos, pero está sana como una pera.- Entonces fué cuando la perdoné todos los pecados que hubiera cometido en la vida. El postoperatorio fué infernal, porque mi útero avutardado no se había enterado de que había parido y me puse con contracciones de parto. Es una experiencia poco recomendable, la de tener la barriga abierta del todo y tener contracciones. Me tuvieron que sedar, por lo que no fuí muy consciente de nada hasta las seis de la tarde. Cuando me desperté estábamos mi marido y yo en la habitación y me dijeron que me iban a traer a la niña. Cuando la ví, se me pasaron los dolores de golpe. No me podía creer que yo hubiera hecho aquello, con sus uñitas, sus pestañas, sus orejas.... era algo increíble. He de reconocer, que ya entonces tenía cara de pito y unos pies más largos que su antebrazo pero me pareció el pollito de avutarda más bonito y perfecto del mundo.
Al cabo de unas dos hora, empecé a recibir llamadas de familiares y amigos. La primera, fué de unos amigos de Barcelona.
- Hoooolaaaa guaaapaaa. ¿Qué tal el parto?
- Bien, pero ha sido una cesárea.
- Ah, vaya, ¿y el niño?.
- Pues también bien, pero es una niña. ¿Pero bueno, no os ha llamado mi padre para informaros de todo?.
- Pues sí, hija, sí que ha llamdo, pero lloraba tanto que no se le entendía más que "ya soy abuelo".
CONTINUARÁ.........
-¿Eh?.- Oídme, no falla, el mecánico de turno empieza a compadecerse de tí y termina haciéndolo todo él mientras se seca la lágrima que le has causado poniendo cara de "él nunca lo haría". Finalmente te pasa la mano por la espalda y te dice.
- Ya está señora, ya pasó. No tiene usted que volver por aquí hasta dentro de dos años.- Entonces vuelvo a poner la cara de listísima, o sea la de siempre, y arranco derrapando como Avutarda Bond dejándolo estupefacto.
Bueno, después de esta breve interrupción volvamos al punto donde lo dejamos ayer. Creo que nos quedamos en el momento en que yo le gritaba a mi padre.
- No, padre, no permitas que tus inmaculadas manos estén tintas en sangre de galeno.- Cuando la vena de su cuello volvió a un tamaño normal y se reintrodujo los globos oculares en las órbitas, nos fuimos a preparar la canastilla y a llamar al padre de la criatura para informarle de que al día siguiente, el altísimo y el doctor Granados habían dispuesto traerla al mundo. Recuerdo que era el cumpleaños de mi hermana, así que fuimos a comer a casa de mi madre, que milagrosamente, ese día había puesto cinta de lomo. Me pasé el día hablando con mis tías, que ya tenían experiencia en lo de la cesárea, para ver lo que me esperaba. Por la noche, cené una trucha rellena, cogí mi bolsita y me dirigí a la clínica. Cual no sería mi sorpresa, cuando al llegar me dicen que no hay habitación y que me tengo que pasar la noche en la UCI de neonatos.
- No, mire, yo por hoy, ya he visto suficiente gente con problemas. No sé si de nacimiento, del Opus Dei o de los dos. Yo me voy a mi casa y mañana a la hora que me digan vuelvo.
- Señora, es que no se puede usted ir así.
- No, si no me voy así, me voy en coche.
- Que no puede usted abandonar la clínica.
- Mmmmmmmm.m,mmmmmm, mmmm,
- Perdone, es que no la entiendo.
- No pienso decir nada si no es en presencia de mi abogado.
-¿Pero para qué quiere usted un abogado?.
- Para que pague mi fianza.
- Pero si no está usted detenida.
- Ah, pues entonces, hasta mañana por la mañana.
- Señora, la cesárea está programada para las diez, así que a las seis de la mañana la esperamos.
- Me parece bien, lo de que me esperen digo, porque voy a llegar a las ocho.- Así lo hicimos, me volví a mi casa y conseguí dormir unas horas. Al día siguiente, mi padre estaba en casa a las siete menos cuarto.
- Papá ¿para qué has venido tan pronto?.
- Es que tengo contracciones.
-Desde luego padre, es usted un dramático. Vámonos antes de que rompa aguas o empiece a segregar leche y sufrir inflamación mamaria.....
Nada más llegar a la clínica me bajé del coche y dejé a mi padre y a mi marido negociando con los treinta coches patrulla que nos seguían. Mi padre había conseguido cruzar Madrid por la M30 a doscientos cincuenta kilómetros por hora, pero el milagro era que lo había hecho en un Fíat Punto. Al final no le detuvieron porque les convenció de que era el primer especímen de hombre, a punto de dar a luz.
A mí mientras tanto, me habían afeitado el plumaje, y me habían puesto un enema. No me hicieron caso cuando les dije que yo era como un reloj, sin tomar Activia ni nada, y que ya iba yo vacía de cualquier cosa que no fuera líquido amniótico y mi retoño. Estaba más ancha que larga, (literalmente), y mientras esperaba, que me llevaran a quirófano estaba leyendo una revista. Cuando por fín llegó mi turno, le dije a mi matrona que dejase entrar a mi marido a darme un beso.
- No, bonita, no le podemos dejar entrar, porque aquí hay muchas mujeres en paños menores y se podrían molestar.
- Bueno, pues entonces salgo yo.
- No, bonita, no puede ser porque estoy a punto de sondarte y no vas a poder caminar.
- Pues entonces que me espere en el pasillo.
- No, bonita, no puede ser porque es zona esterilizada.
