¿Qué hay vutarderill@s?. Yo aquí, como cada viernes, lo alienhija está con sus migos y yo esperando a que me llame para decirme que la vaya a buscar porque se ha tragado un ladrillo. Hoy he tenido un día de timbre que no sé como lo perruno no se ha quedado afónica, nada más sonar la puerta ya empieza con la retahíla de amenazas y de insultos, yo no sé cómo no se da cuenta de que con el tamaño que tiene, resulta bastante ridícula. Resulta que a mi vecino, le han operado de cataratas y hay que echarle unas gotas en el ojo tres veces al día, como su mujer ya no tiene pulso, me pidió que si se las podía echar yo. Por supuesto le dije que sí, de modo que habíamos quedado en que esta mañana, cuando me levantara, pasaba a su casa. Le debo crear cierta desconfianza yo a este hombre, porque el caso, es que a las nueve de la mañana, ya me estaba llamando al timbre. Ayer ocurrió lo mismo, habíamos quedado a las diez y media para llevarle al médico, y a y cuarto estaba yo saliendo de la ducha cuando sonó el timbre. Me asomé por la ventana y ví al hijo paseando por mi portal como un padre primerizo.
- Que diz mi padre que si ya tas lista.
- Dile que me estoy vistiendo, que ahora voy.
- Ya, pero es que diz que tienes que echai les gotes en el gueyu y que si no sécase.
- Pues dile que se lo tape con una mano, que en diez minutos estoy allí.- Tenía tanta prisa, que no reparé en lo de que el ojo se secaba, cuando por fin llegué a su casa, estaban todos paseando por el salón muy nerviosos.
- ¿Os pasa algo?.
- ¡Mecá!, como non viniis pensé "esta rapaza adormeciose".
- Pues no, me he levantado a las nueve, pero habíamos quedado a las diez y media y todavía no son.
- Ya, pero es que tienes que echame les gotes nel güeyu antes de marchar y si no sécase.
- ¡Pero hombre!.¿Cómo se te va a secar el ojo?.
- Sí, díjome el médicu, que si non ponía les gotes que resecábase.
- Ya, hombre, pero por que te las pongas media hora más o menos no pasa nada.
- Quita, quita, que les gotes les carga el diañu.
- Bueno, anda, siénate en la silla que te las voy a poner.- Son tres gotas distintas, y ya las tiene allí dispuestas en fila junto con las instrucciones y la posología que le dieron en la clínica.
- ¡Pero como ye!, ¿non vas leer les estruciones?.
- No, si ya sé que es una gota de cada con un intervalo de un minuto cada una.
- Ah, pos yo de eso non tengo.
- ¿De qué?.
- Entrevalos, no se que ye.
- Nada, déjalo.
- Esta moza, muy lista ye, ¿visti como lu entiende tou?.- Le decía a su mujer entre gota y gota.- Oye, y rápida como un tiru, na más que abro el güeyu, zas, al centru. Non gasta nada, no usa ni servilletes.
- Claro, es que vien de la ciudá y ta de ello bobu.- Aquí las explicaciones son aquí de concluyentes.
- Pero hombre, si ye muy fácil, non tienes más que apuntar al ojo y echar una gota.
- Ya, pues, ayer vino una vecina que en tiempos fué praticanta y tardó munchu, y arroyábenme les gotes pe la cara....
- ¿Pero qué años tiene la vecina?.
- Ochenta y nueve o noventa tendrá.
- Hombre, pero es que a esa edad, el pulso.....
- Ya, pero como era praticanta.- De nuevo estas explicaciones que son determinantes a más no poder.
- Bueno, pues esto ya está. ¿Nos vamos?.
- Pera, que voy poner les gafes, que nun puede dame el sol.- Mi vecino es un hombre enorme, debe pesar cientoveinte kilos por lo menos y tiene el perímetro de una mesa camilla. De modo que cuando le ví salir con unas gafas de sol tipo terminator pero dos tallas más pequeñas, casi me cuajo allí mismo. Se subió al coche y dijo.
- Aaaahaaayyyyyyy! Olé, niña, zácame er cinturón y átamelo que yo no llego. ¡Arza!.- Bueno, la verdad es que lo que dijo fué.
- A ver rapacina, cogi el centurón y átamelo que no soy quien a day güelta.- Pero yo es que con ese semblante lo oía como si me lo dijera "La niña de los Peines".- Por fin arrancamos, aunque yo iba algo confusa con lo de la personalidad flamenca, bueno, lo cierto es que iba tan confusa que me pasé el desvío del médico, ya iba dirección Córdoba, pero mi vecino me paró a tiempo.
- A vé mi arma, que te paza er dehvío paer médico.- O sea que dijo.
