BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



sábado, 1 de enero de 2011

1,2,3,4,5 y 6 CAMPANADAS.

Qué noche, señor qué noche, yo no sé si  será la madurez que me está agriando el espíritu navideño, o bueno, este año más bien me lo está fermentando, porque el caso es que cada vez tengo más ganas de sumarme a la operación bikini de mi madre, no sé si el año que viene no me subiré a una palmera como el barón rampante y bajaré a mediados de marzo.....  Y es he tenido una despedida de año memorable, como corresponde a mi status de reportera involuntaria de "Al filo de lo imposible". Ya tenía que haberlo visto venir anteayer cuando lo moruno anunció que trabajaba el día 31, debería haber adivinado que eso suponía dejarlo desamparado ante la influencia de ciertos ejemplares que abundan en estas fechas y que han dado en llamarse "Homo etilicus" o "Ebrius Sapiens", según su procedencia y tipo de melopea. El día comenzó de la forma más anodina, me levanté temprano para llevar a cabo mis labores de liberación, porque había quedado con una amiga que me hacía el favor de llevarme a recoger a Belinda, mi madre y el ente, que jamás me acompañan a ningún sitio, decidieron apuntarse en el último minuto, así que a las once salimos de casa. Cuando llegamos al taller, la vi allí en la puerta, tan modosita, y enseñando su perfil bueno y lo cierto es que me enterneció, hasta me alegré de verla, cuando me acerqué al cirujano mecánico para firmar el alta, este me dijo.
- Ha estado muy grave, señora, este coche está muy desatendido y sufre un síndrome crónico de incomprensión.
- Perdone, pero ¿ha contemplado usted la posibilidad de que el auto en cuestión le haya camelado poniéndole faritos seductores?.
- No, señora, no me ha camelado con faritos, se ha portado como una valiente y no ha echado ni una lagrimilla de aceite. pero es que debo decirle que este coche lo que sufre es un rechazo, producido por incompatibilidad con uno de sus miembros.
- ¿Que es incompatible con uno de mis miembros?.
- No, señora, con los del coche propiamente.
- ¿Podría hacer el favor de explicarse?. No estará tratando de decirme que Belinda sufre disforia de género y en realidad es un sidecar verdad?.
- No, señora, lo que trato de decirle es que cuando usted tuvo aquel accidente de tráfico que casi acaba con la vida de su coche, y el seguro estuvo a punto de declararlo siniestro total, le transplantaron una puerta que procedía de un desguace y que no se corresponde con este modelo, razón por la cual, el pobre automóvil hace intentos desesperados por deshacerse de la misma.
- Perdone, pero ¿está tratando de decirme que el desgraciado que cobró casi diezmil euros por repararme el coche, compró las piezas en un desguace?.
- Así es señora, hay mucho desaprensivo suelto Y mucho administrador de bótox, ácido hialurónico y piezas mecánicas, que actúan en clínicas y talleres clandestinos...
- Bueno, pero entonces ¿qué puedo hacer?.
- A estas alturas, y habida cuenta de su edad, sería contraproducente la amputación y sustitución por otra puerta nueva, yo le he cambiado y reforzado la sutura de esta además de rellenarle con pasta los huecos y tengo la esperanza de que una vez que baje la hinchazón quede bastante bien.
- Bueno, pero entonces me la puedo llevar a casa sin suero ni nada?
- Sí, sí, llévesela porque ya sabe que estas recuperaciones, como en casa, en ningún sitio....
Me subí en Belinda con un cargo de conciencia que ya os podeis imaginar....
Cuando llegamos a casa, hice la comida que consistió en unos bocadillos de jamón, porque mi ánimo no estaba para muchos trotes y me dispuse a bajar a casa de mi abuela a fin de encender la cocina de leña para que cuando mi hermana llegara el sábado no tuvieran que hacer pis en cubitos. He de aclararos que las cocinas de carbón son un poco especiales, tienen un carácter reservado y son muy desconfiadas, en cuanto no las prendes a diario, montan unas humaredas que para qué. En previsión de esto último ya la había encendido el día anterior con la ayuda de una vecina, ataviadas las dos con sendos mandiles de cuadritos esgrimíamos una tapa de cacerola cada una y la movíamos como un equipo de animadoras.
-  ¡Se nota, se siente, el fuego está presente!.
- A la lirooooooooón, a la lirooooooooón eres la reina de fogón.- Gritábamos desaforadas aventando el humo y esperando que la cocina de marras se animara a prender. Al final y tras agitar los pompones incansablemente, la puta cocina decidió arrancar y se puso a arder que parecía un horno crematorio. Con todo esto yo esperaba tenerla domada para la tarde de ayer, así que decidí coger el toro por los cuernos yo sóla. Efectivamente, prendió enseguida y rugía animosamente como un gato gigante que ronroneara, pero al cabo de media hora, empezó a echar humo por el horno, y a desprender un olor rarísimo. Yo salí a la puerta y le dije a la vecina.
- Oye, será normal que la cocina afumie pel fornu?
. ¿Pel fornu? Non, hay alguien dentro?.
- Dentro del fornu?. No, ta vacíu, ¿Cómo diba a prendelu con alguien dentro?. ¿Me tomas por Himler?
- No, muyer, quiero decir yo, si non habría algún ratonucu.
- Pues creo que no, porque ayer antes de encender lo limpié y lo dejé cerrado.
- Pues eso ye que rajose el hogar y pásate el fueu al fornu, lo mejor será que le cierres la puerta.- Así lo hice, pero entonces el horno maldito se puso a echar humo por los laterales, y cuando ya contemplaba la posibilidad de echar un cubo de agua sobre la cocina, de pronto escuché una explosión dentro del horno.... Cuando abrí la puerta, casi me quemo las cejas, toda la cabidad había estallado en llamas, que aquello parecía el apartamento de verano de Belzegor. Volví a salir a la puerta y llamaba a gritos a la vecina.
- Oyeeeeeee, que esto incendióse, ¿qué fago?.
- ¿Que incendiose?. Pera que voy pa allá.- Cuando volvimos a entrar en la cocina aquello parecía Scottland Yard, no se veía del humo que había, pero cuando abrimos el horno, estaba apagado, con humo pero con una apariencia absolutamente normal.
- ¿Tas segura de que había llames?.
- No, de lo que estoy segura, es de que la que tiene disforia de género es la puta cocina esta y que por misteriosas casualidades del destino, está siniestramente emparentada con mi coche.
Aquella pobre mujer se quedó cavilando y yo me vine a casa a continuar con la aventura de despedir el año, no obstante las otras seis campanadas os las cuento mañana, porque no quiero que seáis víctimas de una sobredosis de desventuras.

2 comentarios:

  1. Amiga, leerte es la mejor manera de superar la resaca tremenda de terminar un año. Haciéndote mirar eso de la siniestra parentela de Belinda y la cocina. Besos

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  2. Haciéndote mirar también lo de la hora de tu pc.

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