- Mira amnesiquita, (que no te acuerdas ni de mi nombre), o me dejas dar un beso a mi marido, o te suelto el enema a chorro mientras me pones la sonda. Entonces sí que te vas a tener que esterilizar. Que a los pájaros eso de apuntar a la cara se nos da como hongos. ¿Me vas entendiendo?.- Al final, le dejaron entrar al pasillo y acompañarme hasta la puerta del quirófano.
Lo siguiente que recuerdo es una voz que decía.
- Acaba, acaba, que se despierta.- Se ve que no tenían experiencia anestesiando aves y me pusieron poca, porque aún me estaban cosiendo. La verdad es que no me dolía, quería preguntar por el bebé, pero estaba con la garganta llena de tubos. En ese momento, la cara de la matrona amnésica apareció ante mi vista y me dijo.
- Has tenido una niña preciosa, está en la incubadora porque ha pesado un kilo y novecientos gramos, pero está sana como una pera.- Entonces fué cuando la perdoné todos los pecados que hubiera cometido en la vida. El postoperatorio fué infernal, porque mi útero avutardado no se había enterado de que había parido y me puse con contracciones de parto. Es una experiencia poco recomendable, la de tener la barriga abierta del todo y tener contracciones. Me tuvieron que sedar, por lo que no fuí muy consciente de nada hasta las seis de la tarde. Cuando me desperté estábamos mi marido y yo en la habitación y me dijeron que me iban a traer a la niña. Cuando la ví, se me pasaron los dolores de golpe. No me podía creer que yo hubiera hecho aquello, con sus uñitas, sus pestañas, sus orejas.... era algo increíble. He de reconocer, que ya entonces tenía cara de pito y unos pies más largos que su antebrazo pero me pareció el pollito de avutarda más bonito y perfecto del mundo.
Al cabo de unas dos hora, empecé a recibir llamadas de familiares y amigos. La primera, fué de unos amigos de Barcelona.
- Hoooolaaaa guaaapaaa. ¿Qué tal el parto?
- Bien, pero ha sido una cesárea.
- Ah, vaya, ¿y el niño?.
- Pues también bien, pero es una niña. ¿Pero bueno, no os ha llamado mi padre para informaros de todo?.
- Pues sí, hija, sí que ha llamdo, pero lloraba tanto que no se le entendía más que "ya soy abuelo".
CONTINUARÁ.........
martes, 8 de febrero de 2011
COMO PUSE MI HUEVO I
Ay vutarder@s, qué tarde más ajetreada, estaba sentada al teclado pensando en lo que os iba a contar hoy y hablando con mi madre al respecto. Ella sugería que escribiese sobre el asombroso hecho de que en Guinea, los negros, sólo leen libros de D.Marcial Lafuente Estefanía, y a las dos nos parecía algo digno de comentar, estaba reflexionando sobre este hecho, cuando me ha saltado un mensaje de facebook. Era de una amiga a la que hace más o menos catorce años que no veo. Como sigo manteniendo amistades que nos eran comunes, el otro día hablaba con Ana, mi amiga de Egipto y nos vino a la mente esta otra amiga. De modo que me propuse buscarla a través de facebook (previo asesoramiento de lo alienhija) y la encontré, le envié una invitación y hoy me ha respondido. Claro, vutarder@s, imagináos la emoción que me embargaba, era como volver a los diecisiete después de vivir un siglo. El caso es que entre que nos dábamos los mails, y tratábamos de encontrarnos por messenger, han pasado dos horas y ya lo moruno reclamaba la cena en plan Picapiedra. Por cierto, que digo yo, que igual el conflicto de oriente medio, sigue como sigue porque pretenden conferenciar a través de messenger, y claro, es mejor que esperen sentados para llegar a un acuerdo, con la efectividad que tiene.....
Luego, he asistido al intento frustrado no sé si de suicidio o de moricidio de mi lámpara de comedor. Es una de esas lámparas con cinco brazos y un globo de cristal en cada uno. Es antigua y preciosa, pero se ve, que o no podía más con su existencia o está hasta los globos de que lo moruno la de cabezazos de vez en cuando, porque el caso es que sin aviso previo ni nada, se ha precipitado sobre él. Los juramentos se debían oír hasta León, luego, con esa modestia propia del género masculino decía.
- Tráeme una escalera, no te quedes ahí mirando, ¿no ves que estoy sujetando?.
- Hijo mío, te debes pensar que eres Atlas sujetando el mundo. Corta el cable y ya está.
- ¡Claaaaroooo!. Corta el cable y ya está, y me quedo pegado a la lámpara y con los rizos chamuscos.
- Pues no voy a notar la diferencia, pegado a la lámpara estás ya, y los rizos...... pues bueno, te han quedado algo crespos con eso de que no usas mascarilla. Además, si tienes la luz apagada no da corriente.
- Qué sabrás tú lo que da corriente.- En ese punto se ha bajado de la escalera, le ha dado al interruptor y nos ha dejado a oscuras. Tras dos horas, se hizo la luz, de manera que aquí me tenéis a las doce de la noche y con un sueño que me caigo. También he hablado por teléfono con una amiga, que después de tener un hijo, ya con dieciocho años, le da por reincidir y tiene un bebé de ocho meses. Ya sabéis vutarderas que sois madres lo que ello significa, toda la conversación contando partos, comparando marcas de leche, pañales, contando sus primeros pasos..... Cuando he colgado me he quedado pensando en mi experiencia y me he dado cuenta de que cualquier vutarder@ que se precie tiene que conocerla, por lo que me dispongo a compartirla con vosotros.
