Sigo celebrando mi libertad en compañía de mis animales, ahora, sólo tengo tres (excluyendo los bípedos), un hámster ermitaño, que sólo sale de noche y que se llama Rubalcaba, mi hija en un principio, le puso Ruborowsky, pero mi madre, enseguida advirtió su parecido con el vicepresidente del gobierno, y lo rebautizó. (Creo que ya conocéis algunas de las peculiaridades de mi madre). Después y por órden de tamaño está Swing, una gata mestiza salvada de morir en cuanto nació, que llegó a mi casa en el mes de abril. Este animal es completamente ácrata, no responde a su nombre, sólo se te acerca cuando le apetece y se pasa la vida susurrando en la jaula de Rubalcaba.- Tas muy gúenu, ladrón, sali un puquiñín, que voy comete....- Al pobre roedor le debe parecer la versión peluda de González Pons.
Y por último, está "lo perruno", en realidad se llama Blues, pero se ha quedado con "lo perruno". Es una perra adoptada del refugio, la encontraron en compañía de su hermano abandonada en un contenedor de basura. Todos los perros de mi familia han sido negros y han llevado una ú en el nombre, esta no es una excepción. Tiene mezcla de pequinés con garcía ( o sea chucho común), mide unos diez cm de alto y pesará alrededor de los cuatro Kg. Es como un bebé peludo, en cuanto alguno de nosotros se sienta, se nos sube encima, no cubre de besos y luego se tumba panza arriba enseñandonos la tripa para que la acariciemos. De todos los perros con los que he convivido esta es la más cariñosa y zalamera, aunque en lo del peloteo la sigue muy de cerca Mambrú. Blues tiene una cuna de madera llena de "hijos" de peluche a los que va adoptando según sus apetencias, además tiene que ir vestida durante el invierno, porque es tan bajita que la tripa le rozaría con la nieve o los charcos y se enfermaría, como decía es igual que un bebé, hay que vestirla, acariciarla, alimentarla y hasta acunarla en ocasiones, nunca he visto un bicho con tanto talento para la petición de mimos. Me estoy dando cuenta de que hablaros de mis perros en una sóla crónica no les hace justicia, así que iré presentandolos según la ocasión lo requiera. Cómo al otro que he mencionado es Mambrú hoy os hablaré de él.
Mambrú llegó a casa de mi madre en Mayo del 95, yo supongo que debió nacer a primeros, porque más chulo y más castizo no era ni "El Pichi". Su dueña lo crió con eco y cereales que le ponía en un cuenquito, le compró un collar de cuadritos escoceses y una ingente cantidad de muñecos de goma, que hacían todo tipo de ruidos para paliar su soledad, puesto que por entonces ella trabajaba y el perro pasaba casi diez horas sólo. Era un cruce de cócker con tékel, bajito, con pelo negro y sedoso y unas orejas y rabo rizados. Desde el principio, dió sobradas muestras de carácter así como su facilidad innata para meterse en líos. Un día encontró una piedra de hachís durante su paseo de la tarde y ni corto ni perezoso se la comió. Si el perro en estado normal ya era peculiar, fumado era un espectáculo. La lengua le colgaba hacia un lado, los ojos se le achinaban y para caminar levantaba las dos patas de un lado al mismo tiempo. Imagináos a la autora de mis días, que sin fumar ni nada, dice que va a poner abutarda para cenar en Nochebuena, cuando la veterinaria le dijo que su perro, tenía una sobredosis de cannabis.... Ya la imagino diciéndole a la doctora.
- Pero si no fuma, lo ha dejado.- Porque el caso es que no resultaba difícil imaginárselo con un canuto colgando de la comisura de los labios.
Mis padres vivían separados pero habían llegado a un acuerdo y tenían la custodia compartida del perro y de su nieta, de modo que en fines de semana alternos se repartían ambos seres vivos, a fin de que no convivieran, puesto que ambos eran hiperactivos. Recuerdo una mañana de domingo en que me despertó el teléfono hacia las diez y al descolgar, reconocí, desconcertada la voz de mi padre, que no sus vocablos...
- Hija, cdeo que me he tdagado la dentaduda.
- ¿Papá?. ¿Te ocurre algo?
- Ziiiiii, que te digo que me he tdagado la dentaduda.
- ¿Cómo te vas a tragar la dentadura, padre?. ¿Pero cuando ha sido?. Y....y.... cómo?
- No lo zé. Anozhe me acozté con ella puedta y cuando me he dezpedtado no edtaba.....
