BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



lunes, 31 de enero de 2011

EL REGRESO DE MISTER MARSHALL

Hello, good evening, vutarderill@s, que en inglés quiere decir buenas tardes, me inicio en inglés para iros introduciendo en la crónica de hoy, porque os va a hacer falta, trataré de traducir las expresiones de todos modos. Es que, entre los múltiples sucesos paranormales que nos acontecen en esta aldea no doy a basto, para relataros este, tengo que remontarme al mes de Mayo del año pasado. Llevaríamos aquí unos dos meses, y lo moruno, como estaba en paro salía a correr todas las mañanas, (conviene diferenciar la expresión de "salía corriendo", que es algo que hace de vez en cuando también), cuando volvía, normalmente me pedía que le tuviera preparado un batido de frutas, se lo tomaba y ya se ponía a hacer sus labores. Como yo soy alérgica a la tierra, le pedía que se encargara del huerto y de la cuadra, la leña...etc. Un día, me dijo.
- Como todavía no está el batido, mientras me lo preparas, voy a ir cavando para allanar el huerto, cuando esté acércamelo allí por favor.
- O.K.- Tardaría un cuarto de hora más o menos y cuando fui a llevarle el zumo le ví agitar la mano y despedirse de alguien diciendo.
- I see you. (Nos vemos).
- Hombre, cariño, es verdad lo que yo te digo de que cuando me hablan en bable no puedo remediar contestar igual, y yo entiendo que a tí con tu idioma te ocurra lo mismo, pero no creo que porque te haya dicho O.K a lo del zumo, te hayas tenido que pasar al inglés. Eso aquí queda un pelín snob.
- No, si no hablaba contigo.
- Pues peor me lo pones, porque si a un aldeano le hablas en inglés igual lo toma a mal y te abre la cabeza con una fesoria.
- No, tampoco era un aldeano.
- Ah, ¿y quién era, Tony Blair?. Yo no me lo he encontrado nunca, pero me han dicho que pasea por las huertas muy a menudo.
- Ju,ju,ju, ¡qué graciosa estás esta mañana!. Me estaba despidiendo de mi amigo el americano.
- Ju, ju, ju, ju, ju, ju. ¡Tú sí que estás que te sales!. Me va a dar un ataque de apendicitis de la risa. Me es más fácil imaginar a un jabalí con gomina que a un americano por estos lares.
- Pues vete preparando la cámara porque he quedado con él para tomar el vermut.
- ¿Pero es un americano de verdad?.
- Creo que sí, al principio pensé que estaba disecado, pero luego le oí hablar y ya.....
- ¿Pero de donde ha salido?
- De Florida.
- ¿De Floriiiiiidaaaaaaaa?. ¿Y cómo ha terminado aquí?. ¿Confundió el billete de avión y cambió Australia por Asturias?.
- No, me ha parecido entenderle que está en casa de una prima suya, de visita.- Yo tenía los ojos del tamaño de dos huevos duros, no daba crédito a lo que oía. Es verdad que lo moruno me tiene habituada a un don de gentes ciertamente particular, ya cuando alquilábamos una casa en un pueblo de la sierra de Madrid, se hizo amigo del único chino que había en 100km a la redonda. Pero no un chino de los que ponen una tienda de 24 horas, no, un chino que era doctor en acupuntura, un chino hippye, para más señas. Mi asombro y yo nos metimos en casa esperando que llegara la hora del vermut para ver el portento. Efectivamente, a la una más o menos, lo moruno había acabado de arreglarse y esperaba en el banco de la entrada. De pronto oí.
- Hi, Nori.
- Hi Larry,where do you want to go?.
- Oh, where you want.- Más o menos quería decir, hola, hola, ¿dónde quieres ir?. Oh, donde quieras.
- Cariño, vamos hasta el hotel a tomar algo. ¿Quieres venir?.