Mi embarazo era evidente al cuarto de hora. De cinco meses parecía que estaba a punto de romper aguas, y de siete, que me había tragado un Seat Ibiza de cinco puertas. Además tenía unas estrías tan profundas y moradas, que pensaba que me había quedado embarazada de Freddie Kruger. Las dos primeras ecografías nos dijeron que era un niño, pero luego, en el séptimo mes nos confirmaron que era una niña. Recuerdo que mi abuela estaba entusiasmada con que fuera un chico, porque tenía cuatro nietas y le apetecía variar un poco, de modo que cuando se lo dije.....
- Abuela, menos mal que el ajuar lo estamos haciendo en blanco y verde, que es neutral ,porque me han dicho que es una niña.
- ¿Quien es una niña?.
- La que llevo dentro, abuela.
- ¡No jodas!.- No sé si os he comentado que era vasca y de vez en cuando le salía el punto kaleborroka.
- Abuela, que estás hablando de un bebé por dios.
- ¿Pero estás segura?.
- ¿De que es un bebé?. Hombre no las tenía todas conmigo, pero en la ecografía he estado buscando el guante de las cuchillas y no aparece.
- No, de lo de que es una niña.
- Ah, sí, de eso sí.
- ¿Y ya no se puede cambiar?.
- Pues mira, hace tanto tiempo que lo encargué que no me acuerdo de dónde habré puesto el tícket, pero si aparece ya te aviso.-
A los cinco meses de embarazo empecé a padecer hipertensíon, por lo que me derivaron a embarazos de alto riesgo, y como teníamos un seguro privado, mi marido, no paró hasta convencerme de que era mucho mejor que me trasladara a la sanidad privada. Recuerdo que el primer día que me atendió mi tocólogo ya me quedé estupefacta.
- Buenos días señora, siéntese. ¿Vd venía por?.
- Por esta ligera inflamación que tengo en el abdómen, que me han dicho que igual me puede ayudar.
- Bueno, ya le informo que viene usted tarde, está muy avanzada y hay que repetirle toda la batería de pruebas, porque yo no trabajo más que con información de primera mano.
- Hombre, pues estoy de seis meses, si no calculo mal, le quedan tres para experimentar.
- ¿Y cómo sabe usted el tiempo del que dispone?.
- Bueno, es que me han dicho que salgo de cuentas dentro de trece semanas.
- Usted dará a luz el día en que el altísimo lo tenga a bien.
- Ah, pues debo estar confundida, porque me habían dicho que me tocaba el doctor Granados.
- Para servirla.
- No, para atenderme en el parto.
- Sí, digo que yo soy el doctor Granados.
- Ah, ¿Y el doctor Larguísimo, creo que ha dicho, quién es, su ayudante?.
- Señora, al decir el altísimo me refería a Dios nuestro señor.
- Huy, pues yo es que últimamente le veo poco, debe estar ocupado con los utus y los tutsies, pero si me hace usted el favor, ya que cenan juntos a menudo, le pregunta por lo mío.- Me despachó después de ponerme una dieta de dos calorías al día. Me pasaba el día comiendo cardo, alcachofa, espárragos y lechuga.
Pero cuando fuí a consulta el mes siguiente.....
- A ver, señora, que me ha engordado usted ochocientos gramos.
- Pues, no me lo explico, porque todo lo que como es verde.
- Sí, señora, los hipopótamos también comen mucho verde....
- Ya, y a los hijos de puta a veces les entra un cáncer de laringe para hacer la justicia del altísimo.- Yo creo que igual no supo apreciar la ironía, porque poniendo cara de odio reconcentrado me dijo.
- Mire, estoy pensando que como se le dispara la tensión y ya ha tenido dos ingresos, lo mejor va a ser que la programemos una cesárea para mañana por la mañana. Se viene usted esta noche a ingresar y mañana la abrimos.
- ¡Hombre!.¿No tiene usted otra forma de decirlo?. Es que parece que me vayan a abrir en canal.
- Yo no diría tanto pero le va a quedar a usted una buena cicatriz.
- Pero, si es una cesárea programada, digo yo que me la hará horizontal y cerca del púbis para que no se vea ¿no?.
- Sinceramente, no veo porqué una mujer ya casada y de su volúmen, iba a querer lucir bikini.- En este punto, mi padre que estaba conmigo en la consulta, se abalanzó sobre el médico, que menos mal que estaba yo en medio, si no, aquel hombre come papilla el resto de su vida.
CONTINUARÁ..........
Luego, he asistido al intento frustrado no sé si de suicidio o de moricidio de mi lámpara de comedor. Es una de esas lámparas con cinco brazos y un globo de cristal en cada uno. Es antigua y preciosa, pero se ve, que o no podía más con su existencia o está hasta los globos de que lo moruno la de cabezazos de vez en cuando, porque el caso es que sin aviso previo ni nada, se ha precipitado sobre él. Los juramentos se debían oír hasta León, luego, con esa modestia propia del género masculino decía.
- Tráeme una escalera, no te quedes ahí mirando, ¿no ves que estoy sujetando?.
- Hijo mío, te debes pensar que eres Atlas sujetando el mundo. Corta el cable y ya está.
- ¡Claaaaroooo!. Corta el cable y ya está, y me quedo pegado a la lámpara y con los rizos chamuscos.
- Pues no voy a notar la diferencia, pegado a la lámpara estás ya, y los rizos...... pues bueno, te han quedado algo crespos con eso de que no usas mascarilla. Además, si tienes la luz apagada no da corriente.
