Hello, good evening, vutarderill@s, que en inglés quiere decir buenas tardes, me inicio en inglés para iros introduciendo en la crónica de hoy, porque os va a hacer falta, trataré de traducir las expresiones de todos modos. Es que, entre los múltiples sucesos paranormales que nos acontecen en esta aldea no doy a basto, para relataros este, tengo que remontarme al mes de Mayo del año pasado. Llevaríamos aquí unos dos meses, y lo moruno, como estaba en paro salía a correr todas las mañanas, (conviene diferenciar la expresión de "salía corriendo", que es algo que hace de vez en cuando también), cuando volvía, normalmente me pedía que le tuviera preparado un batido de frutas, se lo tomaba y ya se ponía a hacer sus labores. Como yo soy alérgica a la tierra, le pedía que se encargara del huerto y de la cuadra, la leña...etc. Un día, me dijo.
- Como todavía no está el batido, mientras me lo preparas, voy a ir cavando para allanar el huerto, cuando esté acércamelo allí por favor.
- O.K.- Tardaría un cuarto de hora más o menos y cuando fui a llevarle el zumo le ví agitar la mano y despedirse de alguien diciendo.
- I see you. (Nos vemos).
- Hombre, cariño, es verdad lo que yo te digo de que cuando me hablan en bable no puedo remediar contestar igual, y yo entiendo que a tí con tu idioma te ocurra lo mismo, pero no creo que porque te haya dicho O.K a lo del zumo, te hayas tenido que pasar al inglés. Eso aquí queda un pelín snob.
- No, si no hablaba contigo.
- Pues peor me lo pones, porque si a un aldeano le hablas en inglés igual lo toma a mal y te abre la cabeza con una fesoria.
- No, tampoco era un aldeano.
- Ah, ¿y quién era, Tony Blair?. Yo no me lo he encontrado nunca, pero me han dicho que pasea por las huertas muy a menudo.
- Ju,ju,ju, ¡qué graciosa estás esta mañana!. Me estaba despidiendo de mi amigo el americano.
- Ju, ju, ju, ju, ju, ju. ¡Tú sí que estás que te sales!. Me va a dar un ataque de apendicitis de la risa. Me es más fácil imaginar a un jabalí con gomina que a un americano por estos lares.
- Pues vete preparando la cámara porque he quedado con él para tomar el vermut.
- ¿Pero es un americano de verdad?.
- Creo que sí, al principio pensé que estaba disecado, pero luego le oí hablar y ya.....
- ¿Pero de donde ha salido?
- De Florida.
- ¿De Floriiiiiidaaaaaaaa?. ¿Y cómo ha terminado aquí?. ¿Confundió el billete de avión y cambió Australia por Asturias?.
- No, me ha parecido entenderle que está en casa de una prima suya, de visita.- Yo tenía los ojos del tamaño de dos huevos duros, no daba crédito a lo que oía. Es verdad que lo moruno me tiene habituada a un don de gentes ciertamente particular, ya cuando alquilábamos una casa en un pueblo de la sierra de Madrid, se hizo amigo del único chino que había en 100km a la redonda. Pero no un chino de los que ponen una tienda de 24 horas, no, un chino que era doctor en acupuntura, un chino hippye, para más señas. Mi asombro y yo nos metimos en casa esperando que llegara la hora del vermut para ver el portento. Efectivamente, a la una más o menos, lo moruno había acabado de arreglarse y esperaba en el banco de la entrada. De pronto oí.
- Hi, Nori.
- Hi Larry,where do you want to go?.
- Oh, where you want.- Más o menos quería decir, hola, hola, ¿dónde quieres ir?. Oh, donde quieras.
- Cariño, vamos hasta el hotel a tomar algo. ¿Quieres venir?.
- No puedo, tengo la boca tan abierta del asombro que me entraría un rebaño de ovejas. Dame un tiempo para recuperarme, quizá por la tarde.- Así fue, por la tarde me presentaron al americano y fuimos los tres a tomar café a una terraza. Yo trataba de hacerle preguntas sobre su país, pero con esto de que aprendo rifeño, los dos idiomas se me mezclan y parecía Fernando Esteso, hablando inglés y bereber todo a un tiempo. Vamos que el señor Aznar me daba sopas con ondas, a pesar de que no podía preguntar nada, entendía casi todo lo que hablaban. Era una conversación madura, profunda e interesantísima. Básicamente hablaban de caca, culo, pedo pís y se morían de risa y yo de vergüenza. Así fue como entró el americano en nuestras vidas. Entonces en el pueblo empezó a desatarse el fenómeno Mr. Marshall. Resulta que hay un hotel muy pijo que tiene cafetería para el común de los mortales, pero nada más, el resto de instalaciones es para los privilegiados cuya nómina empieza por cuatro y tiene tres ceros o más. En el hotel tienen internet con wifi, pero a nosotros jamás nos habían dado la clave. Bueno, pues el americano no sólo se beneficiaba de la clave, si no de sus ordenadores. La gente se volvía en el chigre y casi podías oír los susurros a gritos.
- Ye primu de esa del campu.
- De cuala ¿La vieyina que cuida la iglesia?.
- La misma, ya tuvu aquí col padre haz cincuenta años.
- ¿Y cómo y daría por volver?.
- Qué si yo, será pa heredar.
- Pues non me digas tú, que tener que venir de les Amériques a heredar a esti pueblu.
- Non tien mucha pinta de probe, la ropa llévala muy limpina y sin remiendos.
- Dicen que va tos los díis a correr pa mantenese en forma.- Yo por mi parte intentaba hacer mis propias averiguaciones, que como es natural iban encaminadas a lo único.
- ¿Do you like the books?. (¿Te gustan los libros?.
- Oh yes, of course, the last year I wrote my book. (Pôr supuesto, el año pasado escribí mi propio libro).
- ¿Really?. Whats is the book,s name?.(¿De verdad, cómo se llama?).
- All about the black jack. (Todo sobre el black jack). Me quedé estupefacta, era la primera vez que conocer a un autor me frustraba tanto, ni se me hubiera pasado por la cabeza un título semejante. Vamos que para mí tiene más glamour el autor del conocido Best-Seller " La guía telefónica nacional de España", que como libro de consulta tuvo su éxito. Un día le invitamos a merendar a casa y descubrí dos cosas fundamentales, la primera que era mucho más rentable invitar a comer a un equipo de fútbol, el paisano tiene unas tragaderas inconmensurables, y la segunda, que fuera del Black Jack no conocía un sólo libro, ni autor, ni nada que tuviera páginas más allá del calendario. La verdad es que aunque me costó lo mío, traté de sobreponerme a mis prejuicios y seguí investigando. Por lo visto había lapidado su fortuna en una mala inversión en bolsa, esto a mí me costó un triunfo entenderlo, porque para mí Wall Street es como Hogwarts, el castillo de HArry Potter, algo sobre lo que he leído y oído pero que no se me alcanza más allá de la ficción. La conversación se desarrolló más o menos así, voy a traducir directamente porque lo de la traduccción simultánea no es lo mío.
- ¿Y a qué te dedicabas antes de jubilarte?.
- A la bolsa.
- ¿A la de plástico o a la reciclable?.
- No, a la bolsa de las finanzas.
- Ah, aquí no tenemos ese, tenemos, Día, Mercadona, Alimerka, El Árbol.... pero El Finanzas no lo conozco. ¿Es barato?.
- Depende del día.
- Claro, aquí pasa lo mismo, el Alimerka por ejemplo, a veces tiene una leche de oferta cojonuda. Y El finanzas ese ¿hace ofertas?.
- Sí, depende de las acciones.
- Ah, qué raro, aquí las únicas acciones que se contemplan son las de comprar y pagar.- Tardé más de media hora en entender que era Bróker.No me vayáis a preguntar lo que es, porque necesitaría seis meses para explicarlo, pero básicamente me pareció entender que compraba trocitos de empresa cuando estaban muy baratos y los vendía más caros.
- Ah, pues aquí eso se llama promotor inmobiliario, pero es algo que ya no se lleva mucho.- Luego me fui enterando de que actualmente se ganaba la vida jugando al Black Jack en cruceros, porque de algunos casinos ya le habían echado. La verdad es que trató de enseñarnos y a mí me pareció un juego de lo más tonto. Hay que ver que son simples estos americanos, yo ya me lo olía después de conocer al último presidente blanco que tuvieron, pero pensaba que no era extensivo a todo el país. Pero vamos, no me digáis vutarder@s que no hay que ser simple para que te permitan ganarte la vida jugando a un juego que es igual que las siete y media. Vamos que si conocieran Güelita, y su cuadrilla de brisca les incautaban las barajas.
El americano pasó aquí el verano entero y en Julio recibió la visita de alguien que nos presentó como su mejor amiga. Es una mujer encantadora, pero al cabo de una semana, ya me dí cuenta de que había algo raro entre ellos, él la trataba a veces de un modo algo despectivo, y ella empezó a beber y hablar más de la cuenta. De resultas concluímos que estaba perdidamente enamorada de él, y un día, tomando algo en la terraza del hotel salió a colación el tema.
- Es que estás demasiado gorda, ya me has prometido ponerte a régimen pero no lo haces nunca, y a mí así con ese aspecto no me atraes.
- ¿Coooooooomoooooooooooo?.- Bramamos yo y mi indignación a un tiempo.
- Sí, es que yo, tengo un problema, no puedo mantener relaciones íntimas con mujeres que no se cuidan.
- A mí lo que me extraña es que cualquier mujer pueda mantener ningún tipo de relación contigo. Vamos que en este momento ni uno sólo de mis cien kilos quiere relacionarse contigo. Ni siquiera el cuarto de kilo de lengua.
- No te ofendas, si tú me pareces buena chica.
- Pues te diré emulando a Mae West (Aunque dudo mucho que la conozcas), que cuando soy buena soy muy buena, pero cuando soy mala soy mejor. Vamos que si es cierto que la cara es el espejo del alma, tu calva (en la que por cierto podría maquillarme, de lo que brilla), es el espejo de tu mapa neuronal.- ¿Pensáis vutarder@s míos que se dió por aludido?. Nada más lejos, me miraba benevolente perdonándome la vida y el tamaño. Hubo un momento en que mi furia era tal que me temblaba la barbilla de la indignación.
- ¿Y tú?. ¿Cómo puedes ni siquiera plantearte querer gustar al eslabón perdido este?. Vamos que si fuera el clon de Sean Conery todavía entendería algo, pero si es clavadito a Blas, el compañero de Epi, vamos si incluso es amarillo. Pero si Eduardo Puncet tiene más sex apeal que este....- Bueno, lo moruno me tuvo que sacar de allí echando sapos y culebras por la boca. Pues siguió comportándose como si nada a pesar de que yo, solo le dirigía algún ladrido mordaz. Bueno, pues esa joya de la involución de la especie, se marchó a finales de agosto amenazando con volver y encima para quedarse a vivir. Nos habían dejado los emails, pero lo cierto es que yo hice todo lo posible por olvidarlo así como su existencia. Bien, pues ayer, me hallaba yo haciendo una tarta de plátano, que me sale divina, cuando lo perruno se puso a insultar en inglés.
- Fuck you, Fuck you. (que es un insulto muy feo).- Alarmada fui a abrir la puerta, y no me dió tiempo a recobrarme de mi asombro. Cuando volví en mí, estaba entre los brazos del eslabón y los pies me colgaban a diez centímetros del suelo.
- Ammmmmmmiiiiiiiigaaaaaaa, he vuelto.- Fue tal la impresión que se llevó mi pobre cerebro que se me puso la voz de Pepe Isbert, y entré en casa cantando.
- Americanos, os recibimos con alegría.....- Lo moruno me miraba de hito en hito y tuvo que ayudarme a subir a la cama para ver si con algo de reposo me recobraba. Sé que estuvieron en el salón congratulándose y riéndose. Yo aún no lo he vuelto a ver, pero espero que la próxima vez que mute en un personaje de Pepe ISbert, no sea en "El Verdugo".
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
lunes, 31 de enero de 2011
sábado, 29 de enero de 2011
LA PERFORMANCE
¿Qué hay vutarderill@s?. Yo aquí, como cada viernes, lo alienhija está con sus migos y yo esperando a que me llame para decirme que la vaya a buscar porque se ha tragado un ladrillo. Hoy he tenido un día de timbre que no sé como lo perruno no se ha quedado afónica, nada más sonar la puerta ya empieza con la retahíla de amenazas y de insultos, yo no sé cómo no se da cuenta de que con el tamaño que tiene, resulta bastante ridícula. Resulta que a mi vecino, le han operado de cataratas y hay que echarle unas gotas en el ojo tres veces al día, como su mujer ya no tiene pulso, me pidió que si se las podía echar yo. Por supuesto le dije que sí, de modo que habíamos quedado en que esta mañana, cuando me levantara, pasaba a su casa. Le debo crear cierta desconfianza yo a este hombre, porque el caso, es que a las nueve de la mañana, ya me estaba llamando al timbre. Ayer ocurrió lo mismo, habíamos quedado a las diez y media para llevarle al médico, y a y cuarto estaba yo saliendo de la ducha cuando sonó el timbre. Me asomé por la ventana y ví al hijo paseando por mi portal como un padre primerizo.
- Que diz mi padre que si ya tas lista.
- Dile que me estoy vistiendo, que ahora voy.
- Ya, pero es que diz que tienes que echai les gotes en el gueyu y que si no sécase.
- Pues dile que se lo tape con una mano, que en diez minutos estoy allí.- Tenía tanta prisa, que no reparé en lo de que el ojo se secaba, cuando por fin llegué a su casa, estaban todos paseando por el salón muy nerviosos.
- ¿Os pasa algo?.
- ¡Mecá!, como non viniis pensé "esta rapaza adormeciose".
- Pues no, me he levantado a las nueve, pero habíamos quedado a las diez y media y todavía no son.
- Ya, pero es que tienes que echame les gotes nel güeyu antes de marchar y si no sécase.
- ¡Pero hombre!.¿Cómo se te va a secar el ojo?.
- Sí, díjome el médicu, que si non ponía les gotes que resecábase.
- Ya, hombre, pero por que te las pongas media hora más o menos no pasa nada.
- Quita, quita, que les gotes les carga el diañu.
- Bueno, anda, siénate en la silla que te las voy a poner.- Son tres gotas distintas, y ya las tiene allí dispuestas en fila junto con las instrucciones y la posología que le dieron en la clínica.
- ¡Pero como ye!, ¿non vas leer les estruciones?.
- No, si ya sé que es una gota de cada con un intervalo de un minuto cada una.
- Ah, pos yo de eso non tengo.
- ¿De qué?.
- Entrevalos, no se que ye.
- Nada, déjalo.
- Esta moza, muy lista ye, ¿visti como lu entiende tou?.- Le decía a su mujer entre gota y gota.- Oye, y rápida como un tiru, na más que abro el güeyu, zas, al centru. Non gasta nada, no usa ni servilletes.
- Claro, es que vien de la ciudá y ta de ello bobu.- Aquí las explicaciones son aquí de concluyentes.
- Pero hombre, si ye muy fácil, non tienes más que apuntar al ojo y echar una gota.
- Ya, pues, ayer vino una vecina que en tiempos fué praticanta y tardó munchu, y arroyábenme les gotes pe la cara....
- ¿Pero qué años tiene la vecina?.
- Ochenta y nueve o noventa tendrá.
- Hombre, pero es que a esa edad, el pulso.....
- Ya, pero como era praticanta.- De nuevo estas explicaciones que son determinantes a más no poder.
- Bueno, pues esto ya está. ¿Nos vamos?.
- Pera, que voy poner les gafes, que nun puede dame el sol.- Mi vecino es un hombre enorme, debe pesar cientoveinte kilos por lo menos y tiene el perímetro de una mesa camilla. De modo que cuando le ví salir con unas gafas de sol tipo terminator pero dos tallas más pequeñas, casi me cuajo allí mismo. Se subió al coche y dijo.
- Aaaahaaayyyyyyy! Olé, niña, zácame er cinturón y átamelo que yo no llego. ¡Arza!.- Bueno, la verdad es que lo que dijo fué.
- A ver rapacina, cogi el centurón y átamelo que no soy quien a day güelta.- Pero yo es que con ese semblante lo oía como si me lo dijera "La niña de los Peines".- Por fin arrancamos, aunque yo iba algo confusa con lo de la personalidad flamenca, bueno, lo cierto es que iba tan confusa que me pasé el desvío del médico, ya iba dirección Córdoba, pero mi vecino me paró a tiempo.
- A vé mi arma, que te paza er dehvío paer médico.- O sea que dijo.
- ¿Onde vas rapaza que vas pasate el desvíu?.- Por fin llegamos a la consulta y menos mal que no se me durmió en el coche, porque con semejante performance, no hubiera parado hasta llegar a "LA Venta de Vargas" lo menos. Como ya os digo que estaba confusa, pues no me dí cuenta y le seguí por el pasillo hasta la sala de espera, era tal el efecto que causaban en mí aquellas gafas diabólicas. Estaba mirándole hipnotizada y tarareando para mi interior unos tanquillos de Huelva que siempre me han hecho mucha gracia. Dicen así.
- Ahhhhaaaaayy!.- Esto es para templar la voz, digo el teclado. - Ay siempre comprandote gafas.
Ahhay siempre comprandote gafas, que siempre coooooooo oooooooooooooooooooooooo oomprándote gaaaaaaaafas. Hay te matas a tropezoooooones que yo no seeeeeeeeeee lo que te paaasaaaa.- Pues como os digo, estaba yo en estos tarareos mentales cuando de repente me encontré con él dentro de la consulta y con el fan de Menguele mirándome fíjamente.
- Non sé, venía normal, algo distraía, pero hablaba y tou.
- Ya, pero el paciente ¿quien es, vd, o ella?.- Decía mientras con un bolígrafo de luz me apuntaba directamente a la córnea.
- Yo, home yo, que operéme de catarates el otru día y esta moza vien a echame les gotes porque si no el güeyu sécame y tréjome hasta acá porque yo non pueu conducir.- Yo ya no sé si por efecto de la luz o de mi mente calenturienta, pero el caso es que ya, además de las gafas, a mi vecino le veía un clavel reventón tras la oreja.
- Pues propiamente, parece, que la que necesita atención médica sea ella. Pst, señorita, ¿me oye?.
- Eh! Sí, le oigo y le veo.
- ¿Sabe vd dónde está?.
- Sí, en "LA Venta de Awsvitz".
- ¿Se ha golpeado la cabeza al salir del coche?.
- Noooo, ¿por?.
- Mire, échese en esa camilla que le voy a tomar la tensión.- Procedió a tomarme la tensión y dijo.- Pues aparentemente es normal, su tensión, no vd. Mire lo mejor será que se quede tumbada unos minutos hasta que se le pase la desorientación. De modo que allí me quedé mientras le oía hacer preguntas a mi vecino sobre su operación, finalmente le dispensó las recetas y volvió a prestarme atención.
- ¿Se encuentra mejor?.
- ¿Cómo ehtáh mi arma?.- Oía yo a mi vecino muy preocupado.
- Bien, bien, si en cuanto vuelva a mi casa y deje a Perlita en la suya, seguro que vuelvo a la normalidad, es que han sido demasiadas emociones juntas.
- ¿Quién es Perlita?.
- La Perlita debe zé er perro, que eh mu chico.
- Sí, eso, Perlita de Huelva, es que ladra con mucho arte.- Decía yo delirante por mor de que me dejaran salir viva de allí.
- Bueno, incorpórese despacio y si se marea no se levante, así. ¿Se encuentra en condiciones de conducir?.
- No sabe vd cómo. Tengo unas ganas.....
- Bueno, pues entonces váyase, pero yo creo que debería vd venir la semana próxima para que le haga un chequeo completo, porque me dijo vd que era pensionista ¿verdad?.
- Si.
- Será una pensión de minusvalía entonces.
- Sí, es que debo tener algún gen recesivo del Holocausto, pero no se preocupe, que la semana que viene ya vengo yo a verle más tranquila y se lo cuento.- Salí de allí en un estado lamentable, y es que a pesar de estar acostumbrada a Belinda, a la lavadora de mi amiga y a vivir con lo alienhija, he de reconocer, que hay sucesos paranormales para los que no estoy preparada, vutarder@s.
- Que diz mi padre que si ya tas lista.
- Dile que me estoy vistiendo, que ahora voy.
- Ya, pero es que diz que tienes que echai les gotes en el gueyu y que si no sécase.
- Pues dile que se lo tape con una mano, que en diez minutos estoy allí.- Tenía tanta prisa, que no reparé en lo de que el ojo se secaba, cuando por fin llegué a su casa, estaban todos paseando por el salón muy nerviosos.
- ¿Os pasa algo?.
- ¡Mecá!, como non viniis pensé "esta rapaza adormeciose".
- Pues no, me he levantado a las nueve, pero habíamos quedado a las diez y media y todavía no son.
- Ya, pero es que tienes que echame les gotes nel güeyu antes de marchar y si no sécase.
- ¡Pero hombre!.¿Cómo se te va a secar el ojo?.
- Sí, díjome el médicu, que si non ponía les gotes que resecábase.
- Ya, hombre, pero por que te las pongas media hora más o menos no pasa nada.
- Quita, quita, que les gotes les carga el diañu.
- Bueno, anda, siénate en la silla que te las voy a poner.- Son tres gotas distintas, y ya las tiene allí dispuestas en fila junto con las instrucciones y la posología que le dieron en la clínica.
- ¡Pero como ye!, ¿non vas leer les estruciones?.
- No, si ya sé que es una gota de cada con un intervalo de un minuto cada una.
- Ah, pos yo de eso non tengo.
- ¿De qué?.
- Entrevalos, no se que ye.
- Nada, déjalo.
- Esta moza, muy lista ye, ¿visti como lu entiende tou?.- Le decía a su mujer entre gota y gota.- Oye, y rápida como un tiru, na más que abro el güeyu, zas, al centru. Non gasta nada, no usa ni servilletes.
- Claro, es que vien de la ciudá y ta de ello bobu.- Aquí las explicaciones son aquí de concluyentes.
- Pero hombre, si ye muy fácil, non tienes más que apuntar al ojo y echar una gota.
- Ya, pues, ayer vino una vecina que en tiempos fué praticanta y tardó munchu, y arroyábenme les gotes pe la cara....
- ¿Pero qué años tiene la vecina?.
- Ochenta y nueve o noventa tendrá.
- Hombre, pero es que a esa edad, el pulso.....
- Ya, pero como era praticanta.- De nuevo estas explicaciones que son determinantes a más no poder.
