BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



miércoles, 26 de enero de 2011

ELECTROFANTÁSMICOS

Hoooooooolaaaaaaa vutarderill@s, me hallo con el moco colgando, he agarrado un trancazo de esos que te dejan los ojos llorosos y la nariz como un pimiento morrón y en carne viva, así que es un espectáculo verme, voy como Pulgarcito, dejando un reguero de clínex para encontrar el camino al sofá. Me comenta lo alienhija que en la crónica de ayer estuve un poco floja, que no le he hecho justicia a la amiga, que es mucho más divertida en persona que en crónica. Bien, trataré de enmendar mi error, ya que hoy, me encuentro más relajada. Como os decía ayer, mi amiga, es una mujer algo insegura para las cosas de las reformas, pero además cuenta con otra cantidad ingente de despistes que han enriquecido durante años nuestros cafés. Por ejemplo, ella no lleva reloj, ni falta que le hace, es autotemporal, o sea que maneja el tiempo según su santo criterio. Recuerdo un verano en que me iba a quedar con su hijo algunas mañanas en que ella trabajaba y de paso aprovechar para darle unas clases de refuerzo de mates e inglés. Nos despedimos la noche anterior diciendo.
- Bueno, entonces mañana sobre las nueve y media o diez menos cuarto me traes al niño, ¿no?.
- Sí, te le dejo ya desayunado y con los libros.- A la mañana siguiente, me puse el despertador a las ocho para estar duchada y desayunada cuando llegaran, a las ocho y veinte llamaron al telefonillo.
- ¿Si?.
- Que sube el niño, yo no puedo subir porque llego tarde.
- ¿Que llegas tarde adónde?
- Al podólogo, no te jode.
- Ah, ¿pero tienes cita a esta hora para hacerte los pies?.
- ¿Me estás vacilando?
- Si, a estas horas es lo que me pide el cuerpo. ¿Cómo que si te estoy vacilando?. Me estás tomando el pelo tú a mí.
- Bueno, pues cuando vuelva de trabajar seguimos con la dialéctica que ahora llego tarde, por cierto, el niño va sin desayunar porque nos hemos dormido.- Me dejó con la palabra en la boca sin más explicaciones y le abrí la puerta al niño que venía con los ojillos pegados todavía.
- Mira, hijo, si quieres échate un poco en mi cama que estas horas son indecentes para ponerse a estudiar.- Al cabo de quince minutos aproximadamente, volvieron a llamar al telefonillo.
- ¿Si?.
- Ooooyeeeee, que soy yo.
- ¿Y porqué susurras?.
- Porque es muy temprano.
- Pues más temprano era cuando has venido la primera vez y pegabas unas voces que parecías el chatarrero.
- Bueno ¿me invitas a un café y te lo cuento arriba?. Subió con los ojos hinchados todavía.
- ¿Pero tú no tenías cita con el podólogo?.
- No, es que anoche puse el despertador del móvil y debía estar algo adormilada, porque lo puse una hora antes y no me he dado cuenta hasta que he llegado al metro.
- ¿Y porqué al llegar al metro?.
- Porque está el reloj ese que también te dice la temperatura.
- Pues digo yo, que menos mal que me dejabas el niño a mí, que si llega a ser en el cole....
- No, si ya me pasó una vez.
- ¿Y no te diste cuenta de que estaba cerrado?.
- Sí, pero pensé que era porque llegábamos muy tarde, luego al llegar al metro me dí cuenta y volví a por el niño, que estaba sentado en la puerta del cole esperando, el pobre.
- Chica, lo tuyo con la hora es muy fuerte, ¿porqué no te compras un reloj?.
- Porque no me hace ninguna falta, en mi vida el horario está muy claro, la hora de levantarse, la de ir a trabajar la de salir, la de ir a por el niño la de cenar y la de acostarse, para la única que necesito alarma es para la primera, todo lo demás viene rodado.
- Claro y si no ya lo echas tú a rodar a la hora que sea.
Tuvo una época en que no dormía, por culpa de su lavadora, y es que en casa de mi amiga, los poltergeists son algo cotidiano, por ejemplo, una vez, el mando del DVD desapareció y nunca más se supo. Cada vez que ponías su equipo de música, no importaba el disco que metieras dentro (que tenía una disquetera para seis cd), invariablemente, sonaban Fito y los Fitipaldis, ¿que ponías Silvio Rodríguez?, sonaba Fito, ¿que ese día te daba por supertramp?, Fito, yo ya probaba con todo ,Raphael, El Fary, Los Chichos, pero nada, no había forma, recuerdo que una vez pusimos uno de Camarón (para mí San Camarón) y le dije, una de dos, o suena el disco que he puesto, o te juro que como se arranque el puto Fito por soleares, le hago un exorcismo rápido tirándolo por la ventana. Pues bien, de todos los elementos embrujados que habitaban la casa de mi amiga, los peores eran la lavadora y la plancha por este órden. Aquella lavadora, cobraba vida propia, nada más arrancar, te recordaba a un helicóptero moribundo, pero lo peor llegaba a la hora del centrifugado, a la máquina en cuestión le entraba una pasión viajera tipo Álvaro de Marichalar y echaba a andar por la cocina, que casi tenías que echarle el guante en el pasillo. Claro, la pobre amiga llegaba de trabajar y entre el parque, la compra, las cenas y demás tareas de liberación cuando quería poner la lavadora era de noche, casi para acostarse. Pero naturalmente, no pegaba ojo, estaba obsesionada con que la lavadora se presentase en su cuarto con un billete de Halcón Viajes, o peor, que saliese al descansillo y atropellase a un vecino.... Creo recordar, que una vez soñó que la lavadora se tiraba por la ventana. Al final entre todas la convencimos.