- Qué sabrás tú lo que da corriente.- En ese punto se ha bajado de la escalera, le ha dado al interruptor y nos ha dejado a oscuras. Tras dos horas, se hizo la luz, de manera que aquí me tenéis a las doce de la noche y con un sueño que me caigo. También he hablado por teléfono con una amiga, que después de tener un hijo, ya con dieciocho años, le da por reincidir y tiene un bebé de ocho meses. Ya sabéis vutarderas que sois madres lo que ello significa, toda la conversación contando partos, comparando marcas de leche, pañales, contando sus primeros pasos..... Cuando he colgado me he quedado pensando en mi experiencia y me he dado cuenta de que cualquier vutarder@ que se precie tiene que conocerla, por lo que me dispongo a compartirla con vosotros.
Mi embarazo era evidente al cuarto de hora. De cinco meses parecía que estaba a punto de romper aguas, y de siete, que me había tragado un Seat Ibiza de cinco puertas. Además tenía unas estrías tan profundas y moradas, que pensaba que me había quedado embarazada de Freddie Kruger. Las dos primeras ecografías nos dijeron que era un niño, pero luego, en el séptimo mes nos confirmaron que era una niña. Recuerdo que mi abuela estaba entusiasmada con que fuera un chico, porque tenía cuatro nietas y le apetecía variar un poco, de modo que cuando se lo dije.....
- Abuela, menos mal que el ajuar lo estamos haciendo en blanco y verde, que es neutral ,porque me han dicho que es una niña.
- ¿Quien es una niña?.
- La que llevo dentro, abuela.
- ¡No jodas!.- No sé si os he comentado que era vasca y de vez en cuando le salía el punto kaleborroka.
- Abuela, que estás hablando de un bebé por dios.
- ¿Pero estás segura?.
- ¿De que es un bebé?. Hombre no las tenía todas conmigo, pero en la ecografía he estado buscando el guante de las cuchillas y no aparece.
- No, de lo de que es una niña.
- Ah, sí, de eso sí.
- ¿Y ya no se puede cambiar?.
- Pues mira, hace tanto tiempo que lo encargué que no me acuerdo de dónde habré puesto el tícket, pero si aparece ya te aviso.-
A los cinco meses de embarazo empecé a padecer hipertensíon, por lo que me derivaron a embarazos de alto riesgo, y como teníamos un seguro privado, mi marido, no paró hasta convencerme de que era mucho mejor que me trasladara a la sanidad privada. Recuerdo que el primer día que me atendió mi tocólogo ya me quedé estupefacta.
- Buenos días señora, siéntese. ¿Vd venía por?.
- Por esta ligera inflamación que tengo en el abdómen, que me han dicho que igual me puede ayudar.
- Bueno, ya le informo que viene usted tarde, está muy avanzada y hay que repetirle toda la batería de pruebas, porque yo no trabajo más que con información de primera mano.
- Hombre, pues estoy de seis meses, si no calculo mal, le quedan tres para experimentar.
- ¿Y cómo sabe usted el tiempo del que dispone?.
- Bueno, es que me han dicho que salgo de cuentas dentro de trece semanas.
- Usted dará a luz el día en que el altísimo lo tenga a bien.
- Ah, pues debo estar confundida, porque me habían dicho que me tocaba el doctor Granados.
- Para servirla.
- No, para atenderme en el parto.
- Sí, digo que yo soy el doctor Granados.
- Ah, ¿Y el doctor Larguísimo, creo que ha dicho, quién es, su ayudante?.
- Señora, al decir el altísimo me refería a Dios nuestro señor.
- Huy, pues yo es que últimamente le veo poco, debe estar ocupado con los utus y los tutsies, pero si me hace usted el favor, ya que cenan juntos a menudo, le pregunta por lo mío.- Me despachó después de ponerme una dieta de dos calorías al día. Me pasaba el día comiendo cardo, alcachofa, espárragos y lechuga.
Pero cuando fuí a consulta el mes siguiente.....
- A ver, señora, que me ha engordado usted ochocientos gramos.
- Pues, no me lo explico, porque todo lo que como es verde.
- Sí, señora, los hipopótamos también comen mucho verde....
- Ya, y a los hijos de puta a veces les entra un cáncer de laringe para hacer la justicia del altísimo.- Yo creo que igual no supo apreciar la ironía, porque poniendo cara de odio reconcentrado me dijo.
- Mire, estoy pensando que como se le dispara la tensión y ya ha tenido dos ingresos, lo mejor va a ser que la programemos una cesárea para mañana por la mañana. Se viene usted esta noche a ingresar y mañana la abrimos.
- ¡Hombre!.¿No tiene usted otra forma de decirlo?. Es que parece que me vayan a abrir en canal.
- Yo no diría tanto pero le va a quedar a usted una buena cicatriz.
- Pero, si es una cesárea programada, digo yo que me la hará horizontal y cerca del púbis para que no se vea ¿no?.
- Sinceramente, no veo porqué una mujer ya casada y de su volúmen, iba a querer lucir bikini.- En este punto, mi padre que estaba conmigo en la consulta, se abalanzó sobre el médico, que menos mal que estaba yo en medio, si no, aquel hombre come papilla el resto de su vida.