- Bueno, pues esto ya está. ¿Nos vamos?.
- Pera, que voy poner les gafes, que nun puede dame el sol.- Mi vecino es un hombre enorme, debe pesar cientoveinte kilos por lo menos y tiene el perímetro de una mesa camilla. De modo que cuando le ví salir con unas gafas de sol tipo terminator pero dos tallas más pequeñas, casi me cuajo allí mismo. Se subió al coche y dijo.
- Aaaahaaayyyyyyy! Olé, niña, zácame er cinturón y átamelo que yo no llego. ¡Arza!.- Bueno, la verdad es que lo que dijo fué.
- A ver rapacina, cogi el centurón y átamelo que no soy quien a day güelta.- Pero yo es que con ese semblante lo oía como si me lo dijera "La niña de los Peines".- Por fin arrancamos, aunque yo iba algo confusa con lo de la personalidad flamenca, bueno, lo cierto es que iba tan confusa que me pasé el desvío del médico, ya iba dirección Córdoba, pero mi vecino me paró a tiempo.
- A vé mi arma, que te paza er dehvío paer médico.- O sea que dijo.
- ¿Onde vas rapaza que vas pasate el desvíu?.- Por fin llegamos a la consulta y menos mal que no se me durmió en el coche, porque con semejante performance, no hubiera parado hasta llegar a "LA Venta de Vargas" lo menos. Como ya os digo que estaba confusa, pues no me dí cuenta y le seguí por el pasillo hasta la sala de espera, era tal el efecto que causaban en mí aquellas gafas diabólicas. Estaba mirándole hipnotizada y tarareando para mi interior unos tanquillos de Huelva que siempre me han hecho mucha gracia. Dicen así.
- Ahhhhaaaaayy!.- Esto es para templar la voz, digo el teclado. - Ay siempre comprandote gafas.
Ahhay siempre comprandote gafas, que siempre coooooooo oooooooooooooooooooooooo oomprándote gaaaaaaaafas. Hay te matas a tropezoooooones que yo no seeeeeeeeeee lo que te paaasaaaa.- Pues como os digo, estaba yo en estos tarareos mentales cuando de repente me encontré con él dentro de la consulta y con el fan de Menguele mirándome fíjamente.
- Non sé, venía normal, algo distraía, pero hablaba y tou.
- Ya, pero el paciente ¿quien es, vd, o ella?.- Decía mientras con un bolígrafo de luz me apuntaba directamente a la córnea.
- Yo, home yo, que operéme de catarates el otru día y esta moza vien a echame les gotes porque si no el güeyu sécame y tréjome hasta acá porque yo non pueu conducir.- Yo ya no sé si por efecto de la luz o de mi mente calenturienta, pero el caso es que ya, además de las gafas, a mi vecino le veía un clavel reventón tras la oreja.
- Pues propiamente, parece, que la que necesita atención médica sea ella. Pst, señorita, ¿me oye?.
- Eh! Sí, le oigo y le veo.
- ¿Sabe vd dónde está?.
- Sí, en "LA Venta de Awsvitz".
- ¿Se ha golpeado la cabeza al salir del coche?.
- Noooo, ¿por?.
- Mire, échese en esa camilla que le voy a tomar la tensión.- Procedió a tomarme la tensión y dijo.- Pues aparentemente es normal, su tensión, no vd. Mire lo mejor será que se quede tumbada unos minutos hasta que se le pase la desorientación. De modo que allí me quedé mientras le oía hacer preguntas a mi vecino sobre su operación, finalmente le dispensó las recetas y volvió a prestarme atención.
- ¿Se encuentra mejor?.
- ¿Cómo ehtáh mi arma?.- Oía yo a mi vecino muy preocupado.
- Bien, bien, si en cuanto vuelva a mi casa y deje a Perlita en la suya, seguro que vuelvo a la normalidad, es que han sido demasiadas emociones juntas.
- ¿Quién es Perlita?.
- La Perlita debe zé er perro, que eh mu chico.
- Sí, eso, Perlita de Huelva, es que ladra con mucho arte.- Decía yo delirante por mor de que me dejaran salir viva de allí.
- Bueno, incorpórese despacio y si se marea no se levante, así. ¿Se encuentra en condiciones de conducir?.
- No sabe vd cómo. Tengo unas ganas.....
- Bueno, pues entonces váyase, pero yo creo que debería vd venir la semana próxima para que le haga un chequeo completo, porque me dijo vd que era pensionista ¿verdad?.
- Si.
- Será una pensión de minusvalía entonces.
- Sí, es que debo tener algún gen recesivo del Holocausto, pero no se preocupe, que la semana que viene ya vengo yo a verle más tranquila y se lo cuento.- Salí de allí en un estado lamentable, y es que a pesar de estar acostumbrada a Belinda, a la lavadora de mi amiga y a vivir con lo alienhija, he de reconocer, que hay sucesos paranormales para los que no estoy preparada, vutarder@s.
jueves, 27 de enero de 2011
LAS TRAMAS DE LO ALIENHIJA
Yuuuuuuuuujuuuuuuuu vutarder@s de mis viiiiiidaaaaaas. ¿Alguien sabiendo de dónde procediendo hoy?. ¿Una pistitaaaaaa? Es jueeeeeeveeeeeeess. ¡Bingo!, procedo del pediatra y del centro comercial. Lo segundo porque es de obligado cumplimiento, ya se encargan mi hija y los no tontos de recordármelo, y lo primero pues casi que también, ya se encarga lo alienhija de imponérmelo. Y os preguntaréis.... ¿Cómo se apaña lo alienhija para llevar a su madre al pediatra cada jueves?. Ahhhhhh, eso es un misterio insondable de las existencias de lo alienhija, o mejor dicho, lo era, porque esta semana la he pillado. Todo comenzó el pasado viernes, que como os he comentado es el día en que lo alienhija aprovecha para salir con sus congéneres. Pues bien, todo parecía normal (dentro de la normalidad que impera en mi vida), pero cuando estábamos cenando, dijo, como el que no dice la cosa.
- ¿Sabes, el hermano de una amiga mía se ha tragado una moneda?.
- ¿Tu amiga tiene un rabito rizado y una raja en la espalda?
- ¡Pues no, mamá!. Tienes unas preguntas.....
- No, era por saber si era una hucha.
- Pues no, es una compañera de clase, y además no ha sido ella sino su hermano.... Antes de que lo preguntes te diré que ignoro si el rabito lo tiene rizado pero que no tiene raja en la espalda.
- ¿Y cómo se la ha tragado?.
- Jugando.
- ¿Y qué años tiene?.
- Doce.
- ¿Y con doce años le dejan entrar al casino?.
- ¡Qué dices de casino!, estaba en su casa.
- Pues hija, no se me ocurre a qué podía estar jugando para tragarse una moneda.
- Jugaría a las tragaperras.- Apuntó lo moruno muy ocurrente.
- ¡Muy graciosos sí señor!. Sois lo más de graciosos. O sea que os cuento que el hermano de una amiga mía se puede morir, y vosotros con las bromitas.
- ¡Huy, hija, qué exagerada, que se puede morir!, pues si se la ha comido ya la descomerá.
- ¿Cómo se descome?.
- Pues hija, no quisiera abundar en explicaciones que estamos cenando, pero te diré que lo más conveniente es que la descoma en un orinal.
- ¿Y porqué en un orinal?
- Desde luego hija, estás un pelín pesada, pues en un orinal para poder hurgar y buscar la moneda.
- Ahhhhhhhhh!. ¿Y tenemos orinal, nosotros?.
- Pues mira, no, hija, tú ya pasaste esa edad, lo moruno anda bien de la próstata y yo, aunque tengo la matriz caída, aún llego al baño. ¿Para qué quieres tú un orinal?.
- Para prestárselo a mi amiga.
- Pues hija, te falta ofrecerte para hurgar con un palito, que se lo compre su madre....
- Ah, bueno, pues voy a llamarla.
- ¿A la madre?. ¿Pero es que esa señora te ha pedido un monográfico y un orinal?.
- No, mamá, voy a llamar a mi amiga para tranquilizarla.- Ahí quedó la cosa aparentemente, pero a lo largo del fín de semana, yo oía a lo alienhija contárselo a todo el mundo y hacer una encuesta sobre las posibles consecuencias mortales. No hubiera pasado nada si a su abuela no le hubiera dado por fantasear y contarle un cuento de Allan Poe con respecto a la moneda, debían ir ya por la autopsia cuando ví que lo alienhija adquiría un tinte verdoso que destacaba poderosamente con los hierros azulgranas de su dentadura y le quité el teléfono.
- Mamá, deja de contarle a la niña todo lo truculento que cueces en esa mente calenturienta que es capaz de ir el lunes de negro para asistir al funeral.
- ¡Huy! Truculento, dice, si es peligrosísimo eso que le ha pasado a su amigo.
- A tí tu madre de pequeña te leía "El Caso" ¿no?. No le digas a mi hija esas cosas que tiene muchos pájaros en la cabeza y es muy aprensiva.
- ¨Güeno, ya estamos, como si yo tuviera la culpa de que lo que tiene tu hija en la cabeza sean cuervos en vez de pajaritos como los niños de su edad.- Así pasamos el finde, pero el domingo por la noche, mientras yo hacía la terapia de todos los días con mi madre, la llamaron al móvil.
Cuando oí la conversación que mantenía me quedé helada.
- Te voy a hacer vudú. Voy a coger tu foto de fin de curso y te voy a clavar alfileres en la minina (bueno, ella dijo otra cosa), no me vuelvas a dirigir el ladrido en lo que te queda de mísera vida. ......... ¡Claro, te crees muy gracioso!. ¿Tú sabes el fin de semana que he pasado encerrada en el baño?.- Normalmente, lo alienhija no se relaciona así con sus semejantes, lo deja para la familia más cercana, con lo que me llamó mucho la atención, y le dije a mi madre.
- Mamá, te voy a colgar, que me tengo que poner el traje de MataHari.
- Ya, te he dicho mil veces que no me amenaces, y que no te voy a dejar todo en el testamento.
- Mamá, si hablamos por teléfono y te digo que te voy a colgar, es obvio que me refiero al aparato.
- ¡Huy! Qué ordinaria, y encima con pornografía.
- Desde luego, que tengas el rostro de hablar de los cuervos de las mentes ajenas..... Que mañana te llamo.
- Güeno, ponte el gorro.
- Igualmente y trepánate, que no se me ocurre otro remedio para lo tuyo.- Tras colgar el teléfono, me dirigí a la guarida.
- Hija, a tí te pasa algo.
- ¿A mí?. Sí, que no me quieres subir la paga.
- No, digo algo más. Te he oído hablar con ese amiguito.
- Mamá, ese amiguito, mide metro ochentaycinco, tiene más barba que tú y calza un cuarentaycuatro, no sé por qué te sigues empeñando en hablar como si aún fuera al jardín de infancia.
- Bueno, pues te he oído hablar con ese amigote.
- ¿Y?.
- Pues no sé, pero me ha parecido que estabas algo irritada con él.
- Pues no sé por qué.
- Pues chica, serán cosas mías, pero lo del vudú en los cataplines no sonaba muy amable.
- Desde luego mamá, tú no tienes oído, tienes un rádar, lo que se perdió la cía contigo.
- Bueno, no te desvíes, que quiero que me cuentes qué te pasa.- Entonces se hechó a llorar y cantó como una almeja.
- Pu pu pues que la mo mo moneda me la tra tra tragué yo.
- ¿Pero cómo hiciste para tragarte una moneda?.
- Es que me la pusieron en la cocacola y apostamos a ver quien bebía más rápido, y claro, con los gases no me enteré.
- Pero bueno, ¿y por qué no me has dicho nada?.
- Pues porque te ibas a poner como una fiera y querrías hablar con la madre del amigote que me metió la moneda en el vaso.
- ¿Y cual es el problema?.
- Pues el primero, que ya no se habla con las madres de mis amigos para decirlas que me han pegado mamá, que ya soy mayorcita, y segundo que otras veces he sido yo la que he puesto la moneda.
- Pues hija, lo de que sois mayorcitos me vas a permitir que lo dude, porque si te metes en internet, verás que los que se tragan las monedas son los niños de cero a tres años, y segundo, ¿Te has planteado que a lo mejor esas ronchas que te salieron la semana pasada son el resultado del vudú del "tragaperras" de turno?. Yo es que no lo entiendo, el otro día venías con el brazo despellejado porque jugábais a daros tobas hasta levantaros la piel. Otro día vienes llena de moratones porque jugais a pegaros en el brazo a ver quien aguanta más sin llorar. Pues mira, te voy a contar un juego que a lo mejor todavía no lo conoces. Os subís todos a un árbol y os tirais de cabeza, se llama jugar a las peras maduras, gana el que se abre la cabeza primero y pierde más sesera, aunque en vuestro caso será difícil.- Lo alienhija agachaba las orejas y me miraba apesadumbrada, como tenía los ojos llenos de lágrimas me dió pena y la dejé, al fín y al cabo, pensaba yo, ya se ha asustado bastante. Pero al cabo de una hora, durante la cena.....
- Pues, mamá, he mirado todos estos días y no he descomido la moneda.
- Bueno, pues ya llamaré al centro de salud.
- Es que digo, que como me toca otra vacuna ya, podíamos ir el jueves a ver al médico y de paso nos acercábam.......- Mi mirada furibunda no la dejó seguir, pero el caso , es que ha vuelto a salirse con la suya y aquí me tenéis, con impresora nueva, hasta las tetas del MediaMarkt y tratando de adelantarme a lo que tramará la próxima semana. Mientras no la dé por tragarse una maceta.....
- ¿Sabes, el hermano de una amiga mía se ha tragado una moneda?.
- ¿Tu amiga tiene un rabito rizado y una raja en la espalda?
- ¡Pues no, mamá!. Tienes unas preguntas.....
- No, era por saber si era una hucha.
- Pues no, es una compañera de clase, y además no ha sido ella sino su hermano.... Antes de que lo preguntes te diré que ignoro si el rabito lo tiene rizado pero que no tiene raja en la espalda.
- ¿Y cómo se la ha tragado?.
- Jugando.
- ¿Y qué años tiene?.
- Doce.
- ¿Y con doce años le dejan entrar al casino?.
- ¡Qué dices de casino!, estaba en su casa.
- Pues hija, no se me ocurre a qué podía estar jugando para tragarse una moneda.
- Jugaría a las tragaperras.- Apuntó lo moruno muy ocurrente.
- ¡Muy graciosos sí señor!. Sois lo más de graciosos. O sea que os cuento que el hermano de una amiga mía se puede morir, y vosotros con las bromitas.
- ¡Huy, hija, qué exagerada, que se puede morir!, pues si se la ha comido ya la descomerá.
- ¿Cómo se descome?.
- Pues hija, no quisiera abundar en explicaciones que estamos cenando, pero te diré que lo más conveniente es que la descoma en un orinal.
- ¿Y porqué en un orinal?
- Desde luego hija, estás un pelín pesada, pues en un orinal para poder hurgar y buscar la moneda.
- Ahhhhhhhhh!. ¿Y tenemos orinal, nosotros?.
- Pues mira, no, hija, tú ya pasaste esa edad, lo moruno anda bien de la próstata y yo, aunque tengo la matriz caída, aún llego al baño. ¿Para qué quieres tú un orinal?.
- Para prestárselo a mi amiga.
- Pues hija, te falta ofrecerte para hurgar con un palito, que se lo compre su madre....
- Ah, bueno, pues voy a llamarla.
- ¿A la madre?. ¿Pero es que esa señora te ha pedido un monográfico y un orinal?.
- No, mamá, voy a llamar a mi amiga para tranquilizarla.- Ahí quedó la cosa aparentemente, pero a lo largo del fín de semana, yo oía a lo alienhija contárselo a todo el mundo y hacer una encuesta sobre las posibles consecuencias mortales. No hubiera pasado nada si a su abuela no le hubiera dado por fantasear y contarle un cuento de Allan Poe con respecto a la moneda, debían ir ya por la autopsia cuando ví que lo alienhija adquiría un tinte verdoso que destacaba poderosamente con los hierros azulgranas de su dentadura y le quité el teléfono.
- Mamá, deja de contarle a la niña todo lo truculento que cueces en esa mente calenturienta que es capaz de ir el lunes de negro para asistir al funeral.
- ¡Huy! Truculento, dice, si es peligrosísimo eso que le ha pasado a su amigo.
- A tí tu madre de pequeña te leía "El Caso" ¿no?. No le digas a mi hija esas cosas que tiene muchos pájaros en la cabeza y es muy aprensiva.
- ¨Güeno, ya estamos, como si yo tuviera la culpa de que lo que tiene tu hija en la cabeza sean cuervos en vez de pajaritos como los niños de su edad.- Así pasamos el finde, pero el domingo por la noche, mientras yo hacía la terapia de todos los días con mi madre, la llamaron al móvil.
Cuando oí la conversación que mantenía me quedé helada.
- Te voy a hacer vudú. Voy a coger tu foto de fin de curso y te voy a clavar alfileres en la minina (bueno, ella dijo otra cosa), no me vuelvas a dirigir el ladrido en lo que te queda de mísera vida. ......... ¡Claro, te crees muy gracioso!. ¿Tú sabes el fin de semana que he pasado encerrada en el baño?.- Normalmente, lo alienhija no se relaciona así con sus semejantes, lo deja para la familia más cercana, con lo que me llamó mucho la atención, y le dije a mi madre.
- Mamá, te voy a colgar, que me tengo que poner el traje de MataHari.
- Ya, te he dicho mil veces que no me amenaces, y que no te voy a dejar todo en el testamento.
- Mamá, si hablamos por teléfono y te digo que te voy a colgar, es obvio que me refiero al aparato.
- ¡Huy! Qué ordinaria, y encima con pornografía.
- Desde luego, que tengas el rostro de hablar de los cuervos de las mentes ajenas..... Que mañana te llamo.
- Güeno, ponte el gorro.
- Igualmente y trepánate, que no se me ocurre otro remedio para lo tuyo.- Tras colgar el teléfono, me dirigí a la guarida.
- Hija, a tí te pasa algo.
- ¿A mí?. Sí, que no me quieres subir la paga.
- No, digo algo más. Te he oído hablar con ese amiguito.
- Mamá, ese amiguito, mide metro ochentaycinco, tiene más barba que tú y calza un cuarentaycuatro, no sé por qué te sigues empeñando en hablar como si aún fuera al jardín de infancia.
- Bueno, pues te he oído hablar con ese amigote.
- ¿Y?.
- Pues no sé, pero me ha parecido que estabas algo irritada con él.
- Pues no sé por qué.
- Pues chica, serán cosas mías, pero lo del vudú en los cataplines no sonaba muy amable.
- Desde luego mamá, tú no tienes oído, tienes un rádar, lo que se perdió la cía contigo.
- Bueno, no te desvíes, que quiero que me cuentes qué te pasa.- Entonces se hechó a llorar y cantó como una almeja.
- Pu pu pues que la mo mo moneda me la tra tra tragué yo.
- ¿Pero cómo hiciste para tragarte una moneda?.
- Es que me la pusieron en la cocacola y apostamos a ver quien bebía más rápido, y claro, con los gases no me enteré.
- Pero bueno, ¿y por qué no me has dicho nada?.
- Pues porque te ibas a poner como una fiera y querrías hablar con la madre del amigote que me metió la moneda en el vaso.
- ¿Y cual es el problema?.
- Pues el primero, que ya no se habla con las madres de mis amigos para decirlas que me han pegado mamá, que ya soy mayorcita, y segundo que otras veces he sido yo la que he puesto la moneda.
- Pues hija, lo de que sois mayorcitos me vas a permitir que lo dude, porque si te metes en internet, verás que los que se tragan las monedas son los niños de cero a tres años, y segundo, ¿Te has planteado que a lo mejor esas ronchas que te salieron la semana pasada son el resultado del vudú del "tragaperras" de turno?. Yo es que no lo entiendo, el otro día venías con el brazo despellejado porque jugábais a daros tobas hasta levantaros la piel. Otro día vienes llena de moratones porque jugais a pegaros en el brazo a ver quien aguanta más sin llorar. Pues mira, te voy a contar un juego que a lo mejor todavía no lo conoces. Os subís todos a un árbol y os tirais de cabeza, se llama jugar a las peras maduras, gana el que se abre la cabeza primero y pierde más sesera, aunque en vuestro caso será difícil.- Lo alienhija agachaba las orejas y me miraba apesadumbrada, como tenía los ojos llenos de lágrimas me dió pena y la dejé, al fín y al cabo, pensaba yo, ya se ha asustado bastante. Pero al cabo de una hora, durante la cena.....
- Pues, mamá, he mirado todos estos días y no he descomido la moneda.
- Bueno, pues ya llamaré al centro de salud.
- Es que digo, que como me toca otra vacuna ya, podíamos ir el jueves a ver al médico y de paso nos acercábam.......- Mi mirada furibunda no la dejó seguir, pero el caso , es que ha vuelto a salirse con la suya y aquí me tenéis, con impresora nueva, hasta las tetas del MediaMarkt y tratando de adelantarme a lo que tramará la próxima semana. Mientras no la dé por tragarse una maceta.....
miércoles, 26 de enero de 2011
ELECTROFANTÁSMICOS
Hoooooooolaaaaaaa vutarderill@s, me hallo con el moco colgando, he agarrado un trancazo de esos que te dejan los ojos llorosos y la nariz como un pimiento morrón y en carne viva, así que es un espectáculo verme, voy como Pulgarcito, dejando un reguero de clínex para encontrar el camino al sofá. Me comenta lo alienhija que en la crónica de ayer estuve un poco floja, que no le he hecho justicia a la amiga, que es mucho más divertida en persona que en crónica. Bien, trataré de enmendar mi error, ya que hoy, me encuentro más relajada. Como os decía ayer, mi amiga, es una mujer algo insegura para las cosas de las reformas, pero además cuenta con otra cantidad ingente de despistes que han enriquecido durante años nuestros cafés. Por ejemplo, ella no lleva reloj, ni falta que le hace, es autotemporal, o sea que maneja el tiempo según su santo criterio. Recuerdo un verano en que me iba a quedar con su hijo algunas mañanas en que ella trabajaba y de paso aprovechar para darle unas clases de refuerzo de mates e inglés. Nos despedimos la noche anterior diciendo.
- Bueno, entonces mañana sobre las nueve y media o diez menos cuarto me traes al niño, ¿no?.
