Queridos vutarderos, he vuelto a recibir visitas, se trata de una de mis amigas de Madrid, que ha venido a verme con sus hijas.... Se me había olvidado el placer que supone charlar con tu amiga hasta las cuatro de la mañana, tomando café, fumando sin tino y riéndonos hasta sentir agujetas en el estómago. Y es que una de las muchas cosas buenas que tiene el tener amigas, es que vas haciendo memoria colectiva, vas conformando un anecdotario repleto de penas y alegrías conjuntas o por separado pero nunca solas, estamos siempre acompañadas por esa red invisible que conforman los afectos entre mujeres y que es tan elástica como la distancia o el tiempo, que nos alcanza y nos protege de las caídas libres. Pues eso, que esta noche he dormido poco pero me ha cundido mucho.... Mi amiga y yo nos conocimos porque llevábamos a nuestras hijas al mismo colegio, la elección del centro en mi caso era voluntaria y en el suyo propiciada por la voluntad de un marido convencional, previsible y temeroso del que dirán, que creía a pies juntillas eso de "dime con quien andas y te diré quien eres", por lo que le parecía que un colegio privado (aunque era concertado) y religioso iba a proporcionar a su progenie una mejor educación que una escuela pública. Ciertamente era curiosa dicha manifestación viniendo de alguien que se declaraba comunista pero.... El caso es que mi amiga es atea, comunista, antisistema, honestísima, muy arisca y una de las mejores personas que he conocido, pero algo brusca en la manifestación de sus opiniones, por ser suave diría que carece completamente del don de la diplomacia. Yo, en cambio, estaba más o menos de acuerdo con el planteamiento del cole, eran de la teología de la liberación, una de las primeras comunidades en quitarse el hábito y con una gran presencia de misioneros en el tercer mundo, además el centro se declaraba cristiano (que no hay que confundirlo con católico) y no evangelizador, por lo que se permitían bastantes libertades, y como los valores cristianos me parecen muy éticos, no tenía ningún conflicto con enviar a mi hija allí. Naturalmente, el cole, tenía sus defectos, como cualquier gran comunidad, y era bastante común que a la salida de las reuniones, nos juntáramos un grupo de madres más o menos "alternativas" a discutir la metodología, las propuestas de la comunidad educativa... etc. En aquellas reuniones se daban escenas de todo tipo entre nuestro grupo, puesto que aunque todas estábamos de acuerdo en que había que cambiar algunas cosas, cada una tenía y aplicaba su particular método. Por ejemplo, estaba la que no hacía ni puto caso a lo que se decía, la que protestaba públicamente, la que padecía en silencio su indignación, la que prefería discutirlo en privado con la directora... etc. Esto daba lugar a situaciones tan dantescas como la que paso a relataros.
Nos habían convocado a una reunión en el salón de actos, y para estar preparadas física y moralmente, decidimos juntarnos a comer en el Chino del barrio que a la sazón se llama WA-RONG, pero que todo el mundo conoce por "El Guarrón" así que allí nos fuimos a comer las cinco o seis madres que conformaban nuestro grupo, a excepción hecha de mi amiga, la que me visita, que no pudo ir por estar trabajando y llegar con el tiempo justo para la reunión. Llegamos al cole en un ambiente lúdico-festivo, que procedía en gran medida del licor de lagarto, y como llegábamos algo tarde, no tuvimos más remedio que ocupar una de las primeras filas, así que allí nos tenéis a las madres alternativas, y algo achispadas tratando de mantener la compstura, aguantar la carcajada y pasar por cabezas de familia respetables ante la mirada implacable de la directora y el comité de orientación. La amiga en cuestión llegó la última, y casualmente yo había entrado la primera, de modo que nos separaban seis madres algo perjudicadas que hacían esfuerzos desesperados por contener la risa. Haceos una composición de lugar, yo ocupaba el extremo izquierdo de la fila y mi amiga el extremo derecho (muy a su pesar), cuando de pronto empiezo a advertir, como en un extraño efecto de ola, que mis amigas se iban oliendo de unas a otras, empezando por la derecha, ante la mirada estupefacta de la comunidad docente. Cuando el olisqueo llegó hasta mí, me sobresalté y le pregunté a la olfateadora en cuestión.
- ¿Qué haces?.
- Olerte.
- ¿Perdón?
- No te disculpes, si no hueles mal.
- ¿Qué quieres decir?.- Susurré alarmada.
- Nada, que me gusta tu desodorante.- Las risitas disimuladas que corrían por mi derecha, iban camino de convertirse en asfixiantes carcajadas.