- ¿Onde vas rapaza que vas pasate el desvíu?.- Por fin llegamos a la consulta y menos mal que no se me durmió en el coche, porque con semejante performance, no hubiera parado hasta llegar a "LA Venta de Vargas" lo menos. Como ya os digo que estaba confusa, pues no me dí cuenta y le seguí por el pasillo hasta la sala de espera, era tal el efecto que causaban en mí aquellas gafas diabólicas. Estaba mirándole hipnotizada y tarareando para mi interior unos tanquillos de Huelva que siempre me han hecho mucha gracia. Dicen así.
- Ahhhhaaaaayy!.- Esto es para templar la voz, digo el teclado. - Ay siempre comprandote gafas.
Ahhay siempre comprandote gafas, que siempre coooooooo oooooooooooooooooooooooo oomprándote gaaaaaaaafas. Hay te matas a tropezoooooones que yo no seeeeeeeeeee lo que te paaasaaaa.- Pues como os digo, estaba yo en estos tarareos mentales cuando de repente me encontré con él dentro de la consulta y con el fan de Menguele mirándome fíjamente.
- Non sé, venía normal, algo distraía, pero hablaba y tou.
- Ya, pero el paciente ¿quien es, vd, o ella?.- Decía mientras con un bolígrafo de luz me apuntaba directamente a la córnea.
- Yo, home yo, que operéme de catarates el otru día y esta moza vien a echame les gotes porque si no el güeyu sécame y tréjome hasta acá porque yo non pueu conducir.- Yo ya no sé si por efecto de la luz o de mi mente calenturienta, pero el caso es que ya, además de las gafas, a mi vecino le veía un clavel reventón tras la oreja.
- Pues propiamente, parece, que la que necesita atención médica sea ella. Pst, señorita, ¿me oye?.
- Eh! Sí, le oigo y le veo.
- ¿Sabe vd dónde está?.
- Sí, en "LA Venta de Awsvitz".
- ¿Se ha golpeado la cabeza al salir del coche?.
- Noooo, ¿por?.
- Mire, échese en esa camilla que le voy a tomar la tensión.- Procedió a tomarme la tensión y dijo.- Pues aparentemente es normal, su tensión, no vd. Mire lo mejor será que se quede tumbada unos minutos hasta que se le pase la desorientación. De modo que allí me quedé mientras le oía hacer preguntas a mi vecino sobre su operación, finalmente le dispensó las recetas y volvió a prestarme atención.
- ¿Se encuentra mejor?.
- ¿Cómo ehtáh mi arma?.- Oía yo a mi vecino muy preocupado.
- Bien, bien, si en cuanto vuelva a mi casa y deje a Perlita en la suya, seguro que vuelvo a la normalidad, es que han sido demasiadas emociones juntas.
- ¿Quién es Perlita?.
- La Perlita debe zé er perro, que eh mu chico.
- Sí, eso, Perlita de Huelva, es que ladra con mucho arte.- Decía yo delirante por mor de que me dejaran salir viva de allí.
- Bueno, incorpórese despacio y si se marea no se levante, así. ¿Se encuentra en condiciones de conducir?.
- No sabe vd cómo. Tengo unas ganas.....
- Bueno, pues entonces váyase, pero yo creo que debería vd venir la semana próxima para que le haga un chequeo completo, porque me dijo vd que era pensionista ¿verdad?.
- Si.
- Será una pensión de minusvalía entonces.
- Sí, es que debo tener algún gen recesivo del Holocausto, pero no se preocupe, que la semana que viene ya vengo yo a verle más tranquila y se lo cuento.- Salí de allí en un estado lamentable, y es que a pesar de estar acostumbrada a Belinda, a la lavadora de mi amiga y a vivir con lo alienhija, he de reconocer, que hay sucesos paranormales para los que no estoy preparada, vutarder@s.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Avutarda: espero que te hayas recuperado de la dualidad de tu persona, aunque algunas veces es más interesante mantenerla, pero no es fácil, lo sé por experiencia. Tu vecino debe ser un buen tipo, un niño muy grande que no ha perdido (contigo es difícil) la capacidad de sorpresa, de reacción y de inocencia.
ResponderEliminarMe encanta la asociación de tu alienhija de IKEA con los vascos, debe asociar todas las palabras que tienen una K con lo aberztale más profundo, casi era mejor no haberla sacado del error, tendría una idea completamente pacificadora de Euskadi.
Un beso.
Pero amiga, y yo sufriendo por tí cuando contando que te marchabas a las aldeas perdidas de los mundos.. yo pensando que qué siendo de las vidas tuyas cuando no aconteciéndote nelopadas... yo siendo una mujer de poca fe,pero tú vayas donde vayas...
ResponderEliminarEsta mañá he ido con lo Ratiti a un cuentacuentos de mi hermana, ha estado geniaaal, va teniendo tablas. Si tú presumiendo, yo también. Besu