CONTINUARÁ..........
domingo, 6 de febrero de 2011
MI CUMPLE
Desde luego vutarder@s querid@s, bien dice el dicho, que Dios creó al hombre primero para ensayar antes de alcanzar la perfección. Como muchos de vosotros sabéis, ayer cumplí treinta y siete primaveras. Sé que lo sabéis porque muchos de vosotros me habéis felicitado, por tfno o en el blogg, cosa que os agradezco infinito. De verdad, sois mi familia virtual y muchos de vosotros mis amigos, por lo que sentirme acompañada, especialmente ayer, fué para mí muy bonito e importante. Dicho esto, os introduzco en el día de ayer, he de aclarar que las dos fotos de arriba, somos lo equino y yo, yo soy la de las gafas y la que va encima. La foto de abajo es una que he hecho especialmente para vosotros, es un fenómeno que se llama mar de niebla, y que tengo la suerte de disfrutar muy a menudo. Estas eran las vistas que gozábamos en mi pueblo ayer a las once de la mañana. Estamos a 400m de altitud, y lo blanco que se aprecia son nubes, las dos islas de en medio, son montañas desperezándose. Espero que os gusten.
Bueno, pues había decidido celebrar los 37, haciendo algo especial, ya que no iba a tener mucha compañía y la iba a echar tanto de menos, de modo que me pasé la semana, espiando el tiempo, que lo comprobaba en google dos veces al día, y buscando un sitio que tuviera caballos para hacer rutas y que no cerrara en invierno. Puede que los que no conozcáis Asturias no comprendáis hasta que punto son importantes estas dos cosas, la del tiempo y la de abrir en invierno, pero he de deciros, que este sistio es tan verde, gracias a lo que llueve, que es muchísimo. En invierno, además el riesgo de nevadas puede ser alto, por lo que a este tipo de negocios, normalmente no les compensa abrir. Finalmente encontré un sitio, cerca de Covadonga, al lado de los Picos de Europa, paisaje incomparable donde los haya. Después de mentir como un bellaco a lo alienhija , que pasó la semana espiándome y mirando mi historial de google, mantuve el secreto hasta ayer por la mañana. Me desperté algo tristona, porque en estas fechas echo especialmente de menos a mi padre y a mi abuela, su ausencia me acompañó durante todo el día como una jaqueca. Esperaba que me hubieran preparado el desayuno, o algo, pero al bajar a la cocina, encontré a lo moruno con la cofia y el plumero y lo alienhija seguía durmiendo. Subí a despertarla suponiendo que se tiraría a mis brazos, pues nada más lejos. Tuvo un despertar, como de veinteañero con resaca. gruñó algo así como - Mnñisdía- y se metió en el baño. Estaba ya desayunando cuando lo moruno me dió un beso y me dijo.
- Que tengas un feliz día.- Y siguió barriendo. Lo alienhija bajó del baño y entonces sí me dió un beso y un abrazo...... pero nada más. Yo ilusa de mí, pensaba, "tendrán el regalo escondido y me lo darán luego". Con ese consolador pensamiento nos fuimos de excursión. Cuando llegamos, y vieron en qué consistía la sorpresa, los dos eran un cúmulo de carcajadas.
- Desde luego, quien te verá a lomos de un jamelgo con las lorzas sacudiéndose.
- ¿Pero tú estás segura de lo que vas a hacer?. Mira que eso es muy alto y tú estás muy torpe.....
- ¿Porqué no os acercáis a uno de los lagos de Covadonga y os ahogáis?. A ver si de tanto reírme me asfixio, entre lorza y lorza.-
La verdad es que cuando llegó el momento, me tuvieron que ayudar a subir al caballo, porque el guía, enseñándome un estribo que me llegaba a la altura del pecho decía.
- Usté ponga aquí el pie, luego haga fuerza con la pierna izquierda y s,aúpa.
- Mire, a pesar de ser de la especie avícola, pertenezco a la familia de las avestruces, o sea que no vuelo. Eso que usted me dice, me parece imposible. ¿No tiene una escalerita?.
- Ande, ande, haga lo que le digo, ponga el pie en el estribo y aúpese.
- Es que para poner el pie en el estribo, tendría que levitar medio metro por lo menos.- A todo esto, lo alienhija nos dejó mudos a todos, porque de repente, y sin ayuda de nadie, estaba a lomos de su caballo como si hubiera nacido allí. Lo cierto es que yo pienso que como todavía es una avutarda pequeña,las alas la elevaron algo, porque si no, no me lo explico. Finalmente entre el guía y lo moruno me levantaron un poco del suelo y conseguí subir aunque con un tirón importante en la cadera. Pero una vez arriba, me encontraba como en mi nido. Después subió lo moruno y nos pusimos en marcha. El guía no me quitaba ojo, y me preguntaba muy preocupado.
- ¿Va bien señora?.
- Estupendamente, me encuetro comodísima.- A los diez minutos, ya di muestras de ser la que mejor guiaba a su montura por lo que me dejaron pasar delante, y ya iba yo, a mi rollito con mi caballo. Parecíamos los tres, el bueno, el feo y el malo, (supongo que huelga decir quien era cada uno...). El paisaje era estremecedor, y el día soleado y fresquito sí que me parecieron un regalo precioso. Como iba adelantada, iba hablando con mi montura.
- Qué majo eres y qué bien me llevas.
- Eso es porque tú vas muy relajada y no me tienes miedo.
- ¿Y porqué te iba a tener miedo?.
- Porque soy muy alto y muy oscuro.
- Pues hijo, como Magic Jhonson, y ahí le tienes.
- No sé quien es. ¿Es un caballo?.
- No, es un jugador de la NBA.
- Ahhhh!, Pues no me suena, es que por aquí no leemos mucha prensa y la tele como está en el salón y no cabemos.....
- Claro, pues tampoco te pierdes nada, si acaso algún documental de la dos, porque a la hora del wyoming estaréis dormidos ya.
- Sí, nos acostamos temprano, es lo que tiene, que te pasas el día debajo de cada especímen, y claro, el cansancio físico lo sobrellevas, pero el psicológico......