- Mujer, si ya sabemos que son muchos años juntas, pero has de entender que a todos nos llega la hora, y que la eutanasia es la salida más digna. Si seguro que lo va a entender, si yo creo que te lo está pidiendo a gritos, si no se suicida porque no puede.
- Ya, pero es que me hace sentir como un marido cualquiera, de esos que te dejan por una veinte años más jóven que te centrifuga mucho mejor.
- No te tortures así mujer, esto es distinto, ella lo haría por tí, de hecho como no lo hagas tú lo va a hacer ella, que tienes unas ojeras que pareces la madre de Chu-Ling, el panda del zoo.
Finalmente la convencimos y la acompañamos a una tienda de esas en que te venden electrodomésticos que tienen algún golpe o arañazo y que están mucho más baratos. La tienda en cuestión está enfrente del cole de los niños, o sea al lado de casa y quedó tan contenta con su nueva adquisición. La noche del esperado enlace la despedíamos así.
- Bueno, ponte la lencería fina, y ánimo. Seguro que te disfrutas el programa corto, el largo y el prelavado.- Al día siguiente la esperábamos en la cafetería muy nerviosas.
- Parece que tarda.
- Déjala mujer, que está de colada de miel, se acostaría tarde.- En esto la vimos llegar por la calle, arrastrando los pies, con la chaqueta puesta al revés y con una cara de no haber dormido en seis meses......
- Qué, menuda nochecita toledana ¿no?.
- Tú lo has dicho, toledana, pídeme un café triple por favor.
- Chica, pues tienes una cara de ánimo, que cualquiera diría que estrenaste ayer.
- Es que no he podido dormir en toda la noche.
- ¿Y eso?. Pero si nos dijeron en la tienda que es muy silenciosa.
- Si, sí, es muy silenciosa, ladina, diría yo.... Cuando llegué a casa, la cargué, saqué el detergente de marca para que no haga cal en las tuberías, le puse su suavizante y todo parecía ir de maravilla, así que me fuí al sofá a ver el "Cuéntame", de pronto oí voces en la cocina, y se me pusieron de corbata, fuí al armario a por el martillo y caminé de puntillas todo el pasillo dispuesta ha hacerme una papilla de sesos con el intruso, entonces encendí la luz y...¡No había nadie!. Estaba empezando a asimilar que tenía que ir al médico porque la falta de sueño me hace oír voces cuando.
- ¡El prelavado ha terminado, elija temperatura para el siguiente programa!
- Esa máquina del averno ¡Habla!, Vamos que del susto, me dí un martillazo en un dedo y rompí un baldosa. Vamos que jubilo a mi lavadora de toda la vida porque hace un ruido espantoso, voy a la tienda buscando la más silenciosa del mercado y me tienen que vender una lavadora parlante..... No, si lo que no me pase a mí.....
Otro día llegó a la cafetería y se quedó de pie junto a la mesa.
- ¿No te sientas?.
- No puedo.
- ¿Y eso, has hecho una promesa?.
- No, estoy lesionada.
- ¿En donde?.
- En el culo.
- Hija mía, si no te conociera pensaría que te has entregado a las garras del vicio con un mulato míope y falto de puntería.
- Noooooo, ha sido la plancha.
- ¿La plancha?. ¿Pero cómo te has lesionado el culo con la plancha, te has sentado encima?- El caso es que creo recordar alguna explicación acerca de que la había dejado encendida sobre el bidet, y claro, fué a hacer pis y..... Pero vamos a mí no me saca nadie de la cabeza que en esa casa los electrodomésticos actúan por voluntad propia, no sería tan raro, si no, mirad a Belinda.

2 comentarios:

  1. Vutarda querida, comunicándote que amiga ya llevando reloj, pero ya conociéndola, olvidando siempre que lo lleva y preguntando la hora a cada momento. Qué buen rato pasando recordando estos acontecidos. Te cuento que yo también luciendo narizpimiento, todo junto. Estando de moda, creo. Beso

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  2. Yamahawr, cuanto alegrándome de la noticia, lo extraño es que no lo he visto en ningún telediario ni portada de prensa nacional, yo entendiendo que acontecimiento semejante, como es el hecho de que la amiga se cronometre, desbancando a la mismísima Esteban, pero se ve, que sobreestimando el suceso. Espero que el huerto que lucimos en la cara, dé sus frutos pronto y podamos volver a la normalidad. ¿Apareciendo las agendas roedoras?. No pudiendo dormir de la intriga. Esperando que así haya sido. Besu.

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