- No puedo, tengo la boca tan abierta del asombro que me entraría un rebaño de ovejas. Dame un tiempo para recuperarme, quizá por la tarde.- Así fue, por la tarde me presentaron al americano y fuimos los tres a tomar café a una terraza. Yo trataba de hacerle preguntas sobre su país, pero con esto de que aprendo rifeño, los dos idiomas se me mezclan y parecía Fernando Esteso, hablando inglés y bereber todo a un tiempo. Vamos que el señor Aznar me daba sopas con ondas, a pesar de que no podía preguntar nada, entendía casi todo lo que hablaban. Era una conversación madura, profunda e interesantísima. Básicamente hablaban de caca, culo, pedo pís y se morían de risa y yo de vergüenza. Así fue como entró el americano en nuestras vidas. Entonces en el pueblo empezó a desatarse el fenómeno Mr. Marshall. Resulta que hay un hotel muy pijo que tiene cafetería para el común de los mortales, pero nada más, el resto de instalaciones es para los privilegiados cuya nómina empieza por cuatro y tiene tres ceros o más. En el hotel tienen internet con wifi, pero a nosotros jamás nos habían dado la clave. Bueno, pues el americano no sólo se beneficiaba de la clave, si no de sus ordenadores. La gente se volvía en el chigre y casi podías oír los susurros a gritos.
- Ye primu de esa del campu.
- De cuala ¿La vieyina que cuida la iglesia?.
- La misma, ya tuvu aquí col padre haz cincuenta años.
- ¿Y cómo y daría por volver?.
- Qué si yo, será pa heredar.
- Pues non me digas tú, que tener que venir de les Amériques a heredar a esti pueblu.
- Non tien mucha pinta de probe, la ropa llévala muy limpina y sin remiendos.
- Dicen que va tos los díis a correr pa mantenese en forma.- Yo por mi parte intentaba hacer mis propias averiguaciones, que como es natural iban encaminadas a lo único.
- ¿Do you like the books?. (¿Te gustan los libros?.
- Oh yes, of course, the last year I wrote my book. (Pôr supuesto, el año pasado escribí mi propio libro).
- ¿Really?. Whats is the book,s name?.(¿De verdad, cómo se llama?).
- All about the black jack. (Todo sobre el black jack). Me quedé estupefacta, era la primera vez que conocer a un autor me frustraba tanto, ni se me hubiera pasado por la cabeza un título semejante. Vamos que para mí tiene más glamour el autor del conocido Best-Seller " La guía telefónica nacional de España", que como libro de consulta tuvo su éxito. Un día le invitamos a merendar a casa y descubrí dos cosas fundamentales, la primera que era mucho más rentable invitar a comer a un equipo de fútbol, el paisano tiene unas tragaderas inconmensurables, y la segunda, que fuera del Black Jack no conocía un sólo libro, ni autor, ni nada que tuviera páginas más allá del calendario. La verdad es que aunque me costó lo mío, traté de sobreponerme a mis prejuicios y seguí investigando. Por lo visto había lapidado su fortuna en una mala inversión en bolsa, esto a mí me costó un triunfo entenderlo, porque para mí Wall Street es como Hogwarts, el castillo de HArry Potter, algo sobre lo que he leído y oído pero que no se me alcanza más allá de la ficción. La conversación se desarrolló más o menos así, voy a traducir directamente porque lo de la traduccción simultánea no es lo mío.
- ¿Y a qué te dedicabas antes de jubilarte?.
- A la bolsa.
- ¿A la de plástico o a la reciclable?.
- No, a la bolsa de las finanzas.
- Ah, aquí no tenemos ese, tenemos, Día, Mercadona, Alimerka, El Árbol.... pero El Finanzas no lo conozco. ¿Es barato?.
- Depende del día.
- Claro, aquí pasa lo mismo, el Alimerka por ejemplo, a veces tiene una leche de oferta cojonuda. Y El finanzas ese ¿hace ofertas?.
- Sí, depende de las acciones.
- Ah, qué raro, aquí las únicas acciones que se contemplan son las de comprar y pagar.- Tardé más de media hora en entender que era Bróker.No me vayáis a preguntar lo que es, porque necesitaría seis meses para explicarlo, pero básicamente me pareció entender que compraba trocitos de empresa cuando estaban muy baratos y los vendía más caros.
- Ah, pues aquí eso se llama promotor inmobiliario, pero es algo que ya no se lleva mucho.- Luego me fui enterando de que actualmente se ganaba la vida jugando al Black Jack en cruceros, porque de algunos casinos ya le habían echado. La verdad es que trató de enseñarnos y a mí me pareció un juego de lo más tonto. Hay que ver que son simples estos americanos, yo ya me lo olía después de conocer al último presidente blanco que tuvieron, pero pensaba que no era extensivo a todo el país. Pero vamos, no me digáis vutarder@s que no hay que ser simple para que te permitan ganarte la vida jugando a un juego que es igual que las siete y media. Vamos que si conocieran Güelita, y su cuadrilla de brisca les incautaban las barajas.