- ¿Ah, padecéis mucho estress?
- Ufffffff.- Decía resoplando.- No te imaginas, el pasado sábado, vino una familia de humanos, un hombre, una mujer y dos niños, me tocó llevar al mayor, que se pasó toda la ruta tirándome de las crines, agarrándome las orejas y comentando su tamaño y dándome palmaditas en el culo. Y claro, no puedes decir lo que opinas del tamaño de su lengua, lo sucio de sus zapatos y el acoso sexual al que te someten.
- Huy, pues yo se lo diría sin más contemplaciones.
- Es que los humanos se asustan cuando les hablas, ya me pasó una vez, tenía encima una señora que decían que era sorda, y paseando por un prado me encontré una potranca...... Estaba de escándalo la moza así que al pasar junto a su grupa, le dije. ¿Te hacen unos pesebritos esta noche, chata?. Válgame dios, qué gritos daba aquella paisana. ¿Y cómo iba a saber yo, lo que era un sonotone?. Si cuando mi abuelo se quedó sordo, le hablábamos haciendo señas con el rabo y nos leía los labios.
- Claro, porque vosotros no usaréis trompetilla.
- No, ni trompetila ni wonder bra, que otro día, iba con una mujer encima y como era primavera, me puse a trotar un poco, se conoce que se le desabrochó el sujetador y me dió dos tetazos en el cogote que me despeinó las crines para una semana.
- Pues hijo, sí que llevas una vida de emociones intensas. O sea que no te gusta nada tu trabajo.
- Bueno, a veces te toca gente muy agradable, como tú ahora, la ruta dura dos horas, pero es mucho más amena con una buena charla, lo que pasa es que normalmente los mejores son los que no se atreven a montar.
-¿Por?.
- Pues o porque son ancianos que ya saben mucho de la vida y son muy comprensivos e interesantes, o son niños muy pequeños, de esos que no se asombran de las cosas normales de la vida, como que les hables, pero en ambos casos como físicamente son frágiles.... Ahora, que yo, como les pille a solas, les guiño el ojo y les animo a dar un paseo. Por eso me hago el mansito, para que me toquen los abuelos y los niños.
- Me parece sensatísimo.- Luego estuvimos un ratito en silencio, disfrutando del aire en la cara, mi caballo de vez en cuando se echaba una carrerita para que yo trotara, y yo le decía.
- No saltes muy brusco, que yo no llevo wonder-bra y se me van a descolgar.
- Suéltate el pelo, digo las plumas mujer, que un día es un día.
Se me pasó el tiempo volando, me sentí felicísima todo el tiempo que estuve a lomos de aquel caballo tan simpático, pero todo en la vida se acaba, y el paseo también. Fuimos a comer a un restaurante que había al lado y que me recomendó mi amigo cuadrúpedo.
- Yo, no he ido nunca, pero Jasper, que es el perro, va mucho por allí y dice que las sobras están cojonudas, ademas de un precio muy razonable.-
Verdaderamente tenía razón, era un restaurante modestísimo con un menú muy básico pero buenísimo. Después de comer, nos subimos de nuevo al coche, y hala, para casa. Yo pensaba que me darían mi regalo cuando llegáramos, pero en cuanto bajamos del coche, lo alienhija desapareció con sus congéneres y lo moruno salió disparado al hogar del jubilado, no fuera a ser que se perdiera una partida de tute de infarto.
Pasé la tarde sóla, de una mala leche espantosa, y para colmo, parecía que en vez de 37 hubiera cumplido 98, no podía mover las piernas, me dolía hasta el alma, tanto trotecito, tenía sus consecuencias, de modo que estaba baldada. Cuando por fín llegó la hora de acostarnos, mi cara era un poema, no podía ni fulminarlos con la mirada, tenía mucha pena. Me fuí a la cama jurando en arameo y haciéndome el firme propósito de no hablarles hasta el próximo xacobeo. Pero esta mañana, lo moruno ha venido muy arrepentido a decirme que el paseo a caballo corría de su cuenta, que no había sabido que comprarme y que está dispuesto a postrarse como un gusano con tal de conseguir mi perdón. Por su parte lo alienhija, me miraba con las orejas gachas y se ha pasado todo el día limpiando la cuadra para darme una sorpresa. La verdad es que me la ha dejado niquelada, así que.......... Al medio día ya les he devuelto el saludo, no sin antes hacerles prometer, que el próximo año, me voy a despertar en un lecho de flores y bombones.
viernes, 4 de febrero de 2011
EL TROYANO
Queridos vutarder@s, he tenido un día de perros, no sé si será que mañana es mi cumpleaños y por primera vez en mi vida, lo voy a pasar lejos de mis amigos, de mi familia...... vamos que me siento algo sola, la verdad. Bueno, pues no sé si es eso, el tiempo, el pc, que no hace más que coger virus y virus, parece un octogenario en una guardería, o que los de movistar, me han puesto de una mala leche que por un momento me ha poseído el espíritu de Mateo Morral, como le pasaba a Victoria Abril en Libertarias.... Pero bueno, voy a empezar por partes. Ayer por la noche, mientras me entregaba a las garras de este vicio bloguero, el oso de mi ordenador (tengo un antivirus que parece un peluche, así no sé como va a dar miedo), no hacía más que saltar a la pantalla y con las ojeras más marcadas que nunca me informaba de que había detectado un troyano. ¡Imagináos qué emoción la mía!. Yo esperaba que en cualquier momento me asaltara Brad Pitt en su interpretación de Aquiles, semidesnudo. Pero mi gozo en un pozo, el troyano se llamaba spy.YK y no hacía más que jugar al escondite en mis carpetas de archivos. Una vez superada la primera desilusión, ya pensaba que por lo menos me tocaría ver un caballo de madera, o a la hermosa Helena, o siquieramente a Paris, que desconsolado por la pérdida de su amante quisiera pasar un rato de cháchara conmigo. Pues nada, lo más emocionante que ví fué una carpetita con el fondo azul, que se llamaba Setup, que debe venir de seta, porque era aburrida como un hongo. Luego recordé que mi primo me había dicho que se me podía meter un troyano de wikileaks y volví a emocionarme. ¿Os imagináis a "Les Avutardes" en un fax del pentágono?. Vamos sería lo más, si un día en los comentarios me encuentro al Obama de verdad. Así que cada vez que el oso salía con la banderita yo venga a decirle.