- Sí, te le dejo ya desayunado y con los libros.- A la mañana siguiente, me puse el despertador a las ocho para estar duchada y desayunada cuando llegaran, a las ocho y veinte llamaron al telefonillo.
- ¿Si?.
- Que sube el niño, yo no puedo subir porque llego tarde.
- ¿Que llegas tarde adónde?
- Al podólogo, no te jode.
- Ah, ¿pero tienes cita a esta hora para hacerte los pies?.
- ¿Me estás vacilando?
- Si, a estas horas es lo que me pide el cuerpo. ¿Cómo que si te estoy vacilando?. Me estás tomando el pelo tú a mí.
- Bueno, pues cuando vuelva de trabajar seguimos con la dialéctica que ahora llego tarde, por cierto, el niño va sin desayunar porque nos hemos dormido.- Me dejó con la palabra en la boca sin más explicaciones y le abrí la puerta al niño que venía con los ojillos pegados todavía.
- Mira, hijo, si quieres échate un poco en mi cama que estas horas son indecentes para ponerse a estudiar.- Al cabo de quince minutos aproximadamente, volvieron a llamar al telefonillo.
- ¿Si?.
- Ooooyeeeee, que soy yo.
- ¿Y porqué susurras?.
- Porque es muy temprano.
- Pues más temprano era cuando has venido la primera vez y pegabas unas voces que parecías el chatarrero.
- Bueno ¿me invitas a un café y te lo cuento arriba?. Subió con los ojos hinchados todavía.
- ¿Pero tú no tenías cita con el podólogo?.
- No, es que anoche puse el despertador del móvil y debía estar algo adormilada, porque lo puse una hora antes y no me he dado cuenta hasta que he llegado al metro.
- ¿Y porqué al llegar al metro?.
- Porque está el reloj ese que también te dice la temperatura.
- Pues digo yo, que menos mal que me dejabas el niño a mí, que si llega a ser en el cole....
- No, si ya me pasó una vez.
- ¿Y no te diste cuenta de que estaba cerrado?.
- Sí, pero pensé que era porque llegábamos muy tarde, luego al llegar al metro me dí cuenta y volví a por el niño, que estaba sentado en la puerta del cole esperando, el pobre.
- Chica, lo tuyo con la hora es muy fuerte, ¿porqué no te compras un reloj?.
- Porque no me hace ninguna falta, en mi vida el horario está muy claro, la hora de levantarse, la de ir a trabajar la de salir, la de ir a por el niño la de cenar y la de acostarse, para la única que necesito alarma es para la primera, todo lo demás viene rodado.
- Claro y si no ya lo echas tú a rodar a la hora que sea.
Tuvo una época en que no dormía, por culpa de su lavadora, y es que en casa de mi amiga, los poltergeists son algo cotidiano, por ejemplo, una vez, el mando del DVD desapareció y nunca más se supo. Cada vez que ponías su equipo de música, no importaba el disco que metieras dentro (que tenía una disquetera para seis cd), invariablemente, sonaban Fito y los Fitipaldis, ¿que ponías Silvio Rodríguez?, sonaba Fito, ¿que ese día te daba por supertramp?, Fito, yo ya probaba con todo ,Raphael, El Fary, Los Chichos, pero nada, no había forma, recuerdo que una vez pusimos uno de Camarón (para mí San Camarón) y le dije, una de dos, o suena el disco que he puesto, o te juro que como se arranque el puto Fito por soleares, le hago un exorcismo rápido tirándolo por la ventana. Pues bien, de todos los elementos embrujados que habitaban la casa de mi amiga, los peores eran la lavadora y la plancha por este órden. Aquella lavadora, cobraba vida propia, nada más arrancar, te recordaba a un helicóptero moribundo, pero lo peor llegaba a la hora del centrifugado, a la máquina en cuestión le entraba una pasión viajera tipo Álvaro de Marichalar y echaba a andar por la cocina, que casi tenías que echarle el guante en el pasillo. Claro, la pobre amiga llegaba de trabajar y entre el parque, la compra, las cenas y demás tareas de liberación cuando quería poner la lavadora era de noche, casi para acostarse. Pero naturalmente, no pegaba ojo, estaba obsesionada con que la lavadora se presentase en su cuarto con un billete de Halcón Viajes, o peor, que saliese al descansillo y atropellase a un vecino.... Creo recordar, que una vez soñó que la lavadora se tiraba por la ventana. Al final entre todas la convencimos.
- Mujer, si ya sabemos que son muchos años juntas, pero has de entender que a todos nos llega la hora, y que la eutanasia es la salida más digna. Si seguro que lo va a entender, si yo creo que te lo está pidiendo a gritos, si no se suicida porque no puede.
- Ya, pero es que me hace sentir como un marido cualquiera, de esos que te dejan por una veinte años más jóven que te centrifuga mucho mejor.
- No te tortures así mujer, esto es distinto, ella lo haría por tí, de hecho como no lo hagas tú lo va a hacer ella, que tienes unas ojeras que pareces la madre de Chu-Ling, el panda del zoo.
Finalmente la convencimos y la acompañamos a una tienda de esas en que te venden electrodomésticos que tienen algún golpe o arañazo y que están mucho más baratos. La tienda en cuestión está enfrente del cole de los niños, o sea al lado de casa y quedó tan contenta con su nueva adquisición. La noche del esperado enlace la despedíamos así.
- Bueno, ponte la lencería fina, y ánimo. Seguro que te disfrutas el programa corto, el largo y el prelavado.- Al día siguiente la esperábamos en la cafetería muy nerviosas.
- Parece que tarda.
- Déjala mujer, que está de colada de miel, se acostaría tarde.- En esto la vimos llegar por la calle, arrastrando los pies, con la chaqueta puesta al revés y con una cara de no haber dormido en seis meses......
- Qué, menuda nochecita toledana ¿no?.
- Tú lo has dicho, toledana, pídeme un café triple por favor.
- Chica, pues tienes una cara de ánimo, que cualquiera diría que estrenaste ayer.
- Es que no he podido dormir en toda la noche.
- ¿Y eso?. Pero si nos dijeron en la tienda que es muy silenciosa.
- Si, sí, es muy silenciosa, ladina, diría yo.... Cuando llegué a casa, la cargué, saqué el detergente de marca para que no haga cal en las tuberías, le puse su suavizante y todo parecía ir de maravilla, así que me fuí al sofá a ver el "Cuéntame", de pronto oí voces en la cocina, y se me pusieron de corbata, fuí al armario a por el martillo y caminé de puntillas todo el pasillo dispuesta ha hacerme una papilla de sesos con el intruso, entonces encendí la luz y...¡No había nadie!. Estaba empezando a asimilar que tenía que ir al médico porque la falta de sueño me hace oír voces cuando.
- ¡El prelavado ha terminado, elija temperatura para el siguiente programa!
- Esa máquina del averno ¡Habla!, Vamos que del susto, me dí un martillazo en un dedo y rompí un baldosa. Vamos que jubilo a mi lavadora de toda la vida porque hace un ruido espantoso, voy a la tienda buscando la más silenciosa del mercado y me tienen que vender una lavadora parlante..... No, si lo que no me pase a mí.....
Otro día llegó a la cafetería y se quedó de pie junto a la mesa.
- ¿No te sientas?.
- No puedo.
- ¿Y eso, has hecho una promesa?.
- No, estoy lesionada.
- ¿En donde?.
- En el culo.
- Hija mía, si no te conociera pensaría que te has entregado a las garras del vicio con un mulato míope y falto de puntería.
- Noooooo, ha sido la plancha.
- ¿La plancha?. ¿Pero cómo te has lesionado el culo con la plancha, te has sentado encima?- El caso es que creo recordar alguna explicación acerca de que la había dejado encendida sobre el bidet, y claro, fué a hacer pis y..... Pero vamos a mí no me saca nadie de la cabeza que en esa casa los electrodomésticos actúan por voluntad propia, no sería tan raro, si no, mirad a Belinda.
- Bueno, entonces mañana sobre las nueve y media o diez menos cuarto me traes al niño, ¿no?.
- Sí, te le dejo ya desayunado y con los libros.- A la mañana siguiente, me puse el despertador a las ocho para estar duchada y desayunada cuando llegaran, a las ocho y veinte llamaron al telefonillo.
- ¿Si?.
- Que sube el niño, yo no puedo subir porque llego tarde.
- ¿Que llegas tarde adónde?
- Al podólogo, no te jode.
- Ah, ¿pero tienes cita a esta hora para hacerte los pies?.
- ¿Me estás vacilando?
- Si, a estas horas es lo que me pide el cuerpo. ¿Cómo que si te estoy vacilando?. Me estás tomando el pelo tú a mí.
- Bueno, pues cuando vuelva de trabajar seguimos con la dialéctica que ahora llego tarde, por cierto, el niño va sin desayunar porque nos hemos dormido.- Me dejó con la palabra en la boca sin más explicaciones y le abrí la puerta al niño que venía con los ojillos pegados todavía.
- Mira, hijo, si quieres échate un poco en mi cama que estas horas son indecentes para ponerse a estudiar.- Al cabo de quince minutos aproximadamente, volvieron a llamar al telefonillo.
- ¿Si?.
- Ooooyeeeee, que soy yo.
- ¿Y porqué susurras?.
- Porque es muy temprano.
- Pues más temprano era cuando has venido la primera vez y pegabas unas voces que parecías el chatarrero.
- Bueno ¿me invitas a un café y te lo cuento arriba?. Subió con los ojos hinchados todavía.
- ¿Pero tú no tenías cita con el podólogo?.
- No, es que anoche puse el despertador del móvil y debía estar algo adormilada, porque lo puse una hora antes y no me he dado cuenta hasta que he llegado al metro.
- ¿Y porqué al llegar al metro?.
- Porque está el reloj ese que también te dice la temperatura.
- Pues digo yo, que menos mal que me dejabas el niño a mí, que si llega a ser en el cole....
- No, si ya me pasó una vez.
- ¿Y no te diste cuenta de que estaba cerrado?.
- Sí, pero pensé que era porque llegábamos muy tarde, luego al llegar al metro me dí cuenta y volví a por el niño, que estaba sentado en la puerta del cole esperando, el pobre.
- Chica, lo tuyo con la hora es muy fuerte, ¿porqué no te compras un reloj?.
- Porque no me hace ninguna falta, en mi vida el horario está muy claro, la hora de levantarse, la de ir a trabajar la de salir, la de ir a por el niño la de cenar y la de acostarse, para la única que necesito alarma es para la primera, todo lo demás viene rodado.
- Claro y si no ya lo echas tú a rodar a la hora que sea.
Tuvo una época en que no dormía, por culpa de su lavadora, y es que en casa de mi amiga, los poltergeists son algo cotidiano, por ejemplo, una vez, el mando del DVD desapareció y nunca más se supo. Cada vez que ponías su equipo de música, no importaba el disco que metieras dentro (que tenía una disquetera para seis cd), invariablemente, sonaban Fito y los Fitipaldis, ¿que ponías Silvio Rodríguez?, sonaba Fito, ¿que ese día te daba por supertramp?, Fito, yo ya probaba con todo ,Raphael, El Fary, Los Chichos, pero nada, no había forma, recuerdo que una vez pusimos uno de Camarón (para mí San Camarón) y le dije, una de dos, o suena el disco que he puesto, o te juro que como se arranque el puto Fito por soleares, le hago un exorcismo rápido tirándolo por la ventana. Pues bien, de todos los elementos embrujados que habitaban la casa de mi amiga, los peores eran la lavadora y la plancha por este órden. Aquella lavadora, cobraba vida propia, nada más arrancar, te recordaba a un helicóptero moribundo, pero lo peor llegaba a la hora del centrifugado, a la máquina en cuestión le entraba una pasión viajera tipo Álvaro de Marichalar y echaba a andar por la cocina, que casi tenías que echarle el guante en el pasillo. Claro, la pobre amiga llegaba de trabajar y entre el parque, la compra, las cenas y demás tareas de liberación cuando quería poner la lavadora era de noche, casi para acostarse. Pero naturalmente, no pegaba ojo, estaba obsesionada con que la lavadora se presentase en su cuarto con un billete de Halcón Viajes, o peor, que saliese al descansillo y atropellase a un vecino.... Creo recordar, que una vez soñó que la lavadora se tiraba por la ventana. Al final entre todas la convencimos.
- Mujer, si ya sabemos que son muchos años juntas, pero has de entender que a todos nos llega la hora, y que la eutanasia es la salida más digna. Si seguro que lo va a entender, si yo creo que te lo está pidiendo a gritos, si no se suicida porque no puede.
- Ya, pero es que me hace sentir como un marido cualquiera, de esos que te dejan por una veinte años más jóven que te centrifuga mucho mejor.
- No te tortures así mujer, esto es distinto, ella lo haría por tí, de hecho como no lo hagas tú lo va a hacer ella, que tienes unas ojeras que pareces la madre de Chu-Ling, el panda del zoo.
Finalmente la convencimos y la acompañamos a una tienda de esas en que te venden electrodomésticos que tienen algún golpe o arañazo y que están mucho más baratos. La tienda en cuestión está enfrente del cole de los niños, o sea al lado de casa y quedó tan contenta con su nueva adquisición. La noche del esperado enlace la despedíamos así.
- Bueno, ponte la lencería fina, y ánimo. Seguro que te disfrutas el programa corto, el largo y el prelavado.- Al día siguiente la esperábamos en la cafetería muy nerviosas.
- Parece que tarda.
- Déjala mujer, que está de colada de miel, se acostaría tarde.- En esto la vimos llegar por la calle, arrastrando los pies, con la chaqueta puesta al revés y con una cara de no haber dormido en seis meses......
- Qué, menuda nochecita toledana ¿no?.
- Tú lo has dicho, toledana, pídeme un café triple por favor.
- Chica, pues tienes una cara de ánimo, que cualquiera diría que estrenaste ayer.
- Es que no he podido dormir en toda la noche.
- ¿Y eso?. Pero si nos dijeron en la tienda que es muy silenciosa.
- Si, sí, es muy silenciosa, ladina, diría yo.... Cuando llegué a casa, la cargué, saqué el detergente de marca para que no haga cal en las tuberías, le puse su suavizante y todo parecía ir de maravilla, así que me fuí al sofá a ver el "Cuéntame", de pronto oí voces en la cocina, y se me pusieron de corbata, fuí al armario a por el martillo y caminé de puntillas todo el pasillo dispuesta ha hacerme una papilla de sesos con el intruso, entonces encendí la luz y...¡No había nadie!. Estaba empezando a asimilar que tenía que ir al médico porque la falta de sueño me hace oír voces cuando.
- ¡El prelavado ha terminado, elija temperatura para el siguiente programa!
- Esa máquina del averno ¡Habla!, Vamos que del susto, me dí un martillazo en un dedo y rompí un baldosa. Vamos que jubilo a mi lavadora de toda la vida porque hace un ruido espantoso, voy a la tienda buscando la más silenciosa del mercado y me tienen que vender una lavadora parlante..... No, si lo que no me pase a mí.....
Otro día llegó a la cafetería y se quedó de pie junto a la mesa.
- ¿No te sientas?.
- No puedo.
- ¿Y eso, has hecho una promesa?.
- No, estoy lesionada.
- ¿En donde?.
- En el culo.
- Hija mía, si no te conociera pensaría que te has entregado a las garras del vicio con un mulato míope y falto de puntería.
- Noooooo, ha sido la plancha.
- ¿La plancha?. ¿Pero cómo te has lesionado el culo con la plancha, te has sentado encima?- El caso es que creo recordar alguna explicación acerca de que la había dejado encendida sobre el bidet, y claro, fué a hacer pis y..... Pero vamos a mí no me saca nadie de la cabeza que en esa casa los electrodomésticos actúan por voluntad propia, no sería tan raro, si no, mirad a Belinda.
martes, 25 de enero de 2011
COMPLETANDO EL REFRANERO.
Queridos vutarder@s, a punto he estado de no poder escribiros nada hoy, seguramente sea una entrada cortita. Estaba yo sentadita a mi ordenador, dispuesta a contaros mi crónica de hoy, cuando de repente, me ha pasado como al Señor Don Gato, que he recibido una carta que me ha dejado pixelada, o sea a cuadritos. Era de alguien a quien por lo visto he ofendido sin darme cuenta. Haciendo una reflexión sobre este hecho, me he percatado de que a veces la ofensa no está sólo en la lengua o la pluma del escritor, en este caso, sino en los ojos de quien lo lee. En ocasiones, una pretende expresar una opinión de forma limpia y transparente, además, en este caso, sobre algo que había leído, me había gustado y me había hecho pensar sobre la condición humana, que pensaba que era lo que pretendía el escrito en cuestión. Pues, no sé vutarder@s, he debido expresarme como el horto, que dirían los argentinos porque donde yo dije digo, han leído Diego.... No sé porqué, pero esta mención al refranero y a las libres interpretaciones, me ha traído a la memoria un juego que me enseñó una amiga. La interfecta en cuestión, sostenía, que todos los refranes pueden empezar por la cara y acabar por el culo, como el pan Bimbo, de tal manera que el refrán quedaría transformado, pero no por ello, es menos veraz o sabio. Cito un ejemplo:
"Más vale pájaro en mano por la cara, que ciento volando por el culo", Coincidiréis conmigo en que no pierde ni un ápice de veracidad y sabiduría, si a caso las incrementa.... o:
"Cría cuervos por la cara, y te sacarán los ojos por el culo". Comprendo que este, a pesar de incrementar la veracidad, lo hace de una forma un tanto escabrosa, pero el caso, es que esto es aplicable a la mayoría del refranero, de hecho os propongo que a lo largo de esta semana, me enviéis los que se os vayan ocurriendo, ya veréis como en la mayoría de los casos, los dotan de una rotundidad, que en muchas ocasiones nos es necesaria, porque no es lo mismo, en el caso de mi hermana Borrasca, por ejemplo, decir."Quien bien te quiere te hará llorar", que transformarlo con la fórmula arriba indicada, vamos, que con la sugerencia de mi amiga, todas entendemos mucho mejor la ruptura con Precipitaciones. Esta amiga, ha tenido muchas y muy brillantes ocurrencias, de hecho, ha protagonizado una serie de anécdotas inolvidables. Recuerdo cuando hizo la reforma de su casa, la seguridad no es la cualidad más brillante de mi amiga, por lo que antes de tomar una decisión, normalmente efectúa una encuesta en su entorno más inmediato, que se compondrá de más o menos quinientas personas, una gran mayoría con nombre de onomatopeya, por cierto (Chus, Chumi, Choni, Titi...), de hecho seguro que alguno se llama Atchís ,Ejem o Porrompompón. Bueno, pues en este caso me había consultado sobre un mueble de lavabo que quería para su cuarto de baño. Yo le dije.
- Mira, vas a casa y mides el lavabo, luego apuntas la medida y nos vamos a la tienda a mirar modelos.
- No, si yo no quiero ir a Cibeles, con ir a Saneamientos Pereda tengo bastante.
- Ja,ja,ja, qué graciosita estás hoy ¿no?.- Bueno, pues quedamos el siguiente lunes después de dejar a los niños en el cole, para ir a mirar.
- ¿Has medido el lavabo?
- Sí, tengo la medida en el bolso.- Llegamos a la tienda, y el dependiente, se deshacía en amabilidades, como todos.
- Mire, veníamos a mirar muebles de lavabo.
- ¿Cómo los quieren, rústicos, en una línea minimalista, vintage?
- No, lo queremos con dos puertas para guardar las toallas y unos cajones arriba para los peines.
- Bueno, ¿saben la medida?.
- Si, amiga, dile a este señor, cuanto mide tu lavabo.- Entonces, ante mi estupor, sacó un hilo de lana morado y dijo entregándoselo.
- Esto.- El dependiente me miraba significativamente y decía.
- Señora, necesito saber cuanto mide el labavo para poder ofertarles algún mueble.
- A ver amiga, ¿recuerdas que te dije que midieras el lavabo y apuntaras la medida?.
- Si, eso he hecho, pero como no tenía metro, lo he medido con la lana de hacerle los gorros al niño y he traído el trozo.
- Ya, pero es que seguramente, este señor no tiene un metro a mano, y así a ojo de buen cubero....
- Ah, no pasa nada, que me diga donde están los muebles, y ya voy pasando yo la lana a ver cual se ajusta.- Pues ni corta ni perezosa, allí estuvo con su pingajo morado hasta dar con el mueble que le pareció que daba la talla. Para comprar el dormitorio de su hijo, acudió a la tienda de un amigo suyo (creo recordar que con nombre propio, el amigo, quiero decir) y claro, cada día iba con una de nosotras, de modo que cada tarde en el parque comentábamos el plano de la habitación. A la semana, tenía siete planos distintos, uno de cada amiga, y estábamos en el parque, cuando llamó a su amigo para confirmar que al día siguiente se pasaría por la tienda para comprar definitivamente los muebles.
- Bueno, entonces mañana a las doce paso y decidimos si la cama la cogemos con cajones o con otra cama debajo.
- Esto.... sí, bueno, pero por favor, ¿podrías venir tú sóla?. Es que llevamos un mes con esto y cada semana cambiamos, de cama, de color y de escritorio, según el gusto de tus amigas. Al final creo que hicimos un refrito y llovió a gusto de todas.... Mañana os seguiré contando su reforma, porque no tiene desperdicio, a modo de adelanto os digo, que escogió un armario que se comía, los manteles y hasta el mando a distancia de el DVD.
"Más vale pájaro en mano por la cara, que ciento volando por el culo", Coincidiréis conmigo en que no pierde ni un ápice de veracidad y sabiduría, si a caso las incrementa.... o:
"Cría cuervos por la cara, y te sacarán los ojos por el culo". Comprendo que este, a pesar de incrementar la veracidad, lo hace de una forma un tanto escabrosa, pero el caso, es que esto es aplicable a la mayoría del refranero, de hecho os propongo que a lo largo de esta semana, me enviéis los que se os vayan ocurriendo, ya veréis como en la mayoría de los casos, los dotan de una rotundidad, que en muchas ocasiones nos es necesaria, porque no es lo mismo, en el caso de mi hermana Borrasca, por ejemplo, decir."Quien bien te quiere te hará llorar", que transformarlo con la fórmula arriba indicada, vamos, que con la sugerencia de mi amiga, todas entendemos mucho mejor la ruptura con Precipitaciones. Esta amiga, ha tenido muchas y muy brillantes ocurrencias, de hecho, ha protagonizado una serie de anécdotas inolvidables. Recuerdo cuando hizo la reforma de su casa, la seguridad no es la cualidad más brillante de mi amiga, por lo que antes de tomar una decisión, normalmente efectúa una encuesta en su entorno más inmediato, que se compondrá de más o menos quinientas personas, una gran mayoría con nombre de onomatopeya, por cierto (Chus, Chumi, Choni, Titi...), de hecho seguro que alguno se llama Atchís ,Ejem o Porrompompón. Bueno, pues en este caso me había consultado sobre un mueble de lavabo que quería para su cuarto de baño. Yo le dije.