El americano pasó aquí el verano entero y en Julio recibió la visita de alguien que nos presentó como su mejor amiga. Es una mujer encantadora, pero al cabo de una semana, ya me dí cuenta de que había algo raro entre ellos, él la trataba a veces de un modo algo despectivo, y ella empezó a beber y hablar más de la cuenta. De resultas concluímos que estaba perdidamente enamorada de él, y un día, tomando algo en la terraza del hotel salió a colación el tema.
- Es que estás demasiado gorda, ya me has prometido ponerte a régimen pero no lo haces nunca, y a mí así con ese aspecto no me atraes.
- ¿Coooooooomoooooooooooo?.- Bramamos yo y mi indignación a un tiempo.
- Sí, es que yo, tengo un problema, no puedo mantener relaciones íntimas con mujeres que no se cuidan.
- A mí lo que me extraña es que cualquier mujer pueda mantener ningún tipo de relación contigo. Vamos que en este momento ni uno sólo de mis cien kilos quiere relacionarse contigo. Ni siquiera el cuarto de kilo de lengua.
- No te ofendas, si tú me pareces buena chica.
- Pues te diré emulando a Mae West (Aunque dudo mucho que la conozcas), que cuando soy buena soy muy buena, pero cuando soy mala soy mejor. Vamos que si es cierto que la cara es el espejo del alma, tu calva (en la que por cierto podría maquillarme, de lo que brilla), es el espejo de tu mapa neuronal.- ¿Pensáis vutarder@s míos que se dió por aludido?. Nada más lejos, me miraba benevolente perdonándome la vida y el tamaño. Hubo un momento en que mi furia era tal que me temblaba la barbilla de la indignación.
- ¿Y tú?. ¿Cómo puedes ni siquiera plantearte querer gustar al eslabón perdido este?. Vamos que si fuera el clon de Sean Conery todavía entendería algo, pero si es clavadito a Blas, el compañero de Epi, vamos si incluso es amarillo. Pero si Eduardo Puncet tiene más sex apeal que este....- Bueno, lo moruno me tuvo que sacar de allí echando sapos y culebras por la boca. Pues siguió comportándose como si nada a pesar de que yo, solo le dirigía algún ladrido mordaz. Bueno, pues esa joya de la involución de la especie, se marchó a finales de agosto amenazando con volver y encima para quedarse a vivir. Nos habían dejado los emails, pero lo cierto es que yo hice todo lo posible por olvidarlo así como su existencia. Bien, pues ayer, me hallaba yo haciendo una tarta de plátano, que me sale divina, cuando lo perruno se puso a insultar en inglés.
- Fuck you, Fuck you. (que es un insulto muy feo).- Alarmada fui a abrir la puerta, y no me dió tiempo a recobrarme de mi asombro. Cuando volví en mí, estaba entre los brazos del eslabón y los pies me colgaban a diez centímetros del suelo.
- Ammmmmmmiiiiiiiigaaaaaaa, he vuelto.- Fue tal la impresión que se llevó mi pobre cerebro que se me puso la voz de Pepe Isbert, y entré en casa cantando.
- Americanos, os recibimos con alegría.....- Lo moruno me miraba de hito en hito y tuvo que ayudarme a subir a la cama para ver si con algo de reposo me recobraba. Sé que estuvieron en el salón congratulándose y riéndose. Yo aún no lo he vuelto a ver, pero espero que la próxima vez que mute en un personaje de Pepe ISbert, no sea en "El Verdugo".

1 comentario:

  1. Querida Yamahawr, qué grande siendo tu hermana, alegrándome munchu y lamentando no poder ir a verla. En cuanto a tu sufrimiento, yo creo que conociéndome es inevitable, yo soy a las nelopadas como la sal al bacalao, como los mocos a los niños, como Fatal a Cash Converters... vamos formamos un dúo inseparable, lo que ocurre es que aquí se van ruralizando. Yo pensando que ya estando inmunizada, pero percatándome de que como decía Rubén Blades, la vida te da sorpresas.
    Besu.

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