BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



domingo, 9 de enero de 2011

MADRES SUPERIORAS.

Queridos vutarderos, ayer fue física y moralmente escribir nada, a mi hija y sus congéneres les dió por jugar a las cucarachas en su cuarto ( ya sabéis, las cucarachas, nacen, crecen, se reproducen.....), y las dos veces que me dio por subir, el olor a personismo  (como dice el hijo de una amiga mía), y la cantidad de individuos que poblaban la estancia, me lo hacía imposible, de modo, que trataré de poneros al día acerca de mis andanzas.
Como sabéis, he tenido la última visita de la temporada, mi amiga y sus dos hijas, que se han marchado esta mañana, estoy muy orgullosa del equipo que hemos formado mi amiga y yo, porque lo de convivir con tres individuos bonsai que están en plena efervescencia, no se lo deseo ni a "La Aguirre". Esos mazizos de zapatos y bragas que brotan por doquier, las cremas para los granos, las colonias, los desodorantes, zapatillas de andar por casa, esos hermosos parterres de horquillas y cepillos del pelo que súbitamente adornaban mi pasillo y la banda sonora de esos encantadores piececitos trotando por la escalera, que hacen que el Katrina parezca una suave brisa. Y lo mejor de todo, ese orfeón de voces angelicales.......
- Mamaaaaaaaaaaaaá!
- ¿Es a tí o a mí?.
- No sé, prueba tú a ver qué pasa.
- Queeeeeeeeeeeeé.
- ¿Dónde está la camiseta de las calaveras?.
- Es a tí, la mía está en pleno proceso "marcas".
- No lo sé, ¿cuándo la viste por última vez?.
- Ayer, cuando me la quité para dormir, pero en la cama no está.
- Jujujujujujuj.
- ¿Y tú de qué te ríes?.
- De que tú ni siquiera puedes decir eso de "la puse en tu armario".
- La puse en tu maleta.
- ¿Pooooooooooooor?
- Pues chica, llámame rara, pero es que colgando de la lámpara, como que no me pegaba mucho, ya sabes, que las madres tenemos ese tipo de cosas.
- Mamaaaaaaaaaaaaá.
-Diiiiiiiiiiiimeeeeeeee.
- ¿Has visto mi cinturón de Pimkie?.
- ¿Quién es Pimkie?. A ver si se nos ha colado otra y entre la multitud no nos hemos dado cuenta.
- ¡Mamá!, que es una tienda.
- Una tienda, es un local en el que se venden cosas.
- Que no, que Pimkie es una tienda.
- Ahhhhh!, pues no sé si lo he visto. ¿Cómo es?.
- Rosa, con chapitas metálicas.
- Ah, ¿pero eso es un cinturón?. Pues hija, no sé si podrás respirar con él, porque lo llevo puesto de muñequera.
Luego está el hermoso y edificante deporte de tender la ropa en equipo, las dos a una, como en Fuenteovejuna.
- ¿Esa camiseta es de las tuyas?.
- Si tiene arrancada la etiqueta y un tijeretazo en la cintura sí.
- Oye, ¿a tí no te parece que los calcetines son de la familia de los conejos y de El Dioni?
- ¿Por?
- De los conejos, porque me da la sensación de que se reproducen y de el Dioni, porque con frecuencia, más de uno se da a la fuga.
- No, es que nuestras hijas los tienen iguales, ya sabes, todos del Primark, de los de seis pares a tres euros.
- Ah, pues es verdad, espera que traigo la báscula y los repartimos al peso.
- ¿Qué es esto?.
- Un tanga de mi hija.
- Pues menos mal que me lo has dicho, si no lo pongo donde el hilo dental.
Y así con todo, los guantes, los abrigos, los gorros. También está la aventura de salir con ellas a algún sitio.
- ¿Donde os apetece immmmmmmpf?. ¿Porqué me tapas la boca con las dos manos?.
- ¡Calla imprudente!, ¿Cómo se te ocurre darles a elegir?.