- Mira, vas a casa y mides el lavabo, luego apuntas la medida y nos vamos a la tienda a mirar modelos.
- No, si yo no quiero ir a Cibeles, con ir a Saneamientos Pereda tengo bastante.
- Ja,ja,ja, qué graciosita estás hoy ¿no?.- Bueno, pues quedamos el siguiente lunes después de dejar a los niños en el cole, para ir a mirar.
- ¿Has medido el lavabo?
- Sí, tengo la medida en el bolso.- Llegamos a la tienda, y el dependiente, se deshacía en amabilidades, como todos.
- Mire, veníamos a mirar muebles de lavabo.
- ¿Cómo los quieren, rústicos, en una línea minimalista, vintage?
- No, lo queremos con dos puertas para guardar las toallas y unos cajones arriba para los peines.
- Bueno, ¿saben la medida?.
- Si, amiga, dile a este señor, cuanto mide tu lavabo.- Entonces, ante mi estupor, sacó un hilo de lana morado y dijo entregándoselo.
- Esto.- El dependiente me miraba significativamente y decía.
- Señora, necesito saber cuanto mide el labavo para poder ofertarles algún mueble.
- A ver amiga, ¿recuerdas que te dije que midieras el lavabo y apuntaras la medida?.
- Si, eso he hecho, pero como no tenía metro, lo he medido con la lana de hacerle los gorros al niño y he traído el trozo.
- Ya, pero es que seguramente, este señor no tiene un metro a mano, y así a ojo de buen cubero....
- Ah, no pasa nada, que me diga donde están los muebles, y ya voy pasando yo la lana a ver cual se ajusta.- Pues ni corta ni perezosa, allí estuvo con su pingajo morado hasta dar con el mueble que le pareció que daba la talla. Para comprar el dormitorio de su hijo, acudió a la tienda de un amigo suyo (creo recordar que con nombre propio, el amigo, quiero decir) y claro, cada día iba con una de nosotras, de modo que cada tarde en el parque comentábamos el plano de la habitación. A la semana, tenía siete planos distintos, uno de cada amiga, y estábamos en el parque, cuando llamó a su amigo para confirmar que al día siguiente se pasaría por la tienda para comprar definitivamente los muebles.
- Bueno, entonces mañana a las doce paso y decidimos si la cama la cogemos con cajones o con otra cama debajo.
- Esto.... sí, bueno, pero por favor, ¿podrías venir tú sóla?. Es que llevamos un mes con esto y cada semana cambiamos, de cama, de color y de escritorio, según el gusto de tus amigas. Al final creo que hicimos un refrito y llovió a gusto de todas.... Mañana os seguiré contando su reforma, porque no tiene desperdicio, a modo de adelanto os digo, que escogió un armario que se comía, los manteles y hasta el mando a distancia de el DVD.
lunes, 24 de enero de 2011
NUESTRO GENOMA.
Güenas noches vutarder@s, hoy he tenido un día estupendo, como casi todos los lunes, ya sabéis que a mí el domingo nunca me ha parecido plácido, soy más de Serrat. Para no distinguirnos del resto de la península, tenemos unas temperaturas criminales y un viento atroz que me tiene encerrada dentro de casa por si una teja suicida decide aprovechar cuando paso yo por debajo, así que me he pasado casi todo el día haciendo labores que es una cosa que me encanta, le doy al ganchillo, a la costura, al punto, al punto de cruz al decoupage y a un montón de manualidades más. De todos modos he dicho casi todo el día, porque ha habido un momento en que el hijo de mi vecina me ha requerido para que pasara a su casa a mirarles el molinillo eléctrico, (mis pobres vecinos no saben de mi torpeza congénita y a falta de lo moruno, me llaman a mí por aquello de que entiendo bien las instrucciones, o eso piensan ellos). Mi vecina es una mujer que tendrá unos ochenta años, vive con su marido y con un hijo que tiene una minusvalía psíquica, pero que es muy majete, como os decía mi vecina con la edad que tiene, conoció a la Güelita de pequeña, a sus hermanas y a sus padres, y mientras yo toqueteaba el molinillo, haciendo como que sabía lo que hacía, me iba contando anécdotas de mi bisabuela María. Esta mujer, como todas las de mi familia, era un poco especial, yo la conocí ya muy mayor y en asilo, pero he oído tanto hablar de ella y en algunos rasgos me resulta tan familiar, que parece que hubiéramos compartido más tiempo juntas. De hecho, gracias a las leyes de Mendel y a algunos genes recesivos, me reconozco en muchos de sus rasgos. La abuela María, bebía anís, coñac y fumaba picadura, además hacía zapatillas de fieltro para ponerse dentro de las madreñas. Tenía un carácter tremendo y un sentido del humor proporcional. Era una adelantada a su época, vamos, o eso o era Moctezuma reencarnado y ya estaba descatalogada. Cuenta mi madre, que cuando ella era pequeña, venía a pasar las vacaciones con ella, la abuela por entonces, vivía en una casa bastante precaria, con el suelo de tierra prensada, una bombilla de veinticinco un colchón relleno de maíz y su cocina de leña. Yo entiendo que la usaba para calentarse, porque en las habilidades culinarias precedió a mi madre, creo que sólo sabía hacer tortillas de azúcar. Cuando iban a venir los nietos a pasar el verano, recogía todas las revistas que encontraba y recortaba los coches americanos, las lavadoras, los anuncios de marlboro, y las rubias en bikini y decoraba con ello las paredes de la casucha, con el resto de las revistas hacía cadenetas para adornar los techos. En las paredes, junto con los coches, las lavadoras y las rubias pegaba las colillas de los cigarros, y cuando se quedaba sin tabaco las deshacía y reciclaba el tabaco sobrante. Tenía un pelo larguísimo y blanco, o al menos debería haber sido blanco, porque mi madre jura que lo tenía amarillo de no lavárselo. Un día, su nieta, se ofreció a lavárselo con champú y rehacerle el moño.
- Non, que lavar la cabeza ye muy malu.
- No, abuela, lo que ye muy malu, ye tenela llena de pioyos y del polvo del carbón. Yo le lavo la cabeza, que hoy hace mucho sol, y se seca usted el pelo fuera, verá qué suave y que blanquín.
- ¿Y vas lavámelu con esi bote que güele tan ricu?.
- Si, abuela, y luego su cabeza olerá tan rico.
- Antós vendrán más pioyos al golor.
- No, abuela, a los pioyos no yos gusta esi olorín.
- Güeno, antós voy calentar el agua.- Finalmente, mi madre, consiguió lavarle el pelo aunque tuvo que cambiar el agua dos veces porque salía como chocolate. Después de que hubo terminado, la abuela salió al sol, y viendo una higuera de su vecina con los higos todavía verdes, se subió al árbol y se pegó un homenaje de higos verdes y calientes que se quedó tan ancha. A la mañana siguiente.....
- Cago hasta na puta que parió al putu bote esi, engañástime pa lavar el pelu y pasé toda la noche saliendo al güertu a vaciar.
- Abuela, eso no puede ser por el champú.
- Si ye, sí ye pol chimpún que ya te decía yo que lavar la cabeza non era güenu, y tú, que sí, güela, que luego le va a goler el pelu muy ricu...... ¡Pos sali al güertu a ver su güele ricu!.
- Abuela, lo de su barriga no es por lavar la cabeza, es que se puso usted morada de higos verdes al sol.
- ¿Qué tendrán que ver los figos?. Los figos comilos y supiérenme a gloria, que en no siendo míos saben mejor. Esa figar lleva ahí toa la vida y no me envenenó nunca.- Así se las gastaba la abuela. Los domingos, se colocaba a la puerta de la iglesia y esperaba a que el cura empezara a decir la misa, cogía una cazuela y el almirez y empezaba una tamborrada. Entonces el cura, salía colérico de la capilla y la increpaba.
- ¡María, es usted una hereje!. Haga el favor de dejar a estas almas cristianas oír la misa en paz, que ya tiene bastante con condenarse usted, como para además condenar a sus vecinos.
- Tú si que vas a condenate de cabeza pedigüeñu, que yes un fartón, tas tou el día comiendo.- Entonces se echaba un cuesco y decía.
- Porrompompón pa Venera y pa Ramón.- Otro de los talentos de esta mujer única era el de los disfraces. Mi madre tenía una amiga que vivía a dos kilómetros e iba a visitarla alguna tarde y a jugar a su casa, cuando volvía ya era entre dos luces, y a las afueras del pueblo, subida en un fresno la esperaba una figura envuelta en una sábana blanca, alumbrando con una calabaza vacía y una vela dentro.
- Soy la pantaaaaasmaaaaaa, la pantaaaaaasmaaaaaa, vengo de la sepoltura a comerte la asadura.- Decía la voz de la abuela estrangulada de la risa.
Los sábados iba al chigre (al mismo que va ahora lo moruno), a comprar provisiones.
- Dame una botella de anís, una de coñá, dos libras de chocolate y tabacu.Apúntalo al mi fiyu.
- María, que me ha dicho su hijo, que le despache todo lo que necesite, que él lo paga, pero que sean cosas de comer, arroz, fabes, eses coses, que luego me mira la lista y me riñe por verderle alcohol y tabacu.
- Pos dasme lo que te pedí y apuntes, un kilu fabes, dos chorizos, alguna morciella y güevos.
- No, María que luego me lo descubre y se enfada.- Entonces volvía la abuela echando pestes y decía.
- A ver ñeña, cogi un papel y un lápiz que vamos a escribir una carta al mio fíyu.
- Ya está abuela, ¿qué pongo?.
- Pones: Querido Fiyu, toy morriendo, toy muy maliquina, y non tengo una perrona, fai munchu fríu y non puedo prender la cocina porque non tengo pa comprar lleñe. Duelme munchu el estomabo y acuéstome sin cenar porque non tengo perres pa la llechi. Espero que te acuerdes de esta probe vieya que ya non te verá más. Tu madre.
- Pero abuela, ¿cómo voy a poner eso si es mentira?.
- ¿Porqué ye mentira?.
- Porque usted no se está muriendo, y la cocina la prende usted todos los días con la leña que les roba a los vecinos, y la leche se la dejan igual aunque no la pague....
- Pos non, pos non, toy morriendo y naide mira pa min, y non tengo una perra para comprar tabacu ni anís pa echar unes gotes al café que ye lo mejor pa el estomabo, y tu tíu non quier que en el chigre me den ni picadura, ni coñá ni chocolate ni nada, así que dicesy que toy morriendo y que venga ensiguida a traeme les perres.- Naturalmente, el pobre tío, acababa viniendo a ver a su madre y a tener con ella la de San Quintín, la abuela agachaba la cabeza y se hacía la contrita y la arrepentida, pero en cuanto salía por la puerta, se reía entre dientes y decía.
- Jódite, que tengo les perres, ahora, tira pel rau.
Pues esta señora, vutarder@s, es la abuela y la principal donante de genes de mi madre, comprenderéis ahora que siendo así, no podía por menos que poner comandos palestinos en el nacimiento. Yo por mi parte, le estoy muy agradecida por lo heredado, creo que, junto con otros antecesores, fundó una estirpe de mujeres únicas e irrepetibles.
- Non, que lavar la cabeza ye muy malu.
- No, abuela, lo que ye muy malu, ye tenela llena de pioyos y del polvo del carbón. Yo le lavo la cabeza, que hoy hace mucho sol, y se seca usted el pelo fuera, verá qué suave y que blanquín.
- ¿Y vas lavámelu con esi bote que güele tan ricu?.
- Si, abuela, y luego su cabeza olerá tan rico.
- Antós vendrán más pioyos al golor.
- No, abuela, a los pioyos no yos gusta esi olorín.
- Güeno, antós voy calentar el agua.- Finalmente, mi madre, consiguió lavarle el pelo aunque tuvo que cambiar el agua dos veces porque salía como chocolate. Después de que hubo terminado, la abuela salió al sol, y viendo una higuera de su vecina con los higos todavía verdes, se subió al árbol y se pegó un homenaje de higos verdes y calientes que se quedó tan ancha. A la mañana siguiente.....
- Cago hasta na puta que parió al putu bote esi, engañástime pa lavar el pelu y pasé toda la noche saliendo al güertu a vaciar.
- Abuela, eso no puede ser por el champú.
- Si ye, sí ye pol chimpún que ya te decía yo que lavar la cabeza non era güenu, y tú, que sí, güela, que luego le va a goler el pelu muy ricu...... ¡Pos sali al güertu a ver su güele ricu!.
- Abuela, lo de su barriga no es por lavar la cabeza, es que se puso usted morada de higos verdes al sol.
- ¿Qué tendrán que ver los figos?. Los figos comilos y supiérenme a gloria, que en no siendo míos saben mejor. Esa figar lleva ahí toa la vida y no me envenenó nunca.- Así se las gastaba la abuela. Los domingos, se colocaba a la puerta de la iglesia y esperaba a que el cura empezara a decir la misa, cogía una cazuela y el almirez y empezaba una tamborrada. Entonces el cura, salía colérico de la capilla y la increpaba.
- ¡María, es usted una hereje!. Haga el favor de dejar a estas almas cristianas oír la misa en paz, que ya tiene bastante con condenarse usted, como para además condenar a sus vecinos.
- Tú si que vas a condenate de cabeza pedigüeñu, que yes un fartón, tas tou el día comiendo.- Entonces se echaba un cuesco y decía.
- Porrompompón pa Venera y pa Ramón.- Otro de los talentos de esta mujer única era el de los disfraces. Mi madre tenía una amiga que vivía a dos kilómetros e iba a visitarla alguna tarde y a jugar a su casa, cuando volvía ya era entre dos luces, y a las afueras del pueblo, subida en un fresno la esperaba una figura envuelta en una sábana blanca, alumbrando con una calabaza vacía y una vela dentro.
- Soy la pantaaaaasmaaaaaa, la pantaaaaaasmaaaaaa, vengo de la sepoltura a comerte la asadura.- Decía la voz de la abuela estrangulada de la risa.
Los sábados iba al chigre (al mismo que va ahora lo moruno), a comprar provisiones.
- Dame una botella de anís, una de coñá, dos libras de chocolate y tabacu.Apúntalo al mi fiyu.
- María, que me ha dicho su hijo, que le despache todo lo que necesite, que él lo paga, pero que sean cosas de comer, arroz, fabes, eses coses, que luego me mira la lista y me riñe por verderle alcohol y tabacu.
- Pos dasme lo que te pedí y apuntes, un kilu fabes, dos chorizos, alguna morciella y güevos.
- No, María que luego me lo descubre y se enfada.- Entonces volvía la abuela echando pestes y decía.
- A ver ñeña, cogi un papel y un lápiz que vamos a escribir una carta al mio fíyu.
- Ya está abuela, ¿qué pongo?.
- Pones: Querido Fiyu, toy morriendo, toy muy maliquina, y non tengo una perrona, fai munchu fríu y non puedo prender la cocina porque non tengo pa comprar lleñe. Duelme munchu el estomabo y acuéstome sin cenar porque non tengo perres pa la llechi. Espero que te acuerdes de esta probe vieya que ya non te verá más. Tu madre.
- Pero abuela, ¿cómo voy a poner eso si es mentira?.
- ¿Porqué ye mentira?.
- Porque usted no se está muriendo, y la cocina la prende usted todos los días con la leña que les roba a los vecinos, y la leche se la dejan igual aunque no la pague....
- Pos non, pos non, toy morriendo y naide mira pa min, y non tengo una perra para comprar tabacu ni anís pa echar unes gotes al café que ye lo mejor pa el estomabo, y tu tíu non quier que en el chigre me den ni picadura, ni coñá ni chocolate ni nada, así que dicesy que toy morriendo y que venga ensiguida a traeme les perres.- Naturalmente, el pobre tío, acababa viniendo a ver a su madre y a tener con ella la de San Quintín, la abuela agachaba la cabeza y se hacía la contrita y la arrepentida, pero en cuanto salía por la puerta, se reía entre dientes y decía.
- Jódite, que tengo les perres, ahora, tira pel rau.
Pues esta señora, vutarder@s, es la abuela y la principal donante de genes de mi madre, comprenderéis ahora que siendo así, no podía por menos que poner comandos palestinos en el nacimiento. Yo por mi parte, le estoy muy agradecida por lo heredado, creo que, junto con otros antecesores, fundó una estirpe de mujeres únicas e irrepetibles.
domingo, 23 de enero de 2011
LAPSUS VARIOS
Vutarder@s de mis vísceras acaba de marcharse el congénere de lo alienhija, han pasado todo el día poniéndole música al "Rap de la Borrasca" y claro, yo encima no podía quejarme, no voy a castrar su creatividad. Ahora, os aseguro que si, camino del baño no os habéis encontrado con un indivíduo de metro y medio, con la boca llena de hierros azules y rojos, una gorra dos tallas más grande y unas gafas de sol de corazones amarillos agitando los huesos como Popotitos, no sabéis lo que es el miedo, de verdad os lo digo, ni un abducido podría ponerse en mi pellejo, digo en mi plumaje, ha sido un lapsus ¿verdad?. ¿Recordáis el de mi amiga con el comunismo?, dicen que se llaman lapsus lingüe, pero yo creo que muchas veces son mentales, una persona bastante propensa a este tipo de incidentes es mi madre, además de lo de la avutarda, con su existencia está conformando un anecdotario familiar de lo más surtido. Recuerdo una vez en que mi hermana y yo, habíamos ido a merendar a su casa. Mi madre está tan acostumbrada a vivir sola, que en cuanto en su salón ve más de tres adultos le entran sudores fríos, lo mejor en su casa es moverse poco y despacito. El caso es que después de la merienda, cuando mi hermana y yo consideramos que la prueba era excesivamente dura para ella, nos disponíamos a irnos. El gesto de alivio de mi madre era notable y como para compensarnos por la delicadeza de irnos, nos obsequió con un cd a cada una. Bajábamos la escalera charlando y el caso es que cuando llegamos a la calle estábamos en plena conversación , por lo que mi hermana propuso que tomáramos un café en el bar de la esquina, Tardaríamos una media hora y yo ya me disponía a irme cuando eché de menos mi bufanda, al comprobar que no estaba en el bar, llamé a mi madre por el telefonillo.
- ¿Si?.
- Mamá que soy yo, ¿me he dejado en tu casa una bufanda verde?.
- No la he visto, pero ya miraré más despacio.
- Bueno, entonces te la recojo el próximo día.
- Vale, ¿qué tal habéis llegado?.
- ¿A dónde?.- Pregunté un tanto alarmada.
- Pues a tu casa, a donde va a ser. ¿Había mucho atasco?.- Yo miraba a derecha e izquierda buscando una cámara oculta.
- Mamá, ¿te encuentras bien?.
- Perfectamente, ¿y tú?.
- Hombre, pues algo preocupada por tí.
- ¿Por mi porqué?
- Porque estamos hablando por el portero automático y tú me preguntas que si he encontrado atasco. No sé si te refieres a la M30 o a tus senderos cerebrales.
- Uhhhhhhhhhh!.- Dijo, y colgó.
Otras anécdotas divertidas me han ocurrido en compañía de algún amigo marroquí recien llegado, yo no sé si eran los nervios de no manejar bien el idioma o que realmente pensaban que esto era como Disneylandia. Recuerdo una vez que salí de casa con uno que acababa de llegar, estábamos buscando una farmacia, y al llegar al semáforo, este se puso en verde para peatones emitiendo el clásico pitido para informar a los invidentes de que pueden cruzar.
- ¿Porqué chilla el semáforo?.
- Ah, no chilla, pita. Es para los ciegos.- Mi amigo no dijo nada, llegamos a la farmacia, compramos lo que habíamos ido a buscar y volvimos. Al llegar de nuevo al semáforo, se volvió a repetir la misma situación, y entonces mi amigo, con los ojos como platos me dijo.
- ¡Desde luego, como se nota que esto es Europa!
- ¿Y eso?.
- En mi país a los ciegos no les dejamos conducir.- Yo estaba a mitad del paso de cebra y tuvimos que parar el tráfico, porque no podía caminar de la risa.
Otro día, este amigo, me invitó a comer a su casa con su mujer y sus hijos, como yo aprendo su idioma me interesé por el nombre del plato.
- ¿Y esto como se llama?.
- Tajin de pollo.
- Ya, quiero decir, que en tu país como lo llamais.
- Tajin de pollo.
- No, mira, no me entiendes, para pedírselo a tu mujer, ¿cómo lo llamas?.
- Pues le digo que quiero tajin de pollo.
- Pero digo, en tu casa, si tuvieras que enseñarle a un extranjero cómo se llama este plato, ¿cómo lo dirías?.- Me miró con expresión de entender, como si se le hubiera hecho la luz en el cerebro en aquel preciso momento, y me dijo articulando muy bien los fonemas.
- Ta-jin de po-llo.
En otra ocasión, le conseguí trabajo a otro amigo marroquí en la pizzería de mi padre, en la que yo también trabajaba. Yo iba en coche con la camarera, que vivía en mi barrio, pero para enseñarle a él el trayecto, el primer día le acompañé en el metro. Iba enseñándole el sistema de colores de las diferentes líneas y le decía.
- Mira, una vez que estés en el tren, procura estar atento a la estación de Hortaleza, cuando la pases, el altavoz dirá "Próxima estación Canillas", entonces te bajas.- Al día siguiente teníamos que entrar todos a las 12, eran y media y no sabíamos nada de mi amigo, mi padre me miraba fulminándome y me decía.
- ¿No era tan espabilado tu amigo?. ¿Tan responsable y trabajador?. ¿Tan formar y tan puntual?
- Papá, no seas así, seguro que le ha pasado algo, no te burles, que estoy preocupada.- A las 12,45 un taxi se paró en la puerta y de él salió mi amigo con el semblante verde botella.
- ¡Pero chico!, ¿qué te ha pasado?. Está mi padre que trina, como el pequeño ruiseñor.
- Pues nada, he hecho todo lo que tú me habías dicho, pero me ha tocado un metro sordomudo y he acabado en el parque de las naciones.- Fué tanta la risa que nos dió que mi padre le invitó a un trinaranjus mientras nos decía con los ojos llenos de lágrimas de la risa.