- Papá, sé razonable, me esás hablando de dos prótesis con dieciseis piezas dentales cada una, amén de un paladar de plástico, como mínimo tendrías la garganta algo irritada
- No, puez iddditado no me noto, pedo loz diented no apadecen.
- ¿Estás seguro de que la llevabas puesta cuando te acostaste?.
- Hombde, zegudo del todo no, pedo cuando me la quito la pongo en mi mezita, y ahí no eztá.
- Perdona la indiscreción, papá, pero había alguien contigo?.
- No, zólo eztamoz Bduna, Mambdú y yo.
- Papá, ¿Dices que está Mambrú contigo?. Le has preguntado a él?
- ¿Y pada que íba a queded él miz diendez, zi tiene loz zuyoz?.
- Para lo mismo que los sujetadores de mamá, para putear.
- Ezpeda..... Mambdúuuuuuuuu, ven bonito, ven zhiquitín. Qué dado, no viene.
- Ve tú a buscarlo.
Lo siguiente que oí fué un aullido y a mi padre gritando.
- Caaaaaabdóoooooooooon, hijoputa, cómo te coja zí que te van a haced falta loz diendez, zal ahoda mizmo de debajo del admadio. Zal que me voy a haced unoz mitonez con tu pellejo......
- Papá que te pierdes!.- Gritaba yo como Dª Rita en la Verbena de la Paloma.- Sobórnale, que con amenazas no sale.
- No, zi encima de cabdóooooon coddupto. ¿Y cómo hoztiaz le zobodno?.
- Coge una salchicha, asómate por debajo del armario y ofrécesela, cuando suelte tus dientes se los quitas, y ya veremos luego.- Le oí trastear en la nevera y luego....
- Mambdúuuuu, bonito, que guapo ez mi peddito, zal Mambdú, que ya no te dezpellejo, ven peddito, mida que zalzhizha te he tdaido.
A los diez minutos, volvió al teléfono.
- Me la ha doto, el muy mamón, ze la ha puezto y la ha padtido pod la mitad, ezta nozhe le dejo en la mezita un cáctuz pada que lo uze de conzoladod. Yo lo matoooooooooooo.
- Mira, papá el lunes llevas a dentadura al dentista a ver si tiene arreglo, y de momento cálmate, que el perro no sabía lo que hacía.- Mentía yo piadosamente para salvar la vida del reo.
- De ezo nada, yo ezto lo pego con zúpdglue y me voy a tdabajad que tengo que abdid la pizzedía.
Así fué, la pegó con superglue, se la puso y se fué a trabajar como si tal cosa.
Hoy en día no están ninguno de los dos, pero cuando me pongo nostálgica y me los imagino en el paraíso, no puedo evitar ver a mi padre tirándole a Mambrú hacia el horizonte una dentadura postiza de goma que al cogerla pite.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
El diálogo con Mambrú es genial, me he reído un montón. ¡Bien por esas crónicas tan divertidas!.
ResponderEliminarLa Cueto.
Abutarda: conocí bastante a tu padre y a Mambrú (por este orden), y me ha conmovido tu crónica, el perro era como dices, tu padre también, compartían peculiaridades.
ResponderEliminarMambrú físicamente me recordaba al fotógrafo García Alix por su aspecto chulito, barriobajero y puntito dandy, era alguien entrañable, con una inteligencia propia de los que viven al ras del suelo, nunca podré olvidarme de él (tampoco de tu padre).
Gracias por este recordatorio que me ha retrotraído a paisajes de Bustarviejo, a días de aventuras domésticas impagables y a una convivencia surrealista que sería un ejemplo para muchos.
Un beso canino, Mambrú.
jo! no sé qué decirte.Solo que tengo un dolor así a la altura de la nuez y una nostalgia que me duele.Una gran pérdida,Popi.
ResponderEliminarPor cierto, no sé si fué Mambrú o Bruna,el que se comió mis tres carretes de fotos "Vacaciones Pirineos con Javi".Doy fé de la virtud de aquel perro para hacer amiguitos...
Ja ja ja. Y leyendo esto recordando el dia que nos contaste tu idea de adoptar a Blues. ¿te acuerdas? muriendo prácticamente de las risas y los hipos cuando nos dijiste lo que pensabas hacer con ella en vacaciones y para colmo la llamada en ese momento, ¿que perra? ¿cuando dije yo eso?
ResponderEliminarLlevo media hora con cara de gilipollas y sin poder cerrar la boca... me parto. ¡¡¡Eres la bomba!!!.
ResponderEliminarPor un momento me has traido a Jacinto a casa y he rememorado muchas anecdotas de familia. Yo por tu blog mato... MAAATO.