- ¿Pero de verdad, estamos en el salón de actos de el colegio de nuestros hijos, oliéndonos los desodorantes?. ¿Es un estudio de mercado, o un experimento genético?.
- No, es que la amiga dice que olemos a chino.
- ¿Cómo que olemos a chino?. ¿Y a qué huelen los chinos?.
- No lo sé. ¿A qué huelen las nubes?.- Decía mi interlocutora llorando de risa.
- Pero, bueno, ¿quieres parar ya con la nariz?. Parecemos un grupo de cocainómanas, y Cristina (la directora del cole, y a veces de nuestras vidas) nos está mirando con cara de fulminarnos.
- Es que insiste en que olemos a rollito.
- ¿Pero qué dices depravada?. Mira, yo paso por lo del tapersex, por lo de las bragas luminosas y hasta por lo de comprarnos todas juntas el anillo de Dúrex, pero lo de la bacanal ya me parece un exceso.
- Que no, que dice que olemos a guarrón.
- Oye guapa, sin faltar, además ¿no acabas de decirme que te gusta mi desodorante?. ¡Dios, mío, pero qué estoy diciendo!. ¿Estoy de verdad tratando de defender una digna educación para mi hija, mientras mis amigas no paran de olisquearse unas a otras diciendo cochinadas?.
- Lo de Lola lo entiendo, porque huele a gamba (trabaja en una marisquería), pero lo nuestro ¿?.
- ¿Pero a mí que me importa que Lola huela a gamba si hoy no ha trabajado, nos hemos hecho "un lunes al sol" y yo he salido duchada de casa?.- En este punto, la psicóloga del centro se acercó a reconvenirnos.
- ¿Quieren hacer el favor de comportarse?. ¡Por el amor de Dios! ¡Dejen de hacer ese ruido con las narices!.
Cuando por fin conseguí retomar el hilo del discurso de la directora, me arrepentí de no haberme puesto a cuatro patas y mear en una esquina, el discurso de la señora, era cuando menos pelín tendencioso....
- Por eso queridos padres, les advierto, estamos en época preelectoral y hay muchas posibilidades de que ganen los socialistas, ustedes verán si quieren que hagan de la educación de sus hijos una herramienta de negociación política...... Se nos cortó la risa de golpe y dió paso a una indignación que en algunos casos se hizo patente en el mismo acto y en otros en el parque y la cafetería durante los días posteriores. Ya casi se nos había olvidado el nefasto discurso cuando una tarde, nuestros hijos salieron del cole con la revista trimestral.... Como teníamos por costumbre les dejamos jugar en el parque mientras nosotras tomábamos un café en la terraza de enfrente, de pronto ví como mi amiga cogía la revista y pasaba de un color normal, palidillo a un rojo sangre, mientras la barbilla le temblaba de la indignación.
- ¡Pero bueno, esto ya es el colmo!.- Dijo descargando un puñetazo sobre la mesa y tirando la revista a tres metros.
- ¿Qué pasa ahora?
- Pues no van y tienen los santos huevos de publicar en primera página un titular que dice "Nuestros hijos pueden ser las víctimas. ¡Cuidado con el comunismo!.
- ¿Cooooooooómooooooooooooooo?.- Preguntamos las seis como un solo hombre con los ojos fuera de las órbitas.
- Como lo oís, desde, luego yo mañana mismo declaro en mi casa el estado de excepción y mis hijas no vuelven a ese nido de fascistas y reaccionarios.
- ¿Pero estás segura, cómo van a poner eso, si además la revista es del Ampa?
- ¿Del AMPA?. Del Hampa con hache, querrás decir.- Ella siguió despotricando y haciendo cortes de manga y diciendo que no sé qué era como una olla, y que a ella no se la metían más con vaselina y no sé cuantas barbaridades más. Entonces yo, me levanté a recoger la revista porque quería comprobar por mis propios ojos semejante oprobio. Efectivamente, casi se me salen de las órbitas cuando leí ""Nuestros hijos pueden ser las víctimas. ¡Cuidado con el consumismo!". Miraba a mi amiga de hito en hito, y cuando volví en mí y me recuperé del marichalazo, no pude por menos que recomendarle que se lo hiciera mirar, que me parecía que estaba un pelín obsesionada, aunque a día de hoy, ella todavía sostiene, que aquel titular escondía un mensaje subliminal.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Jaaaaaaaaaaaaa! Ahora entendiéndo porque no pudiendo ahora con las reuniones, coño, si es que yendo sola y no teniendo a quien oler! Besos
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