BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



domingo, 23 de enero de 2011

LAPSUS VARIOS

Vutarder@s de mis vísceras acaba de marcharse el congénere de lo alienhija, han pasado todo el día poniéndole música al "Rap de la Borrasca" y claro, yo encima no podía quejarme, no voy a castrar su creatividad. Ahora, os aseguro que si, camino del baño no os habéis encontrado con un indivíduo de metro y medio, con la boca llena de hierros azules y rojos, una gorra dos tallas más grande y unas gafas de sol de corazones amarillos agitando los huesos como Popotitos, no sabéis lo que es el miedo, de verdad os lo digo, ni un abducido podría ponerse en mi pellejo, digo en mi plumaje, ha sido un lapsus ¿verdad?. ¿Recordáis el de mi amiga con el comunismo?, dicen que se llaman lapsus lingüe, pero yo creo que muchas veces son mentales, una persona bastante propensa a este tipo de incidentes es mi madre, además de lo de la avutarda, con su existencia está conformando un anecdotario familiar de lo más surtido. Recuerdo una vez en que mi hermana y yo, habíamos ido a merendar a su casa. Mi madre está tan acostumbrada a vivir sola, que en cuanto en su salón ve más de tres adultos le entran sudores fríos, lo mejor en su casa es moverse poco y despacito. El caso es que después de la merienda, cuando mi hermana y yo consideramos que la prueba era excesivamente dura para ella, nos disponíamos a irnos. El gesto de alivio de mi madre era notable y como para compensarnos por la delicadeza de irnos, nos obsequió con un cd a cada una. Bajábamos la escalera charlando y el caso es que cuando llegamos a la calle estábamos en plena conversación , por lo que mi hermana propuso que tomáramos un café en el bar de la esquina, Tardaríamos una media hora y yo ya me disponía a irme cuando eché de menos mi bufanda, al comprobar que no estaba en el bar, llamé a mi madre por el telefonillo.
- ¿Si?.
- Mamá que soy yo, ¿me he dejado en tu casa una bufanda verde?.
- No la he visto, pero ya miraré más despacio.
- Bueno, entonces te la recojo el próximo día.
- Vale, ¿qué tal habéis llegado?.
- ¿A dónde?.- Pregunté un tanto alarmada.
- Pues a tu casa, a donde va a ser. ¿Había mucho atasco?.- Yo miraba a derecha e izquierda buscando una cámara oculta.
- Mamá, ¿te encuentras bien?.
- Perfectamente, ¿y tú?.
- Hombre, pues algo preocupada por tí.
- ¿Por mi porqué?
- Porque estamos hablando por el portero automático y tú me preguntas que si he encontrado atasco. No sé si te refieres a la M30 o a tus senderos cerebrales.
- Uhhhhhhhhhh!.- Dijo, y colgó.
Otras anécdotas divertidas me han ocurrido en compañía de algún amigo marroquí recien llegado, yo no sé si eran los nervios de no manejar bien el idioma o que realmente pensaban que esto era como Disneylandia. Recuerdo una vez que salí de casa con uno que acababa de llegar, estábamos buscando una farmacia, y al llegar al semáforo, este se puso en verde para peatones emitiendo el clásico pitido para informar a los invidentes de que pueden cruzar.
- ¿Porqué chilla el semáforo?.
- Ah, no chilla, pita. Es para los ciegos.- Mi amigo no dijo nada, llegamos a la farmacia, compramos lo que habíamos ido a buscar y volvimos. Al llegar de nuevo al semáforo, se volvió a repetir la misma situación, y entonces mi amigo, con los ojos como platos me dijo.
- ¡Desde luego, como se nota que esto es Europa!
- ¿Y eso?.
- En mi país a los ciegos no les dejamos conducir.- Yo estaba a mitad del paso de cebra y tuvimos que parar el tráfico, porque no podía caminar de la risa.
Otro día, este amigo, me invitó a comer a su casa con su mujer y sus hijos, como yo aprendo su idioma me interesé por el nombre del plato.
- ¿Y esto como se llama?.
- Tajin de pollo.
- Ya, quiero decir, que en tu país como lo llamais.
- Tajin de pollo.
- No, mira, no me entiendes, para pedírselo a tu mujer, ¿cómo lo llamas?.
- Pues le digo que quiero tajin de pollo.
- Pero digo, en tu casa, si tuvieras que enseñarle a un extranjero cómo se llama este plato, ¿cómo lo dirías?.- Me miró con expresión de entender, como si se le hubiera hecho la luz en el cerebro en aquel preciso momento, y me dijo articulando muy bien los fonemas.
- Ta-jin de po-llo.