- Bueno, vale ya de reírse del chaval, que está por la integración de los trenes con minusvalías.
Son muchas las patas de gallo que les debo a estas anécdotas, ahora, que el gallinero completo se la lleva la siguiente.
Estábamos en el velatorio de mi abuela, os podéis imaginar, la pena era intensísima y la sensación de vacío atroz. Allí nos encontrábamos llorando a moco tendido, toda su familia, su hijo, sus nueras, sus nietas y su hermana. Mi abuela era la madre de mi padre y murió tres años después que él. Entonces empezó a llegar la gente, y ya sabeis como son esas cosas. Qué como ha sido, que qué pena tan grande, que si no parecía que estaba tan mal.... En esto se acercó mi tío por parte de madre. Mis dos tíos no pueden ser más distintos, el paterno trabaja en Renfe, y es un obrero de pro, residente en Vallecas con un sueldito de ferroviario y dos hijas. Mi otro tío, trabaja en una multinacional en La Castellana, vive al lado de la oficina y usa corbatas de Loewe. Así que allí los tenéis, a uno con su americana de pana con coderas y al otro con su traje príncipe de gales y la corbata.
- Cuanto lo siento, de verdad, me he enterado esta mañana, yo no sabía nada.
- Pues, muchas gracias, la verdad es que en estas situaciones....
- ¿Pero y al final de qué ha sido?.
- Pues chico dicen que de un fallo multiorgásmico.- Mi pobre hermana que estaba a su lado bebiendo agua casi se une a mi abuela, del susto. Le miró primero horrorizada y luego con la risa atascada en la garganta.
- Huyyyyyyyy, que lapsus más tonto, ya me hubiera gustado a mí, que se muriera de eso.- La verdad es que a pesar de lo dramático del momento, no podíamos parar de reírnos, puede que haya gente que confunda este tipo de gestos con una falta de respeto, pero a mí me consta, que mi abuela desde donde estuviera, se reía a carcajadas. Y es que a mí me parece una hermosa forma de despedir a alguien que has querido tantísimo, con una sonrisa en los labios y mucho amor en el corazón.
- ¿Si?.
- Mamá que soy yo, ¿me he dejado en tu casa una bufanda verde?.
- No la he visto, pero ya miraré más despacio.
- Bueno, entonces te la recojo el próximo día.
- Vale, ¿qué tal habéis llegado?.
- ¿A dónde?.- Pregunté un tanto alarmada.
- Pues a tu casa, a donde va a ser. ¿Había mucho atasco?.- Yo miraba a derecha e izquierda buscando una cámara oculta.
- Mamá, ¿te encuentras bien?.
- Perfectamente, ¿y tú?.
- Hombre, pues algo preocupada por tí.
- ¿Por mi porqué?
- Porque estamos hablando por el portero automático y tú me preguntas que si he encontrado atasco. No sé si te refieres a la M30 o a tus senderos cerebrales.
- Uhhhhhhhhhh!.- Dijo, y colgó.
Otras anécdotas divertidas me han ocurrido en compañía de algún amigo marroquí recien llegado, yo no sé si eran los nervios de no manejar bien el idioma o que realmente pensaban que esto era como Disneylandia. Recuerdo una vez que salí de casa con uno que acababa de llegar, estábamos buscando una farmacia, y al llegar al semáforo, este se puso en verde para peatones emitiendo el clásico pitido para informar a los invidentes de que pueden cruzar.
- ¿Porqué chilla el semáforo?.
- Ah, no chilla, pita. Es para los ciegos.- Mi amigo no dijo nada, llegamos a la farmacia, compramos lo que habíamos ido a buscar y volvimos. Al llegar de nuevo al semáforo, se volvió a repetir la misma situación, y entonces mi amigo, con los ojos como platos me dijo.
- ¡Desde luego, como se nota que esto es Europa!
- ¿Y eso?.
- En mi país a los ciegos no les dejamos conducir.- Yo estaba a mitad del paso de cebra y tuvimos que parar el tráfico, porque no podía caminar de la risa.
Otro día, este amigo, me invitó a comer a su casa con su mujer y sus hijos, como yo aprendo su idioma me interesé por el nombre del plato.
- ¿Y esto como se llama?.
- Tajin de pollo.
- Ya, quiero decir, que en tu país como lo llamais.
- Tajin de pollo.
- No, mira, no me entiendes, para pedírselo a tu mujer, ¿cómo lo llamas?.
- Pues le digo que quiero tajin de pollo.
- Pero digo, en tu casa, si tuvieras que enseñarle a un extranjero cómo se llama este plato, ¿cómo lo dirías?.- Me miró con expresión de entender, como si se le hubiera hecho la luz en el cerebro en aquel preciso momento, y me dijo articulando muy bien los fonemas.
- Ta-jin de po-llo.
En otra ocasión, le conseguí trabajo a otro amigo marroquí en la pizzería de mi padre, en la que yo también trabajaba. Yo iba en coche con la camarera, que vivía en mi barrio, pero para enseñarle a él el trayecto, el primer día le acompañé en el metro. Iba enseñándole el sistema de colores de las diferentes líneas y le decía.
- Mira, una vez que estés en el tren, procura estar atento a la estación de Hortaleza, cuando la pases, el altavoz dirá "Próxima estación Canillas", entonces te bajas.- Al día siguiente teníamos que entrar todos a las 12, eran y media y no sabíamos nada de mi amigo, mi padre me miraba fulminándome y me decía.
- ¿No era tan espabilado tu amigo?. ¿Tan responsable y trabajador?. ¿Tan formar y tan puntual?
- Papá, no seas así, seguro que le ha pasado algo, no te burles, que estoy preocupada.- A las 12,45 un taxi se paró en la puerta y de él salió mi amigo con el semblante verde botella.
- ¡Pero chico!, ¿qué te ha pasado?. Está mi padre que trina, como el pequeño ruiseñor.
- Pues nada, he hecho todo lo que tú me habías dicho, pero me ha tocado un metro sordomudo y he acabado en el parque de las naciones.- Fué tanta la risa que nos dió que mi padre le invitó a un trinaranjus mientras nos decía con los ojos llenos de lágrimas de la risa.
- Bueno, vale ya de reírse del chaval, que está por la integración de los trenes con minusvalías.
Son muchas las patas de gallo que les debo a estas anécdotas, ahora, que el gallinero completo se la lleva la siguiente.
Estábamos en el velatorio de mi abuela, os podéis imaginar, la pena era intensísima y la sensación de vacío atroz. Allí nos encontrábamos llorando a moco tendido, toda su familia, su hijo, sus nueras, sus nietas y su hermana. Mi abuela era la madre de mi padre y murió tres años después que él. Entonces empezó a llegar la gente, y ya sabeis como son esas cosas. Qué como ha sido, que qué pena tan grande, que si no parecía que estaba tan mal.... En esto se acercó mi tío por parte de madre. Mis dos tíos no pueden ser más distintos, el paterno trabaja en Renfe, y es un obrero de pro, residente en Vallecas con un sueldito de ferroviario y dos hijas. Mi otro tío, trabaja en una multinacional en La Castellana, vive al lado de la oficina y usa corbatas de Loewe. Así que allí los tenéis, a uno con su americana de pana con coderas y al otro con su traje príncipe de gales y la corbata.
- Cuanto lo siento, de verdad, me he enterado esta mañana, yo no sabía nada.
- Pues, muchas gracias, la verdad es que en estas situaciones....
- ¿Pero y al final de qué ha sido?.
- Pues chico dicen que de un fallo multiorgásmico.- Mi pobre hermana que estaba a su lado bebiendo agua casi se une a mi abuela, del susto. Le miró primero horrorizada y luego con la risa atascada en la garganta.
- Huyyyyyyyy, que lapsus más tonto, ya me hubiera gustado a mí, que se muriera de eso.- La verdad es que a pesar de lo dramático del momento, no podíamos parar de reírnos, puede que haya gente que confunda este tipo de gestos con una falta de respeto, pero a mí me consta, que mi abuela desde donde estuviera, se reía a carcajadas. Y es que a mí me parece una hermosa forma de despedir a alguien que has querido tantísimo, con una sonrisa en los labios y mucho amor en el corazón.
sábado, 22 de enero de 2011
SÁBADO SABADETE, AGARRA LA PUERTA Y VETE
Madre mía vutarder@s qué día tan laaaaaargoooooo. Yo no sé porqué es, que los fines de semana me suelo encontrar mal, yo creo que es mi subconsciente, que me previene de las intensas sesiones familiares, porque es que verdaderamente los sábados es que no sé donde esconderme. Lo moruno, de vez en cuando desarrolla una vena de docente de los sesenta que es insufrible, y lo alienhija una de concursante de cifras y letras, que todo lo sabe, a todo contesta y ella es omnisapiente (esta vez, mucho más de sapo que del verbo). Los viernes, lo moruno después de cenar, elige peli, se acomoda en el sofá y a los diez minutos se esnuca, dejándome en la butaca con un coñazo en la tele y sus ronquidos de banda sonora. Lo alienhija, con eso de que no tiene que madrugar al día siguiente, se pone uno de esos seriales infumables para adolescentes, tipo física y química (serie a la que yo, mejor llamaría "el aquelarre") con lo que a la tele de arriba tampoco se puede subir, así que yo, o me quedo haciendo punto en la butaca, o cojo un libro y me dan las tantas. Lo moruno amanece en el sofá, tal que a las ocho, tan fresquito él, con diez horas de sueño a la espalda. Aguanta un poquito en el sofá, y cuando considera que ya hemos dormido bastante, se traslada a la cocina (que queda justo debajo de mi cama) y se pone a recoger haciendo todo el ruido posible y con el Vaughan radio a todo trapo. Es como volver a la época esa en que los niños tienen dos años y su reloj biológico no entiende de sábados y de domingos, se despiertan igual con una energía que te hacen pensar porqué no les pusiste Duracell de nombre. Pues lo moruno igual, yo remoloneo un ratito en la cama tapándome la cabeza con su almohada, pero llega un momento en que de no respirar adquiero un tinte azulado que no me favorece nada, así que me levanto haciendo esfuerzos por no ladrar. Entonces me siento a desayunar, para mí el desayuno es el momento más importante del día y me gusta hacerlo con calma, tomándome mi tiempo, viendo noticias, disfrutando del sol que entra por la ventana, entrando despacito en el día, pero cuando tengo el colacao a medias, llega lo moruno con la cofia, me retira el vaso y me dice.
- Hala, venga, a mover el culo, que yo ya estoy terminando de recoger la cocina.
- Buenos días mi amor, yo también me alegro de verte.- Entonces me levanto, me dirijo a la cocina y ahí es donde verdaderamente empieza la batalla campal.
- Cariño, tienes la nevera echa un asco.
- Ah, ¿Pero la nevera es sólo mía?.
- No, es de todos, pero no la limpias nunca, le he limpiado dos chorretones de kétchup y he tirado un puerro que se había congelado.
- Pues para llevar cuatro años sin limpiarse no está mal. ¿No has encontrado un fósil de chirla ni nada?.
- Cariño, ¿cuando fue la última vez que barriste debajo de la mesa?
- Ayer, ¿por?.
- No puede ser, si casi me ha hecho falta una orden de deshaucio para las migas y las pelusas.
- Qué raro, viviendo con una adolescente que no para de traer amigos a merendar, un albañil, un perro, un gato y un hámster no me explico semejante fenómeno.
- Ya, pues como te lo cuento. Cariño, la bolsa de la basura hay que cambiarla de vez en cuando.
- ¡No me digas!. ¿Pero lo de que son reciclables no quiere decir que se vacían sólas?. Y deja de llamarme cariño, que diciendo esas cosas es un eufemismo.
- No te enfades, gruñona, sólo quiero decir que tenéis que concienciaros un poco más, por ejemplo, la nevera la dejáis siempre mal cerrada y luego hace hielo.
- Vale, vale, que pareces una versión africana de Gracita Morales.- Me subo al baño, me ducho, despierto a lo alienhija para que venga conmigo a la compra y cojo la aspiradora. Después de pasarla por techos y suelos (en mi casa las arañas hacen huelga a la japonesa) quito la ropa del tendedero, pongo otra lavadora y le digo.
- Por favor, antes de irte, trae un poco de leña y pélame unas patatas.
- ¿Qué vas a hacer de comida?.
- Puré de verduras y tortilla de patatas.
- Joe, para un día que como en casa ya podías currártelo un poco más.
- Pues es que para currárselo como tú dices hace falta tiempo y tranquilidad, no un marido paraníco de la escoba, una hija adolescente y una nevera por llenar.- Me voy con lo alienhija a la compra y de paso hago deporte, ¿Que qué deporte hago?. Carring. El carring es un deporte que practicamos todas las madres durante la etapa en que los hijos viven con nosotras. Consiste en, a través de una serie de flexiones dorsales y unos cuantos estiramientos, ir sacando del carro, todo aquello que nuestros hijos meten de estranjis, e irlo devolviendo a sus estanterías, al tiempo que movemos el cuello de un lado a otro como las avestruces y tratamos de explicar al retoño de turno que no puede llevarse 150 palmeras de chocolate, 26 pares de natillas...etc. Cuando finalmente terminamos la sesión de compra y entrenamiento personal volvemos a casa y solamente nos queda hacer la comida, tender la ropa, encender la cocina, cebar a los animales y colocar la compra. Yo, que me gradué hace trece años en lo de la maternidad y ama de casa, ya lo puedo hacer todo simultáneamente si no viene el tocahuevos de turno a romperme la concentración. Pero este no era el caso de hoy, lo moruno, procedente del hogar del jubilado (el bar de los sábados) y con cara de dos sidras me dice.
- ¿Has secado las astilas en el horno antes de encender la cocina?.
- Sí pero como estaban muy negras las he dado un repaso debajo del grifo, antes de que me digas que no las limpio nunca, por cierto, con el carbón he hecho lo mismo pero sigue del color de tu conciencia.
- Desde luego, qué susceptible eres.
- Ay, que ver, con lo galante que te has levantado, ya me has dicho lo menos media docena de veces que me amas, estás de un cursi....
- Pues es que la cocina hace humo, y eso quiere decir, que tiene el tiro sucio, o que la leña está húmeda.
- Pues en mi caso será que el tiro estará porquérrimo y la leña inundada. ¿Porqué en vez de estar aquí plantado criticándome no tratas de encenderla tú?
- Porque no he parado.
- Tu cuerpo no sé, pero tu lengua...... De paso te diré, Mr, Próper, que te he recogido la ropa interior del baño, que los restos de champú en el espejo parecían nubes de algodón y que tu albornoz y tu pijama han quedado desamparados encima de la cama.- Finalmente, después de comer, he huído despavorida a casa de mi vecina a que me enseñe a rematar unos patucos que me estoy haciendo para dormir, le he preguntado que si sabía hacer bozales de punto, pero me ha dicho que aún no tiene perfeccionada la técnica. Cuando he vuelto a mi casa, lo alienhija me esperaba con una sorpresa.
- Mami, va a venir un amigo y se va a quedar a dormir, porque tenemos que hacer un trabajo para el cole.
- Genial, si quieres también puedes invitar a sus padres a cenar y si tienen algún primo okupa....
- Gracias mami, lo molas todo.- Después de recoger la cocina estaba viendo una peli cuando han llegado los dos indivíduos en vías de desarrollo. Llevarían media hora en su cuarto cuando han empezado.
- Mamaaaaaaá. ¿Computadora es una palabra compuesta?.
- No, hija, y tubérculo tampoco.- Diez minutos después.
- ¿Diálogo es un hiáto?.
- No lo sé hija, creo que en los tiempos que corren es un desuso.
- Mamaaaaaaaá. ¿Qué es un genocidio?.
- Pega dos gritos más así y lo averiguas in situ.
Bueno, vutarder@s de mi vida, que estoy del sábado hasta las tetas, a ver si les toca un viaje a Marte pero sólo de ida.
- Hala, venga, a mover el culo, que yo ya estoy terminando de recoger la cocina.
- Buenos días mi amor, yo también me alegro de verte.- Entonces me levanto, me dirijo a la cocina y ahí es donde verdaderamente empieza la batalla campal.
- Cariño, tienes la nevera echa un asco.
- Ah, ¿Pero la nevera es sólo mía?.
- No, es de todos, pero no la limpias nunca, le he limpiado dos chorretones de kétchup y he tirado un puerro que se había congelado.
- Pues para llevar cuatro años sin limpiarse no está mal. ¿No has encontrado un fósil de chirla ni nada?.
- Cariño, ¿cuando fue la última vez que barriste debajo de la mesa?
- Ayer, ¿por?.
- No puede ser, si casi me ha hecho falta una orden de deshaucio para las migas y las pelusas.
- Qué raro, viviendo con una adolescente que no para de traer amigos a merendar, un albañil, un perro, un gato y un hámster no me explico semejante fenómeno.
- Ya, pues como te lo cuento. Cariño, la bolsa de la basura hay que cambiarla de vez en cuando.
- ¡No me digas!. ¿Pero lo de que son reciclables no quiere decir que se vacían sólas?. Y deja de llamarme cariño, que diciendo esas cosas es un eufemismo.
- No te enfades, gruñona, sólo quiero decir que tenéis que concienciaros un poco más, por ejemplo, la nevera la dejáis siempre mal cerrada y luego hace hielo.
- Vale, vale, que pareces una versión africana de Gracita Morales.- Me subo al baño, me ducho, despierto a lo alienhija para que venga conmigo a la compra y cojo la aspiradora. Después de pasarla por techos y suelos (en mi casa las arañas hacen huelga a la japonesa) quito la ropa del tendedero, pongo otra lavadora y le digo.
- Por favor, antes de irte, trae un poco de leña y pélame unas patatas.
- ¿Qué vas a hacer de comida?.
- Puré de verduras y tortilla de patatas.
- Joe, para un día que como en casa ya podías currártelo un poco más.
- Pues es que para currárselo como tú dices hace falta tiempo y tranquilidad, no un marido paraníco de la escoba, una hija adolescente y una nevera por llenar.- Me voy con lo alienhija a la compra y de paso hago deporte, ¿Que qué deporte hago?. Carring. El carring es un deporte que practicamos todas las madres durante la etapa en que los hijos viven con nosotras. Consiste en, a través de una serie de flexiones dorsales y unos cuantos estiramientos, ir sacando del carro, todo aquello que nuestros hijos meten de estranjis, e irlo devolviendo a sus estanterías, al tiempo que movemos el cuello de un lado a otro como las avestruces y tratamos de explicar al retoño de turno que no puede llevarse 150 palmeras de chocolate, 26 pares de natillas...etc. Cuando finalmente terminamos la sesión de compra y entrenamiento personal volvemos a casa y solamente nos queda hacer la comida, tender la ropa, encender la cocina, cebar a los animales y colocar la compra. Yo, que me gradué hace trece años en lo de la maternidad y ama de casa, ya lo puedo hacer todo simultáneamente si no viene el tocahuevos de turno a romperme la concentración. Pero este no era el caso de hoy, lo moruno, procedente del hogar del jubilado (el bar de los sábados) y con cara de dos sidras me dice.
- ¿Has secado las astilas en el horno antes de encender la cocina?.
- Sí pero como estaban muy negras las he dado un repaso debajo del grifo, antes de que me digas que no las limpio nunca, por cierto, con el carbón he hecho lo mismo pero sigue del color de tu conciencia.
- Desde luego, qué susceptible eres.
- Ay, que ver, con lo galante que te has levantado, ya me has dicho lo menos media docena de veces que me amas, estás de un cursi....
- Pues es que la cocina hace humo, y eso quiere decir, que tiene el tiro sucio, o que la leña está húmeda.
- Pues en mi caso será que el tiro estará porquérrimo y la leña inundada. ¿Porqué en vez de estar aquí plantado criticándome no tratas de encenderla tú?
- Porque no he parado.
- Tu cuerpo no sé, pero tu lengua...... De paso te diré, Mr, Próper, que te he recogido la ropa interior del baño, que los restos de champú en el espejo parecían nubes de algodón y que tu albornoz y tu pijama han quedado desamparados encima de la cama.- Finalmente, después de comer, he huído despavorida a casa de mi vecina a que me enseñe a rematar unos patucos que me estoy haciendo para dormir, le he preguntado que si sabía hacer bozales de punto, pero me ha dicho que aún no tiene perfeccionada la técnica. Cuando he vuelto a mi casa, lo alienhija me esperaba con una sorpresa.
- Mami, va a venir un amigo y se va a quedar a dormir, porque tenemos que hacer un trabajo para el cole.
- Genial, si quieres también puedes invitar a sus padres a cenar y si tienen algún primo okupa....
- Gracias mami, lo molas todo.- Después de recoger la cocina estaba viendo una peli cuando han llegado los dos indivíduos en vías de desarrollo. Llevarían media hora en su cuarto cuando han empezado.
- Mamaaaaaaá. ¿Computadora es una palabra compuesta?.
- No, hija, y tubérculo tampoco.- Diez minutos después.
- ¿Diálogo es un hiáto?.
- No lo sé hija, creo que en los tiempos que corren es un desuso.
- Mamaaaaaaaá. ¿Qué es un genocidio?.
- Pega dos gritos más así y lo averiguas in situ.
Bueno, vutarder@s de mi vida, que estoy del sábado hasta las tetas, a ver si les toca un viaje a Marte pero sólo de ida.
viernes, 21 de enero de 2011
BENDICIONES.
Salam Aleikum vutarder@s míos, acabo de aterrizar procedente de El Cairo, he pasado toda la tarde charlando con mi amiga, la que vive allí, estoy encantada con las nuevas tecnologías, me parece increíble poder charlar con alguien que vive tan lejos y escucharlo y verlo tan cerquita. Me ha encantado la visita, me ha contado un montón de cosas emocionantes sobre cómo viven allí, aunque la pobrecita está harta de tanto exotismo y está deseando que le arreglen los papeles de su matrimonio para poder venirse aquí con su marido. Me he reído mucho con ella, la echaba de menos, tiene cara como de duende y cuando se ríe le hacen chispitas los ojos, que por cierto son verde grisáceo, espectaculares. Mi amiga y yo compartimos aficiones y puntos de vista, y hoy charlábamos sobre uno de nuestros hobys comunes, la cocina, cambiábamos recetas y bloggs cuando de pronto ha dicho algo con lo que no se puede estar más de acuerdo.
