BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



viernes, 3 de diciembre de 2010

PECULIARIDADES

Los dos últimos días me los he pasado encerrada en el pueblo a causa de la nieve, y lo peor no es que me haya quedado aislada yo, sino que el resto de mi familia, es decir, la perra, la gata, el hámster y los otros animales (mi hija adolescente con la recua de congéneres que la visitan, y mi compañero con las limitaciones propias de su sexo....), me acompañan en este arresto domiciliario..... 
Todo esto me ha obligado a cambiar un pelín mis rutinas cotidianas (que normalmente se desarrollan en el casi siempre seguro ámbito de mi hogar), de modo que para poder huir de la superpoblación que acomete mi casa, .ayer, decidí darme a la locura y sin medir los riesgos, acompañé a mi chico a tomar un café en el bar del pueblo........ El local tiene dos estancias, un comedor con aproximadamente cinco mesas en la que los fines de semana se atenta contra la salud pública a través de una carne a la parrilla que yo creo que procede de algún tipo de dinosaurio (la pinta, la textura, la dureza y el sabor así me lo indican), y otra sala en la que se encuentra, la barra, dos taburetes y una mesa con dos sillas. Esta estancia está iluminada por una bombilla de 25w, de modo que tanto al camarero como a los parroquianos en un principio se les intuye, ( bueno eso con mucha suerte, a otros se los huele). La barra está poblada de copas de balón rellenas de varios brebajes multicolores que deben producir un efecto estupefaciente cada uno, de otro modo no encuentro explicación alguna para los fenómenos paranormales que allí se suceden, y naturalmente el camarero no sale de su asombro cuando le pido una cocacola light que tuvo que desempolvar, literalmente...... La primera señal de peligro llegó cuando el interfecto me preguntó socarronamente
-¿Pa qué la quieres lay si ya tas gorrrrda bastante?- Tras volver en mí me dieron ganas de preguntarle.
- ¿Y tu mujer pá qué se pone crema en la cara si tiene un gallinero en cada ojo?.- Pero una vez más mi sentido de supervivencia se impuso y tras una risita forzada pretendí ignorarle...
Cuando pensé que el peligro había pasado y que podía pasar desapercibida en aquel ambiente tan acogedor y familiar, entró un parroquiano que tras sacudirse la nieve, me preguntó a voz en grito.
- Y qué Madriles, cómo te paez la ultima del zapatero?.
- ¿Perdón?.- Mutismo estupefacto.- ¿Cualo?.- Visible reacción de alivio al comprobar que hablaba su idioma.
- Sí muyer, lo de los susidios y les pensiones, que los quita.- En este momento intervino el camarero.
- La culpa tiénenla tantu negru y tantu visitante, que non vienen más que a pedir y quieren cobrar sin doblar el llombu ( la espalda en humano).
- Pero qué negro ni que niño difunto, si en este concejo el único visitante que hay es mi marido que es de Marruecos y lleva diez años trabajando como un cabrón?.
- Esti ye distintu, yo digo los otros, los maleantes.
Yo ya tenía dificultades hasta para tragar, pero como Agustina de Aragón permanecí impasible pretendiendo iluminar con algo de razón aunque fuera de 25w, lo lúgubre de aquellas conciencias (bueno más bien inconsciencias).
- Lo de los maleantes, como partido político o agrupación deportiva no me suenan de nada, y en cuanto a esti.... ¿Porqué ye distintu?.
- Muyer, porque ye blanquín, habla cristianu, toma gochu y no te tien encerrada en casa....
Yo ya no sabía si hacer pís o beber agua, y me pasaban por la mente las supuestas beatificaciones de personajes como Hitler, que era tan blanquín, comía tanto Gochu (supongo que las salchichas de Fránckfurt serán de cerdo) y dejaba salir a Eva Braun tan arregladita y maquillada....
En aquel momento se me vino a la mente una anécdota ocurrida al principio de llegar aquí con mi compañero. Tuvo lugar en casa de una vecina a la que conozco desde que nací y cuya madre de 97 años es un ejemplar único de mujer asturiana echa a sí misma. Cómo decía, esta buena señora nos preguntaba...
- Entós los de tu raza non comeis gochu?
- No, lo tenemos prohibido por nuestro profeta.
- Pero ni un cachín?. ¿ Ni tocín, ni morcielles, ni llacón ni nada?.
- No, no podemos comer ningún producto que se derive del cerdo.- Viendo que la abuela no se convencía, procedí a explicarle que en la época de Profeta, hubo una epidemia de triquinosis que diezmó a gran parte de la población que consumía cerdo, razón por la cual Mahoma decidió prohibir su consumo.
Ante mi explicación la abuela pareció quedar convencida y se sumió en un silencio meditabundo. Cuando ya nos habíamos olvidado del tema, transcurridos por lo menos 20 minutos, la abuela pareció sobresaltarse  en su silla y muy inquieta volvió a preguntar.
- Pero antós, en to casa, les fabes ¿cómo cojona les facéis?.
Posiblemente fué su recuerdo el que me hizo recobrar tanto la cordura como la plena conciencia de que, como bien decía mi güelu, hay gente que ha entrado en el siglo XX, pero que el siglo XX no ha entrado en ellos.....

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