En otra ocasión, le conseguí trabajo a otro amigo marroquí en la pizzería de mi padre, en la que yo también trabajaba. Yo iba en coche con la camarera, que vivía en mi barrio, pero para enseñarle a él el trayecto, el primer día le acompañé en el metro. Iba enseñándole el sistema de colores de las diferentes líneas y le decía.
- Mira, una vez que estés en el tren, procura estar atento a la estación de Hortaleza, cuando la pases, el altavoz dirá "Próxima estación Canillas", entonces te bajas.- Al día siguiente teníamos que entrar todos a las 12, eran y media y no sabíamos nada de mi amigo, mi padre me miraba fulminándome y me decía.
- ¿No era tan espabilado tu amigo?. ¿Tan responsable y trabajador?. ¿Tan formar y tan puntual?
- Papá, no seas así, seguro que le ha pasado algo, no te burles, que estoy preocupada.- A las 12,45 un taxi se paró en la puerta y de él salió mi amigo con el semblante verde botella.
- ¡Pero chico!, ¿qué te ha pasado?. Está mi padre que trina, como el pequeño ruiseñor.
- Pues nada, he hecho todo lo que tú me habías dicho, pero me ha tocado un metro sordomudo y he acabado en el parque de las naciones.- Fué tanta la risa que nos dió que mi padre le invitó a un trinaranjus mientras nos decía con los ojos llenos de lágrimas de la risa.
- Bueno, vale ya de reírse del chaval, que está por la integración de los trenes con minusvalías.
Son muchas las patas de gallo que les debo a estas anécdotas, ahora, que el gallinero completo se la lleva la siguiente.
Estábamos en el velatorio de mi abuela, os podéis imaginar, la pena era intensísima y la sensación de vacío atroz. Allí nos encontrábamos llorando a moco tendido, toda su familia, su hijo, sus nueras, sus nietas y su hermana. Mi abuela era la madre de mi padre y murió tres años después que él. Entonces empezó a llegar la gente, y ya sabeis como son esas cosas. Qué como ha sido, que qué pena tan grande, que si no parecía que estaba tan mal.... En esto se acercó mi tío por parte de madre. Mis dos tíos no pueden ser más distintos, el paterno trabaja en Renfe, y es un obrero de pro, residente en Vallecas con un sueldito de ferroviario y dos hijas. Mi otro tío, trabaja en una multinacional en La Castellana, vive al lado de la oficina y usa corbatas de Loewe. Así que allí los tenéis, a uno con su americana de pana con coderas y al otro con su traje príncipe de gales y la corbata.
- Cuanto lo siento, de verdad, me he enterado esta mañana, yo no sabía nada.
- Pues, muchas gracias, la verdad es que en estas situaciones....
- ¿Pero y al final de qué ha sido?.
- Pues chico dicen que de un fallo multiorgásmico.- Mi pobre hermana que estaba a su lado bebiendo agua casi se une a mi abuela, del susto. Le miró primero horrorizada y luego con la risa atascada en la garganta.
- Huyyyyyyyy, que lapsus más tonto, ya me hubiera gustado a mí, que se muriera de eso.- La verdad es que a pesar de lo dramático del momento, no podíamos parar de reírnos, puede que haya gente que confunda este tipo de gestos con una falta de respeto, pero a mí me consta, que mi abuela desde donde estuviera, se reía a carcajadas. Y es que a mí me parece una hermosa forma de despedir a alguien que has querido tantísimo, con una sonrisa en los labios y mucho amor en el corazón.

2 comentarios:

  1. Riéndome mucho recordando estas anécdotas. Lo del semáforo lo conoce todo aquel que alternando conmigo en alguna ocasión. Tampoco olvidando lo del higo. Leyéndote dándome la sensación de que tomando café juntas cada día. Beso

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  2. Querida Yamahawr, ¿dandote cuenta de que teniendo nombre de moto dicho por Chiquito?. Yo también recordándote cuando escribiendo esto, también teniendo presente el higo, pero pareciéndome que pudiendo ofenderse mi amigo. Tengo pendiente la segunda parte con una mención de honor al Lumitor, y el señor de los anillos de Alvarito o los arquitectos de lo ratiti, y en cuanto se me pase el mosqueo con la amiga marisquera, dedicándole un monográfico de una semana, aunque ahora que diciéndolo, mejor no esperando a que pasándome, mejor haciendo terapia con el monográfico. Yo también echando de menos los cafeses. BEsu.

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