- A mí lo que me mata, es cuando ves una receta que te apetece un montón, la foto es suculenta, los ingredientes son de esta dimensión y la elaboración no requiere poderes paranormales, entonces te pones a ello hasta que llegas a la parte en que te indica "introducimos todos estos elemento en la Termomix", y a mí empiezan a ocurrírseme cavidades para introducirle los elementos al psicópata clasista que ha escrito la receta.
- Verdaderamente amiga, no puedo estar más de acuerdo. Yo no sé si será un efecto secundario de dos legislaturas del P.P, pero el caso es que hasta en los barrios más obreros te encuentras con que un porcentaje alarmante de población, cuenta con la puta Termomix. Vamos a tener que meternos en bloggs que se llamen "Recetas para inmigrantes que hayan llegado en patera", que a lo mejor a esos no les ha dado para comprarse un robot de cocina que cuesta 1000 euros. Luego se hinchan de decir que somos no sé cuantos mileuristas, pero se callan la cantidad de termomixtas que te acechan desde cualquier cocina anónima.- Recuerdo que cuando trabajaba en la empresa aquella de cuyo nombre no quiero acordarme, a la hora de comer nos juntábamos todos en la zona común y cada uno sacaba su taper, luego probábamos los de unos y otros y en ocasiones nos pedíamos las recetas, bueno, pues por lo menos el cincuenta por ciento la habían hecho en la termomix. Y yo me pregunto, ¿Será normal que en una empresa del tercer sector tanta gente cuente con mayordomo electrónico?. ¿Habrá sido esto el preludio de otras herejías electrónicas que se manejan con un palito?. Estoy preocupadísima vutarder@s, ¿No será esto parte de un plan concebido por una mente perversa, que pretende robotizarnos?. Desde luego conmigo lo lleva claro, porque soy primaria a más no poder. Vamos que casi estoy por renunciar a la tostadora y calentarme el pan con una vela. Y es que de acuerdo con que las nuevas tecnologías facilitan cosas como la conferencia de hoy, pero donde esté tomar un café in situ con tu amiga, el pan amasado en casa, los calcetines hechos a mano y la postura del misionero los sábados, que se quiten el messenger, las panificadoras, las tricotosas y el cibersexo. Esa es una de las razones por las que estoy encantada de haberme venido a lo rural, aquí las cosas las ves nacer o brotar de la tierra y todo es mucho más primitivo, sí, pero también más natural. ¿Que dos vecinas discuten por una linde?. Un par de empujones, un tirón de pelo y a correr, nada de terapia, aquí la adrenalina la desfogamos en bruto. Así me va a mí, urbanita del todo, que no me entero de nada y me llevo unos sustos....
Hará un par de semanas, empecé a ver en algunas puertas una inscripción de números y letras en tiza. Al principio pensé que era la lectura del contador de la luz y no le dí más importancia, pero a medida que iban pasando los días, me iba dando cuenta de que todas las puertas tenían la inscripción de marras, esto me tenía muy intrigada, pero como no he coincidido con mi amiga en toda la semana y el "Hallazgo" está en Argentina, pues no tenía a quien preguntar, pero el otro día, por fin, esperando al carbonero oí a dos vecinas.
- Hay, fiya, hoy taba fregando el portal y casi limpio la bendición sin darme cuenta.
- Sí, yo no sé lo que me durará con esti tiempo de lluvia.
- Perdonen mi ignorancia, pero ¿De qué bendición hablan?
- De la de la puerte.
- ¿Qué puerte?.
- Cada unu la suya.
- Ahhh! ¿Y en qué parte de la puerte tiene que estar?.
- Fiya, en la de fuera, ¿En cuala va a ser?.
- Sí, claro, dónde va a ser. Y.... si por casualidad hubiera alguna puerte sin bendición ¿Qué pasaría?.
- Huy, pues vete tú a saber, una casa sin bendecir....- Entonces por curiosidad me dí una vuelta por el pueblo y comprobé que, a excepción de las cuadras, todas las puertas tenían las letritas y además todas eran iguales. Yo ya estaba inquieta, porque la única historia que me suene y sea parecida, al que no tenía una cruz de tiza en la puerta lo degollaban. Cuando llegó lo moruno le dije.
- Oye, ¿Tú sabes que vivimos sin bendecir?
- Huy, con lo que sales ahora, si vivimos en concubinato, ¿Cómo vamos a estar benditos?.
- Ya, pero es que aquí todo el mundo tiene una bendición en la puerta.
- Ah, pues ahora mismo salgo, escupo en el umbral y me fumo un puro y ya está.
- Que no es broma, ¿tú no has visto las letras que hay en las puertas?.
- No me he fijado, pero si es por eso, ahora pongo nuestro nombre en árabe y los dejo locos.
- ¡No!, no marees más la perdiz, es que no sé quien pondrá las letritas y tampoco sé qué significan.
- Pues hija, pregunta a alguien.
- Sí claro, para que sea algo importante y se den cuenta de que somos distintos.
- Es verdad, seguro que hasta ahora no se ha dado cuenta nadie, mi nombre, por ejemplo, seguro que lo han oído docenas de veces, tenemos el huerto cercado por unos conejos de madera que son el hazmereír del pueblo, la puerta de nuestra cuadra ha salido en internet porque está pintada de blanco llena de manos de niños en otros colores, vivimos con los animales dentro de casa, somos los únicos que tenemos lechugas muriéndose de asco en la huerta porque no es temporada y cuando vamos con madreñas parece que estamos corriendo una carrera de sacos, pero seguro que nadie se ha fijado en que somos diferentes, cariño, fijo que nos confunden con la vegetación.
- Es que yo creo, que esas letritas las pone el cura.
- Pues habla con él y pídele un autógrafo.
- No sé cariño, no me ha visto en misa en la vida, y acercarme ahora para pedirle una bendición, me parece raro.
- Pues chica, yo no sé qué tiene de raro, vas y le dices que tienes miedo de que te degüellen por no tener la marca de Alí Babá y seguro que lo entiende, vamos yo lo oigo todos los días.- Finalmente, conseguí enterarme de que el día de reyes, el cura bendice una tiza en la misa y los parroquianos escriben la fecha en la puerta a modo de bendición para tener buena cosecha y que no se les muera el ganado. Como yo no tengo tiza bendita, voy a poner un letrero a rotulador que diga.
- Bendice esta casa para que la cocina de carbón no se cabree y me arme una humareda, para que sepamos cómo se siembran los pimientos, para que las lechugas del huerto crezcan o pasen a mejor vida de una vez, para que los conejos de madera asusten a los ratones que están empeñados en acabar con mis rosales, para que podamos diferenciar las ortigas de la hierbabuena y para que al calentador se le pase el constipado, que cada vez que tose se me apaga y me pilla siempre con el champú puesto.- Espero que sirva para algo y mi integración en esta sacrosanta villa pueda proseguir sin más problemas que los habituales.
- A mí lo que me mata, es cuando ves una receta que te apetece un montón, la foto es suculenta, los ingredientes son de esta dimensión y la elaboración no requiere poderes paranormales, entonces te pones a ello hasta que llegas a la parte en que te indica "introducimos todos estos elemento en la Termomix", y a mí empiezan a ocurrírseme cavidades para introducirle los elementos al psicópata clasista que ha escrito la receta.
- Verdaderamente amiga, no puedo estar más de acuerdo. Yo no sé si será un efecto secundario de dos legislaturas del P.P, pero el caso es que hasta en los barrios más obreros te encuentras con que un porcentaje alarmante de población, cuenta con la puta Termomix. Vamos a tener que meternos en bloggs que se llamen "Recetas para inmigrantes que hayan llegado en patera", que a lo mejor a esos no les ha dado para comprarse un robot de cocina que cuesta 1000 euros. Luego se hinchan de decir que somos no sé cuantos mileuristas, pero se callan la cantidad de termomixtas que te acechan desde cualquier cocina anónima.- Recuerdo que cuando trabajaba en la empresa aquella de cuyo nombre no quiero acordarme, a la hora de comer nos juntábamos todos en la zona común y cada uno sacaba su taper, luego probábamos los de unos y otros y en ocasiones nos pedíamos las recetas, bueno, pues por lo menos el cincuenta por ciento la habían hecho en la termomix. Y yo me pregunto, ¿Será normal que en una empresa del tercer sector tanta gente cuente con mayordomo electrónico?. ¿Habrá sido esto el preludio de otras herejías electrónicas que se manejan con un palito?. Estoy preocupadísima vutarder@s, ¿No será esto parte de un plan concebido por una mente perversa, que pretende robotizarnos?. Desde luego conmigo lo lleva claro, porque soy primaria a más no poder. Vamos que casi estoy por renunciar a la tostadora y calentarme el pan con una vela. Y es que de acuerdo con que las nuevas tecnologías facilitan cosas como la conferencia de hoy, pero donde esté tomar un café in situ con tu amiga, el pan amasado en casa, los calcetines hechos a mano y la postura del misionero los sábados, que se quiten el messenger, las panificadoras, las tricotosas y el cibersexo. Esa es una de las razones por las que estoy encantada de haberme venido a lo rural, aquí las cosas las ves nacer o brotar de la tierra y todo es mucho más primitivo, sí, pero también más natural. ¿Que dos vecinas discuten por una linde?. Un par de empujones, un tirón de pelo y a correr, nada de terapia, aquí la adrenalina la desfogamos en bruto. Así me va a mí, urbanita del todo, que no me entero de nada y me llevo unos sustos....
Hará un par de semanas, empecé a ver en algunas puertas una inscripción de números y letras en tiza. Al principio pensé que era la lectura del contador de la luz y no le dí más importancia, pero a medida que iban pasando los días, me iba dando cuenta de que todas las puertas tenían la inscripción de marras, esto me tenía muy intrigada, pero como no he coincidido con mi amiga en toda la semana y el "Hallazgo" está en Argentina, pues no tenía a quien preguntar, pero el otro día, por fin, esperando al carbonero oí a dos vecinas.
- Hay, fiya, hoy taba fregando el portal y casi limpio la bendición sin darme cuenta.
- Sí, yo no sé lo que me durará con esti tiempo de lluvia.
- Perdonen mi ignorancia, pero ¿De qué bendición hablan?
- De la de la puerte.
- ¿Qué puerte?.
- Cada unu la suya.
- Ahhh! ¿Y en qué parte de la puerte tiene que estar?.
- Fiya, en la de fuera, ¿En cuala va a ser?.
- Sí, claro, dónde va a ser. Y.... si por casualidad hubiera alguna puerte sin bendición ¿Qué pasaría?.
- Huy, pues vete tú a saber, una casa sin bendecir....- Entonces por curiosidad me dí una vuelta por el pueblo y comprobé que, a excepción de las cuadras, todas las puertas tenían las letritas y además todas eran iguales. Yo ya estaba inquieta, porque la única historia que me suene y sea parecida, al que no tenía una cruz de tiza en la puerta lo degollaban. Cuando llegó lo moruno le dije.
- Oye, ¿Tú sabes que vivimos sin bendecir?
- Huy, con lo que sales ahora, si vivimos en concubinato, ¿Cómo vamos a estar benditos?.
- Ya, pero es que aquí todo el mundo tiene una bendición en la puerta.
- Ah, pues ahora mismo salgo, escupo en el umbral y me fumo un puro y ya está.
- Que no es broma, ¿tú no has visto las letras que hay en las puertas?.
- No me he fijado, pero si es por eso, ahora pongo nuestro nombre en árabe y los dejo locos.
- ¡No!, no marees más la perdiz, es que no sé quien pondrá las letritas y tampoco sé qué significan.
- Pues hija, pregunta a alguien.
- Sí claro, para que sea algo importante y se den cuenta de que somos distintos.
- Es verdad, seguro que hasta ahora no se ha dado cuenta nadie, mi nombre, por ejemplo, seguro que lo han oído docenas de veces, tenemos el huerto cercado por unos conejos de madera que son el hazmereír del pueblo, la puerta de nuestra cuadra ha salido en internet porque está pintada de blanco llena de manos de niños en otros colores, vivimos con los animales dentro de casa, somos los únicos que tenemos lechugas muriéndose de asco en la huerta porque no es temporada y cuando vamos con madreñas parece que estamos corriendo una carrera de sacos, pero seguro que nadie se ha fijado en que somos diferentes, cariño, fijo que nos confunden con la vegetación.
- Es que yo creo, que esas letritas las pone el cura.
- Pues habla con él y pídele un autógrafo.
- No sé cariño, no me ha visto en misa en la vida, y acercarme ahora para pedirle una bendición, me parece raro.
- Pues chica, yo no sé qué tiene de raro, vas y le dices que tienes miedo de que te degüellen por no tener la marca de Alí Babá y seguro que lo entiende, vamos yo lo oigo todos los días.- Finalmente, conseguí enterarme de que el día de reyes, el cura bendice una tiza en la misa y los parroquianos escriben la fecha en la puerta a modo de bendición para tener buena cosecha y que no se les muera el ganado. Como yo no tengo tiza bendita, voy a poner un letrero a rotulador que diga.
- Bendice esta casa para que la cocina de carbón no se cabree y me arme una humareda, para que sepamos cómo se siembran los pimientos, para que las lechugas del huerto crezcan o pasen a mejor vida de una vez, para que los conejos de madera asusten a los ratones que están empeñados en acabar con mis rosales, para que podamos diferenciar las ortigas de la hierbabuena y para que al calentador se le pase el constipado, que cada vez que tose se me apaga y me pilla siempre con el champú puesto.- Espero que sirva para algo y mi integración en esta sacrosanta villa pueda proseguir sin más problemas que los habituales.
jueves, 20 de enero de 2011
EL SECRETO DEL CAMBIO.
Ayyyyyyyyyyyy vutarder@s de mis entretelas, qué malas costumbres tengo los jueves, de un tiempo a esta parte me coincide que las citas para los médicos y otros trámites me las dan en jueves, por lo que lo alienhija que está siempre oreja avizor, aprovecha la coyuntura para sugerir que nos acerquemos al centro comercial.... ¿Y yo?, pues agacho la cresta, me arreglo el plumaje y como una imbécil.... de rebajas otra vez. Estoy trufada, no puedo con la existencia, y es que además de las rebajas y el abrefácil, vivimos entre una serie de inventos diabólicos que nos pasan desapercibidos pero que deben ser reminiscencias de Torquemada. Cito un ejemplo, las putas pantallitas táctiles de los cajeros automáticos, deben estar echas para gente que tenga los dedos como morcillas, porque el caso es que yo, me dejo las falanges en todas las opciones y una de dos, o tomo el dinero y corro, o el cajero se estresa y deja de estar a mi servicio momentáneamente. Otro invento perverso es el GPS parlante, da igual que tú veas un atasco de dos kilómetros y decidas tomar una ruta más larga pero menos transitada, la voz insiste.
- Tome la salida de la derecha.
- No puedo, está atascadísima.
- ¡Tome la salida de la derecha!
- Ya me gustaría, ya, pero te digo que está imposible.
- Recalculando su ruta, cuando pueda efectúe un cambio de sentido y tome la salida de la derecha.- Nada, vale más mantener un diálogo con lo alienhija sobre Vivaldi, la impertinente que habita en la máquina insiste con lo de la derecha que parece prima de Aznar, oye. Pues así me ha lucido a mí el plumaje hoy, que estoy tan acostumbrada a que me diga por donde tengo que ir, que hoy, se ha retrasado dos metros y me he pasado la puta salida. "No pasa nada" os diréis muchos de vosotros, en el siguiente cambio de sentido das la vuelta y punto. ¡Una p.... como el cuerpo de un indio!. En la autovía A-8 Oviedo-Gijón, cuando te pasas la salida del centro comercial es siguiente cartel te indica; Gijón 28Km, y te pasas los 28 buscando un cambio de sentido. De modo que me he dado una vuelta por Gijón, porque encima te obliga a entrar en la ciudad y a hacer turismo, vamos que he preguntado a un policía local y ya estaba dispuesta a pagar la entrada para ver el jardín botánico. En este punto, me he acordado de mi hermana y he dado gracias a Dios de no ser ella, porque de ser así estaría en un barco rumbo a Argentina, con Belinda, lo alienhija y una camisa de C&A que tenía que cambiar. Finalmente he llegado al centro comercial con una hora y media de retraso y Gijón entero en la retina. La primera parada la hemos hecho en esa tienda en que no son tontos y que tantos quebraderos de cabeza me depara, Resulta que lo alienhija pidió para Reyes una impresora, de modo que fuí con ella a comprarla, habíamos medido el hueco en su escritorio y elegimos una que cabía y se ajustaba a nuestras pretensiones, (bueno a las de el ente, porque yo, no sé para qué sirve tanto botoncito y me da miedo tocar por si me abduce). Bien, pues cuando llegamos a casa, abrimos la caja y la impresora medía 30 cm más que la que habíamos elegido, se habían equivocado de caja. Cuando pregunté por la garantía me habían dicho, que puesto que era socia, no era necesario aportar el tícket de compra, que con mi DNI y la tarjeta de socia, me localizaban la factura. De modo que hoy, para el cambio no lo he cogido.
- Mire, yo vine hace quince días a comprar una impresora y creo que me han vendido un frigorífico.
- ¿Cómo dice?.
- Sí, yo compré una impresora, y cuando llegué a mi casa y abrí la caja encontré esto que traigo.
- Pues trae vd una impresora.
- Pues hija, por lo que abulta y pesa, yo pensaba que era una nevera pequeña.
-¿Y qué quería, cambiarla?.
- Pues si, si fuera posible que me pudiera llevar una impresora sin tener que tirar ningún tabique....
- Bien, veo que el embalaje es original ¿No?.
- Hombre, yo no diría tanto, es un embalaje común, algo voluminoso, pero como para llamarlo original....
- Quiero decir que es el que se llevó.
- Ah, sí, el que me imputaron.
- Bien, ¿me permite el tícket de compra?.
- Pues no lo he traído, pero lo pagué con la tarjeta de socia y traigo el DNI.
- Huy, pues no va a poder ser hoy, ¿Eh?, porque tenemos que localizar su factura y hay que llamar a la central con sus datos para que nos la localicen. Aproximadamente en unos tres días puede Vd pasar por aquí.
- Perdone, pero es que yo vivo a 60 Km y no vengo por aquí a comprar el pan, además lo de que no era necesario aportar el tícket me lo dijeron Vds cuando me hicieron la tarjeta.
- Sí, normalmente es así, pero ahora estamos de rebajas.
- Ya, pero es que yo no quiero que me den el dinero, quiero que me den una impresora que quepa en mi casa.
- Sí, pero ya le digo que hoy no puede ser.
- Pues, por favor, en ese cartel tan grande en el que pone liquidamos los precios, adjunten uno que diga que también liquidan la calidad del servicio.- He salido de allí echando humo por las orejas, me temblaba hasta el pico de la indignación.
La siguiente parada, era en la tienda de deportes para cambiar unas deportivas de lo alienhija.
- A ver, hija dame las deportivas y el tícket.
- El tícket no lo he traído, ¿nos va a hacer falta?.
- ¿Y tú que crees Einstein?.
- Bueno, podemos intentarlo y si no nos las cambian venimos otro día.
- Claro, como vivimos a tiro de piedra.
- Pero como tenemos que volver a lo de la impresora....- Hemos entrado en la tienda y en seguida nos ha interceptado un dependiente, todo sonrisas y ademanes amables.
- ¿Las puedo ayudar en algo?.
- Huy, hijo, qué pregunta más peligrosa para hacérmela a mí. Pues mira es que la semana pasada nos llevamos estas deportivas y a mi hija le quedan pequeñas, necesitaríamos un número más, pero hemos perdido el tícket.
- Sssseñoooooooraaaaaaa, no se apure, aquí todo son facilidades para nuestros clientes, lo que no podemos es devolverle el dinero, pero un cambio de talla se lo hago yo en un pis pas.
- Otro igual, que estoy encantada con mi cuerpo, que el sueño de cualquier mujer es ser el doble de Claudia SChífer y yo ya soy el triple.- El yogurín miraba al suelo muy azarado.
- Me refiero a la talla de las deportivas, señora.
- Huy, hijo, perdona, pero es que con lo de mi talla quizás estoy algo susceptible.- A los cinco minutos ha vuelto algo menos sonriente.
- Mire, un número más no me queda, tienen que ser dos.
- Ah, pues muy bien, porque mi hija tiene dos pies, fíjese que cosas.
- Quiero decir, que tiene que llevarse dos talla más.
- Es que entonces le van a quedar grandes.
- Bueno mujer, ya crecerá.
- Ya, ¿Y tú los bozales también te los compras progresivos por si un día se te dispara el crecimiento de la lengua medio metro?. Mira, si no hay de su talla, cámbiamelos por otro modelo y paces.
- No sé si se va a poder señora, tengo que consultarlo.- Le hemos seguido hasta el mostrador y el yogurín le susurraba al encargado a gritos.
-Esta es una lista, quiere cambiar esta deportiva sin el tícket, pero es que ahora cuesta la mitad de lo que marca.
- Perdona, lumbrera, pero la semana pasada, ya estaba rebajada, y el precio que pagué viene en la suela, de modo que pretendo un cambio por algo del mismo importe o pagar la diferencia. ¿Lo entiendes tú solito o llamo a SuperCoco para que te lo explique?.- El encargado le ha fulminado con la mirada y me ha dicho.
- Naturalmente que puede vd elegir el modelo que la plazca señora.¡No faltaba más!- Como a lo alienhija no le gustaba ninguna, he decidido coger unas para mí, que las últimas traen el tallaje en números romanos.
- Huy, hija, mira estas qué bonitas, son modernas, de las que llevan la lengüeta por fuera del vaquero.- Mi hija me ha mirado asombrada y luego ha entrecerrado los ojos hasta dejarlos como dos puñaladas en un cartón.
- Mamá, si se te ocurre ponerte esas playeras con los vaqueros de campana XXXL y la lengüeta por fuera, te juro que no te conozco de nada y te trato de usted.
- Muy bien, hija, es lo que me faltaba para decidirme, me las llevo, y como no dejes tu cuarto como un jaspe todas las mañanas, me presento a buscarte en el instituto con la lengüeta por fuera, los vaqueros dejando ver la rabadilla y un roto en la camiseta para lucir lorza.- Ha funcionado mejor que un conjuro, toda la vuelta en el coche ha venido como un guante.
- Mami, ¿que emisora te pongo en la radio?. Te levanto un poco el reposacabezas para que vayas más cómoda?.- La próxima vez que me deje el baño como un vestuario de futbolistas la amenazo con disfrazarme de Obelix.
- Tome la salida de la derecha.
- No puedo, está atascadísima.
- ¡Tome la salida de la derecha!
- Ya me gustaría, ya, pero te digo que está imposible.
