BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....

Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.



sábado, 11 de diciembre de 2010

ENTIERRO FIRME

El otro día murió una vecina del concejo a cuya familia y la mía unen lazos de amistad, la mujer llevaba mucho tiempo enferma y lo cierto es que me apenó mucho, tanto su situación y la de sus hijos, como su muerte.
Yo me enteré por otras vecinas, que comentaban si irían o no al entierro o al tanatorio, yo, como lo del tanatorio me parece demasiado íntimo, decidí acudir al entierro. De modo que al día siguiente, me arreglé discreta pero bien vestida y me dirigí a la iglesia.
Antes de que llegara el coche fúnebre, se había ido formando un corro de gente a la puerta del templo, cuando por fin llegó el cortejo, todo el paisanaje se abalanzó sobre los familiares en una audaz carrera de pésames, cuando se despejó la marea humana descubrí que en medio del círculo estaba sobresaliendo del coche, el ataúd y detrás en impecable formación los llorosos parientes vestidos de riguroso luto. Llegó entonces el momento de los rezagados, que éramos, los que pasaban de los cien, los cojos y yo. Cuando hubimos terminado de expresar nuestras condolencias, entre lo hijos cogieron el ataúd y lo introdujeron en la iglesia. A continuación entraron todas las mujeres, y yo, como no soy católica, decidí esperar fuera en compañía de todos los hombres, que talmente parecía que en vez de una iglesia, aquello fueran los probadores femeninos de unos grandes almacenes.
Entonces todos los paisanos formaron corrillos, y yo, que me sentía ya asexual perdida iba deambulando alrededor y poniendo la oreja para irme curtiendo en estos desconocidos usos y costumbres.... En el primer corro, estaban sacando de los bolsillos unas tarjetas de visita y se la enseñaban unos a otros (las tarjetas, quiero decir).
- Yo traji la tarjeta de los mis fiyos que estaben trabayando.
- Yo tuvi que traer la de mio suegra que operóse de varices.
- Yo non treji más que la mía.
Y yo, allí, boquiabierta y culicerrada, sin tarjeta ninguna, y pensando en poner mi nombre y dirección en un posavasos de cartón.
- Perdone, pero ¿qué es lo que hay que hacer con las tarjetitas?.- Me atreví a preguntar tímidamente.
- Pues dejales xuntu al "pésamen" en el libru de firmes.
- ¿Qué libru de firmes?.- Pregunté ya algo alarmada
- Pos en cualo va a ser, en el de la difunta.
- ¿Pero, es que la entierran con una colección de autógrafos?.
- Non, muyer, el libru ye pa la familia, pa que sepan que vinisti y cuantu queríis a la finada.
Yo, no me había visto en otra, es cuanto menos peculiar la sensación de estar rodeada de gente que dice "pésamen", "haiga" y "cualo" y sentirte paleta, cuando menos, el agravio comparativo resulta irritante.
Así que me acerqué a la puerta de la iglesia donde, efectivamente, habían colocado un libro abierto en el que la gente se condolía y estampaba su firma, o una X... de modo que escribí cuánto lo sentía y firmé.
En otro corro el tema de conversación era el siguiente.
- No mos hablamos, pero el otru día, púsose de partu la vaca de madrugada y hubo que ir, ahora que ya y lo diji yo a la muyer, aquí pa los partos y pa la traída del agua lo que sea, pero en no siendo eso, si te dan los güenos díis contestayos, "Y tú más".
- Claro, claro, que pa eso tan los vecinos, si no mos socorremos entre nosotros......
- Perdone, y si no me pongo de parto pero tengo una emergencia?.-Pregunté sin poderme contener.
- Pos llames al praticante, al veterinariu o al alguacil, según sea la cosa.
- Eso si fusti mala xente, que en siendo güena y trabayadora, la xente quierte y socórrente ellos.
- Y ¿Cómo es eso de ser güena xente?.
- Pos non hablar mal del vecín, ser una muyer de to casa y non meterte en coses rares.
- Ahhhh, ¿Y leer, son coses rares?.
- Muyer, si son recetes o factures non.
A estas alturas la animación era tal en los corros que ya se habían olvidado de que estaban en un entierro, hasta que el señor cura, salió echo un basilisco (que mira que es difícil, con el camisoncito ese que se ponen y la banda como de miss, de color púrpura), a increparnos, llamarnos herejes, ateos y otra sarta de improperios reconviniéndonos a meditar y orar por el alma de la difunta.
- Pues eso estamos haciendo, orar, pero en voz muy alta.- Dije yo para mis adentros, porque yo otra cosa no seré, pero oradora.
De pronto, el párroco, reparó en mi presencia y fulminándome con la mirada, se volvió a meter dentro.
Yo pensé que me licuaba allí mismo, si se llega acordar de que me conoció en el nonagésimo cumpleaños de mi abuela (nos sentaron enfrente), y de que convivo en concubinato con un sarraceno..... Vamos que si le da por hacerlo público ya nos podemos poner de parto de gemelos, o tener una riada en el salón por avería de la puta traída del agua, que no me socorre ni la caridad.
Así que me fui escurriendo hacia la puerta de la iglesia, sin entrar, pero haciendo como que escuchaba. Y en ese momento el sacerdote anunció que iba a celebrar el sagrado rito de la comunión.
Se formó entonces una fila larguísima de visones, zorros, conejillos y sintéticos, todos con una señora adentro, y de pronto el cura, tuvo otro acceso.
- Pero bueno, qué os pensais, que aquí se viene a lucir modelín?. Aquí se viene a comulgar, y no a merendar hosties!.
Convencida de que ese señor era descendiente lejano de Torquemada, puse pies en polvorosa, me subí en Belinda, metí cuarta y no paré hasta llegar a este antro de pecado y perversión que es mi hogar.

2 comentarios:

  1. Querida amiga, cuanta vida social teniendo! Ya veo que integrándote en la comunidad de maravilla. La próxima que te encuentres con el señor cura, pidiendo que interceda por ti para que seas perdonada por esta vida tuya de pecado, malos hábitos y perdición (de pensamiento, palabra y obra) que llevas. y sigue orando, porfa

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  2. Abutarda: Perfecta definición de un entierro, persevera en tus crónicas, la sosa caústica y yo te lo agradeceremos.

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