De kompras con k, pero no de kilo, sino de kaleborroca, de kinki y de ¡ké heavy!. Claro, llevo tantos días de reclusión hogareña, que el calor de hogar me ha chamuscado hasta las cejas, y es que eso de encerrarse en 70 m2 con una adolescente y un integrante del otro sexo tiene sus riesgos, sobre todo para mi precaria salud mental (ya habéis ido leyendo mis desvaríos....). Total, que como hoy es día laborable, he supuesto que las grandes superficies estarían transitables sin peligro de que nadie te meta un codo en la boca. Craso error. He salido de mi casa a las 12:00 rumbo a esa tienda que anuncia "Yo no soy tonto", a lo que mi mente calenturienta responde "Dime de qué presumes....". Mi humilde intención era hacerme con un teléfono inalámbrico para poder hablar con el mundo desde otra estancia que no sea la guarida de mi hija, que es dónde el cacique de telefónica tuvo a bien instalarme el fijo. Además pretendía gestionar la portabilidad de mi móvil a cambio de uno que pesara menos de kilo y medio. De modo que me he dirigido primero a la zona de telefonía fija, y estaba echando una ojeada, cuando una señorita muy bien peinada y con una camiseta roja me ha preguntado si me podía ayudar en algo.
- Pues quiero un teléfono inalámbrico.
- ¿Con qué prestaciones?
- No, lo voy a pagar al contado.
- Quiero decir, ¿qué le pide vd a un terminal?.
- Yo, si no hay posibilidad de eutanasia, que muera dignamente
- Señora, me refiero al teléfono.
- Pues, con que suene y me ponga al habla con la gente..... Ahora, eso sí, démelo sano.
- Quiere vd que tenga retroiluminación en ámbar, identificador de llamadas y servicio de mensajería?.
- Pues mire, la luz la prefiero verde, que en ámbar es obligatorio parar y en cuanto a lo demás, ya no sé si me vende vd un teléfono, un semáforo, o un bono de Seur. Yo lo que quiero es poder hablar con mi madre, que está muy sola y de vez en cuando poner a parir a mi marido con alguna amiga, como todas. ¿Tiene algún teléfono que me reconforte y me diga, que no me preocupe, que es propio de todos los hombres y que no es por mala leche sino sólo por incapacidad?.
- Mire, señora, llévese este dúo que es lo más sencillo que tenemos en la tienda.
A estas alturas, yo había entendido perfectamente la campaña publicitaria, porque después de semejante prueba de ingenio, me sentía prima de Hawkins por lo menos.
Con la cajita del teléfono en la mano, me he venido arriba y me he dicho.- A por el móvil, que nunca se ha escrito nada de un cobarde....
Dicho y hecho, me he presentado ante el stand de los móviles y le he preguntado a la señorita que había detrás del mostrador.
- ¿Para hacer una portabilidad?.
- Un momento señora, que ahora mismo la atiende el dependiente.
Yo estaba estupefacta, primero me hablan de terminales, y ahora de gente enganchada no sé si a los psicotrópicos, al bingo....o a Federico Jiménez Losantos (para el caso todos tienen el mismo efecto....)
-¿Y no podría mejor atenderme un rehabilitado? .- Ni mu, me ha dejado con la palabra en la boca y al cabo de un minuto ha llegado un muchacho, que parecía normal. Antes de que me soltara alguna otra incongruencia, yo le he soltado a bocajarro.
- Yo quería saber qué me dan vds por hacer una portabilidad.
- En qué está pensando, un smartphone, una blackberry....
- Pero, bueno, ¿porqué se llaman sección de telefonía si esto parece el rosco de pasapalabra?. Vamos a ver, en dos palabras, pienso en un tele fono.
- Veamos señora, hay muchos tipos de teléfono que responden a las diferentes necesidades.
- Hombre, si me vende uno que me friegue los cacharros, me haga la colada y me masajee los pies....
- Pero bueno señora, no sé si la entiendo muy bien, vd busca un móvil ¿no?.
- Sí señor, yo busco un móvil que me permita hablar cuando no estoy en mi casa y que se pueda llevar en el bolso sin tener que ponerme una faja lumbar.
- Bien, dadas las circunstancias, compruebo que necesita un móvil sencillito, vamos que hasta un niño pueda manejarlo.
- Oiga, no sé porqué detecto cierto rintintín en el comentario, si lo que quiere decir es que necesito un móvil para mentalidades pueriles, puede vd adquirir uno con forma de supositorio, para lo propio.-
Yo ya me hallaba poseída entre el espíritu de E.T y el de Fernando Fernan Gómez, vamos que no sabía si quería el teléfono y mi casa o mandarlos a todos ¡A la Mierdaaaaaaa!.
Menos mal que en ese momento ha llegado mi hija que había ido a mirar la sección de informática y ha intercedido para evitar la tragedia, porque si no os juro que Puerto Urraco al lado de aquello iba a parecer Barrio Sésamo.
Finalmente, el dependiente, (seguro que de Losantos), me ha prometido que la semana que viene podré pasar a recoger mi nuevo teléfono, no sin antes recomendarme que el libro de instrucciones no lo lea yo sóla.
La actual crísis, me obligó a emigrar y dejar de vivir en una ciudad de 5 millones de habitantes para empezar a vivir en un pueblo de 60, ubicado en la montaña asturiana..... Estas son las crónicas de mis aventuras y desventuras en la ruralidad.
BIENVENIDOS ABUTARDEROS Y ABUMAÑANEROS.....
Quiero saludaros y agradeceros a todos los que me leeis, no sabeis cuánto me anima ver vuestras entradas. Me encantaría que publicárais algún comentario con vuestras opiniones y sugerencias. Me ayudaría mucho saber qué pensais acerca de los temas sobre los que escribo o si tenéis curiosidad acerca de mi visión de algún tema en concreto.... Bueno, que estaré encantada de recibir cualquier aportación aunque sea en forma de crítica. Un besu.
Amiga, no pudiendo con las vidas telefónicas, por no hablar de las informáticas. Llorando me hallo de las risas (ya era hora). No se como sobreviviendo sin tu blog. Besos a todos (incluyendo al blanqín)
ResponderEliminarAbutarda, me he reído un montón, deberías buscarte un trabajito de selectora de personal, dadas tus dotes de comprensión oral y empatía con los vendedores.
ResponderEliminarSigue graznando, por favor.
Que ingenio de graznidos, Abutarda.
ResponderEliminarHasta la próxima.