- Recalculando su ruta, cuando pueda efectúe un cambio de sentido y tome la salida de la derecha.- Nada, vale más mantener un diálogo con lo alienhija sobre Vivaldi, la impertinente que habita en la máquina insiste con lo de la derecha que parece prima de Aznar, oye. Pues así me ha lucido a mí el plumaje hoy, que estoy tan acostumbrada a que me diga por donde tengo que ir, que hoy, se ha retrasado dos metros y me he pasado la puta salida. "No pasa nada" os diréis muchos de vosotros, en el siguiente cambio de sentido das la vuelta y punto. ¡Una p.... como el cuerpo de un indio!. En la autovía A-8 Oviedo-Gijón, cuando te pasas la salida del centro comercial es siguiente cartel te indica; Gijón 28Km, y te pasas los 28 buscando un cambio de sentido. De modo que me he dado una vuelta por Gijón, porque encima te obliga a entrar en la ciudad y a hacer turismo, vamos que he preguntado a un policía local y ya estaba dispuesta a pagar la entrada para ver el jardín botánico. En este punto, me he acordado de mi hermana y he dado gracias a Dios de no ser ella, porque de ser así estaría en un barco rumbo a Argentina, con Belinda, lo alienhija y una camisa de C&A que tenía que cambiar. Finalmente he llegado al centro comercial con una hora y media de retraso y Gijón entero en la retina. La primera parada la hemos hecho en esa tienda en que no son tontos y que tantos quebraderos de cabeza me depara, Resulta que lo alienhija pidió para Reyes una impresora, de modo que fuí con ella a comprarla, habíamos medido el hueco en su escritorio y elegimos una que cabía y se ajustaba a nuestras pretensiones, (bueno a las de el ente, porque yo, no sé para qué sirve tanto botoncito y me da miedo tocar por si me abduce). Bien, pues cuando llegamos a casa, abrimos la caja y la impresora medía 30 cm más que la que habíamos elegido, se habían equivocado de caja. Cuando pregunté por la garantía me habían dicho, que puesto que era socia, no era necesario aportar el tícket de compra, que con mi DNI y la tarjeta de socia, me localizaban la factura. De modo que hoy, para el cambio no lo he cogido.
- Mire, yo vine hace quince días a comprar una impresora y creo que me han vendido un frigorífico.
- ¿Cómo dice?.
- Sí, yo compré una impresora, y cuando llegué a mi casa y abrí la caja encontré esto que traigo.
- Pues trae vd una impresora.
- Pues hija, por lo que abulta y pesa, yo pensaba que era una nevera pequeña.
-¿Y qué quería, cambiarla?.
- Pues si, si fuera posible que me pudiera llevar una impresora sin tener que tirar ningún tabique....
- Bien, veo que el embalaje es original ¿No?.
- Hombre, yo no diría tanto, es un embalaje común, algo voluminoso, pero como para llamarlo original....
- Quiero decir que es el que se llevó.
- Ah, sí, el que me imputaron.
- Bien, ¿me permite el tícket de compra?.
- Pues no lo he traído, pero lo pagué con la tarjeta de socia y traigo el DNI.
- Huy, pues no va a poder ser hoy, ¿Eh?, porque tenemos que localizar su factura y hay que llamar a la central con sus datos para que nos la localicen. Aproximadamente en unos tres días puede Vd pasar por aquí.
- Perdone, pero es que yo vivo a 60 Km y no vengo por aquí a comprar el pan, además lo de que no era necesario aportar el tícket me lo dijeron Vds cuando me hicieron la tarjeta.
- Sí, normalmente es así, pero ahora estamos de rebajas.
- Ya, pero es que yo no quiero que me den el dinero, quiero que me den una impresora que quepa en mi casa.
- Sí, pero ya le digo que hoy no puede ser.
- Pues, por favor, en ese cartel tan grande en el que pone liquidamos los precios, adjunten uno que diga que también liquidan la calidad del servicio.- He salido de allí echando humo por las orejas, me temblaba hasta el pico de la indignación.
La siguiente parada, era en la tienda de deportes para cambiar unas deportivas de lo alienhija.
- A ver, hija dame las deportivas y el tícket.
- El tícket no lo he traído, ¿nos va a hacer falta?.
- ¿Y tú que crees Einstein?.
- Bueno, podemos intentarlo y si no nos las cambian venimos otro día.
- Claro, como vivimos a tiro de piedra.
- Pero como tenemos que volver a lo de la impresora....- Hemos entrado en la tienda y en seguida nos ha interceptado un dependiente, todo sonrisas y ademanes amables.
- ¿Las puedo ayudar en algo?.
- Huy, hijo, qué pregunta más peligrosa para hacérmela a mí. Pues mira es que la semana pasada nos llevamos estas deportivas y a mi hija le quedan pequeñas, necesitaríamos un número más, pero hemos perdido el tícket.
- Sssseñoooooooraaaaaaa, no se apure, aquí todo son facilidades para nuestros clientes, lo que no podemos es devolverle el dinero, pero un cambio de talla se lo hago yo en un pis pas.
- Otro igual, que estoy encantada con mi cuerpo, que el sueño de cualquier mujer es ser el doble de Claudia SChífer y yo ya soy el triple.- El yogurín miraba al suelo muy azarado.
- Me refiero a la talla de las deportivas, señora.
- Huy, hijo, perdona, pero es que con lo de mi talla quizás estoy algo susceptible.- A los cinco minutos ha vuelto algo menos sonriente.
- Mire, un número más no me queda, tienen que ser dos.
- Ah, pues muy bien, porque mi hija tiene dos pies, fíjese que cosas.
- Quiero decir, que tiene que llevarse dos talla más.
- Es que entonces le van a quedar grandes.
- Bueno mujer, ya crecerá.
- Ya, ¿Y tú los bozales también te los compras progresivos por si un día se te dispara el crecimiento de la lengua medio metro?. Mira, si no hay de su talla, cámbiamelos por otro modelo y paces.
- No sé si se va a poder señora, tengo que consultarlo.- Le hemos seguido hasta el mostrador y el yogurín le susurraba al encargado a gritos.
-Esta es una lista, quiere cambiar esta deportiva sin el tícket, pero es que ahora cuesta la mitad de lo que marca.
- Perdona, lumbrera, pero la semana pasada, ya estaba rebajada, y el precio que pagué viene en la suela, de modo que pretendo un cambio por algo del mismo importe o pagar la diferencia. ¿Lo entiendes tú solito o llamo a SuperCoco para que te lo explique?.- El encargado le ha fulminado con la mirada y me ha dicho.
- Naturalmente que puede vd elegir el modelo que la plazca señora.¡No faltaba más!- Como a lo alienhija no le gustaba ninguna, he decidido coger unas para mí, que las últimas traen el tallaje en números romanos.
- Huy, hija, mira estas qué bonitas, son modernas, de las que llevan la lengüeta por fuera del vaquero.- Mi hija me ha mirado asombrada y luego ha entrecerrado los ojos hasta dejarlos como dos puñaladas en un cartón.
- Mamá, si se te ocurre ponerte esas playeras con los vaqueros de campana XXXL y la lengüeta por fuera, te juro que no te conozco de nada y te trato de usted.
- Muy bien, hija, es lo que me faltaba para decidirme, me las llevo, y como no dejes tu cuarto como un jaspe todas las mañanas, me presento a buscarte en el instituto con la lengüeta por fuera, los vaqueros dejando ver la rabadilla y un roto en la camiseta para lucir lorza.- Ha funcionado mejor que un conjuro, toda la vuelta en el coche ha venido como un guante.
- Mami, ¿que emisora te pongo en la radio?. Te levanto un poco el reposacabezas para que vayas más cómoda?.- La próxima vez que me deje el baño como un vestuario de futbolistas la amenazo con disfrazarme de Obelix.
miércoles, 19 de enero de 2011
AMIGOS DE PAPEL
Querid@s vutarder@s, acabo de colgar a mi madre, (el teléfono, quiero decir, aún no me he dado al matricidio, por muchos árboles y sogas que me rodeen), la verdad es que me troncho de risa cuando me cuenta sus aventuras. Resulta que mi madre está haciendo un curso de restauración y encuadernación de libros, y cada vez que me visita, procura transmitirme toda su sapiencia, (del verbo saber y de la palabra sapo), es por ello por lo que entre otras razones la echo mucho de menos cuando se va. Una de las cosas que no le podré agradecer bastante aunque viva cien años, es el amor y el descubrimiento de los libros que me ha transmitido. Mi pasión por la lectura debía ser intrauterina, porque no soy capaz de recordar la edad que tenía cuando me leí mi primer libro, pero sí recuerdo qué libro era, se llamaba "Misterio en la Feria" era de Enid Blyton y me lo regaló en un viaje a Portugal, aún lo conservo, es uno de los recuerdos que con más cariño guardo, a ese le siguieron Celia Novelista de Elena Fortún, Antoñita la Fantástica de Borita Casas.... Uno de los mejores recuerdos de mi infancia son las navidades y mi cumpleaños, yo cumplo años en Febrero, y mi madre me llevaba a una librería que se llama El Buscón. Tenía dos plantas, y la de abajo, estaba dedicada íntegramente a la literatura infantil. Cuando llegábamos, me soltaban abajo y me dejaban elegir los libros que yo quisiera. Mi emoción empezaba ya en el metro, mi madre me iba contando los libros que a ella le parecían interesantes para mi edad y yo ya me imaginaba la vuelta, con la bolsa roja y llena de libros que tenían un olor a nuevo que para mí significaba aventuras, amigos nuevos, lugares distintos..... Me encantaba recorrer las estanterías de la tienda, mirar los dibujos, oler los libros y esperar la llamada de cada uno de ellos, porque sí, vutarder@s del alma, a mí los libros me llaman, pero tal y como os lo narro, o sea por el nombre. A lo largo de mis 37 abriles, he ido acumulando una cantidad de ellos que han ido imponiendo el mobiliario de mis distintas casas, tengo librerías en los pasillos, en los armarios de la terraza, en las habitaciones.... En alguna ocasión reciclo y los dono a los amigos o a las bibliotecas, porque obviamente no todo lo que he leído es digno de guardar por los siglos de los siglos. Todavía a día de hoy, soy socia de la librería de mujeres, en esta librería pagas una cuota de doce euros al mes que puedes gastar en libros cuando quieras, pues bien, yo espero pacientemente el mes de Febrero para coger el autobús hasta el centro de Madrid. Me doy una vuelta y me tomo mi tiempo, voy paladeando la sensación de saberme poseedora de un tesoro único. En ocasiones ya sé qué libros voy a comprar, porque durante años he regalado a mis amigas por navidad la agenda de las mujeres (mi madre empezó a coleccionarlas cuando yo era pequeña y yo he seguido con la tradición), con lo cual ya he visitado la librería con antelación y he echado un ojo. Cuando por fin llego, saludo a las dependientas, siempre se acuerdan de que me hice socia estando embarazada de mi hija. Llevaba una barriga de siete meses (parecía que me había tragado un renautl twingo) y aparecí preguntando por la colección de cuentos feministas de la editorial Lumen. También esos cuentos, me acompañaron en mi primera infancia y han contribuído en gran medida a mi enorme conciencia de género. Pues bien, cómo os decía, a las dueñas las enterneció aquella casi cría de 23 añitos que cargaba con una barriga desmesurada y una bolsa enorme de libros para su bebé, pensaba entonces, como ahora, que una buena educación en la lectura es mucho más importante que la ropa, o un colchón de látex y es algo que siempre he procurado regalar a mi hija. No hay para mí mayor placer que restaurar todos esos libros que me han acompañado en mi crecimiento y mi formación como avutarda adulta. Son mi vida encuadernada, mis amigos, mis vivencias, mis opiniones, mi cultura, mi mejor herramienta para desenvolverme en el mundo. Son esos compañeros que no me han fallado jamás, yo creo que incluso se reescriben sólos para sorprenderme cuando los releo. Bueno, creo que ha quedado patente mi amor absoluto por los libros, de modo que entenderéis a la perfección mi estupefacción y mi horror ante lo que paso a contaros. Hace unos meses, hablaba con el hijo de una amiga, que tiene 23 años y por tanto es un entendido en todo este jaleo de móviles y ordenadores, sobre qué teléfono debía elegir cuando cumpliera mi permanencia.
- Yo es que de esto no entiendo nada, cuando voy a la tienda me hablan en arameo, no sé qué es una blackberry, ni todos esos vocablos que me sueltan. Yo quiero un móvil que tenga mucha cobertura, y que de deje hacer fotos y pasarme cosas de un móvil a otro por diente azul.
- ¿Pasarte cosas cómo?.
- Por diente azul.
- Pues hija, no he oído hablar de eso en mi vida.
- Sí, hombre, lo que pasa es que ellos lo dicen en inglés, bluetooth.
- ¿Y tú porqué lo llamas diente azul?.
- Porque me pone del higadillo que una dependienta que dice Car Gable, Yon Jiustony Alfred Jiscoc, se me ponga cursi diciendo Blutuz.
- Ah, bueno, curiosa visión la tuya. Bueno, yo creo que el mejor móvil del mercado actualmente es el Iphone 4, que además es cuatribanda.
- Como todos ¿No?
- No. Algunos son tribanda.
- Ah ¿sí?. Pues yo todos los que he tenido tenían cuatro lados, jamás he visto un móvil en forma de triángulo.
- Jolín guapa, seguro que tú sigues poniendo telegramas. Bueno es igual, que el iphone 4 es lo mejor del mercado.
- Ya, pero ¿para qué quiero yo lo mejor del mercado si no voy a hacer viajes espaciales ni a infiltrarme en el ordenador del pentágono?.
- Qué exagerada eres, pero puedes aprender a usar otras prestaciones.
- ¿Por ejemplo?
- Pues entrar en internet desde cualquier sitio.
- ¿Y para qué quiero entrar en internet si estoy fuera de casa?. Yo cuando salgo es a comprar, al cine o a tomar café con una amiga, y en cualquiera de esas situaciones ya me estomaga bastante que me llamen como para que encima me puedan poner un email. Quita, quita.
- Hombre, también puedes ver la tele desde el móvil.
- Sí, hombre, para que el Jorge Javier me asalte en el autobús o en mi clase de yoga, vamos me da al traste con dos años de meditación. Lo que más me gusta son los canales de historia, odisea , Iñaki Gabilondo y el Wayoming, los dos primeros son de pago,el tercero se lo han cepillado y el Wayoming se merece por lo menos catorce pulgadas.
- Pues hija, según me lo pones, tú con un walkie talkie tendrías bastante.
- Hombre, si cubriera grandes distancias sí, pero ya lo intenté con los de vigilar a mi hija cuando era un bebé y ni si quiera llegaba a la panadería....
- Ah! Ya sé, a tí te encanta leer ¿verdad?.
- Sí, pero no le veo la relación.
- Con el iphone te puedes descargar libros de internet y leerlos en el móvil.
- ¡Qué dices hereje!
- Que sí, que tiene una aplicación para leer libros electrónicos.
- Mira, a mí lo de los libros electrónicos me suena fatal, es como si me dijeras que te has ido a LA Coruña a comerte una mariscada y te han puesto ostras mecánicas.
- ¿Pero sabes lo que son?.
- No, pero no sé si quiero saberlo.
- Los libros electrónicos se leen en un monitor, son una pantallita en la que te puedes descargar los libros de internet y como la pantalla es táctil, vas pasando las hojas con un palito.
- Eso se lo ha inventado Esperanza Aguirre para acabar con las bibliotecas públicas y poner en su lugar hospitales fantasma ¿no?.
- No, no te alteres, que son muy útiles.
- ¿Pero cómo coño van a ser útiles unos libros que tienes que pasar las hojas con un palito?. ¡Cómo si fueramos buscadores de trufas, dándole con el palito al cerdo para guiarlo. Mira, no sigas, que se me empiezan a ocurrir utilidades para el palito que no te van a parecer tan graciosas.
- Es que no escuchas, no tienes la mente abierta.
- En este punto, lo único que estoy dispuesta a abrir es la cabeza del blasfemo que ha inventado semejante anatema.O sus piernas, ya que anatema rima con enema....
- Tienes que verle las ventajas, no acumulan polvo, no ocupan espacio, no se apolillan.
- Claro y no se editan, no se imprimen, no huelen a nuevo ni a viejo ni a nada, no aprecias el tacto del papel, no sabes si es papel biblia, de arroz, el gramaje... No hay edición en tapa dura y de bolsillo, se acabaron los exlibris, los dorados en los cantos....
- Huy, si se te saltan las lágrimas de la emoción.
- No te confundas niño, no es emoción sino pura indignación, a partir de mañana voy a estudiar para hacerme hácker.
- Pues con la formación tecnológica que tienes, igual para el 2050 lo consigues. ¿Y para qué quieres hacerte hácker?.
- Para infectar con virus todos los archivos de libros virtuales, que cuando pasen las paginitas con el puto palito no vean más que mi dedo corazón a modo de sugerencia. Adiós con el corazón se va a llamar el virus. Luego voy a crear un gusano informático que cada vez que pases la página aparezca Herman Terch borracho, y un vasallo que haga que el puto libro electrónico diga con la voz de Gracita Morales "Que le den por el culo al señoriiiitttttoooooo". Voy a crear una banda terrorista que se llame "Nosotros leemos, nosotros imprimiremos" y como eslógan dirá "Contra la electronización castración". Un partido político que se llame PREI, Partido por la Reivindicación del Espacio Impreso. Y no pienso comprarme un móvil, voy a comunicarme por carta, escrita, ¿me oyes?. Voy a resucitar Correos y voy a escribir en todas las rocas de la sierra del Guadarrama para reivindicar el libro rupestre.- En este punto tuve que dejar de planificar delitos porque me dio una subida de tensión. Hoy ya estoy más recuperada y casi había conseguido olvidar el incidente, porque aquí en mi pueblo se ven pocos libros electrónicos, hasta que mi madre me ha dicho.
- Pues a uno de mi clase que le llamamos el Vice, y ha hecho Bellas Artes, le han regalado un libro electrónico por Reyes.
- Me cago en la madre que parió a la monarquía y a toda su estirpe!. Ya era republicana antes, pero a partir de hoy, me declaro republicana y terrorista.
- Yo es que de esto no entiendo nada, cuando voy a la tienda me hablan en arameo, no sé qué es una blackberry, ni todos esos vocablos que me sueltan. Yo quiero un móvil que tenga mucha cobertura, y que de deje hacer fotos y pasarme cosas de un móvil a otro por diente azul.
- ¿Pasarte cosas cómo?.
- Por diente azul.
- Pues hija, no he oído hablar de eso en mi vida.
- Sí, hombre, lo que pasa es que ellos lo dicen en inglés, bluetooth.
- ¿Y tú porqué lo llamas diente azul?.
- Porque me pone del higadillo que una dependienta que dice Car Gable, Yon Jiustony Alfred Jiscoc, se me ponga cursi diciendo Blutuz.
- Ah, bueno, curiosa visión la tuya. Bueno, yo creo que el mejor móvil del mercado actualmente es el Iphone 4, que además es cuatribanda.
- Como todos ¿No?
- No. Algunos son tribanda.
- Ah ¿sí?. Pues yo todos los que he tenido tenían cuatro lados, jamás he visto un móvil en forma de triángulo.
- Jolín guapa, seguro que tú sigues poniendo telegramas. Bueno es igual, que el iphone 4 es lo mejor del mercado.
- Ya, pero ¿para qué quiero yo lo mejor del mercado si no voy a hacer viajes espaciales ni a infiltrarme en el ordenador del pentágono?.
- Qué exagerada eres, pero puedes aprender a usar otras prestaciones.
- ¿Por ejemplo?
- Pues entrar en internet desde cualquier sitio.
- ¿Y para qué quiero entrar en internet si estoy fuera de casa?. Yo cuando salgo es a comprar, al cine o a tomar café con una amiga, y en cualquiera de esas situaciones ya me estomaga bastante que me llamen como para que encima me puedan poner un email. Quita, quita.
- Hombre, también puedes ver la tele desde el móvil.
- Sí, hombre, para que el Jorge Javier me asalte en el autobús o en mi clase de yoga, vamos me da al traste con dos años de meditación. Lo que más me gusta son los canales de historia, odisea , Iñaki Gabilondo y el Wayoming, los dos primeros son de pago,el tercero se lo han cepillado y el Wayoming se merece por lo menos catorce pulgadas.
- Pues hija, según me lo pones, tú con un walkie talkie tendrías bastante.
- Hombre, si cubriera grandes distancias sí, pero ya lo intenté con los de vigilar a mi hija cuando era un bebé y ni si quiera llegaba a la panadería....
- Ah! Ya sé, a tí te encanta leer ¿verdad?.
- Sí, pero no le veo la relación.
- Con el iphone te puedes descargar libros de internet y leerlos en el móvil.
- ¡Qué dices hereje!
- Que sí, que tiene una aplicación para leer libros electrónicos.
- Mira, a mí lo de los libros electrónicos me suena fatal, es como si me dijeras que te has ido a LA Coruña a comerte una mariscada y te han puesto ostras mecánicas.
- ¿Pero sabes lo que son?.
- No, pero no sé si quiero saberlo.
- Los libros electrónicos se leen en un monitor, son una pantallita en la que te puedes descargar los libros de internet y como la pantalla es táctil, vas pasando las hojas con un palito.
- Eso se lo ha inventado Esperanza Aguirre para acabar con las bibliotecas públicas y poner en su lugar hospitales fantasma ¿no?.
- No, no te alteres, que son muy útiles.
- ¿Pero cómo coño van a ser útiles unos libros que tienes que pasar las hojas con un palito?. ¡Cómo si fueramos buscadores de trufas, dándole con el palito al cerdo para guiarlo. Mira, no sigas, que se me empiezan a ocurrir utilidades para el palito que no te van a parecer tan graciosas.
- Es que no escuchas, no tienes la mente abierta.
- En este punto, lo único que estoy dispuesta a abrir es la cabeza del blasfemo que ha inventado semejante anatema.O sus piernas, ya que anatema rima con enema....
- Tienes que verle las ventajas, no acumulan polvo, no ocupan espacio, no se apolillan.
- Claro y no se editan, no se imprimen, no huelen a nuevo ni a viejo ni a nada, no aprecias el tacto del papel, no sabes si es papel biblia, de arroz, el gramaje... No hay edición en tapa dura y de bolsillo, se acabaron los exlibris, los dorados en los cantos....
- Huy, si se te saltan las lágrimas de la emoción.