- Que me espíe el blogg, que vaya a les avutardes.- Ya me imaginaba como "El PAís" iba a publicar mis entradas por entregas, como los papeles de la fiscalía del estado. Pero o el oso estaba sordo, o hablaba otro idioma, aunque lo del virus detectado me lo decía bien clarito en castellano. Yo ya probaba con todo.
- Virus detectado.
- Enviando información a virus de que les avutardes estando en blogger.- Nada.
- Virus detectado.
- Reconduciendo virus hacia blogg apasionante con contenidos altamente secretos llamado Les avutardes.-Ni puto caso. Llegué a enseñarle el muslo y todo, pero ese oso es un iceberg que no sucumbe a las pasiones de la carne. Finalmente me dí por vencida y llamé a mi primo para ver si me indicaba como orientar al virus.
- Oye, que tengo un troyano en el pc y no sabe salir.
- ¿Cómo que no sabe salir?. Será que no quiere.
- Bueno, pues será tímido, pero yo quiero que me infecte el blogg y lo mande a wikileaks.
- Ya, ¿Y a tí quien te ha dicho que eso es una posibilidad?
- Tú.
- ¿Yooooooo?. Mira, por experiencia sé que discutir contigo no me va a llevar a ningún sitio, no sé que te dije y mucho menos que llegaste tú a dilucidar, pero un troyano no te va a hacer la publicidad gratis.
- Pues no entiendo porqué, yo nunca me he posicionado a favor de Micenas expresamente, aunque reconozco que lo de raptar a Helena no estuvo bonito.
-Vamos a ver, prima, yo no sé como decirte ya que por favor te hagas un curso de software. Lo de troyano es porque son virus que se esconden dentro de otros archivos para no ser detectados, igual que hicieron los troyanos con el caballo de madera, pero son virus informáticos, no son físicos. ¿Entiendes?.
- Sí, vamos quieres decirme que mi ordenador somatiza.
- No, quiero decirte que te han infectado el ordenador con un virus que pretende espiar el contenido de tu pc. Tu ordenador no se si somatizará pero lo que sí sé es que tú sodomizas, porque no veas lo que das por culo con tu libre interpretación de la vida.
- Pues si me estás dando la razón, yo quiero que me espíen el blogg, y que luego lo cuenten por ahí, en las tabernas virtuales donde los virus se tomen sus archivitos y sus directorios.
- ¿En las tabern.....?. ¡Lo tuyo es mucho!, no hay peor sordo que el que no quiere oír. ¿Porqué no escribes un guión para Píxar, los de Ice Age?. Con esa mente desbordada seguro que triunfabas, ya lo estoy viendo.
- Pues, bueno, lo pensaré, pero de momento lo que escribo es un blogg y tú te empeñas en vetarme.
- ¿Pero yo qué me voy a empeñar en vetarte?.
- Pues sí, porque no me quieres decir como mandar el troyano del wikileaks a mi blogg para que lo lean en todo el globo.
- Tu cerebro es lo que está lleno de virus y de globos, que te estoy diciendo que los virus no puedes reconducirlos, que infectan lo que quieren, no lo que tú les digas. Que son virus, no Spónsors.
- Bueno, pues si no me va a hacer ningún servicio, ¿para qué lo quiero?
- Para nada. Lo que tienes que hacer es eliminarlo.
- Huy, pues no sé como porque la pipeta de las pulgas de la perra se la puse ayer y espray de los bichos no me queda.
- Pues antes de acostarte le pones al pc un vaso de leche calentita con miel, que me han dicho que para el catarro es cojonudo.
- Huy, pues no lo había pensado...... pero, ¿Tú crees que se lo beberá?. Es que no tiene boca, y si se lo meto por la disquetera no sé, como tiene dos igual le pongo un enema sin querer, no sé cual corresponde al culo y cual a la boca.
- Mira, estamos en Madrid a dos grados y tú me estás haciendo sudar. A ver, sigue mis instrucciones, pero como me interrumpas para algo te cuelgo, y no me refiero al teléfono. ¿Estamos?.
- Mmmmmm.
- No te entiendo.
- Es que me has dicho que no te diga nada, pero estoy asintiendo con la cabeza.
- Mira, clica donde está el oso, como tú dices. ¿Ves que se abre una ventana?
- No, las tengo todas cerradas porque hay corriente.
- Brrrrrrrrrrrr!. Quiero decir un cuadradito en la pantalla.
- Ah, sí, eso sí.
- Pues clicas donde pone analizar y cuando te encuentre el virus te preguntará que si quieres borrarlo, le dices que sí y ya está.
- Bueno, ahora lo hago, si tengo alguna duda te llamo.