- A la piscina, a merendar por ahí, de excursión.- ¡Hala!, todas a la vez.
- ¿Qué opción has oído primero?.
- La de la piscina.
- Menos mal que tenemos el  oído sincronizado y podemos actuar democráticamente. Chiiiiiicaaaaaas, nos vamos a la piscina.
- ¡Guaaaaaaaayyyyyyy!, ¡Qué rollo!.Yo no quiero ir.- De nuevo las tres en estéreo.
- ¿Preferís limpiarnos el coche?.
- ¡Nooooooooo!. A la piscina, a la piscina.- Por fín salimos de casa y las dejamos en la piscina cubierta acordando recogerlas al cabo de una hora y media. Entonces nosotras nos dedicamos a intentar relajarnos tomando un café en una terraza, a diez grados, con los pelos por la cara porque hace aire y gritándonos la una a la otra para poder oírnos... Y todo esto ¿porqué?. Pues porque formamos parte de ese grupo marginal, que nutre las arcas del estado a través de unos impuestos infames por cada cajetilla, y que aún hoy, se llama de "fumadores" (no sabemos cuanto tardarán en cambiarnos el nombre por el de "delincuentes contra la salud pública"). Finalmente, y llenas de sabañones, nos dirigimos a recoger a nuestra progenie.
- ¿Dónde podríamos ir a tomar una sidra natural?.
- Pues hombre, lo moruno la toma en el bar del pueblo, pero..... no sé si llevarte allí, igual no estás preparada.
- ¿Después de llevar a mis hijas a ese colegio reaccionario durante diez años dudas de mi preparación ante situaciones peculiares?.
- Es que estas son demasiado peculiares, y tu lengua viperina no tiene contención. Hazte cargo de que tú te vas mañana, pero a mí me toca quedarme aquí, y en este pueblo eso de dime con quien andas..... Bueno, que te estés calladita, y si te quieres ir, me das un codazo.
Por fin llegamos al bar, y encontramos a lo moruno, integrándose con el paisanaje. Uno de los vecinos que le acompañaban estaba con su mujer y procedió a las presentaciones.
- Estas son fulanita y menganita, y aquí, Joaq..., bueno, el enemigo.
- ¿Y el enemigo tiene nombre, o la llamamos Saddam Hussein?
- No, se llama Joaquina.
- Encantadas Joaquina.- En ese momento uno de los paisanos hablaba con otro y le decía.
- Y vosotros, ¿Cuántos hermanos sois?.
- Trece.
- ¿Y todos vivos?.
- No, vivos, otro y yo, los demás están trabajando.- A lo moruno, le corrían lágrimas por las mejillas de la risa que le entraba, y mi amiga y yo, no sabíamos si hacer pis o beber agua. Entonces el marido del enemigo, le decía al mío.
- Tú y yo, lo que teníamos que hacer era poner un bar, y si nos va mal pues ya lo abrimos al público.
En ese momento mi amiga me propinó un codazo que creo que me hizo una fisura en la costilla. Cuando volvíamos a casa, me miraba con los ojos anegados y me decía.
- Qué cosa me da dejarte aquí, amiga.
- Huyyyy, no te preocupes, si aquí me crié, ya estoy más o menos curtida.
- Bueno, si tú lo dices, pero si necesitas ayuda, silba.
Se ha ido esta mañana con sus dos pollitos, y me ha dado mucha pena, a pesar de ser adolescentes, incomprensibles, malhumoradas..... las quiero mucho, vamos, lo mismo que me viene ocurriendo con la mía.

1 comentario:

  1. Es divertidísima esta crónica de las hijas y tu amiga vitriólica, verídicamente el lugar de la sidra natural donde alterna lo moruno y, sobre todo su paisanaje, tiene un puntito de la España súbita y montaraz.

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