- No te confundas niño, no es emoción sino pura indignación, a partir de mañana voy a estudiar para hacerme hácker.
- Pues con la formación tecnológica que tienes, igual para el 2050 lo consigues. ¿Y para qué quieres hacerte hácker?.
- Para infectar con virus todos los archivos de libros virtuales, que cuando pasen las paginitas con el puto palito no vean más que mi dedo corazón a modo de sugerencia. Adiós con el corazón se va a llamar el virus. Luego voy a crear un gusano informático que cada vez que pases la página aparezca Herman Terch borracho, y un vasallo que haga que el puto libro electrónico diga con la voz de Gracita Morales "Que le den por el culo al señoriiiitttttoooooo". Voy a crear una banda terrorista que se llame "Nosotros leemos, nosotros imprimiremos" y como eslógan dirá "Contra la electronización castración". Un partido político que se llame PREI, Partido por la Reivindicación del Espacio Impreso. Y no pienso comprarme un móvil, voy a comunicarme por carta, escrita, ¿me oyes?. Voy a resucitar Correos y voy a escribir en todas las rocas de la sierra del Guadarrama para reivindicar el libro rupestre.- En este punto tuve que dejar de planificar delitos porque me dio una subida de tensión. Hoy ya estoy más recuperada y casi había conseguido olvidar el incidente, porque aquí en mi pueblo se ven pocos libros electrónicos, hasta que mi madre me ha dicho.
- Pues a uno de mi clase que le llamamos el Vice, y ha hecho Bellas Artes, le han regalado un libro electrónico por Reyes.
- Me cago en la madre que parió a la monarquía y a toda su estirpe!. Ya era republicana antes, pero a partir de hoy, me declaro republicana y terrorista.
martes, 18 de enero de 2011
ANDE YO CALIENTE....
Butarder@s del alma, acabo de tener una conversación trascendental con una amiga, que me ha puesto las plumas de gallina y no puedo por menos que haceros partícipes de sus cuitas, para que sepáis qué tipo de fauna pulula por el mundo. Resulta que mi amiga, goza de una mente rapidísima y una lengua viperina (qué raro, esto entre mis amistades, ¿no?), amén de un peculiar e inteligente sentido del humor, cualquiera pensaría al leer esta descripción que está dotada de un blindaje estupendo para salir al mundo, pero nada más lejos, resulta, que bajo esa apariencia de frivolidad se esconde un alma cándida e ingenua. Ella piensa que todo el mundo goza de una amplia visión de la vida y por tanto una gran capacidad de comprensión, se ve que no ha tratado mucho con mi jefe, y no compra en Media Mark. El caso es que mi amiga, tiende a opinar de todo lo que la rodea de una forma peculiarmente ácida y divertida, que pudiera parecer, erróneamente, que se la trae al pairo y esto le viene grangeando últimamente algunas reacciones reaccionarias, valga la redundancia. Cito un ejemplo.Ella asiste a unos cursos de manualidades, y claro, como se niega a hacer angelitos de escayola con pan de oro y prefiere un portacd de diseño con páginas de revistas antiguas.... El caso es que su profesor está encantado con su iniciativa, (aporta materiales e ideas nuevas a la clase),esto vutarder@s inexplicablemente, levanta ampollas en ese entorno de desocupados mentales (y cuando digo desocupados quiero decir vacíos), que pretenden llenar sus horas haciendo un nacimiento con resina y betún de judea o broches de fimo en forma de patito. Lo cierto es que el otro día un compañero se quejó de que el profesor le hacía más caso a ella que al resto, esto no puede por menos que dejarme perpleja y yo le preguntaba.
- ¿Pero no decías que era una clase para adultos?.
- Sí, era un adulto ¿por?.
- ¿Sabes si tiene algún par de cromosomas repetido?.
- No
- ¿Retraso evolutivo de algún tipo?.
- No, ¿porqué me haces esas preguntas tan raras?.
- Porque me suena el discurso de cuando mi hija iba a la guardería o cuando hice aquel voluntariado en el Cotolengo.
- Ya, pues el caso es que me ha dejado planchada.
- ¿No te acordabas de eso de "Chincha rabiña que tengo una piña que tiene piñones y tú no los comes?.
- No, pero ahora que lo dices me podría haber decantado por el clásico "Habla chucho que no te escucho".
- Desde luego, no hay como un clásico para un patético.
- Pero es que fíjate, ayer, cuando pasó a mi lado, besó y saludó a mis compañeros y a mí no me dijo ni mu.
- ¿Por qué no me has dicho que era un bóvido?
- No sé, le habrán serrado los cuernos, y las tetas y el rabo los lleva tapados.
- Pues está claro que lo que tienes que hacer es cambiar de cuchillas de afeitar.
- ¡Oye guapa, que yo no me afeito!.
- Por eso no te habrá besado. ¿Es del P.P?.
- Parece, sí.
- Ah. entonces no me cuadra, debe estar acostumbrado a los bigotes. Bueno, pues la próxima vez que te pida el cúter le dices que no le ajuntas.
- Puede que tengas razón, lo mejor será pasar de él.
- Claro, y en los recreos no le des de tu bollycao.
Esta conversación me ha hecho reflexionar sobre el hecho de que tristemente, hay personas que no superan alguna etapa de la infancia, lo malo es que no nos damos cuenta a primera vista y convivimos con ellos como si nada, pasa lo mismo con alguna gente de derechas, no les ves el plumero hasta que no sacan la gaviota entera. ¿Cuantas veces nos han preguntado en la pescadería quién va ahora y cuando hemos dicho yo, nos ha asaltado la vacaburra de turno?.
- ¡Oiga señora que estaba yo primero!.
- Perdone, es que cómo no la veía, que mira que es difícil con el suéter verde y el chaleco naranja....
- Claro, porque me he ido un momentito a comprar tomates.
- Entonces vd, no estaba.
- Hombre, claro que estaba, que le he pedido la vez a aquí.- Dice señalando con el índice a otro especímen con mechas que no sé porqué tiene ese nombre tan raro, "aquí".
- Bueno pues pida vd, no le vaya a dar algo, que tiene la vena del cuello como un cantaor de flamenco.
- No, es que lo que no se puede, es que lleva una toa la mañana esperando por unas truchas, y llega usté y se las quiere llevar de calle, tan fresca.
- No se preocupe, que yo quería chicharros.
- Sí, eso dice usté ahora.
¿Y esas bucólicas tardes de parque en las que llevábamos a los retoños a airearse?
- Oye, que tu niño le ha pegao un moco al mío en el baby.
- Bueno, mujer, no te preocupes, si tiene muchos.
- Ya, pero es que al mío le da ascos.
- Ah, ¿Va a ser gourmet tu niño?. Lo digo porque antes le he visto comiendose la tierra a puñados y cambiando cerumen con aquella niña rubia.
- ¡Pero bueno ! ¿No ves que el tuyo quiere robarle la pala al mío?. ¡Qué barbaridad, se la ha quitado sin pedir permiso ni nada!
- Ya, bueno, es que a los dos años no entienden mucho de propiedad privada.
- Huy, pues será el tuyo, el mío pobrecito, tó lo da.
- Sí sobre todo puñetazos, que está poniendo a los otros como sambenitos.
- ¡Huy puñetazos dice!. Es que es tan cariñoso que no sabe controlar los gestos de afecto.
- Ya, y además debe ser fetichista, porque le acaba de arrancar un matojo de pelo a aquel.
- Le habrá visto algún piojo, que ese niño llevaba un corte precioso a tazón y de pronto le han rapao, por algo será.
- A lo mejor su madre ha preferido cortarle el pelo a que se lo arranquen.- A los diez minutos aparece el angelito llorando.
- Mamáaaaaaaaaaaaa, que paquito ma pegao.
- Pues hijo, tú dale más fuerte.
- Hay hija, da gusto oírte hablar, resultas tan pedagógica....
- Ah, sí, a los niños hay que enseñarlos a defenderse desde pequeñitos, yo ya le tengo dicho que si es necesario que tire bocaos.
- Claro, claro, eso dice mucho de lo gordito que está, además ¿para qué enseñarles a dialogar con los compañeros, si pesando 50 kilos no le hace ninguna falta?.
- ¿Dialogaaaaaar?. ¿Pero tú que te has creído, que mi niño es Zapatero?.
- No, mas bien luchador de sumo.
También son un buen ejemplo de madurez y civismo los comportamientos en las piscinas municipales. Cuando te has levantado a las seis de la mañana para hacer la tortilla de patata y coger sitio bajo la sombrilla, llegas, colocas tus toallas, sacas tu libro y piensas en pasar un día estupendo cuando de pronto llega una familia de pro y....
- Oiga, señora, ¿le importaría ponerse un poco más hacia allá? es que está encima de mi toalla.
- Ah, pos saguanta, que la yerba es de toos.
- No, si no le pido que se vaya a la acera, sólo que deje un par de centímetros entre su cuerpo y el mío.
- Ah, pos adelgace, que está usté mu desarrollá.
- Si, se ve que mi volumen es directamente proporcional al de mi cerebro y al de su lengua.- Finalmente te desplazas quedando entre sol y sombra y asumiendo que vas a lucir un broncedado tipo corte vainilla y chocolate, pero a los diez minutos....
- Oiga señora, ¿Se llama usted canela?.
- No, yo Marilú ¿por?.
- Porque no para usted de echarse encima.
- Es que me da alergia el sol y me salen ronchas.
- Pues entonces póngase un traje de buzo o no venga a la piscina.
- Es usté mu ordinaria, no sé qué tanto la molesta.
- Pues mire, de entrada que echa usted perdigones al hablar, luego que tengo su bronceador de coco metido en la pituitárea y después que cada vez que se chisca con el espray, me pone el libro hecho un cristo.
- Pos le ponga usté un chubasquero al libro o no venga a la piscina.
Después de todos estos ejemplos de ciudadanía impecable, no sé cómo mi amiga aún se soprende de que en su clase la hagan el vacío, no sabe ella la suerte que tiene, es mucho peor que en la piscina te hagan el relleno.
- ¿Pero no decías que era una clase para adultos?.
- Sí, era un adulto ¿por?.
- ¿Sabes si tiene algún par de cromosomas repetido?.
- No
- ¿Retraso evolutivo de algún tipo?.
- No, ¿porqué me haces esas preguntas tan raras?.
- Porque me suena el discurso de cuando mi hija iba a la guardería o cuando hice aquel voluntariado en el Cotolengo.
- Ya, pues el caso es que me ha dejado planchada.
- ¿No te acordabas de eso de "Chincha rabiña que tengo una piña que tiene piñones y tú no los comes?.
- No, pero ahora que lo dices me podría haber decantado por el clásico "Habla chucho que no te escucho".
- Desde luego, no hay como un clásico para un patético.
- Pero es que fíjate, ayer, cuando pasó a mi lado, besó y saludó a mis compañeros y a mí no me dijo ni mu.
- ¿Por qué no me has dicho que era un bóvido?
- No sé, le habrán serrado los cuernos, y las tetas y el rabo los lleva tapados.
- Pues está claro que lo que tienes que hacer es cambiar de cuchillas de afeitar.
- ¡Oye guapa, que yo no me afeito!.
- Por eso no te habrá besado. ¿Es del P.P?.
- Parece, sí.
- Ah. entonces no me cuadra, debe estar acostumbrado a los bigotes. Bueno, pues la próxima vez que te pida el cúter le dices que no le ajuntas.
- Puede que tengas razón, lo mejor será pasar de él.
- Claro, y en los recreos no le des de tu bollycao.
Esta conversación me ha hecho reflexionar sobre el hecho de que tristemente, hay personas que no superan alguna etapa de la infancia, lo malo es que no nos damos cuenta a primera vista y convivimos con ellos como si nada, pasa lo mismo con alguna gente de derechas, no les ves el plumero hasta que no sacan la gaviota entera. ¿Cuantas veces nos han preguntado en la pescadería quién va ahora y cuando hemos dicho yo, nos ha asaltado la vacaburra de turno?.
- ¡Oiga señora que estaba yo primero!.
- Perdone, es que cómo no la veía, que mira que es difícil con el suéter verde y el chaleco naranja....
- Claro, porque me he ido un momentito a comprar tomates.
- Entonces vd, no estaba.
- Hombre, claro que estaba, que le he pedido la vez a aquí.- Dice señalando con el índice a otro especímen con mechas que no sé porqué tiene ese nombre tan raro, "aquí".
- Bueno pues pida vd, no le vaya a dar algo, que tiene la vena del cuello como un cantaor de flamenco.
- No, es que lo que no se puede, es que lleva una toa la mañana esperando por unas truchas, y llega usté y se las quiere llevar de calle, tan fresca.
- No se preocupe, que yo quería chicharros.
- Sí, eso dice usté ahora.
¿Y esas bucólicas tardes de parque en las que llevábamos a los retoños a airearse?
- Oye, que tu niño le ha pegao un moco al mío en el baby.
- Bueno, mujer, no te preocupes, si tiene muchos.
- Ya, pero es que al mío le da ascos.
- Ah, ¿Va a ser gourmet tu niño?. Lo digo porque antes le he visto comiendose la tierra a puñados y cambiando cerumen con aquella niña rubia.
- ¡Pero bueno ! ¿No ves que el tuyo quiere robarle la pala al mío?. ¡Qué barbaridad, se la ha quitado sin pedir permiso ni nada!
- Ya, bueno, es que a los dos años no entienden mucho de propiedad privada.
- Huy, pues será el tuyo, el mío pobrecito, tó lo da.
- Sí sobre todo puñetazos, que está poniendo a los otros como sambenitos.
- ¡Huy puñetazos dice!. Es que es tan cariñoso que no sabe controlar los gestos de afecto.
- Ya, y además debe ser fetichista, porque le acaba de arrancar un matojo de pelo a aquel.
- Le habrá visto algún piojo, que ese niño llevaba un corte precioso a tazón y de pronto le han rapao, por algo será.
- A lo mejor su madre ha preferido cortarle el pelo a que se lo arranquen.- A los diez minutos aparece el angelito llorando.
- Mamáaaaaaaaaaaaa, que paquito ma pegao.
- Pues hijo, tú dale más fuerte.
- Hay hija, da gusto oírte hablar, resultas tan pedagógica....
- Ah, sí, a los niños hay que enseñarlos a defenderse desde pequeñitos, yo ya le tengo dicho que si es necesario que tire bocaos.
- Claro, claro, eso dice mucho de lo gordito que está, además ¿para qué enseñarles a dialogar con los compañeros, si pesando 50 kilos no le hace ninguna falta?.
- ¿Dialogaaaaaar?. ¿Pero tú que te has creído, que mi niño es Zapatero?.
- No, mas bien luchador de sumo.
También son un buen ejemplo de madurez y civismo los comportamientos en las piscinas municipales. Cuando te has levantado a las seis de la mañana para hacer la tortilla de patata y coger sitio bajo la sombrilla, llegas, colocas tus toallas, sacas tu libro y piensas en pasar un día estupendo cuando de pronto llega una familia de pro y....
- Oiga, señora, ¿le importaría ponerse un poco más hacia allá? es que está encima de mi toalla.
- Ah, pos saguanta, que la yerba es de toos.
- No, si no le pido que se vaya a la acera, sólo que deje un par de centímetros entre su cuerpo y el mío.
- Ah, pos adelgace, que está usté mu desarrollá.
- Si, se ve que mi volumen es directamente proporcional al de mi cerebro y al de su lengua.- Finalmente te desplazas quedando entre sol y sombra y asumiendo que vas a lucir un broncedado tipo corte vainilla y chocolate, pero a los diez minutos....
- Oiga señora, ¿Se llama usted canela?.
- No, yo Marilú ¿por?.
- Porque no para usted de echarse encima.
- Es que me da alergia el sol y me salen ronchas.
- Pues entonces póngase un traje de buzo o no venga a la piscina.
- Es usté mu ordinaria, no sé qué tanto la molesta.
- Pues mire, de entrada que echa usted perdigones al hablar, luego que tengo su bronceador de coco metido en la pituitárea y después que cada vez que se chisca con el espray, me pone el libro hecho un cristo.
- Pos le ponga usté un chubasquero al libro o no venga a la piscina.
Después de todos estos ejemplos de ciudadanía impecable, no sé cómo mi amiga aún se soprende de que en su clase la hagan el vacío, no sabe ella la suerte que tiene, es mucho peor que en la piscina te hagan el relleno.
lunes, 17 de enero de 2011
EL RAP DE LA BORRASCA.
Vutarder@s querid@s, hoy publico dos entradas, la mía de cada día y este rap que me ha enviado mi hermana Borrasca, y que quiere compartir con vosotros en atención al apoyo recibido, los brbrbr, son onomatopeyas raperas, a mí me ha gustado mucho, espero que a vosotros también. Mi entrada está justo debajo de esta. Besu.
DUELO BAJO EL VELO, GRIS...FIERARIS FIERA BRAS, AQUÍ ESTOY YO...Y NADIE MÁS
SOPLA EN VIENTO DE LEVANTE, OJOS TISTES DE ELEFANTE, SI VOY PALANTE...ME SUJETO AL VOLANTE , QUE CALMA QUE PASA QUE FRÍO QUE MISTERIO, NO UN ATLANTE QUE REGRESA A LAS ALQUIMIAS, ENTRE AMORES CON BULIMIA, AQUÍ ESTOY SI, DEJÉ, DORMÍ, DONÉ, MI SANGRE NO SOY DONANTE, PERO CREO EN EL INSTANTE, ME MIRO, ME DOY, DOMINO.. EH, ME PONES UN VINO DE RIBERA EN VASO CHATO, CON MI ABUELO ME RETRATO ENTRE SI,ENTRE NO ESTOS OJOS, ENTRE SI JO¡, ENTRESIJOS Y PALABRAS QUE HECHIZAN, DURMEN, DAN CALMA, GRITAN, DES---TROZAN, DAME UN TROZO DE TU ROPA, PALOMA DEL PALOMAR, EN TEJADOS BAJOS, ROJOS, DE TUS BESOS ME DESPOJO JUSTO A TIEMPO AL TIEMPO AL TIEMPO....DE LOS BORRACHOS, BORRACHOS DE AMOR BORRACHOS.
EH TU QUE ME PIERDES, NO HACES NADA, NO...TE DUERMES,POBRE, DALE AL MAC, ENCIENDE SUBE, HAZTE UN PORRO DE LAS SOBRAS DE LAS NUBES, DONDE ESTÁ TU CORAZÓN, ENTERRADO ENTRE TURRÓN, DEL DURO, EL DE AYER, GIJONA..., NI TE FALTA NI TE SOBRA LA RZÓN PARA PERDERME Y POR ESO ME DESFOGO, ENTRE FOGONES RECOJO, LA PASIÓN QUE ME DESBORDA, ME VOY AL BARRIO, ME SOBRA...ME SOBRA CARNAVAL PARA DECIRTE QUE ERES BAJO, TONTO, PRIETO...QUE ME PIERDES Y CONTENTO DE NO SENTIR, NO TE DUELA LO QUE NO VIVES, SE ANHELA DESDE EL FONDO COMO EL HIELO, EN UN GIN TONIC...EL CIELO...MIRALO PORQUE SE ACABA Y AHORA ES TARDE SE ME ESCAPA...LO QUE ME VINE A DECIR...,QUE ME QUIERO MÁS QUE A TÍ, QUE ME QUIERo ENTRE LAS LÍNEAS DE ESTE WORD, NI MAS NI MENOS TE MERECES QUE LEER LO QUE ME SOBRA DEL TIEMPO, QUE GUARDO, QUE RECUPERO DE REPONEME SIN TÍ Y AHORA, TRAETE EL CENICERO...QUE YO ME VOY A VIVIR..
DUELO BAJO EL VELO, GRIS...FIERARIS FIERA BRAS, AQUÍ ESTOY YO...Y NADIE MÁS
SOPLA EN VIENTO DE LEVANTE, OJOS TISTES DE ELEFANTE, SI VOY PALANTE...ME SUJETO AL VOLANTE , QUE CALMA QUE PASA QUE FRÍO QUE MISTERIO, NO UN ATLANTE QUE REGRESA A LAS ALQUIMIAS, ENTRE AMORES CON BULIMIA, AQUÍ ESTOY SI, DEJÉ, DORMÍ, DONÉ, MI SANGRE NO SOY DONANTE, PERO CREO EN EL INSTANTE, ME MIRO, ME DOY, DOMINO.. EH, ME PONES UN VINO DE RIBERA EN VASO CHATO, CON MI ABUELO ME RETRATO ENTRE SI,ENTRE NO ESTOS OJOS, ENTRE SI JO¡, ENTRESIJOS Y PALABRAS QUE HECHIZAN, DURMEN, DAN CALMA, GRITAN, DES---TROZAN, DAME UN TROZO DE TU ROPA, PALOMA DEL PALOMAR, EN TEJADOS BAJOS, ROJOS, DE TUS BESOS ME DESPOJO JUSTO A TIEMPO AL TIEMPO AL TIEMPO....DE LOS BORRACHOS, BORRACHOS DE AMOR BORRACHOS.
EH TU QUE ME PIERDES, NO HACES NADA, NO...TE DUERMES,POBRE, DALE AL MAC, ENCIENDE SUBE, HAZTE UN PORRO DE LAS SOBRAS DE LAS NUBES, DONDE ESTÁ TU CORAZÓN, ENTERRADO ENTRE TURRÓN, DEL DURO, EL DE AYER, GIJONA..., NI TE FALTA NI TE SOBRA LA RZÓN PARA PERDERME Y POR ESO ME DESFOGO, ENTRE FOGONES RECOJO, LA PASIÓN QUE ME DESBORDA, ME VOY AL BARRIO, ME SOBRA...ME SOBRA CARNAVAL PARA DECIRTE QUE ERES BAJO, TONTO, PRIETO...QUE ME PIERDES Y CONTENTO DE NO SENTIR, NO TE DUELA LO QUE NO VIVES, SE ANHELA DESDE EL FONDO COMO EL HIELO, EN UN GIN TONIC...EL CIELO...MIRALO PORQUE SE ACABA Y AHORA ES TARDE SE ME ESCAPA...LO QUE ME VINE A DECIR...,QUE ME QUIERO MÁS QUE A TÍ, QUE ME QUIERo ENTRE LAS LÍNEAS DE ESTE WORD, NI MAS NI MENOS TE MERECES QUE LEER LO QUE ME SOBRA DEL TIEMPO, QUE GUARDO, QUE RECUPERO DE REPONEME SIN TÍ Y AHORA, TRAETE EL CENICERO...QUE YO ME VOY A VIVIR..
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