- No, si tienes alguna duda te vas a la iglesia y le pones un cirio a San Judas Tadeo, que es el patrón de los imposibles.-
En ese momento se cortó, y se debió quedar sin batería y sin cargador, porque desde ayer lo he intentado y me responde que está apagado o fuera de cobertura. Es una lástima, seguro que le encantaría saber que mi pc ya está sano y que sus instrucciones funcionaron a la perfección. Claro que me gustaría preguntarle como lo puedo vacunar, pero como está apagado......
- Que me espíe el blogg, que vaya a les avutardes.- Ya me imaginaba como "El PAís" iba a publicar mis entradas por entregas, como los papeles de la fiscalía del estado. Pero o el oso estaba sordo, o hablaba otro idioma, aunque lo del virus detectado me lo decía bien clarito en castellano. Yo ya probaba con todo.
- Virus detectado.
- Enviando información a virus de que les avutardes estando en blogger.- Nada.
- Virus detectado.
- Reconduciendo virus hacia blogg apasionante con contenidos altamente secretos llamado Les avutardes.-Ni puto caso. Llegué a enseñarle el muslo y todo, pero ese oso es un iceberg que no sucumbe a las pasiones de la carne. Finalmente me dí por vencida y llamé a mi primo para ver si me indicaba como orientar al virus.
- Oye, que tengo un troyano en el pc y no sabe salir.
- ¿Cómo que no sabe salir?. Será que no quiere.
- Bueno, pues será tímido, pero yo quiero que me infecte el blogg y lo mande a wikileaks.
- Ya, ¿Y a tí quien te ha dicho que eso es una posibilidad?
- Tú.
- ¿Yooooooo?. Mira, por experiencia sé que discutir contigo no me va a llevar a ningún sitio, no sé que te dije y mucho menos que llegaste tú a dilucidar, pero un troyano no te va a hacer la publicidad gratis.
- Pues no entiendo porqué, yo nunca me he posicionado a favor de Micenas expresamente, aunque reconozco que lo de raptar a Helena no estuvo bonito.
-Vamos a ver, prima, yo no sé como decirte ya que por favor te hagas un curso de software. Lo de troyano es porque son virus que se esconden dentro de otros archivos para no ser detectados, igual que hicieron los troyanos con el caballo de madera, pero son virus informáticos, no son físicos. ¿Entiendes?.
- Sí, vamos quieres decirme que mi ordenador somatiza.
- No, quiero decirte que te han infectado el ordenador con un virus que pretende espiar el contenido de tu pc. Tu ordenador no se si somatizará pero lo que sí sé es que tú sodomizas, porque no veas lo que das por culo con tu libre interpretación de la vida.
- Pues si me estás dando la razón, yo quiero que me espíen el blogg, y que luego lo cuenten por ahí, en las tabernas virtuales donde los virus se tomen sus archivitos y sus directorios.
- ¿En las tabern.....?. ¡Lo tuyo es mucho!, no hay peor sordo que el que no quiere oír. ¿Porqué no escribes un guión para Píxar, los de Ice Age?. Con esa mente desbordada seguro que triunfabas, ya lo estoy viendo.
- Pues, bueno, lo pensaré, pero de momento lo que escribo es un blogg y tú te empeñas en vetarme.
- ¿Pero yo qué me voy a empeñar en vetarte?.
- Pues sí, porque no me quieres decir como mandar el troyano del wikileaks a mi blogg para que lo lean en todo el globo.
- Tu cerebro es lo que está lleno de virus y de globos, que te estoy diciendo que los virus no puedes reconducirlos, que infectan lo que quieren, no lo que tú les digas. Que son virus, no Spónsors.
- Bueno, pues si no me va a hacer ningún servicio, ¿para qué lo quiero?
- Para nada. Lo que tienes que hacer es eliminarlo.
- Huy, pues no sé como porque la pipeta de las pulgas de la perra se la puse ayer y espray de los bichos no me queda.
- Pues antes de acostarte le pones al pc un vaso de leche calentita con miel, que me han dicho que para el catarro es cojonudo.
- Huy, pues no lo había pensado...... pero, ¿Tú crees que se lo beberá?. Es que no tiene boca, y si se lo meto por la disquetera no sé, como tiene dos igual le pongo un enema sin querer, no sé cual corresponde al culo y cual a la boca.
- Mira, estamos en Madrid a dos grados y tú me estás haciendo sudar. A ver, sigue mis instrucciones, pero como me interrumpas para algo te cuelgo, y no me refiero al teléfono. ¿Estamos?.
- Mmmmmm.
- No te entiendo.
- Es que me has dicho que no te diga nada, pero estoy asintiendo con la cabeza.
- Mira, clica donde está el oso, como tú dices. ¿Ves que se abre una ventana?
- No, las tengo todas cerradas porque hay corriente.
- Brrrrrrrrrrrr!. Quiero decir un cuadradito en la pantalla.
- Ah, sí, eso sí.
- Pues clicas donde pone analizar y cuando te encuentre el virus te preguntará que si quieres borrarlo, le dices que sí y ya está.
- Bueno, ahora lo hago, si tengo alguna duda te llamo.
- No, si tienes alguna duda te vas a la iglesia y le pones un cirio a San Judas Tadeo, que es el patrón de los imposibles.-
En ese momento se cortó, y se debió quedar sin batería y sin cargador, porque desde ayer lo he intentado y me responde que está apagado o fuera de cobertura. Es una lástima, seguro que le encantaría saber que mi pc ya está sano y que sus instrucciones funcionaron a la perfección. Claro que me gustaría preguntarle como lo puedo vacunar, pero como está apagado......
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